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Conjuntos Monumentales Renacentistas de Úbeda y Baeza (fecha de declaración: 23 de julio de 2003)

“Úbeda y Baeza, Baeza y Úbeda, dos espacios urbanos diferenciados y complementarios. Dos ciudades unidas por un mismo paisaje, una misma historia, unas mismas invariantes arquitectónicas. Tan próximas en la geografía, tan gemelas en su ordenación espacial, tan íntimamente diferenciadas en sus más secretos encantos." (Arsenio Moreno Mendoza, "La fortuna crítica de dos ciudades del Renacimiento", 2002).

 Imagen: Biblioteca Virtual de Andalucía, registro BVA20040004639: J. Rapkin, Londres, 1850

Úbeda y Baeza pertenecen a la comarca de la Loma, que está situada en el centro geográfico de la provincia de Jaén, enmarcada entre sierras y delimitada por los ríos Guadalquivir y Guadalimar. Ambas ciudades se integran en el paisaje, abriéndose a un mar de olivos, monocultivo que constituye la base esencial de su economía.

Sus cascos históricos son comparables en extensión, unas 92 ha el de Úbeda y algo más extenso, unas 115 ha el de Baeza; superficies que representan el 24% y 40% respectivamente de la extensión de las ciudades actuales. Úbeda y Baeza reflejan en su morfología las tres fases evolutivas que han marcado especialmente su proceso de formación: el pasado hispano-musulmán, la ciudad medieval-cristiana y las importantes reformas renacentistas, sin olvidar el sustrato arqueológico que se remonta a la Edad del Bronce.

A lo largo de tres siglos Úbeda-Baeza mantuvieron la condición de espacio fronterizo; primero como frontera islámica frente al mundo cristiano, y tras su conquista (Baeza, 1227; Úbeda, 1233) como frontera cristiana frente al Reino de Granada. El siglo XVI es el siglo de ambas ciudades: un creciente sector agroganadero, mercantil y artesanal (alfarero y textil); una clase nobiliaria local, al frente de la que figuraba Francisco de Cobos, secretario de Carlos I que, mediante el Consejo de Indias, obtenía derechos económicos del comercio de ultramar que revertieron sobre Úbeda y la construcción de sus edificios; la fundación de una Universidad en Baeza; y unas poblaciones que se duplican en la primera mitad del siglo. Ambas ciudades participarían además en el descubrimiento y colonización de América, aportando un ingente número de baezanos y ubetenses que se embarcarían desde estas tierras del interior a la conquista de la nueva frontera de ultramar.

Más información

UNESCO World Heritage: Renaissance Monumental Ensembles of Úbeda and Baeza.