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Durante el segundo trimestre de 1996 la economía española ha mostrado un freno en el proceso de continua desaceleración observado desde mediados de 1995. Según los resultados de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, el Producto Interior Bruto (PIB) alcanzó un crecimiento real del 1,9% respecto al mismo período del año anterior, levemente inferior al del primer trimestre (2%), lo que puede estar indicando que el proceso de desaceleración ha alcanzado su mínimo cíclico en este período.
Desde la óptica de la oferta, el rasgo más destacable es el favorable comportamiento del sector primario, que por segundo trimestre consecutivo presenta un elevado ritmo de crecimiento. Por contra, en el resto de sectores, la tendencia sigue siendo de desaceleración de la actividad, presentando la industria y la construcción un balance negativo.
Crecimiento del PIB. 2ºtrimestre 1996

NOTA: % variaciones interanuales. Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral, OCDE. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Por el lado de la demanda, la aceleración del crecimiento del consumo privado y, sobre todo, de la formación bruta de capital fijo en bienes de equipo, ha favorecido una menor desaceleración de la demanda interna. Junto a ello, la demanda externa presenta un fortalecimiento de las exportaciones, acompañado de un menor ritmo de crecimiento de las importaciones.
Estos resultados han tenido su reflejo en el mercado laboral, donde el ritmo de crecimiento del empleo en el segundo trimestre se mantiene estabilizado en el 2,6% interanual, idéntico al alcanzado en el trimestre anterior, y de media en 1995.
En relación a los precios, ha proseguido su tendencia a la moderación, si bien algunos índices experimentan ciertas tensiones inflacionistas, asociadas a factores de carácter transitorio. Y en el ámbito de los salarios, se confirma el proceso de ligera aceleración en su ritmo de crecimiento.
Del análisis más detallado de cada uno de los agregados de la demanda se desprende que, aunque en términos interanuales el crecimiento de la demanda interna haya sido algo inferior al del trimestre precedente, (1,9% frente a 2,1%), su evolución ha presentado algunos rasgos claramente expansivos.
En este sentido, el consumo privado nacional ha mostrado una intensificación en su ritmo de crecimiento y parece haber superado la fase de estancamiento en la que estuvo inmerso durante 1995. Se estima un incremento interanual en el segundo trimestre del 1,9%, lo que supone una aportación de 1,2 puntos al aumento global de la actividad, dos décimas más que en el primer trimestre. El consumo de servicios ha tenido un comportamiento más dinámico que el de bienes, si bien es posible esperar una evolución futura más favorable en esta clase de gasto, favorecido por la mejora de las rentas de las familias como consecuencia del aumento del empleo y por el crecimiento salarial.
El repunte registrado por la formación bruta de capital en bienes de equipo, que ha crecido un 6,4% interanual, ocho décimas más que en el trimestre anterior, es otra de las características destacables de la evolución de la demanda en el segundo trimestre.
Por el contrario, la formación bruta de capital fijo en construcción, que ya venía presentando una significativa pérdida de dinamismo, ha mostrado en este trimestre un descenso cifrado en un 1% interanual, que se atribuye principalmente a la reducción en el volumen de inversión en obra pública, no compensada por la obra de edificación.
El consumo público, por su parte, mantiene la senda de desaceleración, y sitúa su tasa de crecimiento interanual en el 0,6%, cuatro décimas por debajo de la estimada en el trimestre anterior, consecuencia del moderado incremento de las remuneraciones de los asalariados públicos y la debilidad del consumo de capital fijo de la Administración.
En lo que se refiere a la demanda exterior, el saldo de las operaciones de bienes y servicios con el resto del mundo ha presentado una evolución más favorable que en trimestres precedentes, gracias al mayor dinamismo de la exportaciones, que han acelerado su crecimiento hasta situarlo en el 9,1% interanual, cuatro décimas más que en el primer trimestre, lo que ha supuesto una aportación al aumento del PIB de la economía española de 2,7 puntos. No obstante, esta aportación ha sido contrarrestada por las importaciones, que a pesar de haber desacelerado su ritmo de crecimiento interanual (8,2% frente al 8,4% del trimestre anterior), restan 2,7 puntos al crecimiento de la economía.
Desde la perspectiva de la oferta, la evolución global de los sectores no agrarios es descendente, presentando por contra el sector primario un resultado muy favorable, que consolida las expectativas de crecimiento del mismo, y con ello una aportación positiva al aumento global del PIB en 1996.
Así, el sector primario muestra, por segundo trimestre consecutivo, el crecimiento más elevado de todas las actividades productivas, especialmente centrado en el positivo balance de la agricultura, siendo la tasa de variación interanual del 15,6%, resultado histórico que supone además una aportación de 0,6 puntos al crecimiento del PIB en este segundo trimestre (casi la tercera parte).
Por contra, el sector industrial intensifica su ritmo de descenso, cifrándose en un -1,3% interanual, medio punto más que en el primer trimestre del año. El Índice de Producción Industrial también refleja esta pérdida de impulso del sector, siendo el resultado del segundo trimestre de un descenso del 2,8% interanual. Junto a ello, la capacidad productiva instalada en la industria se ha reducido en el segundo trimestre hasta situarse en el 77,1%, un punto inferior a la del mismo período del año anterior.
Evolución del PIB y la demanda interna

NOTA: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986 Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
En la construcción, se ha ido perdiendo dinamismo progresivamente desde mediados de 1995, hasta mostrar en este trimestre una contracción de la actividad que se ha cifrado en un -0,8% interanual. El deterioro de la inversión pública y el menor impulso de la obra en edificación, aunque todavía presenta crecimientos importantes, son las causas de este retroceso.
Por último, las ramas de los servicios, con un crecimiento interanual del 2,1%, han presentado un perfil desacelerado, tanto en los servicios destinados a la venta como en el resto. En los primeros, la desaceleración es prácticamente común en todas sus actividades, siendo las únicas ramas que han mantenido su ritmo de avance las ligadas al transporte y las comunicaciones. Por su parte, los servicios no destinados a la venta continúan su comportamiento contractivo en consonancia con la contención del gasto de las Administraciones.
Consumo e inversión

Nota: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986 Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Comercio exterior de bienes y servicios

Nota: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986 Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
En cuanto a la evolución del mercado de trabajo, y en sintonía con lo que ocurre en la actividad productiva, durante el segundo trimestre del año se ha mantenido el mismo ritmo de creación de empleo que en el primer trimestre. Según la EPA, el número de ocupados aumentó en 314.500 personas respecto a mismo período del año anterior (2,6% en términos relativos).
El comportamiento no ha sido homogéneo en todos los sectores productivos, destacando el resultado del sector servicios, donde el empleo aumenta a un ritmo del 5,1% interanual, seguido de la construcción, que registra un incremento de la ocupación del 1,3% interanual, después de la caída del primer trimestre.
En el lado opuesto, en el primario se mantiene el proceso de destrucción de empleo, y en la industria se registra también una reducción del número de ocupados (-0,6%) en sintonía con el balance del sector en términos de producción.
Junto al crecimiento global del empleo, la población activa ha proseguido su tendencia creciente de incorporación al mercado laboral, cifrándose en un 2,0% interanual la tasa de crecimiento. Como consecuencia de este importante aumento de la población activa, y a pesar de haberse producido un crecimiento de la ocupación, el número de parados ha permanecido prácticamente estabilizado en el mismo nivel del segundo trimestre de 1995, con una tasa interanual de caída de tan sólo el -0,05%. Con ello, la tasa de paro se sitúa en el 22,3%, dos décimas por debajo de la del mismo período del año anterior.
Los datos mensuales de la EPA, correspondientes a junio, que constituyen un primer avance del tercer trimestre, reflejan la continuidad del proceso de creación de empleo (2,3% interanual), si bien el ritmo es ligeramente inferior al alcanzado en el primer semestre (2,6%). Junto a ello, también se ha producido una ralentización en la incorporación de nuevos activos en demanda de un puesto de trabajo (1,7% interanual), lo que puede estar indicando la existencia de expectativas menos favorables de evolución del mismo.
De cualquier forma, el aumento del empleo, superior al de la población activa, ha posibilitado una caída del desempleo, cifrada en un 0,6% interanual, 21.660 parados menos en términos absolutos, que ha situado la tasa de paro en el 22,04%.
Asimismo, el descenso en 27.006 personas del número de desempleados registrados en el INEM durante el mes de agosto, por sexto mes consecutivo, confirma la intensificación del proceso de reducción del desempleo que empezó a producirse a finales de 1994, situando el paro total en 2.143.738 personas, el nivel más bajo desde 1983. De esta forma, en los últimos doce meses la reducción ha sido de 202.670 personas (-8,6% interanual). Junto a ello, las colocaciones registradas en el INEM han alcanzado en agosto la cifra récord de 606.476, con un incremento del 6,7% interanual, lo que ha situado el total de colocaciones desde el mes de enero en 5.524.374, un 11% superior al mismo período del año anterior.
Respecto a los salarios, el incremento pactado en el marco de la negociación colectiva hasta agosto de 1996 se ha establecido en torno a un 3,8%, tres décimas por encima del registrado en el mismo mes del año anterior, como consecuencia de un proceso de ligera aceleración de los aumentos salariales iniciado a mediados de 1995.
En este mismo sentido, la Encuesta de Salarios en la Industria y los Servicios del INE, muestra en el segundo trimestre del año una resistencia a la moderación de los aumentos salariales, alcanzando la ganancia media por trabajador y mes una tasa de crecimiento interanual del 4,6%, una décima superior al incremento medio de 1995.
En cuanto a los precios, en general se puede hablar de mantenimiento de la senda de moderación de la inflación, si bien durante el segundo trimestre del año aparecieron ciertas tensiones inflacionistas de carácter coyuntural, y asociadas a algunos de los componentes más variables del IPC: la energía y los alimentos no elaborados, que llevaron la tasa interanual de crecimiento del IPC al 3,6%, dos décimas superior a la que cerró el primer trimestre. Frente a ello, la inflación subyacente, considerada como tasa interanual de los precios de los servicios y bienes elaborados no energéticos, mantuvo un descenso continuado, situándose al final de dicho período en el 3,6%, reduciéndose seis décimas respecto a marzo.
Durante el mes de agosto nuevamente se ha observado un ligero repunte de los precios que ha situado la tasa interanual del IPC en el 3,7%, resultado, en gran medida, del aumento de los precios alimenticios, sobre todo bebidas alcohólicas y tabaco, tras la subida impositiva. Asimismo, el descenso ininterrumpido de la inflación subyacente iniciado en julio de 1995 se ha quebrado en agosto, situándose en el 3,6%, frente al 3,5% del mes anterior, que fue un mínimo histórico.
En lo que se refiere a la evolución monetaria, la ausencia de importantes tensiones inflacionistas a lo largo del año ha posibilitado la continuidad del proceso de descenso de los tipos de intervención del Banco de España y su traslación hacia los diversos mercados financieros. De este modo, tras la última rebaja practicada por el Banco de España a comienzos de octubre (la séptima en lo que va de año), el precio oficial del dinero se ha situado en el mínimo histórico del 6,75%, lo que significa que desde diciembre de 1995 se ha reducido en dos puntos y medio.
Los activos líquidos en manos del público (ALP) durante los meses de abril a junio, han continuado el proceso de desaceleración que se inició a finales de 1995, situándose la tasa de expansión en el 7,7% interanual, frente al 8,5% del trimestre anterior. Esta moderada evolución del ritmo de crecimiento se explica por la contención del gasto nominal y la reducción de la rentabilidad propia de dicho agregado. Entre los componentes de los ALP que han moderado su crecimiento destacan los depósitos y otros activos líquidos computables de bancos y cajas de ahorro, los cuales registraron en junio de 1996 un aumento del 4,8% interanual.
Por el lado de la oferta, el crecimiento de los ALP en el segundo trimestre se ha visto impulsado por la aceleración de la financiación concedida por el sistema crediticio al conjunto de residentes no financieros. Esta expansión se debe atribuir, en gran medida, al mayor ritmo de aumento de la financiación captada por el sector público, mientras el crédito interno recibido por el sector de empresas y familias ha mantenido un avance similar al del trimestre anterior.
Por lo que se refiere a la balanza de pagos, según los datos del Banco de España, durante el período enero-mayo de 1996 el saldo conjunto de las balanzas por cuenta corriente y de capital arrojó un superávit de 212 miles de millones de pesetas, 184 miles de millones más que en el mismo período de 1995, consecuencia del resultado de la cuenta de capital que registró un superávit de 211 miles de millones (similar al del año anterior) mientras que el saldo por cuenta corriente se mantuvo prácticamente equilibrado, a diferencia de lo que ocurrió en los cinco primeros meses del año anterior (179 miles de millones de déficit).
La balanza comercial, que registró un fuerte deterioro en los primeros meses del año, ha presentado una mejor evolución en los meses de abril y mayo como consecuencia del dinamismo que han cobrado las exportaciones, mientras las importaciones registraron un avance más moderado. De esta forma, el crecimiento interanual de las exportaciones en el período enero-mayo se cifra en un 10,7%, y el de las importaciones alcanza un 7,5%.
En cuanto a la cuenta financiera de la economía española, ha presentado un comportamiento muy positivo, resultado del continuo crecimiento de las entradas netas de capital que, unidas a los superávit por cuenta corriente y de capital, han determinado el incremento de las reservas exteriores en 1,9 billones de ptas., frente a la disminución en 1,1 billones en igual período del año anterior.
En lo que respecta a la ejecución presupuestaria, el primer semestre del año ha finalizado con una reducción del déficit de caja del 13,1% respecto al mismo período del año anterior, que ha sido resultado de un incremento de ingresos del 9,9% y de un aumento de los gastos del 5,2% que, no obstante, se ha situado por encima de lo presupuestado inicialmente. Como causas de este crecimiento del gasto, se puede señalar la evolución de los intereses de la deuda, que todavía está aumentando muy por encima de lo que se espera para el conjunto del ejercicio. Los ingresos, por su parte, se han visto impulsados por el crecimiento de los ingresos patrimoniales (beneficios del Banco de España y privatizaciones); también se debe señalar la positiva evolución del impuesto de Sociedades, que está mostrando un crecimiento superior al previsto, como consecuencia de los favorables resultados empresariales.
La necesidad de endeudamiento del Estado, derivada del déficit de caja y de la adquisición de activos financieros, ha descendido un 23,1% respecto al año anterior, financiándose en su mayor parte mediante valores a medio y largo plazo.
Las estimaciones de la economía española para 1996, en consonancia con la evolución prevista por los principales organismos internacionales para el conjunto de países de la UE, apuntan hacia una desaceleración del ritmo de crecimiento económico en 1996, que se intensificará en el año siguiente. En este sentido, las previsiones macroeconómicas que el gobierno ha presentado en el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 1997, sitúan el crecimiento del PIB en 1996 en el 2,3%, medio punto por debajo del alcanzado el año anterior. Esta estimación coincide con la publicada por la OCDE en su informe de junio pero es ligeramente más optimista que la realizada por otros organismos como el FMI y la Comisión Europea, que sitúan el crecimiento de la economía española en este año en el 2,2% y 2%, respectivamente. Esta expansión prevista será, en todo caso, superior a la que se espera para el conjunto de países de la UE, que se sitúa alrededor del 1,5%. Para el año 1997 se espera un mayor dinamismo, estimándose un crecimiento entre el 2,7% previsto por la Comisión Europea y el 3% del gobierno de la nación.
En materia de inflación, los pronósticos son bastante optimistas, ya que se están alcanzando tasas históricamente bajas. A finales de 1996, tanto el Ministerio de Economía y Hacienda, como la OCDE y el FMI sitúan el ritmo de crecimiento de los precios en el 3,4%, casi un punto menos que en el año anterior, esperándose asimismo que en el próximo año se intensifique esta tendencia de contención.
En el ámbito del mercado de trabajo, sin embargo, los avances no son tan acusados, ya que el crecimiento previsto no va a permitir una intensa reducción del desempleo. En este sentido, el gobierno prevé que el ritmo de creación de empleo en 1996 sea inferior al del año anterior (1,4% y 1,7%, respectivamente); no obstante, el estancamiento en el aumento de la población activa va a permitir una reducción de la tasa de paro, que podría situarse en el 22,6% frente al 23,3% de 1995. Esta mejoría de la tasa de desempleo es prevista asimismo por la OCDE y el FMI, lo que supone un comportamiento diferencial respecto a los países del entorno, ya que tanto para el área industrializada como para la UE se ha estimado un incremento de los niveles de desempleo en este año.
Por último, hay que señalar los avances previstos en materia de déficit público, ya que en el último cuadro macroeconómico elaborado por el gobierno, el peso del mismo sobre el PIB se sitúa en 1996 en un 4,4% (4,6% según el FMI), lo que significa una reducción de 2,2 puntos respecto a 1995, y un acercamiento hacia el límite máximo permitido en el Tratado de Maastricht (3%).
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1995 |
1995 |
1996 | |||||||
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1º T |
2º T |
3º T |
4º T |
1º T |
2º T | |||||
|
Consumo privado nacional |
1,5 |
1,6 |
1,5 |
1,5 |
1,5 |
1,7 |
1,9 | |||
|
Consumo público |
1,3 |
0,8 |
1,4 |
1,6 |
1,5 |
1,0 |
0,6 | |||
|
Formación Bruta de capital fijo |
8,2 |
9,5 |
10,0 |
8,3 |
6,3 |
3,1 |
1,6 | |||
|
Bienes de equipo |
11,0 |
14,2 |
13,6 |
10,0 |
6,6 |
5,6 |
6,4 | |||
|
Construcción |
6,8 |
7,1 |
8,1 |
7,3 |
4,6 |
1,7 |
-1,0 | |||
|
Demanda interna |
3,1 |
3,4 |
3,4 |
3,1 |
2,5 |
2,1 |
1,9 | |||
|
Exportación de bienes y servicios |
8,2 |
10,7 |
8,1 |
7,0 |
7,2 |
8,7 |
9,1 | |||
|
Importación de bienes y servicios |
8,6 |
10,9 |
8,9 |
7,9 |
7,7 |
8,4 |
8,2 | |||
|
PIB pm |
2,8 |
3,2 |
3,1 |
2,7 |
2,2 |
2,0 |
1,9 | |||
Nota: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%). Fuente: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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1995 |
1995 |
1996 | |||||||
|
1º T |
2º T |
3º T |
4º T |
1º T |
2º T | |||||
|
Ramas agraria y pesquera |
-13,2 |
-17,2 |
-16,8 |
-12,9 |
-5,1 |
7,2 |
15,6 | |||
|
Ramas industriales |
5,2 |
7,3 |
6,7 |
4,8 |
2,1 |
-0,3 |
-1,2 | |||
|
Industria excepto Construcción |
4,8 |
7,3 |
6,4 |
4,2 |
1,3 |
-0,8 |
-1,3 | |||
|
Construcción |
6,7 |
7,1 |
7,8 |
7,1 |
4,9 |
1,5 |
-0,8 | |||
|
Ramas de los servicios |
2,7 |
2,7 |
2,8 |
2,7 |
2,6 |
2,4 |
2,1 | |||
|
Servicios destinados a la venta |
2,9 |
3,1 |
3,0 |
2,8 |
2,6 |
2,5 |
2,2 | |||
|
Servicios no destinados a la venta |
2,1 |
1,6 |
2,1 |
2,4 |
2,4 |
2,2 |
1,9 | |||
|
PIB pm |
2,8 |
3,2 |
3,1 |
2,7 |
2,2 |
2,0 |
1,9 | |||
Nota: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%). Fuente: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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Mº Ec. y Hc |
OCDE |
Comisión Europea |
FMI | ||||||
|
|
1996 |
1997 |
1996 |
1997 |
1996 |
1997 |
1996 |
1997 | ||
|
PIB |
2,3 |
3,0 |
2,3 |
2,7 |
2,0 |
2,9 |
2,2 |
2,9 | ||
|
Déficit Público (1) |
-4,4 |
-3,0 |
-5,2 |
-4,7 |
-4,8 |
-3,7 |
-4,6 |
-3,4 | ||
|
Deuda Pública (1) |
- |
- |
68,5 |
70,7 |
67,8 |
68,0 |
67,1 |
67,1 | ||
|
Inflación |
3,4 |
2,6 |
3,4 |
2,9 |
3,6 |
3,2 |
3,4 |
3,1 | ||
|
Tasa de paro (2) |
22,6 |
21,5 |
22,9 |
22,7 |
22,5 |
22,1 |
22,6 |
21,8 | ||
|
Consumo privado |
2,1 |
2,7 |
2,3 |
3,0 |
- |
- |
- |
- | ||
NOTAS: (*) tasas de crecimiento, salvo indicación contraria.
(1) porcentaje sobre el PIB.
(2) porcentaje sobre la población activa.
FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (septiembre 1996); OCDE (junio 1996); Comisión Europea (mayo 1996); Fondo Monetario Internacional (sept. 1996).
ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.