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Durante el primer trimestre de 1997, la economía española ha intensificado su ritmo de crecimiento, manteniendo la trayectoria expansiva de la actividad que se inicia a mediados de 1996, y registrando, según la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, un incremento real del PIB del 2'9% interanual, tres décimas por encima del alcanzado en el trimestre anterior.
Este mayor dinamismo se sustenta, desde el punto de vista de la demanda, en una aceleración del ritmo de crecimiento, tanto de la vertiente externa como, y sobre todo, de la interna. De esta manera, impulsada por la intensa recuperación del consumo privado y la fortaleza de la inversión, la demanda interna ha aportado 1'6 puntos porcentuales al crecimiento global del PIB en el primer trimestre, tres décimas más que en el precedente.
Desde la perspectiva de la oferta, la aceleración del ritmo de crecimiento se basa en la reactivación que han experimentado la industria y, en menor medida, los servicios. No obstante, la rama agraria y pesquera continúa siendo la más dinámica, a pesar de que en los primeros meses del año se ha acentuado la ralentización que comenzó a manifestar a finales de 1996; y frente a ello, la construcción sigue siendo, por cuarto trimestre consecutivo, la única actividad productiva que mantiene un comportamiento contractivo.
En el ámbito del mercado de trabajo, el empleo continúa aumentando a un buen ritmo, y el número de parados acentúa la tendencia de descenso, como consecuencia de la importante desaceleración en el ritmo de incorporación de nuevos activos.
En este contexto, la contención del ritmo de crecimiento de los precios se ha acentuado en los primeros meses del año, lo que ha llevado a revisar a la baja el objetivo de inflación previsto para el conjunto del año en los Presupuestos Generales del Estado para 1997, y ha permitido que continúe la relajación de la política monetaria, produciéndose nuevos recortes en el tipo oficial de interés.
Un análisis más detallado del cuadro macroeconómico desde la perspectiva de la oferta, pone de manifiesto que, a excepción de la construcción, todos los sectores productivos contribuyen de manera positiva al crecimiento global del PIB en el primer trimestre. El sector primario continúa destacando con el mayor ritmo de incremento, si bien muestra una ralentización, al contrario de lo que ocurre en la industria y, en menor medida, los servicios, que presentan una considerable expansión de la actividad.
En concreto, el Valor Añadido Bruto generado por las ramas agraria y pesquera ha registrado, en el primer trimestre del año, un crecimiento interanual del 11'6%, aportando 0'5 puntos porcentuales al incremento global del PIB. Este resultado, si bien confirma que el sector continúa mostrando un notable dinamismo, pone de manifiesto una importante desaceleración en su ritmo de avance, que se ha reducido prácticamente a la mitad. Esta ralentización se justifica, en buena medida, por el hecho de que la comparación se hace con un año de excepcionales resultados, y se observa especialmente en la producción agrícola y pesquera, mientras que la actividad ganadera ha mantenido una expansión similar a la de finales de 1996.
Por su parte, el sector industrial ha consolidado, durante el primer trimestre de 1997, la recuperación de la actividad que empezó a manifestar a mediados del año anterior, acelerando su ritmo de crecimiento, hasta situarse en el 3'9% interanual, y aportando 1'1 puntos porcentuales al crecimiento global del PIB.
Esta reactivación se confirma al analizar otros indicadores del sector, como el Indice de Producción Industrial (IPI), que retorna a tasas interanuales positivas, tras los resultados desfavorables que caracterizaron su evolución en el pasado año. Así, en el primer trimestre registró un crecimiento moderado, cifrado en un 0'8% interanual, que se ha intensificado notablemente en abril, con un incremento interanual del 17'7%, el más elevado desde que se comenzó a elaborar este índice en 1975. Entre las distintas ramas, la industria transformadora de metales sigue siendo las más dinámica, y en la clasificación por destino económico destaca la producción de bienes de equipo, y la importante expansión de los bienes de consumo.
Junto a ello, y según la Encuesta de Opiniones Empresariales del Ministerio de Industria y Energía, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ha situado en el primer trimestre en el 77'4%, 1'3 puntos por encima del nivel del mismo período de 1996, destacando especialmente los resultados logrados en la industria de bienes intermedios y de consumo.
El sector de la construcción ha vuelto a mostrar un comportamiento contractivo, registrando en el primer trimestre un descenso real del 3% en términos interanuales, lo que, no obstante, supone que se está atenuando el ritmo de caída que esta actividad experimentó en 1996, como se confirma también al analizar otros indicadores. En este sentido, en el primer trimestre del año, el consumo aparente de cemento ha atenuado considerablemente su ritmo de descenso, cifrándose en un 0'5% interanual, y pasando posteriormente a registrar un elevado aumento en el mes de abril (12'8% interanual). Junto a ello, el empleo en el sector se ha incrementado de manera notable en el primer trimestre (9'2% interanual), acelerándose la tendencia de recuperación que se viene observando desde mediados del año anterior. De otro lado, los indicadores adelantados de actividad, como son los proyectos de obra visados y la licitación oficial, mantienen una trayectoria claramente ascendente, anticipando la continuidad de este proceso de recuperación.

En cuanto a la rama de los servicios, si bien se observa una cierta aceleración en su ritmo de crecimiento (2'6% interanual en el primer trimestre, frente al 2'2% del último trimestre de 1996), y destaca como la actividad productiva con mayor aportación al crecimiento del PIB (1'5 puntos porcentuales), hay que distinguir un comportamiento diferenciado entre sus dos grandes componentes. Así, por un lado, y en consonancia con la recuperación del consumo privado, se observa una notable reactivación de los servicios destinados a la venta, que han experimentado un crecimiento interanual del 3'8%, destacando especialmente la hostelería, y el transporte y comunicaciones. Por otro, los servicios no destinados a la venta han acentuado su ritmo de descenso, que se cifra en un -0'8%, cuatro décimas más que en el trimestre precedente.
Algunos indicadores del sector servicios, como el transporte de viajeros, o los resultados del turismo, confirman esta evolución expansiva de los servicios no destinados a la venta. Así, el tráfico aéreo de pasajeros creció un 8'7% interanual en el primer cuatrimestre y, según los datos de la balanza de pagos, los ingresos por turismo se incrementaron en un 12'5% en los tres primeros meses sobre igual período del año anterior.
Desde la perspectiva de la demanda agregada, destaca la importante aportación al crecimiento que han manifestado tanto la vertiente interna como la externa, lo que constituye un hecho diferencial en la evolución de la economía española, ya que, tradicionalmente, estas dos variables han mostrado un comportamiento inverso. No obstante, parece que es la demanda interna la que ha empezado a configurarse como el motor principal del crecimiento económico nacional, especialmente los componentes de consumo privado e inversión en bienes de equipo, mientras que el consumo público y la inversión en construcción continúan descendiendo.
El consumo privado ha registrado en el primer trimestre de 1997 un crecimiento interanual del 2'8%, la tasa más alta desde mediados de 1992, y una décima por encima de lo previsto por el Gobierno para el conjunto del año. Esta aceleración en el ritmo de crecimiento del consumo privado se justifica, en buena medida, por la recuperación del gasto de los hogares que, según la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares del INE, ha aumentado en términos reales en un 1'5% interanual en los tres primeros meses de 1997, cuando hace un año mostraba tasas negativas.
Otros indicadores del consumo privado, como las ventas de automóviles, presentan un notable dinamismo en los meses transcurridos del año, con un aumento del 7% interanual en el primer trimestre, acelerándose a partir del mes de abril por el efecto de entrada en vigor del Plan Prever, que establece una reducción en el impuesto de matriculación.
La formación bruta de capital fijo, de otro lado, muestra una considerable reactivación (1'4% interanual en el primer trimestre), tras el debilitamiento del anterior ejercicio. Destaca, especialmente, la inversión en bienes de equipo, que con un crecimiento interanual del 7'8% en el primer trimestre del año, se mantiene como el componente más dinámico de la demanda, favorecida por el descenso de los tipos de interés y las mejores expectativas económicas. La inversión en construcción, sin embargo, mantiene la tónica descendente que viene reflejando desde mediados del año anterior, aunque ha empezado a mostrar una atenuación de esta trayectoria negativa. Así, en el primer trimestre de 1997 la caída se ha cifrado en un -2'3% interanual, casi dos puntos inferior a la registrada a finales del año anterior.
En cuanto al consumo público, en los primeros meses del año se ha vuelto a acentuar su ritmo de descenso (-1'5% interanual), lo que se justifica, en gran medida, por la contención del gasto, con el objetivo de reducir el déficit público.
En la evolución de la demanda externa, nuevamente el ritmo de crecimiento de las exportaciones (11'2% interanual) ha superado al de las importaciones (6'4%), aunque ambos componentes muestran un perfil de desaceleración, que afecta tanto a los bienes como a los servicios. Con ello, la aportación neta de las operaciones exteriores al crecimiento del PIB ha vuelto a ser positiva (1'3 puntos porcentuales), y ligeramente superior a la contribución del trimestre anterior.
Esta consolidación de la fase expansiva que atraviesa la economía española se está reflejando en el mercado de trabajo, que en el primer trimestre de 1997 ha mantenido un buen ritmo de creación de empleo, y ha acentuado el descenso del número de parados. Así, según la Encuesta de Población Activa (EPA), la población ocupada se ha incrementado en estos meses en 402.500 personas respecto al mismo período del año anterior, lo que significa un aumento del 3'3% interanual, igual resultado que en el trimestre precedente. Entre los distintos sectores productivos, destaca la importante creación de empleo en la construcción (9'2% interanual), siendo muy significativo, de otro lado, el ligero aumento registrado en el sector primario (0'2%), el primero que se produce desde 1988. Diferenciando según la situación profesional, ha vuelto a ser notable el incremento de la población ocupada asalariada (5% interanual), especialmente en el caso de los asalariados con contrato indefinido (5'3%), mientras que el empleo por cuenta propia ha intensificado su tendencia de descenso (-1'5% interanual).
Junto a este aumento de la ocupación, el primer trimestre del año se ha caracterizado por una desaceleración en el ritmo de incorporación de activos (1'4% interanual, frente al 2% de finales de 1996), lo que ha propiciado que el descenso del número de parados se intensifique notablemente. Así, la cifra de desempleados es inferior en 175.190 personas a la del primer trimestre de 1996 (-4'8%), situando la tasa de paro en el 21'5% de la población activa, casi un punto y medio inferior a la de comienzos del año anterior.
Los resultados avanzados de la EPA, correspondientes a los meses de marzo y abril, mantienen estas mismas tendencias de evolución, con un ritmo de creación de empleo estabilizado en torno al 3% interanual, y descensos más acusados del número de parados, debido a la cada vez menor incorporación de activos.
Los datos de paro registrado en las oficinas del INEM confirman esta favorable evolución del desempleo. Con información disponible hasta el mes de junio, el número de parados se ha reducido en un 6'4% respecto al mismo mes del año anterior, lo que supone 142.800 desempleados menos en términos absolutos. Junto a ello, la evolución de las colocaciones es muy favorable, contabilizándose un total de 4.698.639 en los seis primeros meses del año, con un incremento del 15% respecto al mismo período del año anterior.
Respecto a los salarios, la información disponible sobre la negociación colectiva, refleja que en los primeros meses de 1997 los incrementos salariales están siendo más moderados que en 1996. Así, en los convenios suscritos hasta el mes de abril, el incremento salarial se ha situado en el 3'18%, 0'6 puntos inferior al del mismo período del año anterior. Por su parte, la Encuesta de Salarios en la Industria y los Servicios del INE refleja también una moderación en el ritmo de crecimiento de la ganancia por trabajador y mes, no obstante menos acusada, pasando del 4'5% registrado en 1996 a un 4'2% en el primer trimestre de 1997.
En el capítulo de precios, en los meses transcurridos de 1997 se ha acentuado notablemente la tendencia de contención que se viene registrando en los últimos dos años, lo que se manifiesta tanto desde la perspectiva de la oferta, como de la demanda. Así, por el lado de la oferta, la moderación es generalizada, observándose una notable contención en el ritmo de crecimiento de los precios industriales (0'7% interanual en el primer trimestre), y de los precios percibidos y pagados por los agricultores, mientras que en el sector terciario, la inflación medida por el IPC de servicios totales se ha mantenido prácticamente estabilizada en el mismo nivel que a finales del año anterior (alrededor del 3'5%). De otro lado, la inflación importada también ha atenuado significativamente su ritmo de crecimiento en el primer trimestre, situándose en el 1'6% interanual, frente al 5'2% del último trimestre de 1996.
Por el lado de la demanda, el IPC ha intensificado progresivamente su ritmo de contención en los meses transcurridos del año. Así, tras conocerse el dato del mes de abril (1'7%), el gobierno de la nación revisó a la baja el objetivo inicial de inflación fijado para el conjunto del año en los Presupuestos Generales del Estado para 1997, situándolo en el 2'2%, frente al 2'6% inicial. Posteriormente, los precios continuaron desacelerando su ritmo de crecimiento, hasta alcanzar el 1'5% en mayo, un nuevo mínimo histórico, para pasar a registrar un 1'6% en el mes de junio.
Este comportamiento de los precios está favoreciendo la convergencia con la UE en esta materia, de manera que en mayo, y por cuarto mes consecutivo, España ha cumplido el objetivo de inflación establecido en el Tratado de Maastricht. Según Eurostat, el IPC armonizado se situó en este mes (último para el que está disponible esta información) en el 1'3% a nivel nacional, 1'2 puntos porcentuales por debajo del límite permitido (2'5% en el mes de referencia).
En este favorable contexto de contención de la inflación, y continuando con el proceso de adaptación de la política monetaria española a la comunitaria, el Banco de España recortó el precio oficial del dinero en tres ocasiones durante el primer trimestre del año, hasta situarlo en el 5'5% a mediados de marzo. A pesar de esta favorable evolución, los mercados financieros y cambiarios atravesaron algunos momentos de tensión en los primeros meses del año, debido a las incertidumbres que surgieron sobre el futuro de la Unión Monetaria Europea (UEM). No obstante, en el mes de abril, tras la reunión del ECOFIN, en la que se clarificaron las perspectivas, se volvió a la normalidad, y tras conocerse el dato de inflación de dicho mes, el Banco de España recortó nuevamente el precio oficial del dinero hasta el mínimo histórico del 5'25%.
Por su parte, la evolución de los activos líquidos en manos del público (ALP) ha estado marcada por una significativa desaceleración, registrando este agregado monetario un incremento interanual del 5'3% durante el primer trimestre del año, frente al 6'5% de finales de 1996. Ello se justifica por los trasvases realizados desde depósitos bancarios hacia los fondos de inversión, con mayor rentabilidad financiero-fiscal, en un contexto de reducción de los tipos de interés.
Respecto a la balanza de pagos, con datos hasta el mes de marzo, se observa un comportamiento diferenciado entre la balanza por cuenta corriente y de capital. Así, por una parte, el superávit de las operaciones corrientes se ha incrementado notablemente, hasta alcanzar los 303 miles de millones de pesetas, frente a los 6'3 mrd del año anterior, favorecido por la reducción del déficit comercial, y los incrementos registrados por los ingresos netos por turismo y las transferencias corrientes. De otro lado, el superávit de la balanza de capital ha sido un 28'5% inferior al del primer trimestre del año anterior, como consecuencia de la contracción de los ingresos del FEDER, y especialmente del Fondo de Cohesión. En conjunto, el saldo de las dos balanzas muestra un superávit en el primer trimestre que asciende a 441'6 miles de millones de pesetas, algo más del doble del registrado en el mismo período del año anterior.
Por su parte, la balanza de la cuenta financiera registró hasta el mes de marzo unas entradas netas inferiores a las del primer trimestre de 1996, en parte como consecuencia de las incertidumbres vividas en los mercados financieros internacionales ante las dudas que presentaba la evolución de la inflación en EEUU, y el número de países que iniciarían la UEM. Con todo, en el primer trimestre se ha producido un nuevo crecimiento del nivel de reservas exteriores, prolongándose la tendencia creciente que mantienen desde mediados de 1995.

En cuanto a la ejecución presupuestaria, en los cuatro primeros meses del año se ha producido un aumento del déficit de caja del 30%, respecto al mismo período del año anterior, lo que se justifica por el mayor crecimiento registrado por los pagos frente a los ingresos (14'4% y 13'3% interanual, respectivamente). Hay que tener en cuenta, no obstante, que la comparación con 1996 está afectada por algunos elementos, entre los que se encuentra la prórroga presupuestaria que se hizo en el ejercicio anterior, lo que distorsiona los resultados. De hecho, si se consideran los datos en términos de Contabilidad Nacional, que permite una comparación homogénea, y es la metodología utilizada para evaluar el cumplimiento del objetivo establecido en Maastricht en materia de déficit público, resulta que en el primer cuatrimestre de 1997 éste se ha reducido en un 35'4%, respecto al mismo período del año anterior, que contrasta favorablemente con lo previsto para todo el ejercicio (-21%).
Las perspectivas de evolución de la economía española son bastante optimistas, previéndose que tenga lugar una reactivación del ritmo de crecimiento en el presente ejercicio, acelerándose aún más en 1998. Las estimaciones más favorables corresponden al Ministerio de Economía y Hacienda, que prevé un aumento real del PIB del 3% en 1997, frente al 2'2% de 1996, mientras que los diversos organismos internacionales coinciden en que el crecimiento económico nacional en 1997 se situará en el 2'8%.
En esta favorable evolución, parece que va a ser determinante el repunte previsto para el consumo privado, que podría crecer a un ritmo del 2'7%, superando en más de un punto la expansión registrada en 1996 (1'9%), impulsado por la mayor confianza en la evolución de la economía y el mejor comportamiento del mercado de trabajo. En este sentido, todas las estimaciones apuntan a que en 1997, la tasa de paro de la economía española va a descender alrededor de siete décimas, situándose entre el 21'3% previsto por la Comisión Europea y el 22'1% de la OCDE.
En el ámbito de los precios, las expectativas también son muy optimistas, y especialmente las del Ministerio de Economía y Hacienda, que espera que la tasa de inflación de la economía española se reduzca hasta el 2'2% en el mes de diciembre, un punto inferior a la de finales de 1996, situándose dentro del límite máximo establecido en Maastricht. Asimismo, se espera el cumplimiento de los objetivos fijados en materia de tipos de interés y déficit público, aunque el FMI estima que éste será de un 3'2% del PIB, superior en dos décimas al límite del 3%. Las perspectivas menos favorables corresponden a los resultados de la deuda pública, que según el Ministerio de Economía y Hacienda se situará en el 68'2% del PIB, aunque reflejando una tendencia de reducción.
En este contexto, las expectativas sobre el acceso de España a la UME son cada vez más sólidas, y el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE (ECOFIN), en su reunión celebrada en el mes de mayo, ha aprobado el plan de convergencia español 1997-2000, confirmando la posibilidad de que se incorpore como miembro de pleno derecho desde su inicio en enero de 1999.
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Consumo privado nacional |
1,5 |
1,9 |
1,4 |
1,8 |
2,1 |
2,4 |
2,8 |
|
Consumo Público |
1,3 |
0,0 |
1,1 |
0,4 |
-0,6 |
-1,1 |
-1,5 |
|
Formación Bruta de Capital Fijo |
8,2 |
0,7 |
2,6 |
0,6 |
-0,4 |
0,0 |
1,4 |
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Bienes de Equipo |
11,0 |
6,1 |
4,2 |
5,4 |
7,0 |
7,7 |
7,8 |
|
Construcción |
6,8 |
-2,3 |
1,6 |
-2,1 |
-4,4 |
-4,2 |
-2,3 |
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Demanda Interna |
3,1 |
1,5 |
1,9 |
1,6 |
1,3 |
1,3 |
1,6 |
|
Exportación de bienes y servicios |
8,2 |
10,3 |
6,2 |
9,5 |
12,5 |
13,2 |
11,2 |
|
Importación de bienes y servicios |
8,8 |
7,5 |
5,7 |
7,6 |
8,5 |
8,2 |
6,4 |
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| |||||||
|
PIB p.m. |
2,8 |
2,2 |
1,9 |
1,9 |
2,2 |
2,6 |
2,9 |
NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%) FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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Ramas agraria y pesquera |
-13,2 |
22,9 |
14,5 |
25,5 |
28,3 |
23,2 |
11,6 |
|
Ramas industriales |
5,2 |
0,0 |
-0,3 |
-0,9 |
-0,1 |
1,2 |
2,5 |
|
Industria sin construcción |
4,8 |
0,7 |
-0,6 |
-0,4 |
1,2 |
2,8 |
3,9 |
|
Construcción |
6,7 |
-2,8 |
1,3 |
-2,6 |
-5,0 |
-4,9 |
-3,0 |
|
Ramas de los servicios |
2,7 |
2,1 |
2,2 |
2,0 |
1,9 |
2,2 |
2,6 |
|
Servicios destinados a la venta |
2,9 |
2,5 |
2,2 |
2,2 |
2,5 |
3,0 |
3,8 |
|
Servicios no destinados a la venta |
2,1 |
0,8 |
2,0 |
1,3 |
0,4 |
-0,4 |
-0,8 |
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| |||||||
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PIB p.m. |
2,8 |
2,2 |
1,9 |
1,9 |
2,2 |
2,6 |
2,9 |
NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%) FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. ElaboraciÓn: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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PIB |
3,0 |
3,2 |
2,8 |
3,1 |
2,8 |
3,0 |
2,8 |
3,4 |
|
Consumo Privado |
2,7 |
2,7 |
_ |
_ |
2,5 |
2,9 |
_ |
_ |
|
Déficit Público (1) |
-3,0 |
-2,5 |
-3,0 |
-2,7 |
-3,0 |
-2,6 |
-3,2 |
_ |
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Deuda Pública (1) |
68,2 |
67,7 |
68,1 |
67,2 |
- |
- |
69,0 |
_ |
|
Inflación |
2,5 |
2,3 |
2,4 |
2,2 |
2,3 |
2,0 |
2,5 |
2,3 |
|
Tasa de paro (2) |
- |
- |
21,3 |
20,8 |
22,1 |
21,2 |
21,4 |
20,7 |
NOTAS: Tasas de crecimiento, salvo indicación contraria (1) porcentaje sobre el pib. (2) porcentaje sobre la población activa . FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (Programa de Convergencia 1997-2000); OCDE (junio 1997); Comisión Europea (abril 1997); Fondo Monetario Internacional (abril 1997). ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.