CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:
protección de la flora, la fauna y sus hábitats
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Reintroducción de la trucha común en el Parque Natural Sierra Norte de Sevilla
Sevilla (marzo de 2008). La Consejería de Medio Ambiente impulsa la recuperación de la trucha común en el Parque Natural Sierra Norte de Sevilla con la repoblación de 2.000 ejemplares en la rivera del Huesna, en el tramo superior de su cauce situado entre las localidades de Cazalla de la Sierra y San Nicolás del Puerto. Esta zona de suelta estará acotada con azudes y barreras que impidan el acceso de otros peces, y la pesca estará prohibida durante el tiempo que dure la reintroducción.

El plan de recuperación de la trucha común prevé la suelta de 10.000 ejemplares y permitirá la vuelta de esta especie a la Sierra Norte de Sevilla tras más de cincuenta años de ausencia. Este proyecto, en el que participa también la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, forma parte de las medidas medioambientales compensatorias acordadas por la construcción del pantano de Melonares y se inició en 2004 con los estudios previos realizados para comprobar la viabilidad de esta reintroducción, analizándose las condiciones del lugar idóneo para la repoblación y la elección de la especie genética que mejor se pudiera aclimatar a esta zona.

Estos estudios determinaron que la especie que más se adaptaba a este entorno, por sus condiciones ambientales y genéticas, es la trucha común del río Castril (en Granada),  de donde proceden los alevines que se soltaron en la rivera del Huesna. El río Castril contiene la línea genética más adecuada tanto por su pureza genética, filogenia y variabilidad, además de presentar un estado de conservación óptimo que permite una extracción suficiente de huevos, sin poner en peligro la conservación de las poblaciones trucheras de este río.

El cultivo de estas especies se  lleva a cabo en la piscifactoría que la Consejería de Medio Ambiente tiene en el río Borosa, en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La obtención de huevos se realiza mediante el desove de hembras  reproductoras del Castril y, una vez que los huevos eclosionan, se procede a su traslado hasta el Huesna.

La repoblación se realiza con la suelta directa de los alevines o el depósito de los huevos en el interior de las aguas, que se realiza a través de unas cajas que les sirven de protección frente a los depredadores, disponiendo de unas ranuras por las que pueden salir los alevines una vez eclosionen los huevos. 

Estas sueltas continuarán hasta mediados de abril y se acometerán también durante varios años consecutivos para lograr una población estable de trucha común en la Sierra Norte de Sevilla.