LA ECONOMÍA ANDALUZA HA REGISTRADO EN 1997 UN RITMO DE CRECIMIENTO SUPERIOR AL DEL AÑO ANTERIOR, Y AL ALCANZADO A NIVEL NACIONAL Y COMUNITARIO.

Finalizado 1997, y con los resultados que ya se conocen, se puede afirmar que la economía andaluza ha mostrado un balance global positivo, con un ritmo de crecimiento cifrado en el 4'5%, por encima del registrado el año anterior (3'2%), y del alcanzado a nivel nacional (3'4%) y en el conjunto de países comunitarios (2'6%).

Por el lado de la oferta, y por segundo año consecutivo, todos los sectores han tenido una contribución positiva a este resultado global de la economía, siendo destacable, el equilibrado ritmo de crecimiento que se observa en los sectores no agrarios.

Por el lado de la demanda, los componentes internos han adquirido un mayor protagonismo, teniendo una contribución más elevada al crecimiento global de la economía que en el ejercicio precedente, debido a la reactivación del consumo que, definitivamente, se une al ritmo expansivo que ya venía mostrando la inversión. Junto a ello, la vertiente externa ha mantenido un elevado ritmo de crecimiento, con un superávit de la balanza comercial, y una fuerte entrada de capital en concepto de inversión extranjera.

Esta evolución de la oferta productiva y la demanda en 1997, se ha reflejado en el mercado laboral, donde se ha mantenido el proceso de creación de empleo, a un ritmo superior al registrado a nivel nacional.

Y todo ello, compatible con un nuevo avance en el proceso de contención de los precios, situándose la tasa de inflación en diciembre en el 1'6%, el nivel más bajo que se conoce al finalizar un año, e inferior a la media nacional y, por primera vez desde nuestra incorporación a la Unión Europea, comunitaria (2% en ambos casos).

Este balance global de la economía andaluza en 1997, ha sido el resultado de un perfil de crecimiento acelerado a lo largo de todo el año. Así, y centrándonos en el cuarto trimestre, se observa una intensificación del ritmo de crecimiento, superándose los resultados de trimestres anteriores.

Desde el punto de vista de la oferta productiva, en la industria y la construcción se acelera, en los últimos meses del año, la tendencia expansiva que venían mostrando. Junto a ello, los servicios mantienen un ritmo de crecimiento sostenido, y el primario presenta un balance muy favorable.

En concreto, en el sector primario, con los resultados que se conocen de la campaña agrícola 1996-97, se puede afirmar que, en líneas generales, tanto en términos de producción como de rendimientos, el balance ha sido positivo, superándose las previsiones que inicialmente se contemplaban.

En este sentido, a medida que ha ido avanzando el año, han mejorado las estimaciones de producción de la mayoría de los cultivos, y ello a pesar de que en los últimos meses el subsector agrícola se ha visto afectado por un período de fuertes lluvias, que ha ocasionado inundaciones y daños en algunas infraestructuras, afectando asimismo las labores de siembra y recolección de determinados cultivos.  

 

 


A LO LARGO DEL AÑO SE HA PUESTO DE MANIFIESTO UN PERFIL DE CRECIMIENTO ACELERADO, SUPERÁNDOSE EN EL CUARTO TRIMESTRE LOS RESULTADOS DE LOS TRIMESTRES ANTERIORES.

 

Según el avance de superficies y producciones de la Consejería de Agricultura y Pesca, correspondiente al mes dediciembre, los mejores resultados del subsector agrícola corresponden a los frutales, el viñedo, las hortalizas, y algunos de los cultivos industriales más representativos. En sentido contrario, destaca el importante descenso de la producción de cereales y, en menor medida, de las leguminosas, en cualquier caso inferiores a los que se venían estimando anteriormente.

Junto a ello, la ganadería también presenta una evolución global favorable, mientras, en el lado opuesto, el subsector pesquero continúa registrando un descenso de las capturas, con una caída del 27'6% interanual en el cuarto trimestre.

De otro lado, en el mercado laboral, se ha vuelto a recuperar el proceso de creación de empleo en el sector, que se había interrumpido en el trimestre anterior, aumentando la población ocupada en un 6'9% interanual.

El sector industrial, se caracteriza por una notable aceleración de la actividad en los últimos meses del año, intensificándose la tendencia expansiva que ya venía mostrando, y con una repercusión muy positiva en el mercado laboral.

El Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN), ha alcanzado una tasa de crecimiento del 11,6% interanual en el cuarto trimestre, volviendo a los resultados que se registraban en la primera mitad de 1995, y superándose, definitivamente, la caída del año anterior. Este crecimiento de la producción industrial andaluza en los últimos meses de 1997, es aún más destacable si se tiene en cuenta que ha estado muy por encima del alcanzado a nivel nacional (7,5% interanual) y, en mayor medida, del registrado como media en la Unión Europea y en algunos de los países más industrializados, como EEUU o Japón.

De otro lado, es importante resaltar que, por segundo trimestre consecutivo, la producción industrial en Andalucía ha aumentado de manera generalizada en todos los subsectores, destacando, especialmente, la industria energética, la de transformación de metales y mecánica de precisión, y la división de bienes de equipo.

 


TODOS LOS SECTORES HAN TENIDO UNA CONTRIBUCIÓN POSITIVA AL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA, SIENDO DESTACABLE, EL EQUILIBRADO RITMO DE CRECIMIENTO QUE SE OBSERVA EN LOS SECTORES NO AGRARIOS.

 

Junto a este balance favorable de la actividad industrial que se manifiesta a través del IPIAN, la Encuesta de Opiniones Empresariales del Ministerio de Industria y Energía vuelve a mostrar en el cuarto trimestre un nuevo aumento del grado de utilización de la capacidad productiva instalada, que se sitúa en el 75,8%, dos puntos porcentuales superior al del mismo período del año anterior.

Todos estos resultados del sector se han reflejado en el mercado laboral, donde en el cuarto trimestre se ha registrado un aumento del empleo cifrado en el 6% interanual, el más elevado desde 1990, y superior al alcanzado a nivel nacional.

El sector de la construcción, también ha mantenido durante el cuarto trimestre el ritmo expansivo de la actividad que ha venido mostrando durante todo el ejercicio, registrándose, al mismo tiempo, un notable avance en sus expectativas de evolución futura.

Diferenciando entre el subsector de obra civil y la construcción residencial, sigue siendo la edificación de viviendas la actividad que presenta un mayor dinamismo, con un aumento del número de viviendas iniciadas del 22,7% interanual entre octubre y noviembre.

El paulatino descenso de los tipos de interés de los préstamos hipotecarios, que en el conjunto del año se han reducido en 1,83 puntos en el caso de los aplicados por los Bancos y 2,02 puntos en los de las Cajas de Ahorro, ha sido sin duda un factor que ha favorecido la reactivación de la demanda de viviendas y con ello ha animado la actividad del sector. A ello hay que unir, de otro lado, que durante el año 1997 se observa una notable estabilidad en el precio de las viviendas de renta libre, que aumenta como media en Andalucía un 1,6%, ritmo similar al de la inflación.

Por lo que se refiere al subsector de ingeniería civil, y no disponiéndose aún de resultados de la actividad en el cuarto trimestre, sí se puede afirmar que las expectativas de evolución siguen apuntando hacia una ralentización del ritmo descendente. Así, la licitación oficial aprobada para obra civil, si bien continua descendiendo (-10,18% interanual), lo hace a un ritmo menor que el observado en los trimestres anteriores.

Este resultado, unido al fuerte aumento de la licitación oficial para edificación (135'8% interanual), determina que el total de obra licitada en Andalucía en el cuarto trimestre, se haya cifrado en 92.287 millones de pesetas, con un crecimiento del 20% interanual, que confirma los síntomas de la recuperación futura de la obra pública.

La favorable evolución de la actividad constructora durante el cuarto trimestre del año no se ha trasladado con toda su intensidad al mercado laboral, donde el empleo en el sector se ha mantenido prácticamente estabilizado en el mismo nivel del cuarto trimestre del año anterior (-0,3% interanual), resultado que, en cualquier caso, supone una mejoría respecto al descenso registrado en el tercer trimestre.

El sector servicios, por su parte, ha mantenido en el cuarto trimestre de 1997 un elevado ritmo de crecimiento, que se extiende a todas las actividades, si bien continúa destacando, especialmente, el dinamismo del subsector turístico.

La Encuesta de Coyuntura Turística, que publica el Instituto de Estadística de Andalucía, refleja esta evolución del subsector en los últimos meses de 1997, cifrando en 3.559.197 personas, el número de turistas que han visitado la región entre octubre y diciembre, lo que ha supuesto un incremento del 18,2% con respecto al mismo trimestre del año anterior.

Asimismo, la Encuesta de Movimiento de Viajeros en Establecimientos Hoteleros del INE, ha vuelto a reflejar registros históricos en el último trimestre de 1997, con una entrada de viajeros en hoteles que asciende a 1.776.300 personas, un 12'9% superior a la de igual trimestre de 1996, siendo las pernoctaciones realizadas por los mismos de 5.289.000, lo que determina un crecimiento aún mayor (15,5% interanual).

Con ello, el grado medio de ocupación de los hoteles andaluces se ha situado en el cuarto trimestre de 1997 en el 48,8%, el más elevado que se conoce para este período del año desde que se dispone de información estadística (1980), y que supera en 2,9 puntos porcentuales el nivel alcanzado en el mismo período de 1996.

 

 

 

 

Estos resultados favorables de la actividad turística se han trasladado al mercado laboral, donde se intensifica el proceso de creación de empleo. Así, según la EPA, durante el cuarto trimestre de 1997 la población ocupada en la rama de hostelería se incrementa un 4,9% interanual, lo que en términos absolutos ha supuesto 5.600 empleados más que en el mismo período de 1996.

La información más avanzada disponible, correspondiente al mes de enero de 1998, muestra la continuidad de esta tendencia expansiva del subsector turístico, con una intensificación de los ritmos de crecimiento tanto de los viajeros alojados en hoteles como de las pernoctaciones realizadas por los mismos (26,7% y 22,1% interanual, respectivamente).

De otro lado, en el subsector de los transportes, el balance del cuarto trimestre ha sido también muy favorable, con resultados positivos en todos los medios, destacando, especialmente, el tráfico ferroviario.

En el resto de las actividades terciarias, y con información únicamente referida al empleo, destacan los crecimientos registrados en las actividades inmobiliarias y de alquiler, y en la intermediación financiera.

Con todo ello, el mercado laboral en el sector servicios ha mantenido en el cuarto trimestre el proceso de creación de empleo, con 8.630 ocupados más que en el mismo trimestre de 1996 (0,7% interanual).

Desde el punto de vista de la demanda agregada, durante el cuarto trimestre se ha mantenido la tendencia expansiva de evolución que ha venido mostrando a lo largo de todo el ejercicio, con una contribución positiva tanto de los componentes internos como de la vertiente externa. De esta forma, la demanda interna ha seguido mostrando un notable dinamismo, y en la vertiente externa, tras la ligera moderación del tercer trimestre, se ha vuelto a acelerar su ritmo de crecimiento.

En la demanda interna, se observa una mejora continuada en la inversión y un sostenido avance del consumo.

 


LOS COMPONENTES INTERNOS DE LA DEMANDA HAN ADQUIRIDO UN MAYOR PROTAGONISMO, DEBIDO A LA REACTIVACIÓN DEL CONSUMO, QUE SE UNE AL RITMO EXPANSIVO QUE YA VENÍA MOSTRANDO LA INVERSIÓN.

 

Así, respecto a la inversión, los distintos indicadores reflejan una notable aceleración del ritmo de crecimiento de la destinada a bienes de equipo. El Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN) de este tipo de bienes aumenta un 17,3% interanual en el cuarto trimestre, a lo que se une la elevada utilización de la capacidad productiva instalada, que finaliza el año en un nivel del 85,2%, más de 10 puntos por encima del registrado en el cuarto trimestre de 1996.

Esta evolución de la inversión en bienes de equipo se refleja, asimismo, en el fuerte aumento que la demanda de material de transporte ha experimentado a lo largo del año, registrándose en el cuarto trimestre un ritmo de crecimiento interanual del 9% en las matriculaciones de vehículos de carga.

En referencia al consumo, en el cuarto trimestre se ha confirmado su sostenido ritmo de avance, uno de los rasgos que caracterizan la expansión de la demanda en 1997. De este modo, la producción de bienes de consumo, según se desprende del IPIAN, consolida su positivo ritmo de crecimiento, alcanzando en el último trimestre del año una tasa interanual del 8'5%, que supera los resultados de los dos trimestres anteriores.

Al igual que ha venido ocurriendo a lo largo de todo el año, la demanda de consumo de bienes duraderos sigue siendo muy elevada, como queda reflejado en el número de matriculaciones de turismos, que muestra un fuerte ritmo de crecimiento (11'8% interanual en el cuarto trimestre).

En este mismo sentido se manifiestan las ventas en grandes superficies comerciales de Andalucía, que en términos globales han aumentado, en el cuarto trimestre, en un 1'8% interanual, una vez descontado el efecto de la inflación. Este resultado, que ha supuesto mantener el ritmo positivo de avance que empezó a reflejarse en el trimestre anterior, y que confirma la tendencia de recuperación de las mismas, viene determinado por el fuerte crecimiento registrado en el componente de bienes no alimenticios (4,6% interanual), mientras que las ventas de bienes alimenticios han seguido descendiendo (-1,6% interanual).

Esta tendencia de evolución se intensifica en los inicios del año 1998, y así en enero, las ventas en grandes superficies comerciales registran un crecimiento del 4,5% interanual, más acusado en el componente de bienes no alimenticios (5,6% interanual), si bien es muy significativo que las ventas de alimentación se incrementen en un 2,1% interanual.

Este comportamiento de la inversión y el consumo se ha reflejado en la demanda de financiación crediticia por parte de economías domésticas y empresas, que ha aumentado en un 11'9% interanual en el cuarto trimestre, muy por encima del 6'6% de crecimiento con que finalizó 1996.

Respecto a la vertiente externa de la demanda, y tras el tono moderado del trimestre anterior, en los últimos meses del año ha recibido un nuevo impulso, tanto en la captación de capital en concepto de inversiones extranjeras, como en las ventas a otros países.

 

 

 

 

 

Así, la inversión extranjera directa en empresas andaluzas ha ascendido a 129.699,37 millones de pesetas en el último trimestre de 1997, cuatro veces superior a la registrada en el mismo trimestre del año anterior. Con ello, en el conjunto del año 1997, el volumen global de inversión extranjera en Andalucía se ha elevado a 202.949,92 millones de pesetas, con un incremento del 153,4% respecto a 1996, muy por encima del crecimiento medio registrado a nivel nacional (22,9%).

 


EN EL MERCADO LABORAL, SE MANTIENE EL PROCESO DE CREACIÓN DE EMPLEO EN 1997, A UN RITMO SUPERIOR AL REGISTRADO A NIVEL NACIONAL.

 

Respecto al comercio exterior, cabe destacar que las exportaciones han vuelto a retomar un mayor dinamismo en el último trimestre del año, creciendo a un ritmo del 18,3% interanual, tras el tono algo más moderado del trimestre anterior. Junto a ello, las importaciones han continuado mostrando un fuerte ritmo de crecimiento (18,9% interanual en el trimestre), impulsadas por el avance de la demanda interna. Con todo, el saldo de la balanza comercial andaluza en el último trimestre de 1997 ha vuelto a ser de superávit (30.632 millones de pesetas), tras el negativo resultado que se registró en el trimestre anterior.

Esta aceleración del ritmo de crecimiento que se observa por el lado de la oferta y la demanda se ha trasladado al mercado laboral andaluz, que durante el cuarto trimestre de 1997 se caracteriza por una intensificación del proceso de creación de empleo y de incorporación de nuevos activos.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, en el cuarto trimestre de 1997 el ritmo de generación de empleo se cifra en un 2% interanual, lo que supone una aceleración respecto al resultado del trimestre anterior.

Con ello, en el conjunto del año 1997, la población ocupada en Andalucía asciende a 1.879.700 personas, el nivel más alto que se conoce desde que se dispone de esta información estadística (1977), y que supone un crecimiento respecto al año anterior del 3,2%, superior al registrado a nivel nacional (3%).

Este favorable balance del empleo en Andalucía en 1997 que se desprende de los resultados de la EPA, se confirma con los datos de afiliación de trabajadores al régimen de la Seguridad Social, que muestra un proceso creciente a lo largo del año, ascendiendo en el mes de diciembre a 2.030.448 personas, con un crecimiento del 3,8% respecto a igual mes del año anterior. Con ello, por término medio en el año, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en situación de alta laboral se ha incrementado en un 3,9%, de igual forma por encima del crecimiento medio alcanzado a nivel nacional (3,4%).

Volviendo al análisis de los datos de la EPA, y como ha venido poniéndose de manifiesto a lo largo de todo el año, durante el cuarto trimestre se ha producido un notable crecimiento de la ocupación en el colectivo de asalariados (4,3% interanual), mientras que los no asalariados han continuado con la tendencia decreciente.

Dentro del colectivo de asalariados, se registra un nuevo aumento de aquellos que tienen contrato con carácter indefinido, con una tasa de variación interanual del 1,1% en el cuarto trimestre, lo que lleva a que el crecimiento medio del empleo indefinido en 1997 haya sido del 3,7%.

Junto a ello, los ocupados asalariados con contrato temporal, han presentado en el último trimestre de 1997 un ritmo de crecimiento del 8,7% interanual, consecuencia de los elevados aumentos que, en términos absolutos, se han registrado en el sector primario y en los servicios.

Diferenciando entre el sector público y el privado, y por tercer trimestre consecutivo, todo el empleo generado lo ha sido en este último, intensificándose su ritmo de crecimiento hasta alcanzar un 3,2% interanual. Frente a ello, el empleo en el sector público ha registrado un nuevo descenso (-2,1% interanual), si bien menos acusado que en el trimestre anterior. Con todo, en el conjunto del año, el empleo en el sector privado se ha incrementado un 4,4%, por encima de los crecimientos que se vienen registrando en el sector desde que en 1994 se inicia la actual etapa de creación de empleo.

Según el sexo, en el cuarto trimestre de 1997 ha vuelto a aumentar en mayor medida el empleo femenino respecto al masculino. Así, mientras que la población ocupada femenina aumenta un 3,3% interanual, el empleo masculino crece un 1,4% interanual. De esta forma, más de la mitad (53,6%) de todo el empleo generado entre el cuarto trimestre de 1996 y el mismo período de 1997, ha sido femenino.

 


EL RITMO DE CRECIMIENTO DE LOS PRECIOS EN ANDALUCÍA HA EXPERIMENTADO UNA NOTABLE CONTENCIÓN, REDUCIENDOSE LA TASA DE INFLACÍON EN 1,3 PUNTOS EN EL CONJUNTO DEL AÑO.

 

La evolución del empleo en Andalucía en el cuarto trimestre ha venido acompañada, al mismo tiempo, de una aceleración en el ritmo de incorporación de nuevos activos. De esta forma, la población activa en los tres últimos meses del año ha superado en 51.900 personas la cifra del mismo período de 1996, lo que ha supuesto un aumento en términos relativos del 1,9% interanual, nuevamente por encima del crecimiento a nivel nacional (1,1%).

Con ello, los activos han ascendido en el cuarto trimestre a 2.783.100 personas, situándose la tasa de actividad enAndalucía en el 49,05%, un máximo histórico, y 0,4 puntos por encima de la registrada en el mismo período de 1996. Este resultado ha permitido, asimismo, seguir acortando el diferencial con la tasa de actividad española, que pasa de 1,14 puntos en el último trimestre de 1996, a 0,9 puntos al finalizar el año 1997.

 

 

 

 

Diferenciando según el sexo, continúa la tendencia de los últimos años de mayores crecimientos relativos de la población activa femenina respecto a la masculina. Así, la incorporación de mujeres al mercado laboral ha alcanzado un ritmo del 3,7% interanual, acelerándose la trayectoria expansiva de los trimestres anteriores, mientras la población activa masculina crece un 0,8% interanual.

Todo ello ha provocado, al igual que ocurrió en el trimestre anterior, que en el cuarto trimestre, y debido al mayor crecimiento relativo de la población activa sobre los ocupados, se produzca un aumento en el número de desempleados del 1,7% interanual.

La información más avanzada de la EPA, correspondiente al mes de diciembre de 1997, media de los meses de noviembre, diciembre y enero de 1998, y que constituye un avance del primer trimestre del año 1998, apunta una intensificación del ritmo de crecimiento del empleo, que se cifra en un 2,8% interanual, por encima de la tasa registrada en los meses anteriores. Junto a ello, el ritmo de incorporación de población activa ha continuado siendo elevado (1,6% interanual), y superior al alcanzado a nivel nacional (1,2%), lo que no ha impedido que se retome la senda de descenso del número de parados (-1,2% interanual).

De otro lado, las cifras de paro registrado en las oficinas del INEM muestran un proceso continuo de reducción a lo largo del año, si bien a un ritmo cada vez menos intenso, alcanzando una caída del 4% interanual en el mes de diciembre. La última información disponible, correspondiente al mes de febrero de 1998, corrige esa tendencia, y sitúa el número de desempleados en 435.670 personas, la más baja para ese mismo período desde 1982, con un descenso en términos relativos del 5% interanual.

Con ello, la tasa de paro registrado sobre la población activa se ha situado en febrero de 1998 en el 15,65%, 1,1 puntos inferior a la del mismo mes del año anterior, siendo el diferencial con la tasa de paro nacional de 2,9 puntos porcentuales.

En el capítulo de precios, en los últimos meses de 1997, la economía andaluza ha seguido caracterizándose por la notable tendencia de contención de la inflación.

El Indice de Precios al Consumo (IPC), finaliza el año 1997 con un crecimiento interanual del 1'6% en diciembre, el más bajo que se conoce al finalizar un año desde que se dispone de esta información estadística, y cuatro décimas por debajo de la media nacional.

Este dato pone de manifiesto que, durante 1997, el ritmo de crecimiento de los precios en Andalucía ha experimentado una notable contención, reduciéndose la tasa de inflación en 1'3 puntos respecto a la alcanzada a finales del año anterior, ligeramente más acusado que el descenso registrado a nivel nacional (1'2 puntos porcentuales).

Además, hay que señalar que, por primera vez desde la incorporación de España a la actual Unión Europea, la tasa de inflación andaluza se ha situado significativamente por debajo de la media comunitaria (2%), contribuyendo a que España cumpla el objetivo establecido en el Tratado de Maastricht en materia de inflación.

La información más reciente que se conoce refleja que, a comienzos de 1998, el ritmo de crecimiento de los precios ha vuelto a moderarse, situándose la tasa de inflación en febrero en el 1'5%, nuevamente por debajo de la media nacional (1'8%).

En cuanto a los salarios, el año 1997 ha finalizado con un incremento de los salarios pactados en convenios colectivos del 3'14%, ocho décimas inferior al resultado de finales de 1996.

Esta moderación en el ritmo de crecimiento de los salarios ha sido, en cualquier caso, menos acusada que la contención de la inflación, lo que ha determinado que durante 1997 prosiga la recuperación de los salarios reales iniciada en el año anterior.

A comienzos de 1998, los salarios han vuelto a moderar su ritmo de crecimiento, cifrándose en el 2'69% interanual en enero, el más bajo que se conoce desde que se tiene esta información, y que supera nuevamente el aumento pactado a nivel nacional (2'49%), donde también se ha intensificado el proceso de contención.

 

 

 

Economia andaluza. Indicadores economicos

(tasas de variación interanual)

1997

1995

1996

I
II
III
IV

OFERTA Y DEMANDA

IPIAN

6,7

-2,5

9,4

6,5

7,6

11,6

IPIAN b. consumo

-0,9

-6,2

21,7

7,1

6,5

8,5

IPIAN b. intermedios

7,1

-3,2

1,8

0,5

3.8

11,0

IPIAN b. inversión

21,2

5,0

2,2

14,2

15,9

17,3

Consumo de cemento

9,0

-6,9

14,1

11,2

13,0

13,2

Matriculación de turismos

-7,1

14,8

12,1

16,1

12,5

11,8

Matriculación vehículos carga

-1,6

22,0

27,7

31,0

26,0

9,0

MERCADO DE TRABAJO

Ocupados

2,6

5,2

7,3

2,9

0.5

2,0

Tasa de paro (1)

33,9

32,5

30,8

31,7

32.7

31,9

Tasa de actividad (2)

47,4

48,3

48,9

48,5

48.5

49,1

Paro registrado

-7,7

-10,0

-10,3

-7,1

-6.6

-4,6

PRECIOS Y SALARIOS

IPC

4,7

3,5

2,0

1,0

1.2

1,6

IPC alimentación

5,4

3,4

0,1

-1,5

-1.0

0,4

IPC no alimentación

4,4

3,6

2,9

2,2

2.4

2,2

Incremento salarial

4,0

3,97

3,29

3,35

3,27

3,16

COMERCIO EXTERIOR

Exportaciones

10,2

16,7

20,6

18,4

10,3

18,3

Importaciones

17,6

8,5

24,1

9,7

22,3

18,9

NOTAS: (1) % sobre población activa.
 
 
       (2) % sobre población > 16 años
 
 
FUENTE: IEA; SEOPAN; DGT; INE; INEM; Mº Trabajo; DA.
 
 
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.
 
 
 


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