La Cueva del Gato es la boca sur del sistema espeleológico Hundidero-Gato y se sitúa entre las localidades malagueñas de Montejaque y Benaoján, en el sector oriental del citado parque natural.
La resolución, que ha sido publicada en el BOJA, establece que la práctica espeleológica se llevará a cabo sin que se altere o moleste intencionadamente a la fauna silvestre que habita en la oquedad durante los períodos de reproducción, crianza, hibernación y migración.
En concreto, la Consejería de Medio Ambiente ha reforzado la protección de las poblaciones de murciélagos cavernícolas, además de otras especies catalogadas de interés especial. Así, entre el 15 de abril y el 31 de julio, etapa en la que crían estos animales, no se podrán realizar ningún tipo de actividad en esta cueva.
Igualmente, y por motivos de conservación de la fauna de quirópteros que habita la cavidad en época de hibernación, entre el 15 de noviembre y el 15 de marzo solo se autorizarán las actividades de espeleología cuando se lleven a cabo, como máximo, hasta la sala del Primer Lago y cuando el acceso a la cueva se haga desde la Cueva del Hundidero.
Por las formas y extraordinarias dimensiones de esta cueva y por su caudal permanente de aguas cristalinas, el sistema Hundidero-Gato constituye uno de los parajes más bellos y atractivos del sector oriental del Parque Natural Sierra de Grazalema, circunstancia que, unida a la longitud y complejidad de sus galerías, lo convierten en el sistema kárstico más importante de la región.
La Cueva del Gato se trata de la primera cavidad andaluza que ve regulada la práctica de este deporte, así como su exploración turística.