Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Publicado en: Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral España 2025. pp. 565-581
Publica: Consejo Económico y Social
Fecha: junio 2026
Una de las grandes revoluciones que ha experimentado la población mundial en el siglo XX es la prolongación, sin precedentes, de la vida humana. España no solo comparte estas tendencias globales, sino que además destaca en esperanza de vida al nacer, con una de las más elevadas del mundo: 84 años en 2024 (86,5 años las mujeres y 81,4 los hombres), y la mayor de la Unión Europea. Según la teoría de la revolución reproductiva, esta ganancia de “años de vida” supone un aumento de la eficacia reproductiva que impulsa el descenso de la fecundidad, que ha sido especialmente brusco en España y que, desde aproximadamente 2015, no logra compensar las tasas de mortalidad. Pese al notable grado de incertidumbre con que se deben tomar las proyecciones demográficas, todo apunta a que el porcentaje de población mayor de 65 años seguirá aumentando en las próximas décadas, hasta suponer un tercio de la población española hacia mediados del siglo XXI.
El cambio demográfico —es decir, la evolución temporal de la composición por edades de la sociedad y su relación con el territorio— constituye uno de los objetos de estudio primordiales de la demografía y de la geografía humana en general, así como un fenómeno multifacético cuyas dimensiones, además de interrelacionarse entre sí, son transversales a prácticamente todos los ámbitos de la vida pública —economía, vivienda, servicios y políticas sociales, transporte, energía, empleo, educación, innovación, cohesión territorial, etc.—. Por ello, partir de un conocimiento detallado de las principales dimensiones de dicho cambio (en esencia, los nacimientos, las defunciones y los movimientos migratorios), constituye un requisito básico para el diseño de cualquier política pública.
Al impacto del cambio demográfico en el plano económico, laboral y social dedica el CES este tema destacado de su Memoria 2025 que, continuando el análisis realizado en las dos anteriores ediciones relativo, respectivamente, a los impactos del cambio climático y de las transformaciones tecnológicas, completa así la aproximación a los procesos estructurales que componen la triple transición, ecológica, digital y demográfica.