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Ruta en todoterreno por el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas
Jaén (febrero de 2009). La Consejería de Medio Ambiente, a través de la empresa TurisNat, organizó para los días 7 y 8 de febrero sendas rutas en todoterreno por el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, dentro de la actividad 'Andalucía en sus parques naturales'. La visita se componía de un recorrido en vehículo de 85 kilómetros y de un sendero a pie de cerca de dos kilómetros, además de paradas en sitios emblemáticos de la zona, siempre que la niebla y la nieve lo permitieron.

Partiendo desde la conocida popularmente como Plaza del Huevo, en el municipio de Cazorla, el grupo se dirigió en 4x4 hacia la sierra, pasando por la villa de La Iruela. Aunque estaba prevista una primera parada en el Mirador del Valle del Guadalquivir, la intensa niebla impedía disfrutar de las que serían, sin duda, unas espectaculares vistas, por lo que se decidió seguir adelante en dirección al poblado de Vadillo-Castril. Poco después, en una bifurcación del camino, los participantes de esta excursión se apearon de los todoterrenos e iniciaron el sendero Cerrada del Utrero, de 1.600 metros de longitud; itinerario muy recomendable, pues transcurre con vistas al valle del Guadalquivir, y conduce hasta la cascada de Linarejos. Antes de llegar a este punto existe un mirador desde el que se pudo ver, arriba, buitres sobrevolando el terreno, y abajo, un precioso valle.

El sendero Cerrada del Utrero -que estaba nevado, aunque perfectamente transitable-, partía de la zona conocida como El Valle, para ir ascendiendo en paralelo al río Guadalquivir hasta alcanzar un salto de agua llamado Cola de Caballo o cascada de Linarejos. Antes de alcanzarla, el agua ya sonaba con fuerza. Eran los rápidos del Guadalquivir. Avanzando, el grupo entró en la cerrada del Utrero y, continuando por el sendero, llegaron hasta un alargado embalse donde la vegetación se asemeja a una selva.

Desde la presa, un camino escalonado subía hasta un estrecho sendero desde el que se veía y sentía el silencio de las aguas embalsadas. El paisaje: los riscos de calizas de la cerrada del Utrero, sobre las que los visitantes pudieron ver una cabra montés empinada tratando de alcanzar unas ramas de las que alimentarse.

Finalizada esta parte del recorrido, en el Punto de Información Cerrada del Utrero, el grupo volvió a los vehículos para continuar la ruta. Pasado un puente de hierro, se dirigieron al histórico Puente de las Herrerías, del siglo XV, y que cuenta con una pequeña zona recreativa. Tras esta parada, se inició de nuevo la ruta en 4x4 para llegar hasta el nacimiento del Guadalquivir. Por el camino se pudieron divisar gamos, muflones, ciervas con sus crías, solitarios ciervos y, sobre todo, cabras montesas, pero también una ardilla y hasta un zorro.

A 150 metros del nacimiento del Guadalquivir, los vehículos se pararon en la pista forestal y el grupo bajó a pie una escarpada senda, por debajo de un pequeño muro de contención. Es allí donde se ve brotar el agua bajo las entrañas de la piedra.

El viaje continuó hasta el prado de las Ubillas, donde los participantes aprovecharon para comer algo junto a una fuente de fría agua serrana, y los guías turísticos, para poner las cadenas a los neumáticos con los que atravesar el puerto de Lorente, a cinco kilómetros de los cortados de El Chorro.

El puerto estaba difícilmente transitable, por lo que hubo alguna dificultad para abrirse camino a través de los 30 centímetros de nieve que cubrían la pista forestal. Una vez atravesado el puerto, aún quedaba tiempo para hacer un alto en El Chorro.

El cortado de El Chorro es un cantil de roca caliza, de forma semicircular, que asoma la sierra a la campiña, dominando una amplia extensión de olivar. Está situado a los pies de las cresterías del Gilillo. Este impresionante abismo rocoso está rodeado de un bello pinar de negrales, que estaba completamente nevado, acompañado de un sotobosque en el que abundan el espliego, la mejorana y algunos majuelos.

Desde la cornisa se divisaban unas espectaculares vistas: por un lado, un corte vertical sobre el que se precipitaba una cascada de casi 70 metros, el arroyo del Chorro, que se une a los de Cobatillas y de la Zorra; y, por otro lado, la niebla se dispersaba para dejar ver la campiña olivarera y el municipio de Quesada.

La ruta terminó, siete horas después, en el bello municipio de Cazorla. Al día siguiente, a los guías de TurisNat les esperaba otra aventura.

Pinar de negrales que rodea el cortado de El Chorro. Cortado de El Chorro. Nacimiento del río Guadalquivir.
Embalse del río Guadalquivir. Puente de las Herrerías. Inicio del sendero Cerra del Utrero.