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A falta de conocer los resultados de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE correspondientes al tercer trimestre, los indicadores disponibles parecen indicar que la economía española puede haber superado el período de ralentización observado desde a mediados de 1995.
Por el lado de la demanda, destaca el notable dinamismo de las exportaciones, unido al menor ritmo de aumento de las importaciones, con lo que la aportación del saldo exterior al crecimiento del PIB debe ser nula o, incluso positiva. Junto a ello, el componente interno mantiene una senda de crecimiento moderado, registrando la inversión en equipo los mayores aumentos, frente a la inversión en construcción que sigue sin mostrar una evolución positiva. Por su parte, el consumo privado sigue sin mostrar síntomas claros de mayor reactivación, y el público presenta tasas de crecimiento negativas, en consonancia con los datos que refleja la evolución de la ejecución presupuestaria.
Utilización de la capacidad industrial
Fuente: Ministerio de Industria y Energía Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Desde la perspectiva de la oferta, la evolución de la actividad productiva se caracteriza por el elevado crecimiento del sector primario y la evolución relativamente estable de los servicios, especialmente los destinados a la venta; junto a ello, en la industria parece haber terminado el proceso de desaceleración, y las mayores incertidumbres se observan en el sector de la construcción.
Estos resultados han tenido un efecto positivo sobre el mercado laboral, registrándose en el tercer trimestre una ligera aceleración en el ritmo de crecimiento del empleo (3,2%), que había permanecido estabilizado en la primera mitad del año en el 2,6% interanual, igual tasa que en 1995.
En cuanto a los precios, se mantiene la tendencia de contención de la inflación, lo que ha permitido un nuevo descenso del tipo de intervención del Banco de España a principios del mes de octubre.
El análisis de los distintos componentes de la demanda pone de manifiesto que el consumo privado continúa en la senda de moderada recuperación que inició a principios de año. Este avance relativo del consumo se refleja en indicadores como el Indice de Producción Industrial (IPI) de este tipo de bienes, que aumenta un 6,2% interanual en el tercer trimestre, o las opiniones empresariales que muestran un aumento gradual del nivel de la cartera de pedidos de bienes de consumo. Más destacable aún es la recuperación del gasto en bienes duraderos, estimulado sin duda por las bajadas de los tipos de interés, y que se desprende, entre otros, de la evolución positiva de las matriculaciones de automóviles en el tercer trimestre (22,8% interanual).
Respecto a la formación bruta de capital fijo, los indicadores disponibles para el tercer trimestre muestran que se ha mantenido el dinamismo de la inversión en bienes de equipo. Las reducciones de los tipos de interés, la mejor posición financiera de las empresas, el avance del consumo y el elevado ritmo de crecimiento de las exportaciones, son algunos elementos que explican el fortalecimiento de la inversión en bienes de equipo, hecho que se ha reflejado en la evolución ascendente de indicadores como la matriculación de vehículos de carga o el grado de utilización de la capacidad productiva instalada en la industria de este tipo de bienes. En cuanto a la inversión en construcción, la reducción que la licitación oficial, tanto en obra civil como en edificación, ha venido presentando en los últimos años, y las perspectivas de desaceleración de la edificación residencial del sector privado, que se desprende del análisis que los proyectos visados por los colegios de arquitectos desde la segunda mitad de 1995, marcan su evolución descendente. No obstante, otros indicadores como el consumo de cemento, o el empleo en el sector muestran una evolución más dinámica que la observada en la primera mitad del año, pareciendo indicar una cierta recuperación de la actividad.
En la demanda exterior, la información más reciente confirma el mayor dinamismo alcanzado por este agregado a partir del segundo trimestre del año. Las exportaciones de bienes y servicios han recuperado su ritmo de avance hasta alcanzar tasas de crecimiento cercanas al 13% interanual en el tercer trimestre. Las importaciones también han consolidado una senda de recuperación, aunque más moderada que la de las exportaciones, lo que ha permitido que la contribución de la demanda exterior al crecimiento del PIB, que fue negativa en 1995, pase a ser prácticamente nula en los tres primeros trimestres de 1996.
Desde la óptica de la oferta, sigue destacando la positiva evolución del sector primario que, favorecido por la buena climatología, presenta excelentes cosechas en la mayoría de los cultivos, entre los que hay que señalar los elevados rendimientos de la producción de cereales en muchas de las regiones españolas. Frente a esta expansión de la agricultura, la ganadería presenta un perfil ligeramente contractivo, como consecuencia de la reducción del ganado porcino sacrificado.
En el sector industrial, los últimos datos disponibles reflejan un mayor dinamismo en términos de producción, con un aumento interanual del IPI del 0,8% en el tercer trimestre, lo que parece confirmar las expectativas favorables de los empresarios expresadas en las encuestas de coyuntura del sector. La cartera de pedidos sigue manteniendo un tono alcista, y el indicador de nivel de existencias de productos terminados ha experimentado un descenso apreciable. Estos datos, unidos a la recuperación de las exportaciones, permiten esperar que la actividad industrial adquiera un tono más expansivo en la segunda mitad del año.
En la construcción, como se mencionó anteriormente, los indicadores adelantados de actividad, como son la licitación oficial o los visados y licencias para obras de edificación, muestran una tendencia a la baja, que no se corresponde con la evolución del consumo de cemento, la producción de materiales para la construcción o el empleo, que comienzan a reflejar una mejora tendencial en los meses de verano. Esta aparente contradicción entre indicadores adelantados y contemporáneos arroja incertidumbres sobre cuál puede ser el balance del sector en términos de valor añadido.
Matriculación de turismos

NOTA: Tasas de variación interanual de la serie de la tendencia. Fuente: D.G. de Tráfico. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Por último, las ramas de los servicios presentan una cierta desaceleración en relación a 1995, más pronunciada en los servicios no destinados a la venta, mientras que los indicadores disponibles parecen mostrar un ritmo de crecimiento relativamente sostenido de los destinados a la venta. Por subsectores, el transporte y las comunicaciones han vuelto a registrar el crecimiento más intenso, como ya ocurrió en el trimestre anterior, frente a las actividades comerciales que recogen la falta de un mayor avance del consumo. Por lo que se refiere a las actividades turísticas, tanto los ingresos, como la entrada de viajeros en hoteles muestran una tendencia a la desaceleración.
Evolución de la tasa de paro y los salarios
Fuente: INE, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Evolución de la inflación
Nota: Tasas de variación interanual. Fuente: INE. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Estos resultados se han trasladado al mercado de trabajo, que durante el tercer trimestre del año presenta una ligera aceleración en el ritmo de creación de empleo respecto a los dos trimestres anteriores. Según la EPA, el número de ocupados aumentó en 387.240 personas respecto al mismo período del año anterior, lo que supone un incremento del 3,2% interanual, situándose en 12.524.520 la cifra global de ocupados.
Por sectores, únicamente se ha reducido el empleo en el primario, mientras que en el resto el crecimiento ha sido elevado, destacando el incremento del 5,6% interanual de la construcción y el 4,4% de la industria. Este fuerte ritmo de crecimiento del empleo en relación con el avance más moderado de la actividad productiva puede ser atribuible a la relativa mayor intensidad con que se recurre al empleo a tiempo parcial.
Junto a esta evolución del empleo, la población activa ha proseguido su tendencia creciente de incorporación al mercado laboral, alcanzando en este trimestre la cifra de 16.039.490 personas, con una tasa de crecimiento interanual del 2,1%. El mayor aumento relativo del empleo ha posibilitado que el número de parados descienda un 1,5% respecto al mismo período del año anterior, situándose la tasa de paro en el 21,9%, ocho décimas inferior a la registrada un año antes.
Las cifras de paro registrado en las oficinas del INEM confirman esta tendencia descendente del desempleo, cifrando en el mes de octubre la reducción del número de parados en el 6,83% respecto al mismo mes del año anterior. Con ello, el número total de parados se sitúa en 2.234.988, el 14,1% de la población activa, las cifras más bajas que se han contabilizado en un mes de octubre desde 1982. Por su parte, las colocaciones registradas en octubre han ascendido a 912.972, la mayor cifra en un sólo mes en la serie histórica, ascendiendo a 7.199.700 el total de colocaciones desde principios de año, lo que supone un aumento del 13,5% interanual.
En cuanto a los salarios, continúa observándose una cierta resistencia a la moderación de los ritmos de aumento. Así, el incremento salarial pactado en el conjunto de convenios colectivos firmados hasta el mes de noviembre es del 3,89%, frente al 3,64% registrado en el mismo mes del año anterior, y que supone casi cuatro décimas por encima de la tasa de inflación prevista para todo el año (3,5%).
En el capítulo de precios, la evolución de los principales indicadores en los meses más recientes ha sido satisfactoria, continuando el proceso de contención de la tasa de inflación. Al finalizar el tercer trimestre, el Indice de Precios al Consumo crecía el 3,6% interanual, similar a la registrada en el mes de junio, recogiendo la elevación de los impuestos sobre el tabaco y el alcohol que supuso un cierto repunte inflacionista. Sin embargo, la inflación subyacente (sin productos energéticos ni alimentos no elaborados) se situaba en el mes de septiembre en el 3,4%, un punto y medio por debajo de la tasa registrada en el mismo mes del año anterior, e inferior también a la que se alcanzó a final del segundo trimestre. Durante el mes de octubre se ha consolidado más aún esta tendencia a la reducción de los precios, situándose la tasa interanual en el 3,5%, y la inflación subyacente en el 3,1%, lo que se atribuye esencialmente al buen comportamiento del componente alimenticio.
En este contexto, los mercados monetarios y financieros españoles han evolucionado de manera relativamente estable durante el tercer trimestre. El Banco de España, animado por la ausencia de tensiones inflacionistas y por las perspectivas favorables de cumplimiento de los criterios de convergencia establecidos en Maastricht, decidió recortar a principios de octubre el tipo de intervención en medio punto, situándolo en el mínimo histórico de 6,75%.
La evolución de los activos líquidos en manos del público (ALP) continúa siendo de desaceleración, y han registrado un crecimiento medio en el trimestre del 3,6%, frente al 6,8% del trimestre anterior, lo que se atribuye al comportamiento expansivo de los fondos de inversión. No obstante, si se considera el crecimiento conjunto de los ALP y de las participaciones en fondos de inversión, la tasa de crecimiento intertrimestral del agregado es del 6% en el tercer trimestre, cifra que también representa una moderación respecto a la del período abril-junio (9,7%).
En cuanto a las contrapartidas de los ALP, la financiación concedida por el sistema crediticio al conjunto de residentes registró un incremento del 8,4%, algo más moderada que la del segundo trimestre, a causa, principalmente, de la menor demanda de crédito interno por parte de las Administraciones Públicas, mientras que la financiación al sector de empresas y familias mantuvo ritmos expansivos similares a los de trimestres precedentes.
Por lo que se refiere a la balanza de pagos, según datos del Banco de España, en el período enero-agosto de 1996, el saldo conjunto de la balanza por cuenta corriente y de capital refleja un superávit de 634 miles de millones de ptas., 258 mm más que en los mismos meses del año anterior. El saldo por cuenta corriente mejoró notablemente, registrándose un crecimiento de las exportaciones de mercancías del 12,4% interanual, mientras el avance de las importaciones ha sido algo más moderado (7,6%). Junto a ello, el buen comportamiento del saldo de servicios, así como el superávit por transferencias corrientes, han posibilitado que la balanza por cuenta corriente registre un superávit en el período enero-agosto de 136 miles de mill. de ptas., frente al déficit de 95 mil millones registrado en el mismo período de 1995.
Asimismo, la cuenta de capital mejoró su superávit respecto a los mismos meses del año anterior, destacando el aumento de los ingresos procedentes de la UE en concepto de Fondo de Cohesión. Por último, la cuenta financiera experimentó una mejora progresiva, en línea con el aumento de flujo neto de recursos recibidos por la economía española, lo que unido a los superávits por cuenta corriente y de capital se traduce en un aumento de reservas exteriores de 2,16 billones de ptas., frente al descenso de 0,98 billones en igual período del año anterior.
Respecto a la ejecución presupuestaria, durante el período enero-septiembre el déficit de caja del Estado se ha reducido en un 13,2% interanual, manteniendo la tendencia ya observada en el primer semestre, y que ha resultado posible por el incremento del 6,5% experimentado por los ingresos y el aumento moderado del 2,6% en los pagos.
No obstante, el crecimiento de los ingresos puede considerarse leve teniendo en cuenta que la previsión de liquidación presentada junto al Proyecto de Presupuestos para 1997, sitúa su tasa de crecimiento en el 7,5%. Este menor crecimiento relativo de los ingresos en los nueve primeros meses del año puede atribuirse a la desaceleración en la recaudación por impuestos directos, especialmente IRPF y Sociedades.
Por su parte, a pesar de que los pagos financieros han crecido por encima de las previsiones (2,1%), a lo largo del tercer trimestre han experimentado una significativa desaceleración sobre todo en el componente de pagos por intereses, que ha reducido su tasa de crecimiento hasta prácticamente la mitad de la observada en el primer semestre del año.
Las estimaciones de la economía española para 1996 mantienen el tono moderado que, en líneas generales, prevén los principales organismos internacionales para las economías europeas. Las más recientes son las realizadas por la Comisión Europea en el mes de noviembre, que sitúan el crecimiento del PIB de España en el 2,1% para 1996 (1,6% para toda la UE), y en el 2,7% en 1997, cuatro décimas por encima del estimado para la UE en su conjunto.
Similares ritmos de crecimiento prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en el mes de septiembre ha rebajado sus estimaciones para 1996 hasta el 2,2%, manteniendo para el próximo año el 2,7%.
Por su parte, las previsiones contenidas en el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 1997 sitúan el crecimiento del PIB en el 2,3% en 1996 y en el 3% en 1997.
Más optimistas son las estimaciones en relación con la inflación, ya que se están alcanzando tasas de crecimiento históricamente bajas. Para 1996, tanto el Ministerio de Economía, como la OCDE y el FMI consideran que el aumento del IPC será del 3,4%, recortándose aún más en 1997.
Las perspectivas del mercado de trabajo son menos positivas, persistiendo una elevada tasa de paro, a pesar de que España es uno de los países de Europa que más empleo está creando. La razón se encuentra en el fuerte incremento del número de activos que, animados por las mejores expectativas, está impidiendo que se produzca una reducción más rápida del desempleo. Por este motivo, el Ministerio de Economía y Hacienda estima que la tasa de paro se situará en el 22,6% en 1996, tan sólo 0,7 puntos inferior a la de 1995, a pesar de que el empleo aumentará un 2,4%. El FMI y la OCDE mantienen unas estimaciones similares a las del Ministerio de Economía, mientras la Comisión Europea es más optimista y espera una reducción algo mayor hasta situarse en el 22%.
Finalmente, hay que señalar el último informe de la Comisión Europea del mes de noviembre acerca del proceso de convergencia, en el que se considera que España puede llegar a cumplir los criterios de Maastricht para acceder a la Unión Económica y Monetaria en 1999, dado que el déficit público, considerado como el criterio de convergencia más significativo, puede situarse por debajo del 3% a finales de 1997. No obstante, la Comisión recomienda incrementar los esfuerzos para reducir las tensiones inflacionistas
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Índice de producción industrial |
7,3 |
4,7 |
-2,5 |
-2,9 |
0,8 | ||
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7,2 |
1,6 |
-4,9 |
-2,4 |
1,1 | ||
|
7,4 |
4,5 |
-1,7 |
-4,5 |
-1,0 | ||
|
7,6 |
14,2 |
0,9 |
1,1 |
6,2 | ||
|
Viviendas iniciadas |
19,2 |
30,2 |
-9,9 |
-10,1 |
-8,8 | ||
|
Licitación oficial (1) |
-11,9 |
-20,1 |
-33,8 |
36,9 |
-93,8 | ||
|
Matriculación de turismos |
21,1 |
-7,3 |
9,4 |
-4,3 |
22,8 | ||
|
Créditos al sector privado |
7,7 |
7,3 |
8,5 |
8,7 |
8,6 | ||
| |||||||
|
Población activa |
1,0 |
1,0 |
1,8 |
2,0 |
2,1 | ||
|
Población ocupada |
-0,9 |
2,7 |
2,6 |
2,6 |
3,2 | ||
|
Paro |
7,4 |
-4,1 |
-0,8 |
0,0 |
-1,5 | ||
|
Paro registrado |
4,3 |
-7,5 |
-5,9 |
-7,4 |
-8,2 | ||
|
Tasa de paro (2) |
24,2 |
22,9 |
22,9 |
22,3 |
21,9 | ||
| |||||||
|
IPC |
4,7 |
4,7 |
3,7 |
3,6 |
3,7 | ||
|
5,7 |
5,3 |
3,5 |
3,9 |
4,2 | ||
|
4,3 |
4,4 |
3,7 |
3,5 |
3,4 | ||
|
Salarios pactados |
4,1 |
3,5 |
3,8 |
3,8 |
3,8 | ||
| |||||||
|
Exportaciones |
26,3 |
16,6 |
4,9 |
16,5 |
13,0 | ||
|
Importaciones |
21,9 |
15,9 |
4,7 |
9,9 |
6,6 | ||
Notas: (1). Los datos del tercer trimestre corresponden a julio y agosto.
(2). % sobre población activa.
Fuente: INE; Mº Fomento; SEOPAN; DGT; Banco de España; INEM; DA.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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PIB |
2,3 |
3,0 |
2,3 |
2,7 |
2,1 |
2,7 |
2,2 |
2,9 | ||
|
Déficit Público (1) |
-4,4 |
-3,0 |
-5,2 |
-4,7 |
-4,4 |
-3,0 |
-4,6 |
-3,4 | ||
|
Deuda Pública (1) |
- |
- |
68,5 |
70,7 |
67,8 |
67,1 |
67,1 |
67,1 | ||
|
Inflación |
3,4 |
2,6 |
3,4 |
2,9 |
3,6 |
2,9 |
3,4 |
3,1 | ||
|
Tasa de paro (2) |
22,6 |
21,5 |
22,9 |
22,7 |
22,0 |
21,6 |
22,6 |
21,8 | ||
|
Consumo privado |
2,0 |
2,7 |
2,3 |
3,0 |
- |
- |
- |
- | ||
NOTAS: (1). Los datos del tercer trimestre corresponden a julio y agosto.
(2). % sobre población activa.
FUENTE: INE; Mº Fomento; SEOPAN; DGT; Banco de España; INEM; DA.
ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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1996 |
1997 |
1996 |
1997 |
1996 |
1997 |
1996 |
1997 | ||
|
PIB |
2,3 |
3,0 |
2,3 |
2,7 |
2,0 |
2,9 |
2,2 |
2,9 | ||
|
Déficit Público (1) |
-4,4 |
-3,0 |
-5,2 |
-4,7 |
-4,8 |
-3,7 |
-4,6 |
-3,4 | ||
|
Deuda Pública (1) |
- |
- |
68,5 |
70,7 |
67,8 |
68,0 |
67,1 |
67,1 | ||
|
Inflación |
3,4 |
2,6 |
3,4 |
2,9 |
3,6 |
3,2 |
3,4 |
3,1 | ||
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Tasa de paro (2) |
22,6 |
21,5 |
22,9 |
22,7 |
22,5 |
22,1 |
22,6 |
21,8 | ||
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Consumo privado |
2,1 |
2,7 |
2,3 |
3,0 |
- |
- |
- |
- | ||
NOTAS: (*) tasas de crecimiento, salvo indicación contraria.
(1) porcentaje sobre el PIB.
(2) porcentaje sobre la población activa.
FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (septiembre 1996); OCDE (junio 1996); Comisión Europea (mayo 1996); Fondo Monetario Internacional (sept. 1996).
ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.