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En los primeros meses de 1997, la economía mundial ha mantenido tendencias de evolución muy similares a las de finales del año anterior, acelerándose gradualmente su ritmo de crecimiento, si bien con distinta intensidad en función de la posición cíclica de los diferentes bloques de países. En este sentido, el área anglosajona continúa destacando con el mayor dinamismo entre los países industrializados, en Japón se siguen observando signos de recuperación aún con oscilaciones, y en la Unión Europea, salvo alguna excepción, se han ido reforzando las perspectivas de un mayor crecimiento en el conjunto del presente año.
En el mercado de trabajo, los países con una posición cíclica más avanzada muestran considerables progresos, mientras que en el resto todavía no se observa una mejoría significativa. La evolución de la inflación, sin embargo, es más homogénea, siendo generalizada la tendencia de progresiva moderación del ritmo de crecimiento de los precios en los distintos países. Esta contención se observa, incluso en los países en desarrollo que, por otro lado, continúan mostrando un notable dinamismo.
En el ámbito del comercio mundial, a comienzos de 1997 se han acelerado los intercambios internacionales, estando su evolución marcada por la reducción del superávit japonés y el incremento del déficit comercial estadounidense, debido a la apreciación del dólar que, por otro lado, ha sido una de las notas más destacadas en los mercados financieros internacionales.
Un análisis más detallado de la evolución de los distintos países, permite afirmar que, en los primeros meses de 1997, EEUU ha ido consolidando su posición entre las economías industrializadas más dinámicas. En este sentido, el ritmo de crecimiento del PIB estadounidense ha vuelto a acelerarse en el primer trimestre del año, situándose en el 4% interanual, el más elevado desde mediados de 1988.
Desde la perspectiva de la oferta, el elevado grado de utilización de la capacidad productiva instalada, y el nuevo repunte de la producción industrial, que ha registrado un incremento interanual del 4'7% en el primer trimestre, avalan esta favorable situación económica. Por el lado de la demanda, y en su vertiente interna, destaca el dinamismo de la inversión en bienes de equipo, y del consumo privado, que se está viendo impulsado por el aumento de la renta disponible de los hogares, debido a la mejor situación del mercado de trabajo.

En este sentido, se observa una creciente capacidad de generación de empleo, registrándose en el primer trimestre un incremento de la ocupación del 2'5% respecto al mismo período del año anterior, el más alto desde finales de 1994. La tasa de paro, no obstante, ha permanecido situada en el 5'3% de la población activa, igual que en el trimestre anterior, si bien sigue estando 2'2 puntos por debajo de la del conjunto de países de la OCDE.
Esta notable expansión de la actividad económica y el empleo, no se ha traducido en tensiones inflacionistas importantes. Tras el repunte que se produjo a finales de 1996, debido fundamentalmente al encarecimiento de los productos energéticos, en los primeros meses de 1997, el incremento interanual de los precios ha vuelto a retomar la senda de moderación, hasta situarse en el 2'5% en abril, ocho décimas por debajo del nivel de finales del año anterior. Esta desaparición de los riesgos inflacionistas ha propiciado que la Reserva Federal mantenga el precio oficial del dinero en el 5'5%, tras la subida de un cuarto de punto aplicada en el mes de marzo.
En Japón, las estimaciones apuntan hacia una desaceleración del ritmo de crecimiento en el primer trimestre de 1997, que se situaría en un 1'8% interanual, frente al 3'1% de finales del año anterior. A pesar de que el consumo privado ha tenido un buen comportamiento en los primeros meses de 1997, debido a que se ha adelantado el gasto de los hogares ante la subida impositiva prevista a partir de abril, con el inicio del nuevo año fiscal, las previsiones indican un debilitamiento de la demanda interna, limitándose su expansión en el primer trimestre a un 1'8%, 1'2 puntos inferior al del último trimestre de 1996.
Este débil crecimiento de la economía japonesa no ha afectado al mercado laboral que, al contrario, muestra síntomas de recuperación, con un significativo aumento de la ocupación (1'6% en el primer trimestre, respecto al mismo período del año anterior), aunque la tasa de paro ha permanecido estabilizada en el 3'3% de la población activa. Los precios, por su parte, han mantenido un ritmo muy moderado de aumento en el primer trimestre del año, en torno al 0'5% interanual, reflejando un considerable repunte en el mes de abril, hasta situarse próximo al 1'9%.
En el conjunto de países de la Unión Europea, durante los primeros meses de 1997 se han ido consolidando las expectativas de un mayor ritmo de actividad, aunque el crecimiento estimado sigue siendo moderado (1'9% interanual en el primer trimestre). La demanda interna se ha mantenido debilitada, siendo generalizada la atonía del consumo privado, con la excepción de Reino Unido, donde este componente está impulsando notablemente el crecimiento.
Este moderado crecimiento que sigue caracterizando a los países comunitarios en los primeros meses del año, no ha permitido una mejoría del mercado de trabajo, permaneciendo la tasa de paro situada en un nivel similar al que se viene registrando desde finales de 1995 (10'9%).
La evolución de los precios, sin embargo, ha sido muy positiva, poniéndose de manifiesto una intensificación en el proceso de contención generalizado en su ritmo de crecimiento, y una mayor convergencia entre los distintos países. Así, en los primeros meses del año, el IPC armonizado de la UE ha mostrado una progresiva tendencia de moderación, pasando del 2'2% interanual en el mes de enero, al 1'5% en mayo. Con este resultado, el límite máximo fijado en el Tratado de Maastricht en materia de inflación ha quedado establecido en el 2'5%, siendo Grecia el único país que lo ha superado.
Entre los distintos países comunitarios, Reino Unido, más vinculado a la evolución del área anglosajona, continúa mostrando el mayor dinamismo relativo. En este sentido, en el primer trimestre de 1997 el PIB ha experimentado un crecimiento del 3% interanual, medio punto superior al del último trimestre del año anterior, y notablemente por encima del estimado para el conjunto de la Unión Europea (1'9%). La demanda interna mantiene asimismo una notable expansión, lo que hace temer un repunte de los precios, aunque de momento no se ha confirmado. En este sentido, si bien en el primer trimestre la tasa de inflación se mantuvo en un nivel similar al de finales del año anterior (2'7%), posteriormente, y en especial en los meses de mayo y junio se han producido tensiones que han situado en el 2'9% interanual el ritmo de crecimiento de los precios.

El mercado de trabajo, asimismo, también muestra una favorable evolución, de manera que la tasa de paro ha con tinuado reduciéndose hasta situarse en el 7'3% en marzo (último dato disponible), la más baja desde finales de 1990, e inferior a la del promedio de la UE.
En Alemania, en los primeros meses de 1997 se ha ido consolidando la reactivación que comenzó a manifestarse a finales del año anterior, alcanzándose un crecimiento real del PIB del 2'8% interanual en el primer trimestre, el más alto desde finales de 1994.
Junto a este repunte de la actividad productiva, la demanda interna también ha mostrado un notable dinamismo (1'7% respecto al mismo período del año anterior), impulsada por la inversión en bienes de equipo, mientras que el consumo continúa afectado, entre otros factores, por los elevados niveles de desempleo.
El sector exterior está contribuyendo notablemente a la reactivación de la economía alemana, pudiéndose afirmar, de hecho, que destaca como uno de los principales factores impulsores del crecimiento. En ello está siendo determinante la depreciación del marco, y su positivo efecto sobre las exportaciones, lo que a su vez está favoreciendo una mayor producción industrial.
Esta mejor situación económica, sin embargo, no se ha trasladado aún al mercado de trabajo, que ha experimentado un gran deterioro en el primer trimestre del año, produciéndose un notable aumento del número de desempleados y una nueva subida de la tasa de paro, que se ha situado en el 9'6% de la población activa, nivel desconocido en los últimos veinte años.
Los precios, por su parte, han experimentado un ligero repunte en los primeros meses del año, alcanzando una tasa de crecimiento interanual del 1'6% en mayo, dos décimas por encima de la registrada al finalizar el año, lo que se justifica, en buena medida, por la subida de los precios del componente energético.
Frente a estos síntomas de recuperación económica que se han manifestado en Alemania, Francia está atravesando un período de incertidumbre, asociado, en buena medida, al anuncio de elecciones anticipadas. Así, la recuperación que venía mostrando desde mediados de 1996 se ha truncado en los primeros meses de 1997, limitándose el crecimiento del PIB en el primer trimestre del año al 1% interanual, la mitad con que se cerró el ejercicio anterior.
La demanda interna también muestra una mayor fragilidad, lo que se aprecia, especialmente, en el comportamiento del consumo privado. Ello, de otro lado, ha favorecido la moderación del ritmo de crecimiento de los precios, hasta situarse la tasa de inflación en el 0'9% en el mes de mayo, ocho décimas por debajo de la alcanzada a finales del año anterior. En el mercado laboral, sin embargo, no se observa ninguna mejoría, y la tasa de paro en los dos primeros meses del año ha permanecido estabilizada en el mismo nivel de finales de 1996 (12'5%).
La economía italiana, por otra parte, se mantiene muy debilitada, como consecuencia de la contracción del gasto público y la atonía inversora, así como por la desaceleración de las exportaciones, debido a la apreciación de la lira.
En cuanto a la evolución de los países en desarrollo, hay que señalar, por una parte, que las economías asiáticas, y pese a que reflejan un menor ritmo de crecimiento que en años anteriores, continúan mostrando un notable dinamismo, superando en los primeros meses de 1997 la expansión de los países indus-trializados en su conjunto.
En el área latinoamericana, de otro lado, la situación económica también se está consolidando, acusando las reformas estructurales acometidas en la mayoría de los países, y los avances en el control de la inflación, lo que se está viendo acompañado por una política fiscal más restrictiva, y está ejerciendo una gran atracción de capital extranjero. Como aspecto menos positivo, hay que señalar la persistencia de notables disparidades entre los distintos países de este área.
Asimismo, en Rusia, tras siete años de recesión, la economía está iniciando una fase expansiva, y ya el pasado mes de febrero ha experimentado un ligero incremento del PIB, cifrado en el 0'9% interanual.
Respecto al comercio internacional, el notable dinamismo de la economía estadounidense en los primeros meses de 1997, junto a la apreciación del dólar, explican el deterioro que ha experimentado el saldo comercial de este país. Así, el déficit acumulado hasta febrero ha superado en un 46% el del mismo período del año anterior, incrementándose asimismo el saldo bilateral negativo con Japón en un 11'3%. No obstante, en el mes de marzo, se ha producido una ligera mejoría, gracias al mayor dinamismo que han adquirido las exportaciones, permitiendo una reducción del déficit. Frente a ello, en Japón, el superávit comercial se redujo en marzo en un 26'8% respecto al mismo mes del año anterior, aunque el saldo superavitario respecto a EEUU se volvió a incrementar (11'2%) como consecuencia, en gran medida, de la apreciación del dólar frente al yen.
La evolución de los mercados financieros internacionales, en líneas generales, ha estado condicionada por las medidas adoptadas en diversos países para evitar el resurgimiento de tensiones inflacionistas y el recalentamiento económico. Este ha sido el caso de EEUU, donde la Reserva Federal llevó a cabo a finales de marzo, y por primera vez desde febrero de 1995, una subida del precio oficial del dinero (en un cuarto de punto), hasta quedar situado en el 5'5%. Por otra parte, la tendencia alcista de los tipos de interés norteamericanos en los primeros meses del año, y especialmente los de largo plazo, ha producido un cierto efecto arrastre sobre los europeos, comportamiento que comenzó a remitir a principios de abril, estabilizándose los tipos en EEUU, y descendiendo en la UE, especialmente en Italia y España.
Desde el punto de vista cambiario, el dólar ha continuado apreciándose frente a las principales monedas en el primer trimestre del año, aunque con menor intensidad que en los meses anteriores, lo que ha favorecido la mayor estabilidad del Sistema Monetario Europeo (SME). En los meses siguientes, los mercados de divisas se han caracterizado por una depreciación de la moneda estadounidense, principalmente frente al yen, debido a la intervención de las autoridades monetarias japonesas en los mercados, para evitar mayores apreciaciones del dólar, que hacían temer nuevos conflictos comerciales debido al notable aumento del déficit bilateral con Japón.
En este contexto, las previsiones económicas más recientes de diversos organismos internacionales, muestran un notable optimismo sobre la evolución de la economía mundial.
El último informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicado en el mes de abril, prevé que la economía mundial va a continuar su expansión en los próximos años, estimando un crecimiento del 4'4% tanto para 1997 como para 1998, frente al 4% del pasado año. La reactivación será especialmente intensa en el conjunto de países industrializados, donde el ritmo de crecimiento, según este organismo, se podría situar en 1997 en el 2'6%, superando en cuatro décimas el del año anterior, mientras que en el área de países en desarrollo la expansión en este año será similar a la de 1996 (6'6%).
Por su parte, la OCDE, en su informe semestral publicado en el mes de junio, también apunta a que en 1997, por segundo año consecutivo, los países industrializados acelerarán su ritmo de crecimiento, mostrando un mayor optimismo que el FMI, ya que su previsión, que ha sido revisada al alza respecto a la de finales de 1996 (2'4%), se sitúa en el 3%. Las favorables expectativas son generalizadas, si bien en el caso de la economía japonesa se espera una ralentización, con un crecimiento en 1997 alrededor del 2'3%, frente al 3'6% de 1996.

La mayor expansión económica no parece que vaya a provocar problemas inflacionistas, esperándose que en este año y el siguiente el ritmo de crecimiento de los precios en el conjunto de países industrializados se mantenga prácticamente en el mismo nivel que en 1996. En este punto, las estimaciones de la OCDE también son más optimistas, y sitúan la tasa de inflación en el 2% en 1997, frente al 2'5% del FMI. En los países en desarrollo, se esperan mayores avances en este terreno, y la tasa de inflación se podría reducir en 1997 hasta un 9'7%, descendiendo nuevamente en el año siguiente hasta el 8'5%, frente al 13'1% registrado en 1996.
En el mercado de trabajo, sin embargo, no se espera una mejoría notable, y pese a la reactivación económica, la tasa de paro va a descender a un ritmo muy lento en la mayor parte de los países industrializados, donde en conjunto se situará en 1997 en torno al 7'2%, lo que significa que experimentará una reducción de una o dos décimas respecto a la tasa alcanzada en 1996.
Respecto a las perspectivas económicas en el área de la Unión Europea, tanto los citados organismos, como la Comisión Europea, prevén una aceleración del crecimiento del PIB en los dos próximos años, desde el 1'6% de 1996 al 2'4% en 1997, y alrededor del 2'8% en 1998. Esta recuperación se sustentará en varios factores, entre los que hay que mencionar la contención de la inflación y el descenso de los tipos de interés a largo plazo.
Sin embargo, todos los organismos coinciden en afirmar que la mejor situación económica no va a conllevar una significativa recuperación del mercado de trabajo, previéndose que la tasa de paro permanezca prácticamente estabilizada, siendo las estimaciones de la Comisión Europea las más optimistas (10'5% en 1997 y 10'3% en el año siguiente).

Por otro lado, hay que señalar que las expectativas sobre la realización de la Unión Monetaria Europea (UME) en el plazo previsto son cada vez más sólidas, existiendo una gran optimismo sobre el cumplimiento de la mayoría de los criterios de convergencia por casi todos los estados miembros. No obstante, todavía subsisten algunos factores de incertidumbre. En este sentido, parece que Grecia e Italia no van a cumplir en este ejercicio el criterio establecido en materia de déficit público, y que en el año siguiente éste podría incrementarse, lo que implicaría que quedarían excluidos de la Unión Monetaria. En el caso de Alemania, también existen ciertas dudas sobre si el déficit público se situará por debajo del 3% del PIB, aunque de momento la Comisión Europea se muestra optimista.
Para terminar, en el ámbito del comercio internacional, el FMI prevé una expansión del 7'3% en 1997, frente al 5'6% del año anterior, lo que implicaría que, un año más, el comercio mundial experimentaría una expansión mucho más intensa que la de la producción.
|
|
ESPAÑA |
ALEMANIA (1) |
R. UNIDO |
FRANCIA |
UE |
EE.UU. |
JAPÓN |
OCDE (2) |
|
PRODUCTO INTERIOR BRUTO (3) | ||||||||
|
II Trim 96 |
2,0 |
1,1 |
2,2 |
0,7 |
1,4 |
2,7 |
3,4 |
2,5 |
|
III Trim 96 |
2,2 |
1,8 |
2,2 |
1,4 |
1,8 |
2,2 |
3,4 |
2,5 |
|
IV Trim 96 |
2,6 |
2,2 |
2,5 |
2,0 |
2,0 |
3,2 |
3,1 |
2,9 |
|
I Trim 97 |
2,9 |
2,8 |
3,0 |
1,0 |
(p) 1,9 |
4,0 |
(p) 1,8 |
(p) 2,5 |
|
DEMANDA INTERNA (3) | ||||||||
|
II Trim 96 |
1,5 |
0,6 |
2,0 |
0,9 |
1,1 |
2,5 |
5,1 |
2,6 |
|
III Trim 96 |
1,3 |
0,7 |
2,4 |
0,4 |
1,2 |
2,7 |
4,2 |
2,7 |
|
IV Trim 96 |
1,4 |
1,2 |
2,5 |
1,5 |
1,4 |
3,3 |
3,0 |
2,9 |
|
I Trim 97 |
1,6 |
1,7 |
2,6 |
0,1 |
(p) 1,3 |
4,3 |
(p) 1,8 |
(p) 2,7 |
|
INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL (3,4) | ||||||||
|
II Trim 96 |
-2,8 |
-0,9 |
1,1 |
-0,5 |
-0,1 |
3,0 |
0,9 |
1,6 |
|
III Trim 96 |
0,9 |
1,0 |
0,6 |
0,9 |
0,6 |
3,0 |
3,6 |
2,5 |
|
IV Trim 96 |
2,0 |
2,0 |
1,5 |
2,0 |
0,8 |
3,9 |
4,7 |
3,0 |
|
I Trim 97 |
0,8 |
3,8 |
1,4 |
1,2 |
2,2 |
4,7 |
6,2 |
3,9 |
|
INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO (3) | ||||||||
|
II Trim 96 |
3,6 |
1,5 |
2,2 |
2,4 |
2,6 |
2,8 |
0,1 |
3,6 |
|
III Trim 96 |
3,7 |
1,5 |
2,1 |
1,8 |
2,3 |
3,0 |
0,2 |
3,3 |
|
IV Trim 96 |
3,3 |
1,4 |
2,6 |
1,7 |
2,2 |
3,2 |
0,5 |
3,3 |
|
I Trim 97 |
2,5 |
1,7 |
2,7 |
1,5 |
2,1 |
2,9 |
0,5 |
3,0 |
|
TASA DE PARO (5) | ||||||||
|
II Trim 96 |
22,3 |
8,9 |
8,3 |
12,2 |
11,2 |
5,4 |
3,5 |
7,6 |
|
III Trim 96 |
21,9 |
8,9 |
8,2 |
12,4 |
11,0 |
5,2 |
3,3 |
7,5 |
|
IV Trim 96 |
21,8 |
9,2 |
7,8 |
12,5 |
10,8 |
5,3 |
3,3 |
7,5 |
|
I Trim 97 |
21,6 |
9,6 |
_ |
_ |
10,9 |
5,3 |
3,3 |
7,5 |
|
EMPLEO (3) | ||||||||
|
II Trim 96 |
2,6 |
-1,0 |
0,0 |
0,2 |
0,1 |
1,3 |
0,2 |
0,7 |
|
III Trim 96 |
3,2 |
-1,0 |
1,1 |
0,0 |
0,3 |
1,7 |
0,7 |
0,9 |
|
IV Trim 96 |
3,3 |
-1,4 |
1,0 |
-0,4 |
0,1 |
2,1 |
0,9 |
1,0 |
|
I Trim 97 |
3,3 |
_ |
_ |
_ |
_ |
2,5 |
1,6 |
_ |
|
BALANZA POR CUENTA CORRIENTE (6) | ||||||||
|
I Trim 96 |
2,2 |
-2,7 |
-2,1 |
5,7 |
_ |
-35,3 |
16,8 |
_ |
|
II Trim 96 |
1,6 |
-6,2 |
1,2 |
3,5 |
_ |
-40,6 |
16,0 |
_ |
|
III Trim 96 |
2,3 |
-2,8 |
-0,5 |
5,3 |
_ |
-47,8 |
16,6 |
|
|
IV Trim 96 |
2,9 |
-3,4 |
1,4 |
6,1 |
_ |
-41,4 |
16,4 |
_ |
|
TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO | ||||||||
|
II Trim 96 |
7,4 |
3,3 |
6,0 |
3,9 |
_ |
5,4 |
0,6 |
_ |
|
III Trim 96 |
7,2 |
3,3 |
5,8 |
3,8 |
_ |
5,5 |
0,6 |
_ |
|
IV Trim 96 |
6,6 |
3,2 |
6,2 |
3,5 |
_ |
5,4 |
0,5 |
_ |
|
I Trim 97 |
5,9 |
3,2 |
6,2 |
3,3 |
_ |
5,4 |
0,5 |
_ |
Notas: (p) previsiones, tomado del Boletín Económico del Banco de España (abril 97) (1) datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania occidental (2) el IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía (3) % variaciones anuales (4) serie corregida de variaciones estacionales (5) % sobre población activa (6) Saldos en miles de mill. de dólares Fuente: OCDE, Comisión Europea, INE, Banco de España Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.
|
|
|
OCDE |
|
|
FMI |
|
|
|
1996 |
1997 |
1998 |
1996 |
1997 |
1998 |
|
PIB |
|
|
|
|
|
|
|
MUNDO |
_ |
_ |
_ |
4,0 |
4,4 |
4,4 |
|
Países en desarrollo |
_ |
_ |
_ |
6,5 |
6,6 |
6,5 |
|
Países en transición |
_ |
_ |
_ |
0,1 |
3,0 |
4,8 |
|
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS |
2,6 |
3,0 |
2,7 |
2,2 |
2,6 |
2,6 |
|
España |
2,2 |
2,8 |
3,0 |
2,2 |
2,8 |
3,4 |
|
EE.UU. |
2,4 |
3,6 |
2,0 |
2,4 |
3,0 |
2,2 |
|
UE |
1,6 |
2,3 |
2,7 |
1,6 |
2,4 |
2,9 |
|
Alemania |
1,4 |
2,2 |
2,8 |
1,4 |
2,3 |
3,0 |
|
Japón |
3,6 |
2,3 |
2,9 |
3,6 |
2,2 |
2,9 |
|
INFLACIÓN |
|
|
|
|
|
|
|
Países en desarrollo |
_ |
_ |
_ |
13,1 |
9,7 |
8,5 |
|
Países en transición |
_ |
_ |
_ |
40,4 |
30,7 |
11,6 |
|
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (2) |
2,0 |
2,0 |
2,0 |
2,4 |
2,5 |
2,5 |
|
España |
3,6 |
2,3 |
2,0 |
3,5 |
2,5 |
2,3 |
|
EE.UU. |
2,1 |
2,2 |
2,4 |
2,9 |
2,9 |
3,0 |
|
UE |
2,6 |
2,0 |
2,0 |
2,5 |
2,2 |
2,1 |
|
Alemania |
1,9 |
1,7 |
1,8 |
1,5 |
1,8 |
2,0 |
|
Japón |
0,2 |
1,5 |
1,0 |
0,1 |
1,3 |
1,2 |
|
TASA DE PARO (3) | ||||||
|
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS |
7,5 |
7,3 |
7,1 |
7,3 |
7,2 |
7,0 |
|
España |
22,7 |
22,1 |
21,2 |
22,1 |
21,4 |
20,7 |
|
EE.UU. |
5,4 |
5,0 |
5,1 |
5,4 |
5,5 |
5,5 |
|
UE |
11,3 |
11,2 |
10,8 |
11,3 |
11,3 |
10,8 |
|
Alemania |
10,3 |
11,1 |
10,9 |
10,3 |
11,3 |
10,6 |
|
Japón |
3,3 |
3,2 |
3,1 |
3,3 |
3,1 |
3,0 |
|
DÉFICIT PÚBLICO (4) | ||||||
|
España |
-4,5 |
-3,0 |
-2,6 |
-4,4 |
-3,2 |
-3,0 |
|
EE.UU. |
-1,6 |
-1,1 |
-1,2 |
-1,4 |
-1,5 |
-1,3 |
|
UE |
-4,4 |
-3,0 |
-2,6 |
-4,5 |
-3,2 |
-3,0 |
|
Alemania |
-3,8 |
-3,2 |
-2,7 |
-3,8 |
-3,3 |
-2,9 |
|
Japón |
-4,4 |
-3,1 |
-2,3 |
-4,6 |
-2,9 |
-2,7 |
|
TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO | ||||||
|
España |
7,5 |
5,3 |
4,8 |
_ |
_ |
_ |
|
EE.UU. |
5,0 |
5,4 |
5,7 |
_ |
_ |
_ |
|
Alemania |
3,3 |
3,1 |
3,2 |
_ |
_ |
_ |
|
Japón |
0,6 |
0,7 |
1,2 |
_ |
_ |
_ |
|
COMERCIO MUNDIAL |
_ |
_ |
_ |
5,6 |
7,3 |
6,8 |
Notas: (1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria (2) las estimaciones de la OCDE no incluyen a los países con elevadas tasas de inflación durante la década de los noventa (República Checa, Grecia, Portugal, Turquía, Méjico, Hungria, Polonia) (3) % sobre población activa (4) % sobre PIB Fuente: OCDE (junio 96), FMI (abril 97) Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía