LA EVOLUCION DE LA ECONOMIA INTERNACIONAL VIENE MARCADA POR LA CRISIS ECONOMICA Y FINANCIERA DE RUSIA Y DEL SUDESTE ASIATICO

La evolución de la economía internacional durante el segundo trimestre de 1998 viene marcada por la crisis económica y financiera de Rusia y el sudeste asiático, muy especialmente Japón.

Esta situación, que está teniendo consecuencias directas en otras economías emergentes, principalmente latinoamericanas, está produciendo importantes turbulencias en los mercados financieros internacionales, así como un cierto ajuste en el comercio mundial.

En el mundo industrializado, los países con un ciclo económico más avanzado, como EEUU, que tiene fuertes vínculos comerciales con las economías asiáticas, han comenzado a desacelerar su ritmo de crecimiento. Asimismo, en la Unión Europea, aunque las repercusiones están siendo menos significativas, también se asiste a una ralentización en el crecimiento del PIB en el segundo trimestre del año.

Un análisis más detallado de la evolución económica seguida por los distintos países durante el segundo trimestre de 1998, pone de manifiesto cómo en Estados Unidos se han confirmado las expectativas que apuntaban un menor dinamismo, estimándose que el PIB ha aumentado un 3'6% interanual, frente al 3'9% del primer trimestre del año.

Es el comercio exterior el que explica este menor aumento del PIB, tanto por la incidencia negativa de la crisis asiática, como por la fortaleza del dólar. La demanda interna, sin embargo, mantiene un importante dinamismo, con un aumento del 4'9% interanual en el segundo trimestre del año, tasa idéntica a la registrada en el trimestre precedente.

En este contexto, los precios se mantienen en una senda de estabilidad de su ritmo de crecimiento (1'6% interanual en el segundo trimestre), consecuencia de la desaceleración de la demanda a nivel mundial, y el significativo descenso que los precios de las materias primas muestran desde el verano de 1997.

En cuanto al mercado de trabajo, y a pesar de la moderación de la actividad, la tasa de paro ha vuelto a descender, situándose en el 4'4% en el segundo trimestre, tres décimas por debajo del precedente.

La economía japonesa atraviesa una etapa recesiva. En el segundo trimestre, la actividad económica ha vuelto a descender por tercer trimestre consecutivo, lo que no ocurría desde 1945, estimándose una caída del PIB del 1'8% interanual.

La demanda interna muestra una gran debilidad, con un descenso del 2'2% interanual en el segundo trimestre del año, lo que se ha traducido en una acumulación de existencias, y un importante retroceso de la producción industrial.

En esta situación, los precios apenas aumentan, atravesándose una etapa casi de deflación y, en el mercado de trabajo, se registran máximos históricos de tasa de paro (4'3% en junio).

En la Unión Europea, el ritmo de crecimiento económico se ha moderado en el segundo trimestre, estimándose un aumento real del PIB del 2'6% interanual, frente al 3'1% de comienzos de año. Este comportamiento se observa, asimismo, en la denominada zona euro, que no obstante, mantiene una expansión ligeramente superior (2'7%).

Entre los distintos países, la moderación está siendo más acusada en aquellos con un ciclo económico más avanzado, como Reino Unido, donde el crecimiento del PIB se ha situado alrededor del 2'6% interanual, frente al 3'2% de los primeros meses de 1998. Por su parte, entre los países con una posición cíclica más retrasada, destacan los resultados de la economía española, que con un crecimiento del 3'9% interanual mantiene la misma tasa del primer trimestre, así como Francia, donde el crecimiento del PIB en el segundo trimestre se estima en un 3% interanual, por encima del promedio de los países de la UE. En el lado opuesto, Alemania e Italia se sitúan entre los países comunitarios con un crecimiento más moderado en el segundo trimestre, estimándose en el 2'1% interanual en ambos casos.

Desde la perspectiva de la oferta, destaca la desaceleración de la actividad industrial. La información disponible hasta mayo muestra un aumento del IPI del conjunto de la UE del 4'8% interanual, frente al 5'1% del primer trimestre. Este comportamiento ha sido especialmente acentuado en Francia, donde el IPI ha aumentado en mayo un 6'3% interanual, frente al 7'5% del primer trimestre del año.


LOS PAISES INDUSTRIALIZADOS CON UN CICLO ECONOMICO MAS AVANZADO, COMO EE.UU., HAN COMENZADO A RALENTIZAR SU RITMO DE CRECIMIENTO

Por el lado de la demanda, con carácter general, se observa una creciente aportación de la demanda interna al crecimiento, destacando el mayor dinamismo de este componente en Francia, Bélgica y Holanda. El sector exterior, sin embargo, se está viendo afectado por la contracción de las exportaciones y un aumento de las importaciones superior al esperado.

Por su parte, los precios continúan muy estables. El IPC armonizado del conjunto de la UE se ha situado en agosto en el 1'3% interanual, tres décimas inferior al de finales del año anterior. Entre los distintos países, Grecia continúa destacando como el más inflacionista con una tasa del 4'7%, mientras que, en el lado opuesto, Francia y Suecia muestran los ritmos de crecimiento de los precios más bajos (0'6% en ambos casos).

De otro lado, en el mercado de trabajo, la tasa de paro se mantiene en el segundo trimestre casi al mismo nivel que en el primero (10'2% y 10'3%, respectivamente). Por encima de la media, se sitúan las tasas de desempleo de España, Finlandia y Francia, mientras que Austria y Dinamarca destacan como los países con menores niveles de desempleo (4'5% sobre la población activa en junio en ambos casos).


EN LA UNION EUROPEA, LAS REPERCUSIONES DE LA CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL ESTAN SIENDO MENOS SIGNIFICATIVAS

La evolución de los países en desarrollo en el segundo trimestre de 1998 se caracteriza, de un lado, por el agravamiento de la crisis económica y financiera que atraviesan las economías asiáticas desde hace más de un año, y de otro, por la situación de crisis que atraviesa Rusia, que está afectando también a América Latina.

El panorama económico del sudeste asiático viene marcado por el descenso del PIB, elevada inflación, aumento del desempleo, y alto endeudamiento externo y déficit público; a la vez, la necesidad de mantener estables sus monedas ha propiciado un aumento de los tipos de interés. De otro lado, la debilidad del yen afecta negativamente la posición competitiva de los países de la región, como Tailandia, Malasia, Indonesia y Corea, aumentando la presión sobre las monedas respectivas.

En Rusia, las dificultades financieras han derivado en una devaluación del rublo. Como consecuencia de ello, los precios de algunos productos esenciales se han incrementado notablemente, produciéndose una clara tendencia inflacionista, que ha hecho resurgir los temores de hiperinflacción. Asimismo, se observa un importante desabastecimiento comercial de productos de importación.

Ante esta situación, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Grupo de los siete países más industrializados han concedido un préstamo, cuyo desembolso está condicionado a la adopción de un plan de estabilización, que entre otras medidas, debe implicar una profunda reforma fiscal.

En América Latina, las medidas adoptadas por los distintos países para hacer frente a los efectos de la crisis asiática, concretamente el endurecimiento de la política monetaria, el aumento de los impuestos y la disminución del gasto público, está condicionando el crecimiento de la región. El impacto de la crisis también está siendo notable en el sector exportador, especialmente en países como Méjico, Chile y Venezuela. Sin embargo, en otros como Brasil, Argentina y Colombia, los efectos de la crisis se dejan sentir más en los mercados financieros.

Estos hechos acontecidos en Rusia y el sudeste asiático han marcado la evolución de los mercados financieros y cambiarios internacionales.

De un lado, los problemas financieros que la economía rusa ha mostrado desde el mes de mayo y las presiones depreciatorias sobre el rublo, han introducido una gran incertidumbre en los mercados internacionales. En cierta medida, esta situación se vio paliada por la ayuda financiera internacional concedida en el mes de julio, que en cualquier caso no ha impedido la devaluación del rublo a mediados de agosto.

De otro, destaca la debilidad del yen frente al dólar y las restantes divisas de los países industrializados, lo que, entre otras cosas, refleja la falta de confianza de los mercados en la economía japonesa.

Frente a ello, el dólar ha mostrado una tendencia de apreciación frente a la mayoría de monedas europeas, observándose, por otra parte, una gran estabilidad entre las divisas comunitarias que accederán a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria.

En cuanto a los tipos oficiales de interés, en el segundo trimestre no se han observado apenas modificaciones. En EEUU, la Reserva Federal ha mantenido estabilizados los tipos de interés, tendencia que también ha sido seguida por el Banco de Japón hasta comienzos de septiembre, practicando en este mes un recorte del tipo oficial de 0'25 puntos para contribuir a la recuperación de la debilitada economía nipona.

En el ámbito de la UE, se han producido descensos de los tipos de interés en Italia, Portugal y España, lo que ha implicado una aproximación a los niveles de los restantes países del área del euro. En sentido contrario, entre los restantes países comunitarios, destacan los aumentos del precio oficial del dinero en Dinamarca y Reino Unido.

El comercio exterior, ha acusado notablemente las implicaciones financieras de la situación de crisis que caracteriza a los países asiáticos y Rusia.

De una parte, la fuerte depreciación del yen frente al dólar ha beneficiado el comercio exterior japonés, impulsando sus exportaciones, mientras que la debilidad de la demanda interna ha propiciado un descenso de las importaciones; consecuentemente, el superávit comercial japonés ha seguido aumentando.

Asimismo, la devaluación de las monedas que se observa en las restantes economías del sudeste asiático desde el segundo trimestre de 1997 ha llevado a una mejora de la competitividad de estos países cara al exterior, mientras que, al igual que en Japón, las importaciones de la zona acusan la debilidad de la demanda interna.


LAS ECONOMIAS LATINOAMERICANAS HAN SUFRIDO LOS EFECTOS DE LA CRISIS ASIATICA, PRINCIPALMENTE EN SUS MERCADOS FINANCIEROS Y EN EL COMERCIO EXTERIOR

En esta situación, el comercio exterior de EEUU se está viendo perjudicado, de un lado, por la pérdida de competitividad del dólar frente a las divisas europeas, y de otro, por las dificultades que atraviesan las economías asiáticas, y el empeoramiento de la situación económica en Sudamérica. El déficit comercial estadounidense en los cinco primeros meses de 1998, supera en un 40% el alcanzado en el mismo período del año anterior.

Las relaciones comerciales exteriores de la Unión Europea también se están viendo afectadas por la crisis asiática, con un descenso de las exportaciones a esta zona, que se está viendo compensado por la mayor proporción de las mismas que se dirigen a EEUU.

En este contexto, las previsiones de crecimiento de la economía internacional se han ido deteriorando a lo largo del año. En el mes de abril, el FMI ya puso de manifiesto que la economía mundial iba a ralentizar su ritmo de crecimiento durante 1998, y que esta tendencia iba a afectar a casi todos los países. Posteriormente, el agravamiento de la situación económica y financiera del sudeste asiático y Rusia, y sus repercusiones en los restantes países, han llevado al citado organismo a revisar nuevamente sus estimaciones.

El informe sobre perspectivas de la economía mundial del FMI, publicado en octubre, presenta un panorama aún menos optimista que hace unos meses. El crecimiento de la economía mundial para el presente año 1998 se va a situar en el 2%, más de un punto inferior al previsto hace tan sólo seis meses, lo que significa, además, que durante 1998 el ritmo expansivo se va a reducir a la mitad del alcanzado en 1997, esperándose una intensificación en 1999.


LAS PREVISIONES DE CRECIMIENTO ECONOMICO DE LOS PAISES INDUSTRIALIZADOS PARA 1998 Y 1999 ESTAN SIENDO REVISADAS A LA BAJA

La ralentización del crecimiento en 1998 va a ser generalizada, y especialmente intensa en las zonas más afectadas por la crisis financiera, como Japón, para el que se estima un descenso real del PIB del 2'5%. En el conjunto de países industrializados, parece que las repercusiones van a ser menos acusadas, y aunque también se espera que en el presente año la expansión sea menor que en 1997 (2'3% frente a 2'9%), la nueva estimación es prácticamente igual a la publicada en abril. Destaca el mayor optimismo que se tiene en la evolución de la economía estadounidense, donde la moderación del ritmo de crecimiento va a ser menos intensa, habiéndose producido además una revisión al alza respecto a las estimaciones anteriores. En esta misma línea, el FMI ha elevado ligeramente la previsión de crecimiento de la UE para 1998, situándola en el 2'9%, resultado que supone una aceleración respecto a 1997.

Estas perspectivas están en sintonía con las publicadas por la OCDE en junio, que cifran el crecimiento de los países industrializados en 1998 en el 2'4%, situando a Japón entre aquellos con expectativas menos favorables, mientras que para la UE se espera un ritmo de crecimiento sostenido, e incluso con una ligera tendencia de aceleración.

No ocurre lo mismo con las previsiones que se contemplan para 1999, indicando el FMI una desaceleración económica en el mundo industrializado, mientras la OCDE apunta un mantenimiento, e incluso una ligera intensificación del ritmo de crecimiento.

De otro lado, tanto el FMI como la OCDE, esperan que continúe la tendencia de moderación de los precios en los dos próximos años, con tasas de inflación inferiores al 2% en casi todos los países industrializados, y destacando el comportamiento deflacionista que el FMI prevé que se produzca en Japón en 1999.

En el ámbito del mercado de trabajo, los avances serán menos intensos. La OCDE espera que el desempleo deje de aumentar en los países industrializados en 1998 y 1999, y que la tasa de paro permanezca situada alrededor del 7%. En la UE, el citado organismo pronostica una cierta mejoría, estimando que la tasa de paro descienda hasta el 10'9% en 1998 y el 10'5% en el año siguiente, siendo importante señalar que las previsiones del FMI para estos países son más optimistas, esperando que la tasa de paro del conjunto de países comunitarios se sitúe en el 10'3% en el presente año y en el 10% el siguiente. En EEUU, por contra, la previsible desaceleración de su ritmo de crecimiento podría impedir que la tasa de paro continúe descendiendo.

Las perspectivas para los países en desarrollo no son muy favorables, estimando el FMI un crecimiento del PIB en 1998 del 2'3%, frente al 5'8% del año anterior, con un descenso del -0'2% para las economías en transición y del -2'9% para los nuevos países industrializados de Asia.

En América Latina, el crecimiento económico también parece que va a ser menos intenso en 1998 debido en buena medida, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) al impacto de la crisis asiática, aunque también se señala como factor determinante de la ralentización el fenómeno meteorológico El Niño. Así, la CEPAL estima que el crecimiento del PIB en estos países se podría situar en 1998 en el 3%, frente al 4'3% registrado en 1997, previéndose asimismo una mayor inflación y presiones sobre la balanza de pagos, debido a la contracción de las exportaciones y el aumento de las importaciones. El FMI muestra un menor optimismo, situando el crecimiento del PIB de estos países en 1998 en el 2'8%, y previendo que en el año siguiente el ritmo expansivo sea incluso ligeramente inferior. n

ENTORNO ECONÓMICO. PRINCIPALES INDICADORES
ESPAÑA ALEMANIA (1) R. UNIDO FRANCIA UE EE.UU. JAPÓN OCDE (2)
PRODUCTO INTERIOR BRUTO (3)
III Trim 97 3,7 2,3 3,8 2,6 2,9 3,9 1,0 3,3
IV Trim 97 3,8 2,3 3,2 3,1 3,0 3,7 -0,4 3,1
I Trim 98 3,9 3,0 3,2 3,4 3,1 3,9 -3,7 2,2 (p)
II Trim 98 3,9 2,1 2,6 3,0 2,6 (p) 3,6 -1,8 2,5(p)
DEMANDA INTERNA (3)
III Trim 97 3,3 0,8 4,0 1,3 2,4 4,2 -0,4 3,2
IV Trim 97 3,9 1,3 4,2 1,7 2,7 4,4 -2,0 3,1
I Trim 98 4,4 2,5 4,8 3,4 (p) 2,8 4,9 -4,8 (p) 2,2
II Trim 98 4,4 (p) 2,5 (p) 4,1 (p) 3,5 (p) 2,5 (p) 4,9 (p) -2,2 (p) 2,7
INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL (3,4)
III Trim 97 8,6 4,3 1,9 4,7 4,6 4,9 3,9 4,7
IV Trim 97 8,0 4,6 0,6 6,3 5,1 5,8 -0,7 4,4
I Trim 98 7,3 6,6 0,3 7,5 5,1 4,7 -3,6 3,6
II Trim 98 6,3 ­ 0,9 ­ ­ 4,2 -8,1 ­
INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO (3)
III Trim 97 1,8 1,9 3,5 1,3 2,0 2,2 2,1 2,7
IV Trim 97 2,0 1,8 3,7 1,2 2,1 1,9 2,1 2,5
I Trim 98 1,8 1,1 3,4 0,7 1,7 1,4 2,0 2,1
II Trim 98 2,0 1,3 4,0 1,0 ­ 1,6 ­ ­
TASA DE PARO (5)
III Trim 97 20,7 10,1 6,8 12,4 10,7 4,9 3,4 7,3
IV Trim 97 20,2 10,3 6,5 12,3 10,5 4,7 3,4 7,1
I Trim 98 19,5 10,1 6,5 12,1 10,3 4,7 3,6 7,1
II Trim 98 18,9 ­ ­ ­ 10,2 4,4 ­ ­
EMPLEO (3)
III Trim 97 2,6 -1,2 1,0 0,4 0,4 2,1 0,7 1,1
IV Trim 97 3,1 -1,0 2,1 0,7 0,6 2,0 0,8 1,3
I Trim 98 3,3 -0,5 1,0 1,1 1,1 1,8 0,0 1,3
II Trim 98 3,6 ­ ­ ­ ­ 1,5 ­ ­
BALANZA POR CUENTA CORRIENTE (6)
II Trim 97 2,7 0,1 2,8 11,3 ­ -35,1 24,1 ­
III Trim 97 1,2 1,6 2,2 9,0 ­ -38,1 26,2 ­
IV Trim 97 0,9 2,1 0,1 11,3 ­ -45,0 28,3 ­
I Trim 98 3,4 -3,1 -5,3 9,4 ­ -47,2 29,6 ­
TIPOS DE INTERES A CORTO PLAZO
III Trim 97 5,3 3,2 7,1 3,4 ­ 5,6 0,6 ­
IV Trim 97 5,0 3,7 7,5 3,7 ­ 5,7 0,7 ­
I Trim 98 4,6 3,5 7,5 3,6 ­ 5,6 1,0 ­
II Trim 98 4,4 3,6 7,5 3,6 ­ 5,6 0,6 ­
Notas:
(p) previsiones, tomadas del Boletín Económico del Banco de España (julio/agosto 1998)
(1) datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania occidental
(2) el IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía
(3) % variaciones anuales
(4) serie corregida de variaciones estacionales
(5) % sobre población activa
(6) Saldos en miles de mill. de dólares (cve)
Fuente: OCDE, Comisión Europea, INE, Banco de España
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.

ESTIMACIONES Y PREVISIONES ECONÓMICAS.

Período 1997-99 (1)

OCDE

FMI

1997 1998 1999 1997 1998

1999

PIB
MUNDO ­ ­ ­ 4,1 2,0 2,5
Países en desarrollo ­ ­ ­ 5,8 2,3 3,6
Países en transición ­ ­ ­ 2,0 -0,2 -0,2
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS 3,1 2,4 2,5 2,9 2,3 2,0
España 3,4 3,5 3,3 3,4 3,8 3,6
EE.UU. 3,8 2,7 2,1 3,9 3,5 2,0
UE 2,6 2,7 2,8 2,7 2,9 2,5
Alemania 2,2 2,7 2,9 2,2 2,6 2,5
Japón 0,9 -0,3 1,3 0,8 -2,5 0,5
INFLACIÓN
Países en desarrollo ­ ­ ­ 9,1 10,3 8,3
Países en transición ­ ­ ­ 27,9 29,5 34,6
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (2) 2,0 1,5 1,7 ­ ­ ­
España 2,5 2,2 2,5 2,0 2,1 2,4
EE.UU. 2,0 1,0 1,7 2,3 1,6 2,3
UE 2,0 1,9 1,9 1,9 1,7 1,8
Alemania 1,9 1,7 1,7 1,8 1,0 1,4
Japón 1,6 0,5 0,1 1,7 0,4 -0,5
TASA DE PARO (3)
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS 7,2 7,1 7,0 ­ ­ ­
España 20,8 19,6 18,4 20,8 19,2 18,3
EE.UU. 4,9 4,8 5,0 4,9 4,5 4,8
UE 11,2 10,9 10,5 11,0 10,3 10,0
Alemania 11,4 11,5 11,1 11,5 10,9 10,6
Japón 3,4 3,5 3,6 3,4 4,1 4,3
DÉFICIT PÚBLICO (4)
España -2,6 -2,2 -1,8 ­ ­ ­
EE.UU. 0,0 0,4 0,1 ­ ­ ­
Alemania -2,6 -2,3 -2,4 ­ ­ ­
Japón -3,1 -3,5 -2,7 ­ ­ ­
TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO
España 5,4 4,0 4,0 ­ ­ ­
EE.UU. 5,1 5,1 5,1 ­ ­ ­
Alemania 3,3 3,7 4,0 ­ ­ ­
Japón 0,6 0,8 0,6 ­ ­ ­
COMERCIO MUNDIAL 9,8 7,1 7,0 9,7 3,7 4,6
Notas:
(1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria.
(2) las estimaciones de la OCDE no incluyen a los países con elevadas tasas de inflación durante la década de los noventa (República Checa, Grecia, Portugal, Turquía, Méjico, Hungria, Polonia).
(3) % sobre población activa.
(4) % sobre PIB.
Fuente: OCDE (junio 97), FMI (octubre 98).
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía


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