CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:
protección de la flora, la fauna y sus hábitats
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Los censos revelan el buen estado de las especies de caza mayor en Andalucía
Sevilla (marzo de 2008). Los últimos censos realizados por la Junta de Andalucía demuestran que las más importantes especies de caza mayor presentes en la Península Ibérica conviven en equilibrio dentro de la geografía andaluza. Los resultados obtenidos en 2007 reflejan el buen estado de las poblaciones de ungulados, muchas de las cuales se hallan en pleno proceso expansivo, aunque manteniendo siempre su estabilidad gracias a la gestión realizada por la Consejería de Medio Ambiente y por la cada vez más atinada gestión cinegética de los titulares de cotos y gestores.

Ciervo

En las zonas forestales el principal morador es el ciervo. Animal emblemático de la actividad venatoria, esta especie autóctona ha sabido adaptarse al más importante sistema de explotación del monte mediterráneo, la dehesa, lo que le ha evitado la dependencia de extensiones dedicadas a explotaciones agrícolas. La incompatibilidad y los daños a estas zonas es, de hecho, uno de los principales problemas que aqueja a las especies de caza mayor.

Este ungulado disfruta en Andalucía de una amplia distribución territorial, con presencia en casi todas las áreas montañosas. Sin embargo, las densidades de ciervos son especialmente destacables en el Área Cinegética de Sierra Morena, donde no es difícil encontrarlos en cantidades superiores a los cincuenta ejemplares por cada 100 hectáreas de terreno (llegando en casos específicos a rebasar los cien ejemplares).

Cabra montés

La cabra montés sigue en importancia al ciervo como especie de caza mayor representativa de la geografía andaluza de media y alta montaña. Si bien sus poblaciones son menores, estas cuentas con el valor añadido de estar en fase expansiva, después de haber colonizado ya algunas zonas de las provincias de Sevilla y Córdoba.

La presencia de cabra montés se hace notar de manera destacada en Sierra Nevada y también en el sur de Granada, donde la densidad se aproxima a los ocho individuos por cada 100 hectáreas en la Zona de Caza Controlada de La Almijara.

Aunque la media total no supera los tres individuos, su presencia resulta también especialmente destacable en las reservas andaluzas de caza de Cazorla, Ronda y Tejeda-Almijara. En estas zonas es la especie más característica y solo la aparición de la sarna ha impedido que la gestión realizada por la Consejería de Medio Ambiente logre una densidad mayor.

Corzo

El corzo es la más huidiza de las especies censadas por la Administración andaluza. La dificultad en su muestreo solo ha permitido establecer dos poblaciones consolidadas, en el Área Cinegética de Los Alcornocales y en la de Ronda-Grazalema, con un número que no supera los tres ejemplares por 100 hectáreas de terreno. No obstante, se tiene constancia de su presencia en zonas concretas de Sierra Morena. Además, la existencia de un ecotipo único de corzo andaluz hace que la Junta de Andalucía conceda especial importancia a este animal para el mantenimiento de la biodiversidad dentro de la comunidad autónoma.

Áreas de estudio

Aunque la abundancia de ejemplares depende en gran medida de la gestión que se realice sobre ellas, las áreas cinegéticas homogéneas Alcornocales, Sierra Morena y Cazorla son las tres más importantes en cuanto a la diversidad de caza mayor, llegando a contar con la presencia de hasta seis especies diferentes.

De entre las reservas andaluzas de caza, la de Cazorla-Segura es una de las más minuciosamente estudiadas. En total, los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente han recorrido 276 kilómetros repartidos en 36 itinerarios. El número de avistamientos ha permitido establecer unas densidades medias de 5,09 gamos, 5,07 muflones, 4,17 ciervos y 2 cabras montés por kilómetro cuadrado.

Las zonas de caza controlada han sido objeto de estudio en la provincia de Granada, estableciendo las densidades de ciervo y cabra montés, fundamentalmente. La de Almijara presenta una densidad de 6,62 ciervos por kilómetro cuadrado y de 7,37 ejemplares de cabra montés. La Resinera alcanza unos valores menores, con 2,32 ciervos por kilómetro cuadrado y una cifra levemente inferior de cabra. Sierra de Baza es la tercera zona de caza controlada de la que se tienen datos y aunque no se ha detectado la presencia de cabra montés, la densidad de ciervos está en 5,04 ejemplares por kilómetro cuadrado.

En relación a los herbívoros autóctonos, el compromiso del Gobierno andaluz se centra en aprovechar los beneficios de la práctica venatoria, especialmente en aquellas zonas en las que la actividad es compatible con la conservación de los ecosistemas mediterráneos y en los que supone un motor del desarrollo sostenible del medio rural sin perder de vista que el objetivo último es preservar el equilibrio biológico.

Para alcanzar esta sostenibilidad es necesario conocer de qué recursos se dispone, por eso, desde 1998 se elaboran muestreos que ayudan a conocer la localización, densidad y el estado estas especies.