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La economía internacional en el tercer trimestre del año mantiene una tendencia progresiva de crecimiento, en un contexto generalizado de contención de la inflación.
En la OCDE, se observa una mayor convergencia de los ritmos de crecimiento de sus economías, aunque todavía el área anglosajona mantiene un mayor dinamismo. En la Unión Europea, aunque persisten ciertas desigualdades, la recuperación se consolida, impulsada principalmente por el consumo privado y el comercio exterior.
La economía española también muestra síntomas de una mayor actividad productiva, reflejándose especialmente en el mercado laboral, con una ligera aceleración del ritmo de crecimiento del empleo respecto a la primera mitad del año.
En Andalucía, al igual que a nivel nacional y en el conjunto de países comunitarios, la situación económica ha continuado mejorando en el tercer trimestre, confirmándose que la expansión está siendo más intensa en la segunda mitad del año. Desde la perspectiva de la oferta, destacan la sensible recuperación de la construcción y, en menor medida, de la industria, que se unen al balance positivo que vienen mostrando los sectores primario y servicios a lo largo del año.
Por el lado de la demanda, el principal impulso procede del exterior, registrándose un fuerte crecimiento de las exportaciones y un notable dinamismo de las inversiones extranjeras directas. Junto a ello, la demanda interna mantiene el tono moderado de la primera mitad del año, tanto en el componente de consumo como en la inversión.
Uno de los aspectos más significativos de la evolución de la economía andaluza en el tercer trimestre, es la progresiva mejoría del mercado laboral, intensificándose notablemente el ritmo de crecimiento del empleo, sobre todo el indefinido, y a tiempo completo. Con ello, se están alcanzando las tasas de crecimiento más elevadas de la presente década, y próximas a los máximos del anterior ciclo expansivo. Este aumento de la ocupación, a pesar de estar acompañado por un fuerte aumento de la población activa, ha permitido una reducción del número de parados y con ello de la tasa de paro.
En este contexto, los precios mantienen un proceso de moderación muy significativo, contribuyendo Andalucía de manera importante a la convergencia nominal de la economía española con el resto de países comunitarios.
Para los próximos meses se espera que la economía andaluza continúe consolidando la actual fase de recuperación, favorecida, desde la perspectiva de la oferta, por la mayor actividad de la industria y la construcción, que se suman al intenso crecimiento del sector primario y los servicios, y, desde la perspectiva de la demanda, por la continuada mejoría del comercio exterior, y el mayor dinamismo esperado del consumo, ante la notable recuperación del empleo. Por tanto, 1996 va a significar la consolidación del actual ciclo expansivo de la economía andaluza, alcanzándose un crecimiento del PIB en torno al 3%, superior a la media nacional y sobre todo comunitaria, poniéndose de manifiesto una vez más la contribución de Andalucía a la convergencia real de la economía española con los países de la Unión Europea.