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En los meses transcurridos de 1996 se han acentuado las diferencias en las posiciones cíclicas de las economías industrializadas. La situación más favorable corresponde a EEUU y Japón, que muestran un mayor dinamismo. De este modo, en EEUU se ha confirmado que el menor crecimiento de finales de 1995 tenía un carácter transitorio; y Japón parece que definitivamente ha superado la recesión más grave de su historia reciente. Por su parte, la Unión Europea ha continuado la desaceleración económica que se refleja desde mediados del año anterior.
La economía española no es ajena a esta situación, y como los restantes países europeos, también muestra una pérdida de ritmo en los primeros meses de 1996, que se ha trasladado, aunque con menor intensidad, al mercado de trabajo. Al mismo tiempo, se ha continuado avanzando en el proceso de contención de la inflación que, entre otros factores, ha permitido la relajación de la política monetaria, traducida en varios recortes de los tipos oficiales de interés.
En Andalucía, los indicadores disponibles reflejan que en 1996 se mantiene un ritmo de crecimiento sostenido, aunque se asiste a una cierta moderación de la actividad, en sintonía con las principales economías de referencia.
Desde la perspectiva de la oferta, se estáproduciendo una modificación en la aportación de los distintos sectores al crecimiento, destacando el mayor protagonismo del primario, que ha empezado a reflejar positivamente la mejor situación climatológica, asícomo la desaparición de los problemas institucionales que condicionaron al subsector pesquero durante buena parte del año anterior. Los sectores no agrarios muestran una cierta pérdida de ritmo, sobre todo la construcción, mientras los servicios mantienen el carácter expansivo de la actividad y del empleo de 1995, hecho que se manifiesta en todos los subsectores, y muy especialmente en los ligados al turismo.
Por su parte, la demanda también refleja algunos cambios en el comportamiento de sus componentes. La externa muestra un tono más debilitado, tanto de las importaciones como de las exportaciones, acusando la ralentización del crecimiento en los países industrializados y del comercio mundial. La interna mantiene un cierto dinamismo, y muestra una ralentización de la inversión, y un tono más positivo del consumo.
Asimismo, y como aspecto más relevante de la coyuntura actual, cabe resaltar el favorable comportamiento del mercado de trabajo, que en un contexto caracterizado por unos crecimientos de los salarios pactados en convenio muy similares a los del año anterior, continúa el proceso de creación de empleo y progresiva reducción del paro.
En materia de inflación, y a diferencia de lo habitual en etapas de expansión, en los primeros meses de 1996 se mantiene una tendencia muy contenida, que estáfavoreciendo una recuperación de los salarios reales.
La información disponible permite prever que el crecimiento de la economía andaluza se intensificaráen el segundo semestre de 1996, como consecuencia de un contexto exterior más favorable, un tono más positivo del consumo, y un mejor comportamiento del complejo agroalimentario y algunos subsectores industriales netamente exportadores.
Con estas previsiones, para el conjunto del año 1996, la economía andaluza podría registrar un crecimiento en torno al 3%, lo que significaría la consolidación del dinamismo diferencial que se observa desde 1994 respecto a la economía española y europea.