LA ECONOMÍA ESPAÑOLA MUESTRA UNA ACELERACIÓN EN SU RITMO DE CRECIMIENTO EN LOS ÚLTIMOS MESES DE 1996, ALCANZANDO EL PIB UNA TASA MEDIA ANUAL DE AUMENTO DEL 2,2%.

Según la Contabilidad Nacional del INE, durante el cuarto trimestre de 1996 la economía española ha registrado una ligera aceleración, alcanzándose una tasa interanual de crecimiento del PIB del 2,6%, cuatro décimas superior a la del trimestre anterior. Con ello, tras la ralentización de los primeros meses, en el segundo semestre se ha consolidado la actual fase expansiva del ciclo, lo que ha posibilitado que el resultado global del año sea de un aumento del Producto Interior Bruto del 2,2%, no obstante inferior al registrado en 1995 (2,8%).

En este proceso de mayor expansión en los últimos meses del año, el sector exterior se ha mostrado como el componente más dinámico, con una aportación al crecimiento del PIB de 1,2 puntos en el cuarto trimestre; junto a ello, la demanda interna muestra una ligera recuperación debido al moderado avance del consumo, mientras la formación bruta de capital fijo mantiene la misma tasa de crecimiento negativa de los meses precedentes. Desde la perspectiva de la oferta, a excepción de la construcción, que sigue manteniendo un tono fuertemente contractivo, el resto de los sectores han obtenido resultados positivos, superando los ritmos de crecimiento del trimestre anterior.

 

Evolución del PIB y la demanda interna

NOTA: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986

Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral	

Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

Esta mejora de la economía ha tenido un claro reflejo en el mercado laboral, registrándose un nuevo avance en el proceso de aumento del empleo, así como una intensificación en la reducción del número de parados. Por su parte, los salarios han mantenido el moderado ritmo de crecimiento, situándose en el 3,8% al finalizar el año, dos décimas superior al registrado en diciembre de 1995.

Todo ello, en un contexto de estabilidad monetaria en el área de la Unión Europea y continua moderación de la tasa de inflación, que ha hecho posible que el Banco de España recorte nuevamente el tipo de interés oficial del dinero en los meses de enero y marzo del presente año, hasta situarlo en el 5,75%.


LAS EXPORTACIONES CONTINÚAN SIENDO EL COMPONENTE MÁS DINÁMICO DE LA DEMANDA AGREGADA, CON UNA ELEVADA APORTACIÓN AL CRECIMIENTO DEL PIB.

Un análisis más detallado del cuadro macroeconómico desde el punto de vista de la demanda agregada refleja un comportamiento diferenciado de sus componentes. Así, mientras las exportaciones de bienes y servicios muestran un elevado ritmo de aumento y el consumo privado nacional continúa con la fase de moderada expansión, las importaciones reducen ligeramente su tasa de crecimiento. Por otra parte, la formación bruta de capital fijo mantiene el proceso contractivo, debido al fuerte deterioro de la inversión en construcción y el consumo público sigue registrando una evolución ligeramente negativa.

La destacada aceleración de las exportaciones, que han alcanzado un aumento del 12,1% interanual en el cuarto trimestre, se debe especialmente a la fortaleza de las ventas al exterior de bienes alimenticios e intermedios, que han mantenido una trayectoria claramente ascendente a lo largo del segundo semestre. Las importaciones, por el contrario, han mostrado un comportamiento más moderado, aumentando un 7,3% interanual en el cuarto trimestre, inferior al alcanzado en los meses precedentes. Estas dos circunstancias han dado como resultado que la aportación de la demanda exterior neta al crecimiento del PIB haya sido nuevamente positiva en el último trimestre del año.

Frente a esta notable expansión de la vertiente externa de la demanda, el componente interno muestra una moderada aceleración en su ritmo de crecimiento en el cuarto trimestre, cifrándose en un 1,4% interanual (1,3% en el trimestre anterior).

En relación al consumo privado nacional, el avance registrado en el cuarto trimestre se puede atribuir a una cierta recuperación del gasto de las familias, sobre todo en bienes de consumo duradero, favorecido por el descenso de los tipos de interés. Por su parte, la evolución del consumo público ha prolongado el perfil desacelerado que le está caracterizando en los últimos años, descendiendo un 0,2% interanual en el cuarto trimestre.

 

Consumo e inversión

NOTA: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986

Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral	

ElaboraciÓn: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

El otro componente de la demanda interna, la formación bruta de capital fijo, es el que presenta el resultado más desfavorable (-0,4% interanual) especialmente por la fuerte contracción de la inversión en construcción, que intensifica su caída, mientras la inversión en bienes de equipo estabiliza su ritmo de crecimiento.

Desde la óptica de la oferta, destacan los elevados aumentos del sector primario y la aceleración en el ritmo de crecimiento de las ramas industriales y de servicios. En el lado opuesto, la construcción mantiene el perfil contractivo que le caracteriza desde el segundo trimestre del año.

En el sector primario, la agricultura se ha visto favorecida por la buena climatología del año 1996, que ha permitido una elevada expansión de su producción y una menor necesidad de consumos intermedios; mientras, la ganadería y la pesca han obtenido crecimientos más moderados y únicamente la silvicultura ha mostrado una tendencia descendente. Con ello, el ritmo de crecimiento del PIB de estas ramas ha alcanzado el 28,8% interanual en el cuarto trimestre, estimándose que pueden haber alcanzado su máximo cíclico.

En la industria, el PIB creció el 2,5% interanual, recuperándose el tono expansivo de la actividad después del retroceso del primer semestre. Esta recuperación es considerable si se tiene en cuenta que se ha extendido a todas las ramas productivas, especialmente a la transformación de metales. Así, el Índice de Producción Industrial (IPI) muestra un crecimiento en el cuarto trimestre del 2% interanual, frente al 0,9% del trimestre anterior, observándose una evolución más expansiva en bienes de equipo y un cambio de tendencia en los bienes de consumo, que han empezado a mostrar tasas de crecimiento positivas. Respecto a la producción de bienes intermedios, se sigue consolidando la trayectoria expansiva de los productos no energéticos, mientras la producción de energía se muestra menos dinámica.


DESDE LA PERSPECTIVA DE LA OFERTA DESTACA EL ELEVADO AUMENTO DEL SECTOR PRIMARIO Y LA ACELERACIÓN DE LAS RAMAS INDUSTRIALES Y DE SERVICIOS; MIENTRAS, LA CONSTRUCCIÓN MANTIENE UN PERFIL CONTRACTIVO.

En el sector de la construcción continúa el perfil fuertemente contractivo de la actividad, aunque la estabilidad de la tasa de descenso del cuarto trimestre, muy similar a la del anterior, puede estar indicando que se ha alcanzado el mínimo cíclico.

En cuanto a los servicios, durante el cuarto trimestre se ha registrado un crecimiento del PIB del 2,3% interanual, cuatro décimas superior al de los dos trimestres anteriores que presentan tasas de crecimiento estabilizadas, lo que ha significado una contribución al crecimiento global de la economía de 1,2 puntos. Los servicios destinados a la venta son los protagonistas de este cambio de tendencia, al crecer medio punto por encima del trimestre precedente. La evolución de algunas ramas como la hostelería y el comercio, impulsadas por las exportaciones y por el avance del consumo privado, han favorecido este resultado. Por el contrario, los transportes y las comunicaciones, cuyo comportamiento en el primer semestre fue más acelerado, en la última parte del año presentan un perfil descendente, especialmente el transporte de mercancías. Por su parte, los servicios no destinados a la venta han experimentado un crecimiento del 0,6% interanual, tan sólo una décima superior al trimestre anterior.

 

Comercio exterior de bienes y servicios

NOTA: Tasas de crecimiento interanual. Precios constantes base 1986

Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral	

Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

Evolución de los tipos de interés oficiales. España-Alemania

Fuente: Banco de España.

Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

En consonancia con el avance de la actividad económica, durante el cuarto trimestre de 1996 el mercado de trabajo ha mostrado una mejoría. Según la EPA, el número de ocupados aumentó aproximadamente en 401.000 personas respecto al mismo período del año anterior, lo que supone un incremento del 3,3% interanual. Este resultado refleja una ligera aceleración del ritmo de aumento del empleo en la segunda mitad de 1996, tras un primer semestre de crecimiento estabilizado en el 2,6% y sitúa el incremento medio anual de la ocupación en el 2,9%, superior al registrado en 1995 (2,2%).


EN EL CUARTO TRIMESTRE SE HAN PRODUCIDO NUEVOS AVANCES EN EL PROCESO DE CREACIÓN DE EMPLEO Y REDUCCIÓN DEL NÚMERO DE PARADOS.

Por sectores, el primario mantiene el proceso continuo de pérdida de población ocupada (-1,4%), si bien se aprecia una desaceleración en el ritmo de caída. Frente a ello, los sectores no agrarios vuelven a presentar aumentos de la ocupación, destacando los servicios (3,9%). La mejoría del empleo en el cuarto trimestre se ha concentrado sobre todo en el colectivo de asalariados, que aumenta un 4,7% interanual, mientras el empleo por cuenta propia ha descendido ligeramente (-0,8%).

Junto a este aumento global del empleo, se ha mantenido el ritmo de incorporación de nuevos activos al mercado laboral, cifrándose un crecimiento del 2% interanual en el cuarto trimestre, prácticamente igual que en los meses precedentes. El mayor aumento relativo del empleo ha posibilitado que el número de parados descienda en 87.600 personas respecto al mismo período del año anterior (-2,5%), intensificándose la tendencia de reducción a medida que avanza el año. En términos de media anual, la caída del desempleo es algo más limitada (-1,2%), situándose la tasa de paro en el 22,9% de la población activa, siete décimas inferior a la registrada en 1995.

Junto a esta evolución del desempleo que se desprende de la EPA, las cifras del INEM sitúan el descenso interanual del paro registrado en el -6,8% en diciembre, con una ralentización en el ritmo de caída en los últimos meses del año. Por contra, la información sobre colocaciones señala un comportamiento más dinámico en el cuarto trimestre, observándose una paulatina recuperación de la contratación ordinaria y un crecimiento sostenido de los contratos de fomento. El ritmo de descenso del paro registrado se mantiene en los primeros meses del presente año, alcanzando nuevamente un -6,8% interanual en febrero, lo que ha situado la tasa de paro en el 14,11%, la más baja en dicho mes desde 1982. Por su parte, el número de colocaciones registradas en los dos primeros meses han ascendido a 1.600.988, la mayor cifra en este período en la serie histórica y que representa un incremento del 18,4% sobre el año anterior.

En lo que se refiere a la evolución de los salarios, a lo largo de todo el año 1996 se ha mantenido prácticamente el mismo incremento salarial pactado en los convenios (3,8% interanual), ligeramente por encima del resultado alcanzado a finales del año anterior. De este modo, y teniendo en cuenta que la tasa de inflación se situó en diciembre en el 3,2%, durante 1996 se ha producido una ganancia de poder adquisitivo de los trabajadores, después de dos años consecutivos de reducción. La información disponible para el presente año muestra en el mes de enero una nueva moderación en el ritmo de aumento de los salarios, que se sitúa en el 3,04%, ocho décimas inferior al del mismo mes de 1996.


EN LOS PRIMEROS MESES DE 1997 SE HA INTENSIFICADO LA TENDENCIA DE CONTENCIÓN DE LA TASA DE INFLACIÓN, QUE EN FEBRERO SE SITUA EN EL MÍNIMO HISTÓRICO DEL 2,5%.

Respecto a la inflación, el Índice de Precios al Consumo ha mostrado una tendencia a la contención a lo largo de todo el año, que ha sido más pronunciada en los últimos meses, situándose la tasa de variación interanual en el mes de diciembre en el 3,2%, tres décimas por debajo del objetivo inicialmente establecido. Por componentes, los precios alimenticios, en especial los de productos elaborados, y los industriales no energéticos fueron los que registraron una mayor caída, de forma que la tasa de inflación subyacente se situó en el 3% al finalizar el año, un mínimo histórico. Durante los primeros meses del presente año ha continuado esta tendencia en el ritmo de avance de los precios y la tasa interanual ha descendido hasta el 2,5% en febrero, la más baja que se conoce.

Estos avances conseguidos en materia de inflación se han trasladado a las diferencias de precios con la UE. Así, según el IPC armonizado para los quince países de la UE, en el mes de enero el incremento interanual de precios en España se situó en el 2,8%, tan sólo una décima superior al límite máximo establecido en Maastricht para el cumplimiento del criterio de convergencia en esta materia.

Esta positiva evolución de los precios y la mejora de las expectativas en torno a la participación de España desde el inicio en la Unión Económica y Monetaria, han permitido que el Banco de España mantenga la relajación de la política monetaria, recortando el precio oficial del dinero en cuatro ocasiones desde el mes de octubre, hasta situarlo en el 5,75% en marzo de 1997. En cuanto a la liquidez del sistema, los activos líquidos en manos del público (ALP) han mostrado un comportamiento algo más expansivo en los últimos meses del año, intensificando su ritmo de crecimiento tras la desaceleración de los ocho primeros meses. En cualquier caso, el ritmo de avance de este agregado se ha reducido considerablemente frente a 1995, debido en parte al desplazamiento de las preferencias financieras desde los depósitos a plazo hacia los fondos de inversión.

Respecto a las contrapartidas de los ALP, el crédito interno al sector privado acelera su ritmo de crecimiento respecto a los trimestres anteriores, hasta alcanzar un 9,8% interanual en los tres últimos meses, mientras que el concedido a las Administraciones Públicas se estabiliza en el nivel del mismo período del año anterior. No obstante, la financiación total obtenida por el Tesoro a lo largo del trimestre experimentó una desaceleración comparativamente menor, si se tiene en cuenta la fuerte colocación de valores públicos. El sector exterior, por su parte, ha participado moderadamente en la generación de liquidez.

Por lo que se refiere a la balanza de pagos, según la información elaborada por el Banco de España hasta el mes de noviembre, el comportamiento ha sido muy favorable durante 1996, produciéndose un aumento de las reservas de divisas. La balanza por cuenta corriente ha registrado un superávit mayor que el año anterior, lo que ha sido posible por el dinamismo mostrado por las exportaciones y el buen comportamiento de los ingresos netos por turismo. Asimismo, la balanza por cuenta de capital ha obtenido un resultado positivo superior al de 1995, destacando el aumento de ingresos de la UE en concepto de Fondo de Cohesión. Con ello, el saldo conjunto de la balanza por cuenta corriente y por cuenta de capital registró un superávit en los once primeros meses de 1,11 billones de pesetas, un 45,9% superior al del mismo período del año anterior y equivalente al 1,5% del PIB.

En lo que se refiere a la ejecución presupuestaria, según el Ministerio de Economía y Hacienda, el déficit del Estado en términos de Contabilidad Nacional, metodología utilizada para evaluar el cumplimiento de los criterios de Maastricht, se redujo en 1996 hasta el 3,3% del PIB, dos décimas inferior al objetivo previsto en el Programa de Convergencia y 2,2 puntos por debajo del registrado el año anterior. En términos de caja, el déficit alcanzó los 3,7 billones de pesetas, lo que supone un incremento del 16,4% respecto a 1995 y representa el 4,9% del PIB. Este resultado ha sido consecuencia del incremento del 3,9% de los ingresos no financieros, mientras que los pagos han aumentado el 6,2%.

La desaceleración experimentada por los ingresos no financieros ha estado provocada, esencialmente, por el comportamiento de los impuestos directos, sobre todo el IRPF, que ha registrado un crecimiento acumulado del 0,8%, frente al 6,4% en que estaban situadas las estimaciones iniciales. Este resultado determina que los impuestos, que suponen más del 85% de los ingresos, limiten su crecimiento al 4,1%, a pesar de que otros, como el impuesto de sociedades o IVA, tuviesen un comportamiento favorable, creciendo por encima de lo previsto. En cuanto a los pagos no financieros, los incrementos registrados por las diferentes partidas han sido inferiores a los previstos, a excepción de los realizados por transferencias corrientes, precisamente el capítulo de mayor peso.

En cuanto a las estimaciones para 1997, los principales organismos internacionales consideran que la economía española, al igual que el conjunto de la UE, va a acelerar su ritmo de crecimiento, superando el resultado de 1996. En este sentido, la OCDE prevé un aumento real del PIB del 2,7% en 1997, siendo algo superior la estimación realizada por el FMI (2,9%), en ambos casos por encima de la media comunitaria (2,4% y 2,5%, respectivamente). Asimismo, las perspectivas reflejadas en los Presupuestos Generales del Estado para 1997 contemplan un crecimiento del 3% en 1997, ocho décimas superior al alcanzado en 1996.

En relación a la evolución de los precios, las expectativas son muy optimistas, ya que se están consiguiendo tasas de crecimiento históricamente bajas. Para 1997, el Ministerio de Economía y Hacienda considera que se puede recortar la tasa de inflación hasta el 2,6%, mientras la Comisión Europea, el FMI y la OCDE prevén que el incremento medio anual se sitúe en torno al 3%.

En el mercado de trabajo se espera que, por tercer año consecutivo, la economía española continúe creando empleo, a un ritmo superior que en 1996, según las estimaciones del Ministerio de Economía y Hacienda. No obstante, la mejora de las expectativas económicas continuará animando la entrada de nuevos activos en el mercado laboral, lo que limitará la reducción de la tasa de paro que, según las distintas previsiones de los organismos, se situará entre el 21,5% estimado por el Ministerio y el 22,4% de la OCDE.

Por último, hay que señalar que el informe de la Comisión Europea del mes de noviembre estima que España puede llegar a cumplir los criterios de convergencia establecidos en Maastricht para acceder a la Unión Económica y Monetaria en 1999, ya que el déficit público, considerado como el criterio más significativo, puede situarse por debajo del 3% a finales de 1997.


Producto interior bruto y demanda agregada

1995

1996

1996

I

II

III

IV

Consumo privado nacional

1,5

1,9

1,7

1,9

2,0

2,1

Consumo Público

1,3

0,0

0,4

-0,1

-0,3

-0,2

Formación Bruta de Capital Fijo

8,2

0,7

3,1

0,6

-0,4

-0,4

Bienes de equipo

11,0

6,1

4,2

5,3

7,3

7,3

Construcción

6,8

-2,3

2,4

-2,0

-4,7

-4,8

Demanda interna

3,1

1,5

2,0

1,5

1,3

1,4

Exportación de bienes y servicios

8,2

10,3

7,8

10,1

11,2

12,1

Importación de bienes y servicios

8,8

7,5

7,4

7,8

7,6

7,3

PIB pm

2,8

2,2

2,0

2,0

2,2

2,6

NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%)

FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral.

Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

Producto interior bruto y oferta agregada

1995

1996

1996

I

II

III

IV

Ramas agraria y pesquera

-13,2

22,9

11,2

22,9

28,4

28,8

Ramas industriales

5,2

0,0

0,0

-0,7

-0,3

0,9

Industria sin construcción

4,8

0,7

-0,5

-0,2

1,1

2,5

Construcción

6,7

-2,8

1,8

-2,4

-5,4

-5,3

Ramas de los servicios

2,7

2,1

2,2

1,9

1,9

2,3

Servicios destinados a la venta

2,9

2,5

2,5

2,3

2,3

2,8

Servicios no destinados a la venta

2,1

0,8

1,3

0,9

0,5

0,6

PIB pm

2,8

2,2

2,0

2,0

2,2

2,6

NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%)

FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral.

ElaboraciÓn: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

 

Economía española. Previsiones macroeconómicas

Mº Ec. y Hc

OCDE

Comisión Europea

FMI

1996

1997

1996

1997

1998

1996

1997

1996

1997

PIB

2,3

3,0

2,1

2,7

3,0

2,1

2,7

2,2

2,9

Déficit Público (1)

-4,4

-3,0

-4,8

-3,4

-2,9

-4,4

-3,0

-4,6

-3,4

Deuda Pública (1)

-

-

68,0

68,9

69,2

67,8

67,1

67,1

67,1

Inflación

3,4

2,6

3,6

2,9

2,5

3,6

2,9

3,4

3,1

Tasa de paro (2)

22,6

21,5

22,7

22,4

21,7

22,0

21,6

22,6

21,8

Consumo privado

2,0

2,7

2,1

2,6

3,0

-

-

-

-

NOTAS: Tasas de crecimiento, salvo indicación contraria

       (1) porcentaje sobre el pib.

       (2) porcentaje sobre la población activa .

FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (septiembre 1996); OCDE (diciembre 1996); Comisión Europea

        (noviembre 1996); Fondo Monetario Internacional (septiembre 1996).

ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.



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