Finalizado 1996, y a falta de completar la información de algunos indicadores parciales, se puede afirmar que el balance del año ha sido muy positivo para la economía andaluza, superándose los niveles de actividad del ejercicio anterior, y lográndose importantes avances en el mercado laboral, con tasas de creación de empleo similares a las alcanzadas en otras etapas expansivas. Estos resultados adquieren mayor importancia si se considera que han sido compatibles con una intensificación del proceso de contención de la tasa de inflación, que se sitúa en niveles mínimos históricos.
Por el lado de la oferta productiva, es destacable la recuperación de las tasas de crecimiento positivas en el sector primario, después de los descensos de años anteriores. Junto a ello, los sectores no agrarios han mantenido la favorable evolución ya observada en 1995, nuevamente con una contribución muy significativa de los servicios.
Evolución del empleo. Andalucía
Nota: Miles de personas. Serie de la tendencia. FUENTE: EPA (INE). Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Desde el punto de vista de la demanda, el mayor impulso ha venido de la vertiente externa, con una aportación positiva al crecimiento de la economía andaluza en 1996, gracias al notable dinamismo que han ido adquiriendo las exportaciones a medida que a ido avanzando el año, mientras las importaciones han ido moderando progresivamente su ritmo de crecimiento. En la vertiente interna, la inversión continúa siendo el componente más dinámico, aunque ha atenuado ligeramente su ritmo crecimiento debido a la moderación de la formación bruta de capital fijo en construcción, mientras que la de bienes de equipo ha mantenido un tono más positivo; por su parte, el consumo ha presentado una lenta recuperación, algo más apreciable en los últimos meses del ejercicio.
El perfil de crecimiento ha venido marcado por un menor ritmo de actividad en el primer semestre, mostrando posteriormente un mayor dinamismo económico en la segunda mitad del año, y en especial en los últimos meses.
Así, en el cuarto trimestre se han intensificado los síntomas de reactivación que se empezaron a poner de manifiesto en el trimestre anterior. Esta evolución más favorable de la economía andaluza se ha debido, por el lado de la oferta, a la confirmación de la recuperación de la actividad en la construcción y, en menor medida, en la industria, que ya en los meses precedentes comenzaron a mostrar síntomas de cambio en la tendencia negativa de la primera mitad del año; y por el lado de la demanda, a la continuidad del dinamismo mostrado por la vertiente externa, unido a una ligera reactivación de la demanda interna.
Todo ello se ha reflejado en el mercado laboral, intensificándose el ritmo de creación de empleo que ya se venía registrando a lo largo del año, hasta alcanzar las tasas de crecimiento más elevadas de la presente década, y aproximándose a los máximos del anterior ciclo expansivo.
Adicionalmente, este mayor dinamismo está siendo compatible con un proceso de continua reducción del ritmo de crecimiento de los precios, más acusado que a nivel nacional, que está situando la tasa de inflación en niveles mínimos históricos.
Desde el punto de vista de la oferta productiva, los sectores industria y, en mayor medida, construcción, han confirmado los síntomas de recuperación de la actividad que empezaron a ponerse de manifiesto en el tercer trimestre, y junto a ello, los servicios y el primario mantienen la favorable evolución que han reflejado a lo largo de todo el año.
En el sector primario, que presenta en 1996 uno de los mejores resultados de los últimos años, su evolución en el cuarto trimestre ha estado nuevamente muy condicionada por la climatología. En este sentido, las abundantes lluvias sobrevenidas a finales de año han provocado inundaciones e interrumpido las labores de recolección, y en algunos casos de siembra, con pérdidas de producciones y daños en las infraestructuras.
Esta situación no ha impedido que el subsector agrícola presente una mejoría generalizada de los distintos cultivos, con incrementos de producción respecto a la anterior campaña, correspondiendo los mejores resultados, en líneas generales, a los cultivos herbáceos, especialmente a los cereales y leguminosas. Junto a ello, y entre los cultivos leñosos, hay que destacar el favorable comportamiento del olivar y, en el lado opuesto, la caída de la producción de cítricos.
El subsector ganadero, las lluvias y suaves temperaturas del otoño han favorecido el desarrollo de los pastos, beneficiando la alimentación del ganado. Además, la excelente cosecha de trigo, muy superior a las necesidades de abastecimiento, ha permitido que parte del grano se destine como pienso. No obstante, a finales de 1996, la evolución de este subsector también ha estado afectada por las fuertes lluvias, provocando inundaciones y desperfectos en las instalaciones ganaderas.
En el subsector pesquero, la evolución ha sido más positiva de lo que venía registrándose, con un incremento global de la pesca desembarcada en los puertos andaluces en el cuarto trimestre del 15'4% interanual, después de año y medio de continuo descenso.
El mejor comportamiento generalizado del sector se ha reflejado en los precios, acelerándose la tendencia de contención que venían mostrando a lo largo del año, y en el mercado laboral, que atraviesa una nueva etapa de creación de empleo, alcanzándose en el cuarto trimestre un ritmo de aumento del 21'7% interanual, similar al del trimestre anterior. La información de paro registrado en las oficinas del INEM muestra una intensificación de esta favorable evolución en el presente año, con un descenso del paro registrado en febrero del 18'2% respecto al mismo mes de 1996.
En la industria, los resultados del cuarto trimestre confirman los síntomas de recuperación de la actividad que se empezaron a poner de manifiesto en el trimestre anterior, acelerándose la tendencia de aumento de la producción y registrándose un nuevo incremento de la utilización de la capacidad productiva instalada.
El análisis de los datos del nuevo Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN) de base 1994, que considera la estructura productiva de la industria andaluza que se desprende de las Tablas Input-Output de 1990, confirma la recuperación de la producción, con un aumento entre los meses de octubre y noviembre, últimos para los que se dispone de información, del 1'4% interanual, intensificándose el ritmo de crecimiento ya presentado en el tercer trimestre (0,8% interanual).
Esta favorable evolución de la producción industrial en los últimos meses del año se observa, muy especialmente, en la industria manufacturera, con un incremento interanual del 7'5%, siendo destacable por ser prácticamente generalizada en todas las ramas, y por tener una elevada repercusión en el resultado global, ya que es un subsector que representa el 45'7% de la producción industrial andaluza.
Junto a ello, la Encuesta de Opiniones Empresariales del Ministerio de Industria y Energía muestra un nuevo aumento del grado de utilización de la capacidad productiva instalada en la industria andaluza, que se sitúa en el cuarto trimestre de 1996 en el 73'8%, superando en 2'3 puntos porcentuales el nivel del mismo período del año anterior.
En línea con esta favorable evolución de la actividad productiva en el sector en el cuarto trimestre, en el mercado laboral se ha mantenido el proceso de creación de empleo, lo que ha posibilitado que, por primera vez después de cuatro años consecutivos de descenso, en 1996 el balance sea de un aumento del número de ocupados en la industria (2'1%).
La información disponible para 1997 pone de manifiesto la continuidad de esta tendencia favorable de evolución del mercado laboral, registrándose en febrero un descenso del paro registrado del 15'4% interanual.
El sector de la construcción también mantiene durante el cuarto trimestre de 1996 el tono de recuperación iniciado en el trimestre anterior, una vez superada la fase de descenso que se registró en la primera mitad del año.
Esta mejoría en los niveles de actividad responde, fundamentalmente, a la fuerte reactivación experimentada por el subsector de la construcción residencial, sobre todo en la edificación de viviendas de protección oficial, con importantes aumentos tanto en el número de viviendas iniciadas como terminadas. Adicionalmente, las expectativas de evolución del subsector, que se desprenden de los proyectos visados por los colegios de arquitectos, acentúan el tono positivo que presentan desde el segundo trimestre de 1996, previéndose, por tanto, que continúe en los próximos meses el mayor dinamismo del subsector.
Por su parte, en la obra civil, las expectativas de evolución en los próximos meses son cada vez más favorables, una vez que la licitación oficial destinada a este tipo de obras interrumpió su comportamiento contractivo en el tercer trimestre, iniciando una senda de fuerte crecimiento, que se ha intensificado notablemente en el cuarto trimestre, registrándose un volumen casi cinco veces superior al del mismo período de 1995.
Esta senda de recuperación que la actividad de la construcción mantiene en el cuarto trimestre del año se ha reflejado en el mercado laboral, con un aumento de la ocupación entre los meses de octubre y diciembre cifrado en el 7'9% interanual, igual al del trimestre anterior.
Este crecimiento sostenido del empleo, superior al de la población activa, ha permitido intensificar el proceso de reducción del paro en el sector. La información más reciente de paro registrado en el INEM, correspondiente a febrero de 1997, muestra una aceleración en el ritmo de caída del paro, con un descenso del 16'4% interanual en dicho mes.
Tasa de paro y salarios. Andalucía
Nota: Series de la tendencia. FUENTE: INE; Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Por su parte, el sector servicios ha mantenido el tono positivo de evolución de la actividad que se venía reflejando a lo largo de todo el año, con una repercusión muy favorable en el mercado laboral, registrándose una intensa creación de empleo y una elevada incorporación de población activa.
Estos resultados favorables del sector se han reflejado en la mayoría de las actividades, con tasas de crecimiento cada vez más altas en algunos subsectores, como los transportes y el comercio, y una ligera desaceleración del turismo.
La Encuesta de Movimientos de Viajeros del INE muestra un incremento del número de viajeros del 3% interanual en el cuarto trimestre, y una práctica estabilización de las pernoctaciones realizadas. Estos resultados globales del subsector turístico se deben a cierta desaceleración de la demanda turística procedente del extranjero, mientras que la nacional ha mostrado una evolución bastante estable a lo largo de 1996.
En los transportes, el balance del cuarto trimestre es muy favorable, con una considerable mejoría de los resultados, prácticamente generalizada en todos los subsectores, destacando especialmente el aéreo, con importantes aumentos en el tráfico de pasajeros y mercancías.
En el subsector comercial, el empleo sigue creciendo a tasas elevadas en el cuarto trimestre (7'2% interanual), acelerando el ritmo que venía reflejando a lo largo de todo el año. Esta positiva evolución del empleo en las actividades comerciales es muy destacable, ya que ha sido generalizada en todas las ramas, y asimismo, por ser una actividad de elevada representación en la estructura del sector terciario en Andalucía, concentrando aproximadamente el 30% de todo el empleo de los servicios.
En el resto de actividades terciarias se producen también crecimientos de la ocupación, con la única excepción de la intermediación financiera, resultando destacables los aumentos del empleo en las actividades inmobiliarias, de alquiler y de servicios empresariales, así como en otras más vinculadas a los servicios públicos.
Con todo ello, el balance del mercado laboral en el sector servicios es muy positivo, con un crecimiento del empleo del 6,6% interanual en el cuarto trimestre, lo que refleja un ritmo más intenso en los meses finales, y hace que en el conjunto del año el aumento sea del 5'9%, por encima del resultado de 1995, y de la media nacional (4'5%).
La evolución del mercado laboral que se desprende de las cifras de paro registrado en las oficinas del INEM es de un proceso continuo de reducción del desempleo, que alcanza una caída del 8'8% interanual en febrero de 1997.
Desde el punto de vista de la demanda agregada, durante el cuarto trimestre de 1996 el principal impulso ha venido del elevado ritmo de crecimiento de las exportaciones. Junto a ello, la demanda interna se recupera ligeramente, debido a una cierta mejora tanto del consumo como de la inversión.
Un análisis más detallado de los distintos componentes de la demanda interna pone de manifiesto la continuidad del tono positivo de la inversión, con una favorable evolución de la destinada a bienes de equipo, y un posible cambio en la tendencia contractiva de la inversión en construcción, en sintonía con la reactivación que muestra el sector en la segunda mitad del ejercicio.
Según el Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN), la producción de bienes de equipo mantiene el ritmo positivo de crecimiento que se viene registrando a lo largo de todo el año, y aumenta entre los meses de octubre y noviembre un 4'7% interanual. Junto a ello, el grado medio de utilización de la capacidad productiva instalada en la industria de este tipo de bienes aumenta en el cuarto trimestre de 1996 hasta situarse en el 74'7%, superando en 11'5 puntos el nivel del mismo período del ejercicio anterior.
En relación al gasto en bienes de equipo, durante el último trimestre del año se ha confirmado la progresiva mejora que ha experimentado la inversión en material de transporte durante el transcurso de 1996, aumentando la matriculación de vehículos de carga entre los meses de octubre y noviembre un 43'3% interanual.
Por lo que se refiere al consumo, durante el cuarto trimestre de 1996 se han manifestado algunos síntomas de reactivación, favorecido, entre otras causas, por la reducción de los tipos de interés y el progresivo aumento del empleo que se viene registrando a lo largo del año, lo que se ha reflejado en una mejor evolución de casi todos los indicadores disponibles de este componente de la demanda.
La recaudación por IVA recupera un tono expansivo; el consumo de bienes duraderos mantiene una trayectoria favorable, como lo refleja la notable expansión de la matriculación de vehículos y las ventas en grandes superficies comerciales atenúan su ritmo de descenso.
Esta mejora que, en líneas generales, presenta tanto el componente de consumo como la inversión, se ha reflejado en la concesión de créditos a empresas y economías domésticas, que favorecida por el descenso de los tipos de interés, ha interrumpido el proceso de desaceleración que mantenía en el último año, registrando al finalizar el cuarto trimestre de 1996 un aumento del 6'6% interanual, por encima del alcanzado en el resto del ejercicio.
En cuanto a las relaciones de la economía andaluza con otros países, en el último trimestre del año se mantiene el favorable dinamismo del comercio exterior, con un fuerte ritmo de crecimiento de las exportaciones (28'6% interanual entre octubre y noviembre), y una moderación de las importaciones.
Con ello, el aumento de las ventas totales al exterior en los once primeros meses de 1996 (15'3% interanual), muy superior al de las importaciones (7'7%), ha permitido que se alcance en ese período un superávit comercial por valor de 6.941 millones de pesetas, frente al déficit registrado en los mismos meses del ejercicio anterior.
Frente a ello, las inversiones extranjeras directas en empresas andaluzas registran una ligera caída entre los meses de octubre y noviembre, cifrada en un -2'3% interanual, consecuencia fundamentalmente de la reducción de las inversiones en cascada, es decir, las realizadas por empresas ubicadas en España y participadas mayoritariamente por capital extranjero, mientras se han incrementado notablemente las inversiones procedentes de la OCDE.
Esta mejora de la actividad productiva y la demanda se ha reflejado en el mercado laboral, donde los resultados del cuarto trimestre han venido a confirmar las expectativas de un mayor dinamismo del proceso de creación de empleo en la segunda mitad de 1996, determinando un balance muy positivo para el conjunto del año, y superando ampliamente los avances conseguidos a nivel nacional.
Evolución del tipo oficial de interés y la inflación en Andalucía.
FUENTE: Banco de España, INE. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
Según la Encuesta de Población Activa del INE, la población ocupada en Andalucía en el cuarto trimestre de 1996 aumenta un 7'6% interanual, muy por encima del crecimiento a nivel nacional (3'3%). De esta forma, la población ocupada al finalizar el año asciende a 1.857.800 personas, situándose en niveles próximos a los de finales de 1991, antes de que se iniciara la fase depresiva del actual ciclo de crecimiento.
Con todo, en términos anuales, esto es calculando el promedio de los cuatro trimestres, el aumento de la ocupación en Andalucía ha sido del 5'2%, el mayor desde 1988, y por encima del registrado a nivel nacional, que se ha cifrado en un 2'9%.
Una de las características que ya presentó el mercado laboral andaluz en el tercer trimestre de 1996, y que se ha mantenido en el cuarto, es la extensión del proceso de creación de empleo a todos los sectores productivos, destacando los avances del primario y la construcción, que ha permitido compensar los negativos resultados de la primera mitad del año. Junto a ello, en los servicios se aprecia una intensificación en el ritmo de crecimiento de la ocupación en el cuarto trimestre, y en la industria se mantiene el proceso de creación de empleo.
Según la situación profesional, el crecimiento del empleo asalariado ha sido del 10'2% interanual en el cuarto trimestre, siendo destacable que los mayores aumentos se siguen produciendo en el colectivo que mantiene contrato indefinido (13'8% interanual), con una notable intensificación sobre los resultados mostrados a lo largo del año. De esta forma, en términos absolutos, el aumento de la población asalariada con contrato indefinido se cifra en 98.900 personas sobre el cuarto trimestre de 1995, aproximadamente el 77% del crecimiento total en este período, y al igual que en el trimestre anterior, esta expansión se ha extendido a todos los sectores productivos.
Diferenciando entre el sector público y el privado, el empleo en este último continúa con la tendencia progresiva de aumento, y alcanza una tasa de crecimiento interanual del 6'7%, lo que supone una generación de 91.400 empleos respecto al cuarto trimestre de 1995, es decir, el 69'8% del aumento total de la ocupación. Por su parte, en el sector público se aprecia una desaceleración en el ritmo de aumento del empleo, si bien sigue siendo aún elevado (10'8% interanual).
La evolución favorable del empleo en Andalucía en el cuarto trimestre ha venido acompañada, al mismo tiempo, de un nuevo aumento de la población activa (4'4% interanual), por encima de la media nacional (2%), que ha llevado la tasa de actividad al 48'64%, un máximo histórico, y 1'5 puntos superior al nivel del mismo período de 1995.
Este mayor dinamismo relativo del ritmo de incorporación de nuevos activos en Andalucía se ha reflejado a lo largo de todo el año, de forma que, por término medio, el aumento de la población activa andaluza representa la cuarta parte del aumento total nacional, observándose una intensificación en el ritmo de crecimiento, lo que refleja las favorables expectativas que presenta el mercado de trabajo en la región.
Diferenciando según el sexo, la población activa masculina se incrementa en un 2'7% interanual en el cuarto trimestre, continuando el proceso de creciente aceleración que se observa a lo largo del año, y que contrasta con la ligera reducción experimentada en el ejercicio anterior. Junto a ello, y como viene siendo habitual, el aumento de la población activa femenina es mucho más intenso, y se cifra en el cuarto trimestre en un 7'4% interanual, lo que supone 70.700 personas más que en el cuarto trimestre de 1995, el 60'8% del aumento global de los activos en dicho período.
El aumento del empleo en el cuarto trimestre de 1996, superior a la incorporación de activos, ha permitido un nuevo descenso del número de parados, que en términos interanuales es del -1'6%, lo que en cifras absolutas supone 14.430 desempleados menos que en el cuarto trimestre de 1995. De esta forma, el balance de 1996 refleja una reducción del número de parados, por segundo año consecutivo, cifrada en 13.060 personas, lo que supone el 30% de la caída registrada a nivel nacional.
El descenso del desempleo en el cuarto trimestre del año ha situado la tasa de paro en el 31'98% de la población activa, la más baja desde el primer trimestre de 1993. En términos de media anual, la tasa de paro se sitúa en el 32'4%, 1'5 puntos inferior a la de 1995, y que supone que en Andalucía la reducción está siendo más intensa que a nivel nacional (0'7 puntos porcentuales). Consecuentemente, el diferencial con la tasa de paro de España es inferior, situándose en 10'2 puntos en 1996, frente a los casi 11 puntos de 1995.
La información más reciente del mercado laboral andaluz, que se desprende de las cifras de paro registrado en las oficinas del INEM en los meses de enero y febrero del presente año, refleja el mantenimiento de estas tendencias favorables. El número de parados en Andalucía se sitúa en febrero en 458.795 personas, con un descenso del 10'4% interanual, más intenso que a nivel nacional (-6'8%).
Esta reducción del número de desempleados se observa en todos los sectores productivos, así como en el colectivo que busca su primer empleo, y ha situado la tasa de paro en el 16'8% de la población activa, inferior en 2'8 puntos a la registrada en febrero de 1996. De igual forma, se reduce el diferencial con la tasa de paro nacional, que se cifra en 2'7 puntos porcentuales, frente a los 4'1 puntos del mismo mes del año anterior.
Junto a ello, ha sido también muy favorable la evolución de las colocaciones, que entre enero y febrero ascienden a 482.170, la cifra más alta alcanzada en este período desde que se dispone de esta información estadística, y que supone un incremento en términos interanuales del 27'1%. De esta forma, de todas las colocaciones inscritas en el INEM a nivel nacional en los dos primeros meses del presente año, el 30'1% han correspondido a Andalucía.
Respecto a la inflación, la economía andaluza ha mantenido en el último trimestre de 1996 la tendencia de moderación en el ritmo de crecimiento de los precios que se venía observando a lo largo de todo el año, situándose en diciembre la tasa de inflación en el 2'9%, un mínimo histórico, y tres décimas inferior a la del conjunto nacional (3'2%).
El favorable comportamiento de los precios alimenticios, que han reflejado la mejor evolución de la campaña agrícola, ha sido determinante en esta moderación de la inflación; junto a ello, es destacable también la tendencia de contención del componente no alimenticio, que muestra tasas históricamente bajas.
Los resultados del IPC de los primeros meses de 1997 han vuelto a situar la tasa de inflación en Andalucía en un mínimo histórico (2%), la menor de todas las comunidades autónomas y cinco décimas por debajo de la española (2'5%).
En lo que se refiere a la evolución de los salarios, su ritmo de crecimiento ha permanecido prácticamente estabilizado en los mismos niveles desde mediados de 1995, finalizando 1996 con un incremento del 3'95%. El año 1997 se ha iniciado con un nuevo proceso de moderación y, según los datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el incremento salarial pactado en la negociación colectiva se ha situado en el 3'24% en el mes de enero, algo superior al registrado a nivel nacional (3'04%), donde asimismo también se observa una moderación.
(tasas de variación interanual)
|
|
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| |||||
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| |||||
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| ||||||||
|
IPIAN (1) |
23,7 |
6,7 |
-7,2 |
-4,9 |
0,8 |
1,4 | ||
|
IPIAN b. consumo |
1,7 |
-0,9 |
-12,8 |
-10,7 |
-0,6 |
-1,7 | ||
|
IPIAN b. intermedios |
3,3 |
7,1 |
-8,7 |
-3,5 |
-1,9 |
2,4 | ||
|
IPIAN b. inversión |
99,4 |
21,2 |
4,8 |
2,3 |
8,5 |
4,7 | ||
|
Consumo de cemento |
5,7 |
9,0 |
-19,6 |
-3,3 |
-0,1 |
-4,6 | ||
|
Matriculación de Turismos (1) |
18,3 |
-7,1 |
15,6 |
-0,3 |
26,8 |
25,2 | ||
|
Matriculación vehículos carga (1) |
6,1 |
-1,6 |
5,5 |
15,0 |
23,0 |
43,3 | ||
|
| ||||||||
|
Ocupados |
-0,5 |
2,6 |
2,6 |
3,9 |
6,9 |
7,6 | ||
|
Tasa de paro (2) |
34,6 |
33,9 |
32,9 |
32,4 |
32,5 |
32,0 | ||
|
Tasa de actividad (3) |
47,4 |
47,4 |
47,6 |
48,2 |
48,6 |
48,6 | ||
|
Paro registrado |
0,1 |
-7,7 |
-7,4 |
-10,2 |
-12,2 |
-10,5 | ||
|
| ||||||||
|
IPC |
4,7 |
4,7 |
3,5 |
3,7 |
3,7 |
3,1 | ||
|
IPC alimentación |
5,9 |
5,4 |
3,0 |
3,8 |
4,3 |
2,6 | ||
|
IPC no alimentación |
4,2 |
4,4 |
3,9 |
3,6 |
3,4 |
3,3 | ||
|
Incremento salarial |
3,6 |
4,1 |
4,0 |
4,0 |
3,9 |
3,9 | ||
|
| ||||||||
|
Exportaciones |
16,9 |
10,2 |
-2,4 |
11,8 |
35,8 |
28,6 | ||
|
Importaciones |
27,8 |
17,6 |
5,4 |
10,5 |
8,6 |
5,8 | ||
NOTAS: (1) Los datos de tercer trimestre corresponden a los meses de octubre y noviembre.
(2) % sobre la población activa
(3) % sobre población > 16 años
FUENTE: IEA; SEOPAN; DGT; INE; INEM; Mº Trabajo; DA.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.