LA ECONOMIA ESPAÑOLA MANTIENE EN EL SEGUNDO TRIMESTRE UN RITMO DE CRECIMIENTO (3,9% INTERANUAL) SIMILAR AL DE LOS PRIMEROS MESES DEL AÑO.

La economía española ha mantenido un fuerte dinamismo en el segundo trimestre de 1998, creciendo, según la Contabilidad Nacional Trimestral, a un ritmo del 3,9% interanual. Esta tasa, similar a la del trimestre precedente, y que otorga una gran dosis de estabilidad al crecimiento, es el resultado de un importante dinamismo de la demanda interna, ya que la aportación del sector exterior ha sido negativa.

Por el lado de la oferta, la industria ha mantenido el mayor ritmo de crecimiento en estos meses, aunque cabe destacar la aceleración del ritmo de crecimiento de la construcción y la recuperación del sector primario, que ha registrado tasas de variación positivas tras un año de descensos absolutos de la producción.

El dinamismo de la economía española en el segundo trimestre se ha trasladado a la creación de empleo, lo que, unido al moderado aumento de la población activa, ha provocado que el número de parados descienda.

Los precios al consumo, por su parte, han tenido un comportamiento menos positivo que en los meses precedentes, registrando un repunte de dos décimas en el segundo trimestre con respecto al anterior, lo que ha provocado un incremento del diferencial de inflación con la UE.

Analizando en detalle el cuadro macroeconómico desde la perspectiva de la oferta, todos los sectores productivos han registrado variaciones positivas de sus niveles de producción.

El buen comportamiento de la actividad agrícola, y, en menor medida, de la ganadería, frente a un subsector pesquero aún en fase contractiva, ha propiciado que la tasa interanual de crecimiento del VAB del sector primario de un registro positivo (0,8% interanual), después de la fuerte contracción del año 1997.

En línea con esto, el valor final de la producción agrícola ha crecido un 3% interanual en el segundo trimestre, destacando de manera especial el buen comportamiento de las hortalizas. En cuanto a la ganadería, su crecimiento se debe, fundamentalmente, a la producción de carne, ya que la leche y los huevos experimentan descensos en este período. Por último, señalar que aunque el valor de la pesca desembarcada en los puertos del Estado continúa descendiendo, lo hace a un ritmo cada vez menos intenso.


TODOS LOS SECTORES HAN AUMENTADO SUS NIVELES DE PRODUCCION EN EL SEGUNDO TRIMESTRE, DESTACANDO ESPECIALMENTE LA INDUSTRIA, CUYO CRECIMIENTO EXPLICA MAS DE LAS DOS TERCERAS PARTES DE LA VARIACION GLOBAL DE PIB.

El sector industrial sigue siendo el que mantiene un mayor dinamismo, con una tasa de variación interanual del 5,6%, explicando más de la tercera parte del crecimiento global del PIB en el segundo trimestre. La nota predominante en este período ha sido, sin embargo, la desaceleración de todas las ramas del sector.

En esta línea, el Indice de Producción Industrial (IPI), una vez corregidos los efectos del calendario, ha experimentado un aumento del 6,3% interanual, un punto por debajo de lo alcanzado en el trimestre anterior. Por ramas productivas, destaca el dinamismo de la transformación de metales y mecánica de precisión, que ha aumentado un 7,2% interanual en el segundo trimestre.

La construcción mantiene la fuerte trayectoria de crecimiento acelerado que inició a mediados de 1997, siendo el incremento del VAB del sector del 5,4% interanual, casi un punto más que en el primer trimestre de 1998.

El dinamismo se aprecia en todos los tipos de obra, y en este sentido, la Encuesta Coyuntural de la Industria de la Construcción muestra un incremento del valor de los trabajos realizados por las empresas del sector del 6,9% en el segundo trimestre, crecimiento que se ha dado de manera intensa tanto en la obra civil (7,8%), como en la edificación (6,4%).

Por último, la evolución del sector servicios se inscribe, al igual que en el trimestre anterior, en una senda de desaceleración, alcanzando una tasa de variación interanual del 2,6%. Este crecimiento ha estado sustentado fundamentalmente en los servicios destinados a la venta, con un incremento del 3,3% interanual, mientras que los no destinados a la venta mantienen un bajo nivel de variación (0,5%), al estar condicionados por la contención del gasto público.

Dentro de los servicios destinados a la venta, la desaceleración del crecimiento es prácticamente generalizada. Las actividades del transporte y las comunicaciones manifiestan una tendencia de desaceleración, a excepción del transporte aéreo. El comercio también manifiesta una desaceleración, al igual que el subsector turístico, cuyos principales indicadores han perdido intensidad en el segundo trimestre.

Por el lado de la demanda, la positiva evolución del PIB ha estado sustentada, exclusivamente, en el comportamiento de la vertiente interna, que ha tenido una aportación al crecimiento global en el segundo trimestre de 4,5 puntos. En el lado opuesto, la contribución del sector exterior ha vuelto a ser negativa, restando seis décimas al crecimiento del PIB.

 


EL CRECIMIENTO DEL PIB DESCANSA EN LA DEMANDA INTERNA, YA QUE LA APORTACION DEL SECTOR EXTERIOR HA VUELTO A SER NEGATIVA.

El crecimiento de la demanda interna, no obstante, ha roto con la tendencia acelerada de meses pasados, manteniendo la misma tasa de variación que en el trimestre anterior (4,4% interanual). La nota predominante sigue siendo la fortaleza de la formación bruta de capital fijo, que, con un incremento del 9%, continúa el rumbo expansivo iniciado a finales de 1996. Dentro de ésta, la inversión en bienes de equipo muestra el mejor resultado, con un crecimiento interanual del 13,7%; también es destacable la notable aceleración de la inversión en construcción, que ha crecido un 5,9%, frente al 5,1% del trimestre anterior.

El consumo privado nacional sigue un tono más moderado, si bien su ritmo de crecimiento es significativo (3,4% interanual). En el lado opuesto, el consumo público, que había experimentado una cierta recuperación en trimestres anteriores, vuelve a crecer por debajo del 1%, registrando un incremento del 0,8%, cinco décimas menos que en el trimestre anterior.

Por lo que respecta al sector exterior, en este segundo trimestre se ha producido una desaceleración en los fuertes ritmos de crecimiento que mantenían tanto las exportaciones (10,4% interanual) como las importaciones (11,7%), resultando una aportación al incremento del PIB negativa (-0,6 puntos).

Diferenciando por áreas geográficas, las exportaciones dentro del área de la UE, que representan más de las dos terceras partes de las ventas al exterior, se han ralentizado considerablemente, si bien continúan creciendo a un fuerte ritmo (12,1% en el segundo trimestre). En relación al resto de países es significativa la caída de las exportaciones hacia Japón, con una disminución del 22,4% interanual.

El ritmo de crecimiento de las importaciones también se inscribe en una senda de desaceleración, especialmente en el área no comunitaria, que ha pasado de un incremento del 21,8% interanual en el primer trimestre a un 3,9% en el segundo trimestre.


EL RITMO DE CRECIMIENTO DEL EMPLEO SE HA ACELERADO, LO QUE, UNIDO A LA MODERACION EN LA INCORPORACION DE NUEVOS ACTIVOS, HA PROVOCADO UN NUEVO DESCENSO DEL NUMERO DE PARADOS EN EL SEGUNDO TRIMESTRE (-8,8%) INTERANUAL.

El crecimiento de la economía española se ha trasladado de manera positiva al mercado de trabajo. Según la Encuesta de Población Activa, el número de ocupados ha ascendido a un total de 13.160.600 personas, 454.200 más que en el segundo trimestre del año anterior. En términos relativos, esto supone un incremento del 3,6% interanual, tres décimas por encima de lo registrado en el primer trimestre de 1998.

El dinamismo de la ocupación se ha reflejado en todos los sectores productivos, excepto en el primario, que, después de un primer trimestre en el que experimentó tasas de variación positivas, ha registrado un descenso del -1,4% interanual. En el lado opuesto, la industria ha tenido el comportamiento más dinámico, acelerándose la generación de puestos de trabajo hasta alcanzar un ritmo de crecimiento del 6,5% interanual (frente a un 2,7% en el segundo trimestre del año anterior); los sectores de construcción y servicios, por su parte, generan empleo a un ritmo del 3,3% interanual.

La mejoría de la ocupación se ha debido, en exclusiva, al empleo asalariado, que ha incrementado su ritmo de expansión en el segundo trimestre, alcanzando una tasa interanual del 4,9%. No obstante, aunque el empleo no asalariado continúa descendiendo (-0,7% interanual), el ritmo de caída es más suave que en trimestres anteriores.

Según el tipo de contrato, el ritmo de crecimiento del empleo indefinido mantiene una trayectoria ascendente, con una tasa interanual del 6,1%. Al mismo tiempo, la contratación temporal se muestra más retraída, registrando un incremento interanual del 2,7%, muy por debajo de lo registrado un año antes (4,4%).

La población activa, por su parte, mantiene el tono de moderación de períodos anteriores, ascendiendo a un total de 16.230.600 personas, lo que representa una variación de un 1% en relación con el segundo trimestre de 1997. Esta contención, junto al dinamismo del empleo, ha permitido que el número de parados disminuya en 294.900 personas entre el segundo trimestre de 1997 y el mismo período del presente año; esta caída ha sido, en términos relativos, del 8,8% interanual, la más elevada del actual ciclo de expansión económica. Esto ha situado la tasa de paro en el 18,9% de la población activa, la más baja desde el tercer trimestre de 1992.

El avance de la EPA del mes de junio (media de mayo, junio y julio), confirma esta trayectoria del paro, que ha continuado descendiendo a un fuerte ritmo (-8,9% interanual) gracias al buen comportamiento que muestra la ocupación (3,7%), y al menor aumento de la población activa (1%).

Los últimos datos disponibles, referidos al paro registrado en las oficinas del INEM en el mes de agosto, muestran que el descenso del desempleo sigue siendo muy intenso. El número de parados presenta una tasa de variación interanual del -10,7%, situándose en 1.777.134 personas, el nivel más bajo desde 1981.

En cuanto a los salarios, mantienen un ritmo similar al de los primeros meses del año. Hasta agosto, los salarios pactados en convenio han aumentado un 2,61% interanual, por encima de la inflación, lo que refleja ganancias del poder adquisitivo.

En relación a los precios, el IPC experimentó un repunte en el mes de julio, como consecuencia de la subida de los alimentos y, sobre todo, los servicios; posteriormente, en agosto la inflación se mantuvo más contenida, situándose en el 2,1%, destacando el impacto positivo de la bajada de las gasolinas.


EN UN CONTEXTO CARACTERIZADO POR LA INCIDENCIA DE LA CRISIS ASIATICA EN LA ECONOMIA MUNDIAL, EL FMI Y LA OCDE HAN REVISADO A LA BAJA LAS PREVISIONES DE CRECIMIENTO DE LA ECONOMIA ESPAÑOLA PARA 1999.

En este contexto, y en materia de política monetaria, el Banco de España rebajó en un cuarto de punto el tipo de interés de referencia en el mes de mayo. Posteriormente, en octubre, se ha producido un nuevo recorte, esta vez de medio punto, lo que ha situado el precio oficial del dinero en el mínimo histórico del 3,75%.

Esta nueva disminución del tipo de interés oficial, trasladada al mercado interbancario, ha provocado que continúe el descenso de la rentabilidad de algunos de los activos que componen el ALP, que ha desacelerado su tasa media de crecimiento en el segundo trimestre hasta el 2% interanual. Como consecuencia, se ha producido un trasvase de activos en dos sentidos diferenciados: el primero, hacia posiciones más líquidas, reflejado en un mayor dinamismo del M1 y el M2; en el segundo, el flujo monetario se ha desplazado hacia los fondos de inversión, de mayor rentabilidad financiera, lo que se ha traducido en un fuerte crecimiento del agregado ALPF (7,4% interanual), que incluye estos activos.

En lo que respecta a la balanza de pagos, el saldo conjunto de las balanzas de cuenta corriente y de capital ha arrojado un superávit de 591.000 millones de pesetas en el acumulado de enero a junio, lo que supone un descenso del 30% en relación con el primer semestre de 1997. Este resultado es consecuencia, principalmente, del empeoramiento del déficit comercial, que ha aumentado en un 25,7% en este período.

Por su parte, la evolución de las operaciones financieras con el exterior continúa dando muestras de un notable dinamismo, registrando la cuenta financiera en los seis primeros meses de 1998 una salida neta de capital valorada en 447.600 millones de pesetas. Como consecuencia de las inversiones y préstamos de España en el exterior, las reservas del Banco de España disminuyeron, al finalizar el primer semestre, en 221.500 millones de pesetas.

En este contexto se ha desenvuelto la ejecución presupuestaria del Estado. Con los datos acumulados hasta agosto, se observa una cierta desaceleración en el proceso de reducción del déficit de caja del Estado, el cual, no obstante, mantiene un ritmo de caída notable (-39,5% interanual), cifrándose en 810.100 millones de pesetas. La moderación del gasto (1%) y el dinamismo de los ingresos públicos (6%), en especial la recaudación de impuestos indirectos, explican este resultado.

En términos de Contabilidad Nacional, criterio utilizado por la Unión Europea para la medición de las cifras de déficit público entre sus estados miembros, la necesidad de financiación en el primer semestre fue de 1,198 billones de pesetas, un 9% menos que en el mismo período de 1997.

Los principales organismos internacionales, apuntan en sus previsiones económicas, a una aceleración del crecimiento económico en 1998, como se pone de manifiesto en la última revisión de las previsiones del FMI (octubre 1998), que prevé un aumento del PIB del 3,8% para ese año. En el lado opuesto, la OCDE ha rebajado en una décima su previsión de la tasa de variación del PIB, situándola en el 3,5%, como consecuencia del efecto de la crisis asiática. La Comisión Europea mantiene una estimación similar, mientras que el Ministerio de Economía y Hacienda pronostica un crecimiento del PIB real del 3,7%.

Siguiendo la positiva trayectoria de la producción y la demanda interna, se espera un descenso de la tasa de paro en 1998, oscilando entre el 19,7% de la población activa que calcula la Comisión Europea, y el 19% del Ministerio de Economía y Hacienda.

Paralelamente, se producirá un nuevo avance en la corrección de los desequilibrios presupuestarios, reflejado en un déficit público situado en el 2,2% del PIB, según la OCDE y la Comisión Europea. La inflación, por el contrario, experimentará un ligero repunte, alcanzando un 2,2% según la OCDE y la Comisión Europea, o un 2,1% según el Ministerio de Economía y Hacienda y el FMI.

Para 1999 la OCDE y el FMI han revisado a la baja su previsión de crecimiento, como consecuencia de la crisis asiática. Así, en 1999 se prevé un menor crecimiento, provocado principalmente por el empeoramiento de la demanda externa, situándose la tasa de variación del PIB en el 3,3%, según la Comisión Europea o en el 3,6% según el FMI.

Las estimaciones oficiales contempladas en el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 1999, presentan una estimación de crecimiento económico más elevada (3,8%). El empleo ralentizará su ritmo de crecimiento, rebajándose hasta un 2,8%, frente a la estimación del 3,2% para 1998, mientras que la inflación bajará hasta el 1,8%. Por último, se prevé la continuidad del proceso de reducción del déficit público, que, para el conjunto de las administraciones públicas se situará en el 1,6% del PIB.

PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y DEMANDA INTERNA
1998
1996 1997 I II
Consumo privado nacional 2,0 3,1 3,5 3,4
Consumo Público 0,9 1,4 1,3 0,8
Formación Bruta de Capital Fijo 1,3 5,1 8,9 9,0
Bienes de Equipo 7,1 11,0 14,5 13,7
Construcción -2,0 1,3 5,1 5,9
Demanda Interna 1,6 2,9 4,4 4,4
Exportación de bienes y servicios 10,6 14,8 12,3 10,4
Importación de bienes y servicios 7,4 12,2 13,2 11,7
PIB p.m. 2,4 3,5 3,9 3,9
Notas: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%).
Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral.
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.

PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y OFERTA AGREGADA
1997
1996 1997 I II
Ramas agraria y pesquera 21,1 -1,3 -2,4 0,8
Ramas industriales 0,6 4,5 5,8 5,5
Industria sin construcción 1,4 5,4 6,1 5,6
Construcción -2,2 1,0 4,5 5,4
Ramas de los servicios 2,4 3,2 2,8 2,6
Servicios destinados a la venta 2,8 3,6 3,4 3,3
Servicios no destinados a la venta 1,3 1,8 1,0 0,5
PIB p.m. 2,4 3,5 3,9 3,9
Notas: Precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%).
Fuente: INE, Contabilidad Nacional Trimestral.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

ECONOMIA ESPAÑOLA. PREVISIONES MACROECONÓMICAS

Mº Ec. y Hc.

Comisión Europea OCDE FMI
1998   1998 1999 1998 1999 1998 1999
PIB 3,7 3,8 3,6 3,7 3,5 3,3 3,8 3,6
Consumo privado 3,5 3,8 ­ ­ 3,2 3,5 ­ ­
Déficit público (1) -2,1 -1,6 -2,2 -1,9 -2,2 -1,8 ­ ­
Deuda pública (1) 67,7 ­ 67,4 65,8 ­ ­ ­ ­
Inflación 2,1 1,8 2,2 2,2 2,2 2,5 2,1 2,4
Tasa de paro (2) 19,0 17,4 19,7 18,5 19,6 18,4 19,2 18,3
Notas: Tasas de crecimiento interanuales, salvo indicación contraria.
(1) % sobre PIB
(2) %sobre población activa
Fuente: M. de Economía y Hacienda; Comisión Europea; OCDE; FMI.
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.


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