Este programa ha permitido que Doñana atesore casi el 17% de las aproximadamente 55 parejas identificadas en Andalucía. Para hacer posible esta recuperación, la Consejería de Medio Ambiente ha desarrollado una serie de actuaciones entre las que destacan el reforzamiento poblacional con la liberación de ejemplares mediante el empleo de la técnica de hacking o campeo silvestre (entre ellos diez hembras, para disminuir la diferencia a favor de los machos), así como el aporte de dos pollos a nidos improductivos para su adopción por parte de parejas en edad reproductora.
Igualmente, se han desarrollado tareas relacionadas con la disponibilidad de alimento de la especie, como el aumento de la densidad de especies presa o la construcción de cercados de alimentación suplementaria.
El resto de medidas han comprendido la mejora de hábitats, disminución de las molestias -sobre todo en época de cría-, vigilancia de nidos, sinergias con el proyecto de reintroducción de la especie en Cádiz, el seguimiento de los pollos mediante radiotransmisores, y diversas actuaciones para evitar las muertes no naturales, como la corrección de apoyos en tendidos eléctricos y un programa de lucha contra el uso de venenos.
Además del aumento poblacional, este año se han constatado varios hechos que corroboran la adecuada gestión desarrollada en Doñana. En este sentido, estudios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) apuntaban el comienzo de un empobrecimiento genético de las águilas imperiales de esta zona respecto a las del resto de España. Para combatir esta tendencia, Medio Ambiente ha procedido desde 2005 a la liberación de ejemplares genéticamente diversos provenientes de Sierra Morena, de los que al menos dos se han fijado en Doñana y han dado lugar a sendas parejas nidificantes. Se trata de ejemplares procedentes del sector sevillano de Sierra Morena: uno nació de una puesta de huevos con peligro de fracasar -rescatados e incubados en el centro de cría del águila imperial de Sevilla- y que más tarde fue liberado en La Janda; el otro fue rescatado como pollo y liberado como refuerzo de la población directamente en Doñana.