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La economía española ha mantenido, en el segundo trimestre de 1997, el ritmo expansivo que se observa desde la segunda mitad de 1996, acelerándose la tasa de incremento real del Producto Interior Bruto (PIB), hasta alcanzar el 3,1% interanual, dos décimas superior al trimestre precedente, según datos de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE.
Desde el punto de vista de la demanda agregada, la recuperación de los componentes internos, que se puso de manifiesto a principios de año, se ha hecho más evidente en el segundo trimestre, aumentando su aportación al crecimiento global del PIB, en detrimento de la vertiente externa.
Por el lado de la oferta, destaca el mayor dinamismo del sector industrial, con una tasa real de variación interanual del 4,4%, seguido por los servicios, que conservan un tono muy positivo. Junto a ello, la rama agraria y pesquera sigue ralentizando su crecimiento entre los meses de abril y junio, mientras que la construcción ha superado la fase recesiva en la que se encontraba inmersa desde el segundo trimestre de 1996.
Estos resultados se han trasladado al mercado laboral, donde se mantiene el proceso de creación de empleo, si bien con una ligera desaceleración, y se ha registrado un nuevo descenso del número de parados, favorecido, también, por el menor dinamismo en la incorporación de nuevos activos.
Todo ello se ha producido en un contexto en el que los precios han mostrado un ritmo de crecimiento muy moderado hasta el mes de mayo, registrándose en los meses posteriores un cierto repunte inflacionista que, no obstante, no ha frenado el proceso de reducción del tipo oficial de interés, que a principios de octubre ha quedado establecido en el mínimo histórico del 5%.
Analizando más detalladamente el cuadro macroeco-nómico desde la perspectiva de la oferta, todos los sectores productivos han experimentado aumentos reales del PIB en el segundo trimestre, exceptuando la construcción, que ha presentado un crecimiento nulo.
El sector primario ha crecido durante el segundo trimestre un 1,3% interanual, resultado que supone una importante desaceleración en el ritmo de evolución de la actividad, debido fundamentalmente a la pérdida de dinamismo de la agricultura, que en 1996 presentó un balance extraordinario, como consecuencia de la finalización del período de sequía. Adicionalmente, el subsector agrícola se ha visto muy perjudicado por la escasez de lluvias de los primeros meses de 1997, que ha afectado considerablemente la cosecha de cereales. Este comportamiento de la actividad agraria ha venido acompañado de una pérdida de empleo, que se ha cifrado casi en un -1% interanual en el segundo trimestre, siendo el único sector donde la población ocupada ha descendido.
Frente a ello, el sector industrial ha continuado consolidando el proceso de recuperación que inició a mediados de 1996, destacando como el más dinámico. Así, el VAB industrial ha registrado una importante reactivación, has ta alcanzar en el segundo trimestre un crecimiento interanual del 4,4%, aportando 1,2 puntos al crecimiento global del PIB. Esta expansión de la actividad industrial se refleja prácticamente en todas las ramas, si bien de manera especial en las no energéticas, destacando el buen comportamiento de las industrias transformadoras de metales.
La evolución del Indice de Producción Industrial (IPI) confirma la buena marcha del sector, aumentando un 9,5% interanual en el segundo trimestre, lo que supone una importante recuperación en comparación con el 0,8% interanual registrado en los tres primeros meses de 1997.
Junto a ello, el grado de utilización de la capacidad productiva instalada en la industria, tal como refleja la Encuesta de Opiniones Empresariales del Ministerio de Industria y Energía, muestra un importante avance, alcanzando un nivel del 79,2% en el segundo trimestre, más de dos puntos por encima que en igual período del año anterior.
La construcción, por su parte, ha conseguido frenar la fase contractiva que le caracterizaba en el último año, registrando una tasa de variación interanual nula en el segundo trimestre. Este resultado ha sido fruto de un comportamiento diferenciado de la actividad, con un ritmo expansivo en la edificación no residencial y la rehabilitación de viviendas, y aún con tasas negativas en la obra pública.
Otros indicadores del sector, como el consumo de cemento y el empleo, apuntan hacia la recuperación del mismo, registrando en el segundo trimestre tasas de crecimiento interanual cifradas en un 10,1% y 8,6%, respectivamente.
En el sector servicios, el ritmo de crecimiento del PIB ha sido muy positivo, alcanzando una tasa interanual del 2,9%, dos décimas por encima de la del trimestre anterior, y aportando 1,6 puntos al aumento global del PIB. Esta evolución ascendente de la actividad terciaria, se debe en exclusiva a los servicios destinados a la venta, que están reflejando la recuperación del consumo privado, con un aumento del 4,1% interanual en el segundo trimestre. En el lado opuesto, los servicios no destinados a la venta han descendido un 0,9% interanual, resultado que no obstante supone una ligera ralentización en este proceso de reducción.
Dentro de los servicios destinados a la venta, el mejor comportamiento ha correspondido a la hostelería y al transporte, especialmente de viajeros. Así, en el caso de transporte aéreo, el número de pasajeros se ha incrementado un 8% interanual en el segundo trimestre, manteniendo las altas tasas de crecimiento alcanzadas en los primeros meses del año. En lo que respecta al subsector turístico, y según los últimos datos facilitados por la Secretaría General de Comercio, Turismo y Pymes, los ingresos por este concepto han alcanzado una cifra récord de 1,7 billones de pesetas entre enero y junio, lo que supone un incremento interanual del 13,9%.
Desde el punto de vista de la demanda agregada, en el segundo trimestre se ha confirmado el mayor dinamismo relativo de la vertiente interna respecto a la externa, si bien el crecimiento de esta última es todavía notable.

La demanda interna, por tanto, parece haberse convertido en el nuevo motor del crecimiento económico, con una tasa interanual del 2,1% en el segundo trimestre, cinco décimas más que en el primero, gracias, fundamentalmente, al mayor dinamismo de la inversión, y al sostenido ritmo de recuperación del consumo privado nacional.
La Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) aumentó un 3,3% interanual en el segundo trimestre, contribuyendo con 0,7 puntos al incremento global del PIB, tres décimas más que en el trimestre anterior. Destaca, fundamentalmente, la continuada aceleración de la inversión de bienes de equipo, que aumenta un 7,9% interanual, muy favorecida por el continuo proceso de recorte de los tipos de interés. Junto a ello, la inversión en construcción también muestra signos de recuperación, finalizando la etapa contractiva que dio comienzo en el segundo trimestre de 1996, y aumentando un 0,4% interanual en el segundo trimestre de este año.
Por su parte, el consumo privado ha aumentado un 2,9% interanual, continuando de esta manera la senda de recuperación ininterrumpida que viene mostrando desde principios de 1996, especialmente el consumo de bienes duraderos. En este sentido, indicadores como la matriculación de turismos, que aumenta entre los meses de abril y mayo un 14,2% interanual, o el gasto de los hogares, que se incrementó en términos reales un 5,3% en el segundo trimestre, confirman esta recuperación del consumo privado. Por el contrario, el consumo público desciende a una tasa del -0,1% interanual, si bien refleja una cierta contención en el ritmo de caída.
En lo que respecta a la demanda externa, su contribución al crecimiento global del PIB en el segundo trimestre ha sido de un punto porcentual, dos décimas menos que en el primer trimestre, debido a que las exportaciones han sostenido prácticamente el mismo ritmo de crecimiento, mientras las importaciones se han intensificado. De cualquier forma, el incremento de las ventas al exterior (11,6% interanual) continúa superando al de las compras (7,8% interanual).
El mercado laboral muestra, en el segundo trimestre, un comportamiento similar al del trimestre precedente, con nuevos avances en el proceso de generación de empleo y reducción del número de parados.
Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la población ocupada ha aumentado en 364.400 personas en relación con el mismo período del año anterior, lo que supone un incremento relativo del 2,9%, tasa que, no obstante, es inferior a la registrada en el primer trimestre (3,3%).
Junto a ello, el ritmo de incorporación de nuevos activos ha experimentado también una ligera desaceleración (1,2% interanual frente al 1,4% del primer trimestre), lo que ha permitido que, a pesar de la ralentización de la creación de empleo, el número de parados haya descendido un 4,8% respecto al segundo trimestre de 1996, la misma tasa que en el trimestre precedente. Con ello, la tasa de paro se ha situado en el 20,9% de la población activa, lo que representa un descenso, en términos interanuales, de 1,4 puntos porcentuales.
Los resultados más recientes de la EPA del mes de junio, media de los meses de mayo, junio y julio, y que suponen un avance del tercer trimestre, reflejan prácticamente el mantenimiento del mismo ritmo de aumento del empleo (3,1% interanual), produciéndose, sin embargo, una ligera intensificación en la incorporación de activos, que ha llevado a una contención del proceso de reducción del número de parados.
En cuanto a los registros del INEM, los últimos datos disponibles, correspondientes al mes de agosto, confirman el progresivo descenso en el número de desempleados, con una tasa interanual de caída del 7,2%. Junto a ello, la evolución de las colocaciones es también favorable, contabilizándose un total de 6.249.712 en los ocho primeros meses del año, con un aumento del 12,1% sobre igual período del año anterior.
En este contexto de evolución del mercado laboral, los salarios están mostrando, en 1997, una mayor tendencia a la moderación en sus ritmos de crecimiento, si bien continúan estando por encima de la tasa de inflación, lo que favorece la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. Según los convenios colectivos pactados hasta el mes de junio, el aumento salarial medio se sitúa en el 3,1%, 7 décimas inferior al del mismo período de 1996. Este mismo comportamiento se desprende de los datos de la Encuesta de Salarios del INE, que en el segundo trimestre refleja un crecimiento de la ganancia media por trabajador y mes del 3,7% interanual, que contrasta con el 4,2% de los tres primeros meses del año, y el 4,5% que se registraba un año antes.
En el capítulo de precios, hasta el mes de mayo se ha mantenido el proceso de continua contención en su ritmo de crecimiento, observándose, posteriormente, un cierto repunte, que ha situado la tasa de inflación en el 1,8% en el mes de agosto, lo que se justifica, en cierta medida, por el dinamismo de la demanda de servicios turísticos, que ha impulsado al alza los precios del subsector.
Este comportamiento de los precios es similar al que refleja el IPC armonizado, que publica Eurostat, y que es el referente para evaluar el cumplimiento del criterio de convergencia en esta materia, y por tanto para decidir el acceso a la tercera fase de la Unión Monetaria Europea. Según el mismo, en el mes de mayo, la tasa media de inflación en España alcanzó el mínimo histórico del 1,3%, siendo la primera vez que la inflación española se situaba por debajo de la media del conjunto de la Unión Europea. Posteriormente, se ha observado un ligero repunte, hasta situarse en agosto la tasa de crecimiento interanual de los precios en el 1,7%, que no obstante sigue estando por debajo de la media de la UE, y nueve puntos porcentuales inferior al límite permitido para el cumplimiento del criterio de convergencia.
Este buen comportamiento de la inflación continúa marcando la actuación del Banco de España en materia de política monetaria. Así, durante el segundo trimestre, se han llevado a cabo dos recortes en el tipo oficial de interés, por un importe en cada caso de 0,25 puntos. Posteriormente, en octubre, se ha producido un nuevo descenso, también de un cuarto de punto, situándose el tipo oficial en el 5%, un mínimo histórico, con lo que el descenso acumulado en lo que va de año ha sido de 1,25 puntos porcentuales.
Este proceso continuo de reducción del tipo oficial de interés, que se traslada a los negociados en el mercado interbancario, se está reflejando en el moderado ritmo de crecimiento que están mostrando los Activos Líquidos en manos del Público (ALP), que siguen, al igual que en el trimestre pasado, dando muestras de poco dinamismo. En este sentido, continúa apreciándose un notable desplazamiento hacia participaciones en fondos de inversión y acciones, que ofrecen una mayor rentabilidad.
Respecto a la balanza de pagos, el superávit conjunto de la cuenta corriente y de capital alcanzó los 684.700 millones de pesetas en el primer semestre del año, frente a los 268.100 millones de pesetas que registró en el mismo período de 1996. La causa de este importante aumento es la recuperación registrada en el saldo de la cuenta corriente, que de ser deficitario entre los meses de enero y junio de 1996 (-123.900 millones de pesetas), ha pasado a tener un superávit de 319.900 millones de pesetas. La mejora de la situación económica en la UE, principal destinatario de las exportaciones españolas, y la apreciación del dólar frente a la peseta, con el consiguiente aumento de los ingresos por turismo, han contribuido notablemente a esta superación del déficit comercial. Junto a ello, el superávit de la cuenta de capital quedó cifrado en 364.800 millones de pesetas, experimentando un descenso interanual del -6,9%, consecuencia de la caída que las transferencias procedentes del Fondo de Cohesión vienen mostrando a lo largo del año, si bien se aprecia una mejoría respecto al resultado del primer trimestre.
Por su parte, el saldo de la cuenta financiera (excluida la variación de reservas), registró unas entradas netas en el primer semestre de 1997 de 582.400 millones de pesetas, inferior al resultado de igual período del año anterior (1.814.000 millones de pesetas). Este peor comportamiento de la cuenta financiera se ha debido, casi exclusivamente, a la fuerte salida de capitales por inversiones de España en el exterior; mientras, las entradas de capitales por préstamos y depósitos siguieron siendo muy elevadas. Con todo, las reservas aumentaron en el primer semestre en 389.500 millones de pesetas.
En cuanto a la ejecución presupuestaria, en el período enero-julio de 1997 se ha producido un descenso del déficit de caja cifrado en un -10,2% en términos interanuales, resultado que se justifica por el mayor dinamismo alcanzado por los ingresos, que crecieron un 9,3%, superando el ritmo de crecimiento de los pagos (7,1% interanual). Esta reducción del déficit de caja está, no obstante, aun muy alejada del objetivo previsto para el conjunto del año en los Presupuestos Generales del Estado (-34,7%), de forma que el déficit de caja en los siete primeros meses del presente año representa el 52,9% del objetivo.
Si se considera la evolución del déficit en términos de Contabilidad Nacional, metodología para evaluar el cumplimiento del criterio establecido en Maastricht en materia de déficit público, la reducción es más acusada, cifrándose en un -25,1% respecto al período enero-julio de 1996, que contrasta favorablemente con lo previsto para todo el ejercicio (-21%).
En este contexto, las previsiones de evolución de la economía española siguen siendo muy favorables, especialmente las que realiza el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en septiembre ha revisado al alza el crecimiento real del PIB estimado para 1997, situándolo en el 3,1%, frente al 2,8% que preveía en abril. En la misma línea, el Ministerio de Economía y Hacienda ha elevado recientemente su previsión de crecimiento económico para 1997 en dos décimas, hasta situarlo en el 3,2%, siendo algo más bajas las estimaciones que ha realizado la OCDE y la Comisión Europea (2,8% en ambos casos).
En cualquier caso, los distintos organismos prevén una aceleración del ritmo de crecimiento en 1998, oscilan do entre el 3,4% que estima el Ministerio y el FMI, y el 3% de la OCDE.
El mayor dinamismo del consumo privado, que podría crecer a un ritmo del 3% en 1997, según el Ministerio de Economía y Hacienda, parece ser determinante en esta evolución explosiva del PIB, al contrario de lo ocurrido en 1996, en que la demanda externa tuvo el papel protagonista.

Este impulso de la demanda interna no se espera que se traduzca en tensiones inflacionistas, previéndose un ritmo de crecimiento interanual del IPC del 2,2% a finales de 1997, un punto menos que en el año anterior, continuando este proceso de contención en 1998.
Junto a ello, las buenas expectativas de reducción del déficit para este año y el siguiente, consolidan las perspectivas de estabilidad del crecimiento económico, favoreciendo la posición de España ante el cumplimiento de los requisitos establecidos para el acceso a la tercera fase de la Unión Monetaria Europea. Así, respecto al déficit público, todos los organismos señalan que se alcanzará en 1997 el límite establecido por Maastricht (3% del PIB), reduciéndose nuevamente en 1998 entre tres y seis décimas. Menos favorables son las perspectivas en cuanto al cumplimiento del criterio de Deuda Pública, que según el Ministerio de Economía va a alcanzar en 1997 el 68,2% del PIB.
En cuanto al mercado laboral, se espera que en 1997 descienda la tasa de paro, aunque la cuantía de esa reducción varía considerablemente según los distintos organismos. Así, las estimaciones del FMI apuntan que la tasa de paro representará el 20,8% de la población activa en 1997, casi 1,5 puntos porcentuales menos que la registrada en 1996, mientras que la OCDE prevé que la reducción será de apenas una décima. De cualquier modo, la tendencia de evolución es claramente descendente, apuntando todas las previsiones hacia reducciones significativas para 1998.
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Consumo privado nacional |
1,5 |
1,9 |
2,8 |
2,9 |
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Consumo Público |
1,3 |
0,0 |
-1,5 |
-0,1 |
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Formación Bruta de Capital Fijo |
8,2 |
0,7 |
1,4 |
3,3 |
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Bienes de Equipo |
11,0 |
6,1 |
7,8 |
7,9 |
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Construcción |
6,8 |
-2,3 |
-2,3 |
0,4 |
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Demanda Interna |
3,1 |
1,5 |
1,6 |
2,1 |
|
Exportación de bienes y servicios |
8,2 |
10,3 |
11,2 |
11,6 |
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Importación de bienes y servicios |
8,8 |
7,5 |
6,4 |
7,8 |
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| |||
|
PIB p.m. |
2,8 |
2,2 |
2,9 |
3,1 |
NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%) FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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Ramas agraria y pesquera |
-13,2 |
22,9 |
11,6 |
1,3 |
|
Ramas industriales |
5,2 |
0,0 |
2,5 |
3,5 |
|
Industria sin construcción |
4,8 |
0,7 |
3,9 |
4,4 |
|
Construcción |
6,7 |
-2,8 |
-3,0 |
0,0 |
|
Ramas de los servicios |
2,7 |
2,1 |
2,6 |
2,9 |
|
Servicios destinados a la venta |
2,9 |
2,5 |
3,8 |
4,1 |
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Servicios no destinados a la venta |
2,1 |
0,8 |
-0,8 |
-0,9 |
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PIB p.m. |
2,8 |
2,2 |
2,9 |
3,1 |
NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%) FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. ElaboraciÓn: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
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PIB |
3,0 |
3,2 |
2,8 |
3,1 |
2,8 |
3,0 |
2,8 |
3,4 |
|
Consumo Privado |
2,7 |
2,7 |
_ |
_ |
2,5 |
2,9 |
_ |
_ |
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Déficit Público (1) |
-3,0 |
-2,5 |
-3,0 |
-2,7 |
-3,0 |
-2,6 |
-3,2 |
2,6 |
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Deuda Pública (1) |
68,2 |
67,7 |
68,1 |
67,2 |
- |
- |
69,0 |
68,2 |
|
Inflación |
2,5 |
2,3 |
2,4 |
2,2 |
2,3 |
2,0 |
2,5 |
2,3 |
|
Tasa de paro (2) |
- |
- |
21,3 |
20,8 |
22,1 |
21,2 |
21,4 |
19,9 |
NOTAS: Tasas de crecimiento, salvo indicación contraria (1) porcentaje sobre el pib. (2) porcentaje sobre la población activa . FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (Programa de Convergencia 1997-2000); OCDE (junio 1997); Comisión Europea (abril 1997); Fondo Monetario Internacional (abril 1997). ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.