LA ECONOMÍA ESPAÑOLA CONSOLIDA SU TENDENCIA EXPANSIVA EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 1998, CRECIENDO A UN RITMO DEL 3,7% INTERANUAL.

La economía española ha acelerado su ritmo de crecimiento en el primer trimestre de 1998, consolidando la tendencia mantenida en 1997. Según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, el crecimiento real del PIB en el período indicado ha sido del 3,7% interanual, superando en una décima el registrado en el trimestre precedente y en 1,6 puntos al de hace un año.

Este positivo resultado viene explicado, desde el lado de la oferta, por el avance registrado en los sectores no agrarios y por la reducción en el ritmo de caída de la actividad agraria.

Desde el punto de vista de la demanda, el crecimiento del PIB ha estado sustentado en su totalidad por la vertiente interna, con un incremento del 4,1% en términos reales. Por su parte, la demanda externa ha registrado una aportación negativa, causada por la desaceleración de las exportaciones y el impulso de las compras al exterior.

La aceleración de la actividad productiva ha tenido su reflejo en la evolución del mercado laboral, en el que se ha producido un nuevo avance en el proceso de creación de empleo y en la reducción del número de desempleados, todo ello en un contexto caracterizado por la moderación en el crecimiento de los precios y reducción de los tipos de interés.

Analizando con mayor detalle la evolución de la oferta productiva, todos los sectores, a excepción del primario, han registrado aumentos de su producción en términos de VAB. De entre estos, destaca como sector más dinámico el industrial, seguido de la construcción y los servicios.

El crecimiento real de la industria ha sido especialmente elevado, con un 5,3% interanual en el primer trimestre del año. No obstante, refleja una cierta pérdida de ritmo, ya que rompe la tendencia ascendente que mantenía desde principios de 1996. Esta desaceleración se ha debido, principalmente, al menor ritmo de crecimiento experimentado por la rama no energética, que ha contrarrestado el suave repunte de la producción de energía. Con ello, la aportación de la industria al incremento global del PIB en el primer trimestre del año se ha cifrado en 1,5 puntos.

En esta línea, el Indice de Producción Industrial (IPI), una vez corregidos los efectos de calendario, ha experimentado una ligera desaceleración, pasando de una tasa de variación interanual del 7,9% en el cuarto trimestre de 1997, a un 7,3% en el primer trimestre de 1998.

 Esta favorable evolución de la actividad productiva y la demanda se ha reflejado en el mercado laboral, en una ligera aceleración del proceso de creación de empleo y de reducción del número de desempleados. De otro lado, en el capítulo de precios, la tasa de inflación se ha mantenido prácticamente estabilizada en el mismo nivel en los últimos meses de 1997, finalizando el año en el mínimo histórico del 2%. Esta notable moderación de los precios ha llevado al Banco de España a recortar en dos ocasiones el tipo de interés oficial a lo largo del trimestre, iniciándose el año 1998 con una nueva reducción en el mes de febrero.

Analizando con mayor profundidad el cuadro macroeconómico desde la perspectiva de la oferta, destaca el notable dinamismo del sector industrial, al igual que ha ocurrido a lo largo de todo el año. Así, el Valor Añadido Bruto (VAB) generado por el sector ha registrado una tasa real de crecimiento del 5,2% en relación con el cuarto trimestre de 1996, similar a la que se venía mostrando desde el segundo trimestre.

Junto a ello, el Indice de Producción Industrial (IPI), presenta en el cuarto trimestre un incremento cifrado en el 7,5% interanual, porcentaje que, aunque elevado, supone una ligera desaceleración en la trayectoria expansiva que se venía observando desde principios de año.


LA INDUSTRIA CONTINUA SIENDO EL SECTOR MAS DINAMICO DE LA ECONOMIA ESPAÑOLA. LA CONSTRUCCION PRESENTA TASAS DE CRECIMIENTO CADA VEZ MAS ACELERADAS, Y LOS SERVICIOS MANTIENEN UN TONO MAS ESTABLE

El sector de la construcción ha sido la única rama de actividad que ha presentado un ritmo de crecimiento acelerado en este período, continuando con la tendencia que mantiene desde el inicio de 1997. Según la Contabilidad Nacional Trimestral, el incremento real alcanzado en el primer trimestre de 1998 ha sido del 4,5% (un 3,9% en el trimestre anterior), y su aportación a la variación global del PIB de 0,3 puntos porcentuales. Este resultado se explica por el dinamismo experimentado tanto por la edificación como por la obra pública, mientras que en la edificación no residencial se aprecian síntomas de desaceleración.

Como consecuencia de esta favorable coyuntura, la evolución de los consumos intermedios del sector ha ido pareja con los datos de producción. El consumo aparente de cemento ha registrado en los tres primeros meses del año una tasa de crecimiento interanual del 20,9%, diez puntos por encima de lo alcanzado en el trimestre anterior.

El sector servicios, por el contrario, ha mostrado una evolución más moderada, creciendo en el primer trimestre a un ritmo del 2,9% interanual, ligeramente inferior al de los tres últimos meses del año anterior. Con todo, y debido al mayor peso relativo de los servicios en la economía española, su aportación al crecimiento del PIB ha sido la más elevada de todas las ramas productivas, cifrándose en 1,6 puntos porcentuales. El mayor dinamismo ha correspondido a los servicios destinados a la venta, que aumentan un 3,6% interanual, percibiéndose, no obstante, una cierta ralentización en su ritmo de crecimiento. Asimismo, los no destinados a la venta, vinculados a la evolución del sector público, también se inscriben dentro de una trayectoria desacelerada, siendo su tasa de variación real del 0,6% interanual.

Por último, las ramas agraria y pesquera han vuelto a registrar, por cuarto trimestre consecutivo, un descenso en términos absolutos (-2,5% interanual) que ha restado una décima a la variación global del PIB, si bien la caída experimentada ha sido menos intensa que a finales de 1997.

Esta evolución del sector es el resultado del comportamiento heterogéneo de las actividades que lo forman: la actividad agrícola aumenta un 2,5%, la ganadera se mantiene en los mismos niveles del año anterior, y la pesquera registra una importante contracción, aunque menor que la del año anterior.

Por el lado de la demanda, la vertiente interna continúa evolucionando muy positivamente, favorecida por el dinamismo de la inversión y, en menor medida, del consumo. En el lado opuesto, el sector exterior presenta crecimientos elevados tanto de las exportaciones como de las importaciones, aunque contribuye negativamente al crecimiento global del PIB en el primer trimestre de 1998.

 


POR PRIMERA VEZ DESDE 1995, EL RITMO DE CRECIMIENTO DE LAS IMPORTACIONES, FAVORECIDAS POR LA FORTALEZA DE LA DEMANDA INTERNA, HA SUPERADO AL DE LAS EXPORTACIONES.

El crecimiento real alcanzado por la demanda interna, según la Contabilidad Nacional Trimestral, se ha cifrado en un 4,1% interanual, cuatro décimas superior al del trimestre anterior. Esta aceleración viene explicada por el mayor dinamismo de la inversión, mientras que el consumo mantiene un crecimiento más estable. En este sentido, el consumo privado nacional ha tenido un crecimiento en los tres primeros meses del año similar al del trimestre precedente (3,5% interanual), lo que parece indicar una moderación en la senda expansiva que mantenía desde finales de 1995. El consumo público, por su parte, tras registrar una cierta recuperación a mediados del año pasado, ha frenado de manera significativa su ritmo de crecimiento, mostrando una tasa de variación real nula en el primer trimestre de 1998.

En el lado opuesto, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) continúa dando muestras de un notable dinamismo, siendo su tasa de crecimiento real del 8,8% interanual, 1,5 puntos superior a lo alcanzado en el trimestre anterior, y casi 7 puntos por encima de lo registrado hace un año. La razón de este comportamiento estriba en la evolución de la inversión en bienes de equipo, con un incremento del 14,9% interanual, y, en menor medida, de la inversión en construcción (4,8%).

La fortaleza de la demanda interna ha repercutido directamente en la evolución del sector exterior. Se ha producido un nuevo impulso en las importaciones de bienes y servicios, que han crecido, por primera vez desde el tercer trimestre de 1995, por encima de las exportaciones (14,9% y 14,1% interanual, respectivamente). Con ello, la demanda externa ha restado cuatro décimas al crecimiento global del PIB en el primer trimestre de 1997.

La continuidad del ciclo expansivo de la economía española ha tenido su reflejo en el mercado de trabajo, produciéndose en este trimestre un nuevo descenso del número de parados, como consecuencia del incremento de la ocupación y de un menor aumento de la población activa.


EL INCREMENTO DE LA OCUPACION, SUPERIOR AL DE LA POBLACION ACTIVA, HA PROVOCADO UN NUEVO DESCENSO DEL NUMERO DE PARADOS EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 1998.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el número de ocupados ha aumentado en 416.000 personas entre el primer trimestre de 1998 y el mismo período del año anterior. En términos porcentuales, esto supone un incremento del 3,3%, tasa que supera ligeramente la alcanzada a finales de 1997 (3%).

Diferenciando por sectores productivos, en el sector primario la ocupación ha aumentado un 1%, lo que supone el mayor incremento desde 1985. Dentro del conjunto de sectores no agrarios, que en su totalidad ha experimentado un aumento de la ocupación del 3,5% interanual, destaca la industria con el mayor crecimiento (4,9%), aunque inscrito dentro de un contexto de desaceleración. A continuación le sigue el sector servicios, que mantiene el tono de meses anteriores, con un ritmo de creación de empleo del 3,4%. Por último, los ocupados en la construcción han aumentado un 1,7%, lo que supone una ligera mejora en relación a la tasa registrada en el trimestre anterior, si bien se sitúa muy por debajo de los elevados ritmos de crecimiento de comienzos de 1997.

El incremento de la ocupación se explica, exclusivamente, por la positiva evolución del empleo asalariado, puesto que el no asalariado ha experimentado un descenso del 1,2% en términos interanuales. Dentro del primer grupo cabe destacar el mayor dinamismo relativo de la contratación fija respecto a la temporal, cifrándose las tasas de crecimiento respectivas en el 5,1% y el 4% interanual.

La población activa presenta, al igual que en trimestres anteriores, una reducida tasa de crecimiento (0,9% interanual), con lo que la variación en términos absolutos ha sido de 145.000 personas. Esta circunstancia, unida al crecimiento de la ocupación, ha permitido que en el primer trimestre de 1998 se produzca el mayor descenso relativo en el número de parados del actual ciclo expansivo, cifrándose el ritmo de caída en el 7,8% interanual, lo que supone unos 270.000 parados menos que a inicios de 1997. Como consecuencia, la tasa de paro ha experimentado una nueva reducción, situándose, con un 19,6%, por debajo del 20% de la población activa, por primera vez desde el tercer trimestre de 1992.

Los últimos datos disponibles, referentes al avance de la EPA para el mes de abril, confirman los resultados descritos anteriormente, ya que muestran una aceleración tanto en el aumento de la ocupación (3,6% interanual) como en el descenso del paro (8,8%).

Asimismo, el número de parados inscritos en las oficinas del INEM, con información disponible hasta el mes de junio, se cifra en 1.860.627 personas, un 11% menos que en el mismo mes del año anterior. Con ello, la tasa de paro registrado se ha situado en el 11,5% de la población activa.

En cuanto a los salarios, éstos han experimentado una notable desaceleración en su ritmo de crecimiento. En el mes de marzo, el aumento salarial pactado en los convenios colectivos ha sido del 2,5% interanual, cinco décimas menos que al finalizar 1997. En cualquier caso, el menor aumento de los precios está favoreciendo que se sigan produciendo ganancias de poder adquisitivo.

En este sentido, los precios han continuado con el tono de moderación del año anterior. Con la última información disponible correspondiente al mes de junio, la variación del IPC se sitúa en el 2,1% interanual, una décima más que al finalizar 1997. El grupo de gasto más determinante en este repunte del IPC ha sido el turismo y la hostelería, que registran un incremento del 4,3% interanual.


CONTINUA EL PROCESO DE REDUCCION DE LOS TIPOS DE INTERES OFICIALES, CON UNA DISMINUCION ACUMULADA DE 0,5 PUNTOS PORCENTUALES EN LO QUE VA DE AÑO, HASTA SITUARSE EN EL 4,25%.

Esta evolución de la inflación, entre otros factores, ha contribuido a que, en materia de política monetaria, el Banco de España recorte en dos ocasiones (febrero y abril) el tipo de interés de referencia. De este modo, el descenso acumulado a lo largo del año se sitúa en 0,5 puntos porcentuales, situándose el precio oficial del dinero en un nuevo mínimo histórico (4,25%).

Esta reducción se ha trasladado al mercado interbancario, que ha registrado nuevos descensos de las rentabilidades negociadas. Con ello, los ALP continúan creciendo a tasas cada vez más reducidas, debido a la pérdida de los activos que la componen; concretamente, en el primer trimestre el aumento medio fue del 3% interanual (frente a un 4,1% al finalizar 1997). En el lado opuesto, y en sintonía con el comportamiento de la demanda interna, el crédito interno concedido por las entidades financieras a empresas y familias mantiene su trayectoria ascendente, siendo su ritmo de crecimiento del 13,6% interanual, casi un punto por encima de lo registrado en el trimestre anterior.

En lo que respecta a la balanza de pagos, el saldo conjunto de la cuenta corriente y de capital arroja, en el primer trimestre de 1998, un superávit de 395.000 millones de pesetas, lo que representa un 28,4% menos de lo alcanzado en igual período del año anterior. Este descenso se explica, fundamentalmente, por la negativa evolución del saldo comercial, cuyo déficit se ha incrementado, en términos interanuales, un 76,5% en el período considerado.

Junto a ello, el flujo de operaciones financieras con el exterior ha experimentado un importante crecimiento, tanto en lo concerniente a la entrada como a la salida de capitales, destacando el dinamismo de las inversiones españolas en el extranjero, que prácticamente se han duplicado. El saldo resultante fue de unas salidas netas de 352.000 millones de pesetas, un 31,3% más que lo alcanzado en los tres primeros meses de 1997. Ello ha provocado una disminución del nivel de reservas mantenidas por el Banco de España, que al finalizar marzo se cifraban en 11,1 billones de pesetas, un 1% menos que en el mismo período del año anterior.

En este contexto, y en relación con la ejecución presupuestaria del Estado, se ha producido una reducción del déficit de caja al término del primer trimestre de un 19,3% interanual, cifrándose éste en 694.800 millones de pesetas. Esta reducción ha sido el resultado de un incremento de los ingresos (2,3% interanual), especialmente los vinculados a la recaudación por impuestos indirectos como el IVA, relacionada directamente con la fortaleza del consumo privado, y una reducción de los pagos (-1,6%).

En términos de Contabilidad Nacional, el déficit quedó situado en 705.000 millones de pesetas al finalizar marzo, un 15,8% menos que en el mismo período del año anterior.

Las previsiones económicas de los principales organismos internacionales apuntan hacia la continuidad de la etapa expansiva tanto en 1998 como en 1999.

Las previsiones de aumento del PIB para el año en curso se sitúan entre el 3,4% del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el 3,7% del Ministerio de Economía y Hacienda.


LAS PREVISIONES DE LOS PRINCIPALES ORGANISMOS INTERNACIONALES, APUNTAN HACIA LA CONTINUIDAD DE LA ETAPA EXPANSIVA EN 1998 Y 1999.

La mejora de la producción provocará nuevos avances en el proceso de creación de empleo y, con ello, una disminución de la tasa de paro, que se situará en 1998 entre el 19,2% previsto por el Ministerio de Economía y Hacienda y el 20% que estima la OCDE.

En cuanto al déficit público, las previsiones realizadas para España pronostican la continuidad de la actual etapa de consolidación fiscal. En esta línea, el Ministerio de Economía y Hacienda, el FMI y la Comisión Europea sitúan la necesidad de financiación del conjunto de administraciones públicas en el 2,2% del PIB en 1998, mientras que la OCDE lo calcula en el 2,4% del PIB.

Por último, todos los organismos prevén un ligero repunte de la inflación, que se situará entre el 2,1% (Ministerio de Economía y Hacienda y FMI), y el 2,4% (OCDE).

Para 1999, el FMI y la Comisión Europea pronostican una nueva aceleración de la tasa de crecimiento del PIB, que se situará en el 3,7%. Continuará el proceso de reducción de la tasa de paro, y se producirán nuevos avances en la contención del déficit público. La tasa de inflación, por su parte, se mantendrá estable, según las previsiones de la OCDE y la Comisión Europea, mientras que el FMI prevé un cierto repunte.

PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y DEMANDA INTERNA
1997 1998
1996 1997 I II III IV I
Consumo privado nacional 1,9 3,1 2,5 2,9 3,4 3,5 3,5
Consumo Público 0,1 0,7 -0,5 0,7 1,6 1,1 0,0
Formación Bruta de Capital Fijo 0,9 4,7 2,0 3,7 5,9 7,3 8,8
Bienes de Equipo 5,9 10,4 7,7 9,4 11,3 13,0 14,9
Construcción -2,0 1,2 -1,4 0,2 2,5 3,6 4,8
Demanda Interna 1,4 2,7 1,5 2,3 3,2 3,7 4,1
Exportación de bienes y servicios 9,9 12,9 11,7 11,9 12,9 14,9 14,1
Importación de bienes y servicios 6,2 10,1 6,1 8,1 11,6 14,5 14,9
PIB p.m. 2,3 3,4 3,1 3,3 3,5 3,6 3,7
Notas: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%).
Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral.
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.

PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y OFERTA AGREGADA
1997 1998
1996 1997 I II III IV I
Ramas agraria y pesquera 22,4 -1,3 6,7 -0,9 -4,8 -5,4 -2,5
Ramas industriales 0,1 4,3 3,0 4,1 4,7 5,1 5,2
Industria sin construcción 0,8 5,1 4,4 5,1 5,4 5,5 5,3
Construcción -2,2 1,0 -2,0 0,1 2,1 3,9 4,5
Ramas de los servicios 2,3 3,1 2,9 3,2 3,3 3,1 2,9
Servicios destinados a la venta 2,8 3,9 3,8 4,0 4,0 3,8 3,6
Servicios no destinados a la venta 1,0 0,6 0,3 0,6 0,9 0,8 0,6
PIB p.m. 2,3 3,4 3,1 3,3 3,5 3,6 3,7
Notas: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%).
Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

ECONOMIA ESPAÑOLA. PREVISIONES MACROECONÓMICAS
Mº Ec. y Hc. Comisión Europea OCDE FMI
1998 1998 1999 1998 1999 1998 1999
PIB 3,7 3,6 3,7 3,6 3,6 3,4 3,7
Consumo privado 3,3 - - 3,3 3,5 - -
Déficit público (1) -2,2 -2,2 -1,9 -2,4 -2,2 -2,2 -2,0
Deuda pública (1) 67,7 67,4 65,8 - - 66,6 65,3
Inflación 2,1 2,2 2,2 2,4 2,4 2,1 2,3
Tasa de paro (2) 19,2 19,7 18,5 20,2 19,0 19,7 18,5
Notas: Tasas de crecimiento interanuales, salvo indicación contraria.
(1) % sobre PIB
(2) %sobre población activa
Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.


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