Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Autoría: Alberto Andreu Pinillos
Publicado en: Ethic
Fecha: 18 de mayo de 2026
En un entorno marcado por la polarización política, en el que la sostenibilidad se ha metido dentro del debate ideológico, muchas compañías han descubierto que determinadas conversaciones dejan de ser eficaces, y hasta provocan hastío, cuando se formulan desde el plano del compromiso, la moral o el valor del intangible.
El autor defiende que, cuando el ruido exterior es alto, es más seguro utilizar datos que se traducen en euros que apelar al compromiso o a la idea de dejar un mundo mejor para futuras generaciones. Hoy ya es posible traducir casi todas las iniciativas de sostenibilidad al lenguaje financiero y en palancas de creación y protección de valor: porcentaje de ingresos vinculados a nuevos mercados o productos sostenibles, ahorros derivados de eficiencia energética, reducción de costes operativos, exposición a riesgos climáticos, resiliencia de la cadena de suministro, menor coste de capital, acceso a financiación o impacto reputacional con consecuencias económicas tangibles.
Como ejemplo de esta lógica económica, el autor cita a China. Mientras Occidente interpretó la descarbonización principalmente desde parámetros regulatorios o éticos, China entendió muy pronto que la transición verde también podía convertirse en una gigantesca oportunidad industrial, tecnológica y geopolítica.
El autor concluye que sostenibilidad y rentabilidad no son necesariamente conceptos enfrentados. Quizá la gran evolución de la sostenibilidad en esta nueva etapa no consiste en abandonar sus principios fundacionales, sino en demostrar que, cuando las cosas se hacen bien, ética y economía dejan de ser dimensiones enfrentadas. La sostenibilidad madura cuando logra traducir sus principios en decisiones empresariales racionales, medibles y económicamente viables. Las compañías descubren así que generar impactos positivos y reducir impactos negativos también fortalece el negocio, protege el valor y mejora la competitividad.