Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
La Primera Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva es el instrumento de planificación de la Junta de Andalucía diseñado para impulsar el sector de la ganadería extensiva, clave en la economía rural y con importantes implicaciones sociales y medioambientales.
El objetivo general es la mejora de la competitividad del sector de la ganadería extensiva, alcanzando su sostenibilidad económica, social y ambiental, a fin de contribuir a que sea motor de generación de riqueza y valor, creación de empleo y de fijación de la población en el mundo rural, así como promover los beneficios ambientales y sociales de la misma en el territorio andaluz.
La Primera Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva cuenta con un modelo de gobernanza colaborativo liderado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural (CAPADR), que se apoya en una Unidad técnica de coordinación y gestión y en grupos de trabajo internos con la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
El despliegue técnico se sustenta en sistemas de información avanzados para el control y ordenación de las explotaciones, tales como el SIGPAC (identificación de parcelas y cálculo del Coeficiente de Subvencionabilidad de Pastos), el SIGGAN (gestión ganadera integrada) y el registro oficial REGA. Además, utiliza infraestructuras clave como la Red de Vías Pecuarias y los aprovechamientos en montes públicos para facilitar el pastoreo y la conectividad en el mundo rural.
En el plano económico, la estrategia se dota de fondos a través del Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023-2027. Estos medios financieros se distribuyen mediante ayudas directas (como la ayuda básica a la renta y ecorregímenes para el pastoreo extensivo), ayudas asociadas para garantizar la viabilidad de cabañas específicas como el vacuno de carne y el ovino-caprino, e intervenciones de desarrollo rural destinadas a la modernización, el relevo generacional y la producción ecológica.
El sector también se apoya en el fomento de la I+D+i a través de centros como el IFAPA y la participación activa de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) para asegurar los estándares de sanidad animal.
La evaluación y el seguimiento de la Estrategia se conciben como un proceso continuo y sistemático liderado por la Unidad técnica de coordinación y gestión de la Secretaría General de Agricultura, Ganadería y Alimentación.
Su función principal es verificar el progreso de las medidas, detectar desviaciones de manera ágil y garantizar la rendición de cuentas sobre el uso de los recursos. Este sistema permite ajustar las prioridades operativas en función de los resultados obtenidos y los cambios en el entorno del sector ganadero.
Para medir la eficacia del plan, se utiliza un Panel de Indicadores que clasifica las métricas en tres niveles: indicadores de ejecución (productos generados), de resultados (efectos inmediatos en los beneficiarios) y de impacto (cambios a largo plazo en la rentabilidad y sostenibilidad del sector).
Todo este marco evaluador está alineado con el calendario y las exigencias del Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023-2027, asegurando que las actuaciones en Andalucía respondan a los estándares y objetivos comunitarios.