Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Autoría: Sylvain Johansson, Anu Madgavkar, Ulf Schrader, María Jesús Ramírez, and Xavier Rigby
Publica: McKinsey & Company
Fecha: 12 de mayo de 2026
La inteligencia artificial y la automatización están transformando la forma de trabajar en las economías avanzadas. Europa se enfrenta a una fuerza laboral cada vez menor y más envejecida, a una escasez persistente de mano de obra y a un crecimiento de la productividad más lento que el de otros países como Estados Unidos. El mantenimiento de la competitividad y el nivel de vida dependerá de la integración efectiva de las personas y la tecnología.
Este informe examina cómo la IA podría transformar las competencias que sustentan el trabajo y, a su vez, la productividad y el crecimiento. Se analizan diez economías que, en conjunto, representan más de las tres cuartas partes de la fuerza laboral y el PIB de la región: República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, España, Suecia y Reino Unido.
En estas economías, aproximadamente el 58 por ciento de las horas de trabajo actuales podrían automatizarse teóricamente utilizando las tecnologías existentes: agentes con inteligencia artificial para tareas cognitivas y robots para el trabajo físico. Esto no implica una pérdida generalizada de empleos sino, más bien, un cambio fundamental en la forma en que se realiza el trabajo. A medida que las tareas se automaticen, los roles evolucionarán dando lugar a cambios profundos en la forma en que los trabajadores de toda Europa aplican sus habilidades. La mayoría de las habilidades seguirán siendo necesarias, pero la forma en que las personas las utilicen cambiará a medida que trabajen junto a máquinas inteligentes.
El potencial de automatización técnica de España es del 59%, en línea con la media europea. Desde 2023, la demanda de profesionales con dominio de la IA se ha cuadruplicado, mientras que la demanda de habilidades técnicas en IA prácticamente se ha duplicado, en consonancia con la tendencia general. Los 167.000 millones de dólares que se estima que podrían generarse para 2030 se distribuyen ampliamente entre los distintos sectores, siendo el comercio minorista, la industria manufacturera y los servicios gubernamentales los que más contribuyen.
El informe sitúa a España ante una ocasión histórica de aumentar su productividad si logra gestionar la transición hacia un modelo colaborativo entre humanos y máquinas, pudiendo obtener casi 142.000 millones de euros de ganancias de aquí a 2030, sobre todo en los sectores del comercio, la industria y el sector público.