LOS PAÍSES INDUSTRIALIZADOS PRESENTAN, EN EL TERCER TRIMESTRE, UNA MAYOR CONVERGENCIA DE SUS RITMOS DE CRECIMIENTO Y UNA CONTINUADA MODERACIÓN DE LA INFLACIÓN.

El panorama económico internacional del tercer trimestre del año se caracteriza, a grandes rasgos, por la continuidad de la expansión de los países industrializados, la consolidación de las economías en desarrollo, el control de la inflación y una relativa estabilidad de los mercados financieros y cambiarios.

Los países industrializados continúan avanzando hacia una mayor convergencia de sus ritmos de crecimiento, aunque todavía es notable la desigualdad entre el área anglosajona, con tasas más elevadas si bien se observa una ligera desaceleración, y la integrada por el resto de los países europeos y Japón, que crecen con menor intensidad pero muestran síntomas de recuperación.


En la unión europea se aprecian síntomas de reactivación, impulsada principalmente por el consumo privado y el comercio exterior.

En este contexto, durante el tercer trimestre del año se ha confirmado que la economía de EEUU se encuentra en una fase de cierta ralentización, limitándose el crecimiento del PIB al 2,3% interanual, cuatro décimas inferior al del trimestre precedente. Ello se justifica por la atonía del consumo privado, que ha registrado el crecimiento más bajo desde finales de 1991 (0,4%) y, en menor medida, por la moderación de las exportaciones, como consecuencia del menor dinamismo relativo de los países europeos y Japón, y los efectos de la apreciación del dólar frente al marco y el yen.

 

Evolución del PIB

NOTA: tasas de crecimiento interanual.
Fuente: OCDE.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
 

En cuanto a los precios, el enfriamiento de la economía ha disipado el temor a un repunte inflacionista, permaneciendo su ritmo de crecimiento (3% en el tercer trimestre) prácticamente estabilizado en los niveles de la primera mitad del año. Este comportamiento es compatible con una evolución también favorable del mercado de trabajo, que presenta una situación de pleno empleo, considerando incluso algunos analistas que la tasa de paro, que en el tercer trimestre se ha situado en el 5,2%, está alcanzando niveles inferiores a los que cabría esperar con la situación de estabilidad de precios. Por último, ante la ralentización económica, la Reserva Federal ha mantenido su decisión de no subir los tipos de interés.

En Japón continúa la fase de recuperación económica, si bien los indicadores más recientes apuntan hacia un cierto estancamiento en este proceso, siendo previsible que el crecimiento en el conjunto del año sea algo inferior a lo esperado en un principio. Así, para el tercer trimestre se estima un incremento del PIB del 3,5% interanual, inferior al de los meses precedentes, y un cierto debilitamiento de la demanda interna. El comercio exterior, por su parte, continúa contribuyendo positivamente a la recuperación, viéndose las exportaciones favorecidas por el debilitamiento del yen frente al dólar.

Este tono moderado de la recuperación está resultando insuficiente para reanimar el mercado de trabajo, de manera que la tasa de paro se mantiene en niveles históricamente muy altos, 3,3% en el tercer trimestre del año, aunque significativamente inferior al promedio de los países industrializados. En lo que se refiere a los precios, parece que el proceso deflacionista ha llegado a su fin y la tasa de inflación ha permanecido situada por segundo trimestre consecutivo en el 0,1%.

Los países de la Unión Europea han continuado reflejando síntomas de reactivación, confirmándose que en la segunda mitad del año la expansión está siendo más intensa (1,2% en el tercer trimestre), impulsada principalmente por el consumo privado y el comercio exterior. No obstante, la situación sigue siendo desigual entre los distintos países. Así, dejando a un lado al Reino Unido, donde el crecimiento es relativamente más elevado, la recuperación se está consolidando con mayor intensidad en Alemania y los países vinculados a ella, y en menor medida en Francia; mientras, la economía italiana continúa estancada.

La progresiva y moderada recuperación de la actividad está permitiendo que la inflación continúe controlada, incluso ha sido algo más baja en el tercer trimestre (2,4%), dos décimas por debajo de la tasa alcanzada en el trimestre anterior. Por contra, el crecimiento económico está siendo insuficiente para mejorar la situación del mercado de trabajo, y la tasa de paro sigue siendo muy elevada (10,8% en septiembre).

Como se ha señalado anteriormente, el Reino Unido presenta la situación económica más favorable, y en el tercer trimestre el ritmo de crecimiento del PIB ha sido del 2,3% interanual, el más elevado desde mediados de 1995, y casi el doble del experimentado por el conjunto de la UE. La expansión se ha visto favorecida por la aceleración del consumo privado, que se está propagando a otros indicadores económicos, como la producción industrial.


En los países en desarrollo persiste el creciente dinamismo, siendo muy significativa su aportación al crecimiento de la economía mundial.

El crecimiento económico ha venido acompañado por la continuada moderación de la inflación, tendencia que, no obstante, se ha roto en octubre, confirmándose los temores de recalentamiento de la economía que han llevado al Banco de Inglaterra a subir el tipo de interés en un cuarto de punto a finales de dicho mes, hasta situarlo en el 6%. De otro lado, el mercado de trabajo continúa evolucionando favorablemente, contrastando con la situación de deterioro que caracteriza, en líneas generales, a los restantes países comunitarios. En el tercer trimestre del año, la tasa de paro se ha situado en el 8%, casi tres puntos por debajo de la media de la UE, continuando esta tendencia en octubre con una fuerte caída del desempleo, que ha situado la tasa de paro en el 7,2%, la más baja de los últimos cinco años y medio.

 

Evolución de la tasa de paro

Fuente: OCDE.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

En el ámbito del mercado de trabajo también se aprecia una favorable evolución, de manera que frente a la resistencia al descenso que se observa en las tasas de paro de los restantes países comunitarios, en el Reino Unido se ha situado en el 7,7% en el mes de junio, 0,7 décimas por debajo de la alcanzada en el primer trimestre del año. En lo que se refiere a los precios, su comportamiento se mantiene dentro de los objetivos establecidos por el Banco de Inglaterra, situándose la tasa de inflación del segundo trimestre en el 2,3%, lo que significa una desaceleración de medio punto respecto al trimestre precedente.


La ausencia de tensiones inflacionistas sigue siendo un fenómeno generalizado en la mayoría de los países, en un contexto de mayor estabilidad en los mercados financieros y cambiarios.

En Alemania parece que se ha detenido el proceso recesivo observado desde finales de 1995, y tras dos descensos consecutivos de las tasas intertrimestrales de crecimiento del PIB, en el segundo trimestre del año se ha recuperado la tendencia positiva. En términos interanuales, la expansión se estima en un 0,5%, y en buena medida se sustenta, como en el caso del Reino Unido, en el comercio exterior, que se está configurando como uno de los elementos claves en esta fase inicial de la recuperación. Otros factor determinante en la mejor evolución de la economía alemana es la recuperación de las inversiones privadas, sobre todo en construcción, que en los primeros meses del año se vieron muy perjudicadas por las desfavorables condiciones climatológicas.

 

Evolución del IPC

NOTA: tasas de crecimiento interanual.
Fuente: OCDE.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
 

Tipos de interés a largo plazo

NOTA: Octubre 1996.
Fuente: Banco de España.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
 

También en Francia se aprecia la reactivación de la economía a medida que avanza el año. Así, después de una notable ralentización en el segundo trimestre, entre los meses de julio y septiembre ha tenido lugar una nueva aceleración en el ritmo de crecimiento del PIB, alcanzando el 1,3% interanual, el más elevado del último año. Entre los factores que justifican esta mejor evolución económica destaca, por el lado de la demanda, el mayor dinamismo del consumo privado, que ha aumentado un 1% interanual frente a la caída del 0,9% registrada en el segundo trimestre, y por el lado de la oferta, el aumento de la producción manufacturera (1,7% interanual), especialmente del sector automóvil, debido a las medidas incentivadoras instrumentadas por el gobierno. El sector exterior, por otra parte, está contribuyendo del mismo modo a la consolidación de la recuperación, y en el tercer trimestre las exportaciones han llegado a crecer un punto por encima de las importaciones (3,1% y 2,1%, respectivamente).

Los precios también evolucionan favorablemente, y en el tercer trimestre la tasa de inflación se ha reducido seis décimas respecto al anterior, situándose en el 1,8%. No obstante, la recuperación no ha comenzado a trasladarse aún al mercado de trabajo, de manera que en septiembre el número de desempleados ha alcanzado un máximo histórico y la tasa de paro se ha situado en un nivel desconocido en los últimos cincuenta años (12,6%).

La mejora de la situación económica que, en líneas generales, se aprecia en el ámbito comunitario, no es extensible a todos los países, destacando Italia, que continúa mostrando síntomas de estancamiento, previéndose que en el conjunto del año presente una de las tasas de crecimiento más bajas dentro de la UE.

Por su parte, en los países en desarrollo persiste el creciente dinamismo de la economía. El bloque asiático, que continúa liderando el crecimiento económico mundial, está moderando en cierta medida su ritmo expansivo que, por otra parte, está siendo compatible con la reducción de la inflación. En los países de Europa Central y Oriental los resultados están mejorando, favorecidos por el aumento de las exportaciones y las inversiones del exterior, lo que está contribuyendo a su integración en la economía internacional. Finalmente, el crecimiento también está siendo más intenso en Latinoamérica, estimándose que en el conjunto del año se podría alcanzar una expansión del 2,5%, frente al limitado 0,6% de 1995. Entre estos países destacan el dinamismo de Chile, la recuperación de Argentina, que tras la caída del PIB del 4,4% registrada en 1995 podría crecer este año un 4%, y la expansión de Méjico, que está recogiendo los resultados del plan de estabilización puesto en marcha tras la crisis de 1994. Así, tras año y medio de recesión, la economía mejicana podría crecer en 1996 a un ritmo del 3% interanual, y reducir su tasa de inflación desde el 51,9% de 1995 al 25% en el actual ejercicio.


En un contexto generalizado de estabilidad cambiaria, destaca la apreciación del dolar frente al marco y al yen, llegando a cotizarse en octubre en los niveles máximos del año.

En el ámbito del comercio internacional, hay que señalar la desaceleración de las exportaciones en EEUU, debido tanto a que el crecimiento económico en la UE y Japón no es muy intenso, como a la apreciación del dólar frente al marco y al yen. Precisamente este debilitamiento de la moneda japonesa ha beneficiado el comercio exterior de Japón, con un importante incremento de las exportaciones; no obstante, las importaciones están aumentando en mayor medida, de manera que el superávit comercial muestra una tendencia de descenso, estimándose que en el conjunto del año represente el 1,4% del PIB frente al 2,2% del año anterior.

 

Tipo de cambio del dólar frente al marco y al yen

 

Fuente: Banco de España.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
 

Por otra parte, continuando con la creciente integración comercial de los últimos años, a finales de noviembre, Chile y Canadá han firmado un acuerdo de libre comercio en el que se establece la eliminación inmediata de todos los aranceles y tarifas que afectan al 80% de los intercambios entre ambos países, así como del resto de barreras arancelarias en el plazo de los próximos quince años.

En los mercados financieros y cambiarios continúa la adecuación, en cierta medida, de la política monetaria a la posición cíclica de los distintos países, y la mayor estabilidad en los tipos de cambio. En este sentido, en la mayor parte de los países comunitarios, los mercados financieros se han caracterizado, en líneas generales, por el recorte de los tipos de interés por parte de los respectivos bancos centrales. Reino Unido constituye una excepción, ya que el Banco de Inglaterra subió en un cuarto de punto el precio oficial del dinero a finales de octubre, situándolo en el 6%. Ello se justifica por la diferente posición cíclica de la economía británica, que muestra una mayor expansión y el surgimiento de riesgos inflacionistas. Asimismo, el tipo oficial de interés ha permanecido estabilizado en EEUU, que presenta un mayor crecimiento relativo, así como en Japón y Alemania.

En los mercados de cambio, y en un contexto de relativa estabilidad, destaca la apreciación del dólar frente al marco y el yen, consecuencia de la mayor demanda de dólares ante la subida de la bolsa de Nueva York y el aumento del precio del petróleo, que se comercializa en dólares. No obstante, tras cotizarse a principios de octubre al valor más alto de los últimos seis meses frente al marco, en la segunda quincena del mes el dólar comenzó a debilitarse, a medida que se confirmaba el enfriamiento de la economía estadounidense.

Frente al yen, la tendencia de apreciación ha sido más clara, alcanzándose la máxima cotización de los últimos dos años y medio, debido a la débil situación en la que se encuentra aún la economía nipona.

En la UE, el favorable comportamiento de la inflación y la mayor confianza en la realización de la Unión Monetaria está favoreciendo una mayor estabilidad cambiaria. De otro lado, hay que destacar que a mediados de octubre el marco finlandés ha comenzado a formar parte del mecanismo de cambios del SME y, a finales de noviembre, se ha reincorporado la lira italiana que, junto a la libra esterlina, abandonó el sistema cuando se produjo la crisis del mismo en otoño de 1992.

Ante este contexto económico más favorable en la segunda mitad del año, las perspectivas de la economía mundial son bastante optimistas. Así, tras la ralentización que experimentó el PIB mundial en 1995, se espera que en el actual ejercicio se produzca una nueva reactivación, estimando el FMI que el crecimiento se sitúe en el 3,8%, y se intensifique en el año siguiente hasta el 4,1%.

En esta evolución prevista, destaca la notable aportación de los países en desarrollo, que podrían registrar un incremento del PIB del 6,3% en 1996 y una tasa similar en el año siguiente. En las economías industrializadas, aunque también se observa una trayectoria de aceleración, el crecimiento va a ser más limitado, siendo la Unión Europea con una expansión prevista del 1,6% para 1996 y del 2,3% para 1997, una de las áreas que en menor medida va a contribuir a la expansión de la economía mundial.


Las perspectivas de la economía mundial son bastante optimistas, previéndose que la reactivación del actual ejercicio se intensifique en 1997

Los precios, por otro lado, presentan una tendencia generalizada de menor crecimiento, destacando especialmente la intensidad de este proceso en los países en desarrollo, y entre ellos América Latina, mientras que en los países industrializados, con tasas de inflación notablemente más bajas, es más moderado.

En el mercado de trabajo, sin embargo, los avances son menores. Las estimaciones disponibles de los distintos organismos, referidas a los países industrializados, apuntan hacia una resistencia generalizada a la reducción de las tasas de paro, siendo la situación relativamente más desfavorable en la Unión Europea.

En estos países, la cuestión clave en el momento actual es si se logrará cumplir con los criterios de convergencia a finales de 1997. En relación a ello, en el informe sobre previsiones económicas publicado en otoño, la Comisión Europea se ha mostrado notablemente optimista, al considerar que la mayor parte de los países, y entre ellos España, podrían acceder a la Unión Económica y Monetaria a comienzos de 1999. Así, parece que sólo Italia, Reino Unido y Grecia van a sobrepasar el nivel permitido de déficit público (3% sobre el PIB), no esperándose ningún problema para el cumplimiento del criterio relativo a la deuda pública, que será más flexible de lo establecido en el Tratado de Maastricht. En materia de precios, sólo Grecia constituye una excepción, y en cuanto a los tipos de interés, se espera que continúen descendiendo conforme se vayan reduciendo la inflación y los déficits públicos

Principales indicadores económicos

ESPAÑA

ALEMANIA(1)

R. UNIDO

FRANCIA

UE

EE.UU.

JAPÓN

OCDE(2)

PRODUCTO INTERIOR BRUTO(3)

IV Trim 95

2,0

1,0

1,6

0,3

1,5

1,3

2,5

1,5

I Trim 96

2,0

0,3

1,9

1,0

1,3

1,7

5,4

2,1

II Trim 96

1,9

1,1

2,1

0,5

0,9

2,7

3,9

(p) 2,3

III Trim 96

&endash;

(p) 1,6

2,3

(p) 1,3

(p) 1,2

2,3

(p) 3,5

(p) 2,2

DEMANDA INTERNA(3)

IV Trim 95

2,5

-0,4

0,8

0,4

1,2

1,0

3,8

1,1

I Trim 96

2,1

0,7

2,9

0,6

1,4

1,4

6,9

2,3

II Trim 96

1,8

0,3

1,8

0,6

(p) 1,1

2,5

5,7

&endash;

III Trim 96

&endash;

(p) 0,9

(p) 1,9

(p) 1,0

(p) 0,9

2,7

(p) 5,2

&endash;

INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL(3,4)

IV Trim 95

0,1

-2,1

1,8

-1,9

1,0

1,6

1,9

1,1

I Trim 96

-2,5

-1,3

1,2

-0,2

0,2

1,3

1,4

0,9

II Trim 96

-2,8

-0,9

1,0

-0,2

0,0

3,3

0,9

1,7

III Trim 96

&endash;

&endash;

0,5

&endash;

&endash;

3,6

3,5

&endash;

INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO(3)

IV Trim 95

4,4

1,8

3,2

1,9

3,0

2,6

-0,5

4,2

I Trim 96

3,6

1,5

2,8

2,1

2,7

2,8

-0,3

4,1

II Trim 96

3,6

1,5

2,3

2,4

2,6

2,8

0,1

3,6

III Trim 96

3,7

1,4

2,1

1,8

2,4

3,0

0,1

&endash;

TASA DE PARO(5)

IV Trim 95

22,4

8,5

8,6

11,9

11,2

5,5

3,3

7,6

I Trim 96

22,9

8,9

8,3

12,2

11,2

5,6

3,3

7,6

II Trim 96

22,3

8,9

8,2

12,4

10,8

5,4

3,5

7,4

III Trim 96

21,9

&endash;

&endash;

&endash;

&endash;

5,2

3,3

&endash;

EMPLEO (3)

IV Trim 95

3,2

-0,4

0,0

0,6

0,4

0,6

-0,1

0,5

I Trim 96

2,6

&endash;

0,0

0,3

0,3

0,6

0,0

0,5

II Trim 96

2,6

&endash;

0,0

0,1

0,2

1,3

0,2

0,7

III Trim 96

3,2

&endash;

&endash;

&endash;

&endash;

&endash;

&endash;

&endash;

BALANZA POR CUENTA CORRIENTE(6)

III Trim 95

3,1

-3,6

-1,7

0,8

&endash;

-37,7

27,1

&endash;

IV Trim 95

3,2

-5,5

-1,9

3,7

&endash;

-30,4

22,7

&endash;

I Trim 96

1,9

-4,8

-1,2

6,7

&endash;

-34,9

19,1

&endash;

II Trim 96

0,7

-6,0

0,7

3,1

&endash;

-38,8

14,7

&endash;

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

IV Trim 95

9,4

4,0

6,6

6,1

&endash;

5,7

0,5

&endash;

I Trim 96

8,7

3,4

6,2

4,5

&endash;

5,3

0,6

&endash;

II Trim 96

7,4

3,3

6,0

3,9

&endash;

5,4

0,6

&endash;

III Trim 96

7,2

3,3

5,8

3,8

&endash;

5,5

0,6

&endash;

Notas: (p) Previsiones, tomado del Boletín Económico del Banco de España (octubre 96)
	(1) Datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania occidental
	(2) El IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía
	(3) % variaciones anuales
	(4) Serie corregida de variaciones estacionales
	(5) % sobre población activa
	(6) Serie corregida de variaciones estacionales. Saldos en miles de mill. de dólares
Fuente: OCDE, Comisión Europea, INE, Banco de España
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.

 

Estimaciones y previsiones económicas. Período 1995-97(1)

OCDE

FMI

1995

1996

1997

1995

1996

1997

 

PRODUCTO INTERIOR BRUTO

MUNDO

&endash;

&endash;

&endash;

3,5

3,8

4,1

Países en desarrollo

&endash;

&endash;

&endash;

5,9

6,3

6,2

Países en transición

&endash;

&endash;

&endash;

-1,3

0,4

4,0

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

1,9

2,1

2,5

2,1

2,3

2,5

España

3,0

2,3

2,7

3,0

2,2

2,9

EE.UU.

2,0

2,3

2,0

2,0

2,4

2,3

UE

2,5

1,4

2,5

2,5

1,6

2,5

Alemania

1,9

0,5

2,4

1,9

1,3

2,4

Japón

0,9

2,2

2,4

0,9

3,5

2,7

 

INFLACIÓN (2)

Países en desarrollo

&endash;

&endash;

&endash;

19,8

13,3

10,8

Países en transición

&endash;

&endash;

&endash;

128,0

41,3

16,8

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (3)

3,1

2,6

2,3

2,4

2,3

2,4

España

4,8

3,4

2,9

4,7

3,4

3,1

EE.UU.

2,4

2,1

2,2

2,8

2,8

2,8

UE

3,0

2,5

2,1

2,9

2,6

2,3

Alemania

2,2

1,5

1,3

1,8

1,6

1,7

Japón

-0,5

-0,3

0,3

-0,1

0,2

1,3

 

TASA DE PARO (4)

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

7,6

7,7

7,6

7,7

7,8

7,6

España

22,9

22,9

22,7

22,9

22,6

21,8

EE.UU.

5,6

5,5

5,6

5,6

5,6

5,6

UE

11,2

11,4

11,3

11,2

11,4

11,0

Alemania

9,4

10,3

10,4

9,4

10,3

10,0

Japón

3,1

3,3

3,2

3,1

3,5

3,4

 

DÉFICIT PÚBLICO (5)

España

-6,2

-5,2

-4,7

&endash;

-4,6

-3,4

EE.UU.

-2,0

-1,9

-1,8

&endash;

&endash;

&endash;

Alemania

-3,5

-4,1

-3,6

&endash;

-4,0

-3,0

Japón

-3,9

-4,8

-3,7

&endash;

&endash;

&endash;

 

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

España

9,4

7,5

6,8

&endash;

&endash;

&endash;

EE.UU.

5,5

5,1

5,3

&endash;

&endash;

&endash;

Alemania

4,5

3,3

3,5

&endash;

&endash;

&endash;

Japón

1,2

0,7

0,9

&endash;

&endash;

&endash;

COMERCIO MUNDIAL

&endash;

&endash;

&endash;

8,9

6,7

7,2

Notas: (1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria
	(2) deflactor del PIB en el caso de la OCDE
	(3) excepto Turquía
	(4) % sobre población activa
	(5) % sobre PIB
Fuente: OCDE (junio 96), FMI (septiembre 96)
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía



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