EN LOS ULTIMOS MESES DE 1997, LA ECONOMÍA INTERNACIONAL HA SEGUIDO ESTANDO MARCADA POR LA CRISIS FINANCIERA ASIÁTICA, SI BIEN LAS REPERCUSIONES NO ESTÁN SIENDO SIGNIFICATIVAS EN LAS ECONOMÍAS OCCIDENTALES MÁS INDUSTRIALIZADAS.

En los últimos meses de 1997, la evolución de la economía internacional ha seguido estando marcada por la crisis financiera que ha afectado a las principales economías del sudeste asiático, frenando el proceso de crecimiento de estos países y los de su área más próxima, y provocando tensiones en los mercados financieros internacionales. En cualquier caso, las repercusiones en las economías occidentales más industrializadas no han sido apreciables, observándose una evolución muy positiva, con una aceleración del ritmo de crecimiento económico.

En este contexto, los precios han seguido caracterizándose por la moderación, siendo importante destacar los notables avances en la reducción de la tasa de inflación en los países en desarrollo, mientras que en las economías con una posición cíclica más avanzada se ha confirmado un cierto repunte inflacionista al finalizar el año.

En el ámbito del mercado de trabajo, por contra, la situación no muestra una significativa mejoría, si bien la evolución ha sido diferenciada según los distintos países. Así, mientras que en algunos, entre los que destacan las economías anglosajonas, se ha comenzado a crear empleo, propiciando una reducción de la tasa de paro, en otros todavía se observa una gran resistencia al descenso.

Respecto al comercio internacional, la continuada expansión de las economías occidentales ha favorecido un mayor dinamismo de los intercambios comerciales, que han registrado en el conjunto del año un ritmo de crecimiento superior al de la economía mundial.

 

 

 

Analizando con mayor detalle la evolución de la economía internacional en los últimos meses de 1997, son de destacar los resultados alcanzados en EEUU, donde el ritmo de crecimiento ha vuelto a acelerarse en el cuarto trimestre del año, estimándose un 4'3% interanual, el más elevado de los últimos trece años.

Este significativo crecimiento del PIB viene ligado al gran dinamismo que refleja la demanda interna, tanto el consumo como la inversión, compensando la menor aportación del componente externo de la demanda, ante la desaceleración del ritmo de crecimiento de las exportaciones. Desde la perspectiva de la oferta, destaca la favorable evolución de la producción industrial, que en el último trimestre del año ha registrado una importante reactivación, con un aumento interanual del 5'7%, una tasa desconocida desde finales de 1994, observándose, asimismo, una elevada utilización de la capacidad productiva instalada.

Y este intenso crecimiento económico no ha derivado en tensiones inflacionistas, de manera que los precios han continuado bajo control, debido, entre otros factores, a la moderación de los precios de las materias primas y la apreciación del dólar. En el cuarto trimestre de 1997, el ritmo de crecimiento interanual del IPC se ha situado en el 1'9%, pudiéndose afirmar que la economía norteamericana está atravesando el período de más baja inflación que se conoce en un ciclo expansivo.


EN EL ÁREA INDUSTRIALIZADA SE OBSERVA UNA ACELERACIÓN DEL RITMO DE CRECIMIENTO, CONSOLIDANDOSE LA EXPANSIÓN ECONOMICA DE LOS PAISES COMUNITARIOS.

En cuanto al mercado laboral, se ha puesto de manifiesto una creciente capacidad de creación de empleo, situándose la tasa de paro en el cuarto trimestre en el 4'7%, la más baja de los últimos veinticuatro años, nivel que, prácticamente, puede considerarse como de pleno empleo.

Otro dato que avala la favorable evolución de la economía norteamericana durante 1997, es la contención del déficit público, que se ha reducido hasta el 1'2% del PIB, desde el 1'6% del año anterior.

Frente a esta consolidación de la expansión económica en EEUU, la situación en Japón se ha visto agravada en los últimos meses de 1997 por la repercusión de la crisis asiática, así como por los problemas que atraviesa su sistema financiero. De esta forma, la economía japonesa presenta la situación más debilitada desde la crisis del petróleo de 1974 y, según la propia Agencia de Planificación Económica del país, puede afirmarse que se está atravesando una etapa de estancamiento, estimándose una caída del PIB en el cuarto trimestre del 0'6% interanual.

La pérdida de competitividad del yen, tras la escalada de depreciaciones en las economías del sudeste asiático, ha moderado el crecimiento de las exportaciones japonesas, lo que teniendo en cuenta además que alrededor de un 44% de las ventas al exterior se dirigen a la zona asiática, está perjudicando de manera notable su comercio exterior, uno de los principales motores del crecimiento de la economía. Esta situación está afectando negativamente los niveles de producción manufacturera, que también está acusando la atonía del consumo interno.

 


LOS PRECIOS SIGUEN MOSTRANDO UN COMPORTAMIENTO MUY MODERADO, DESTACANDO LOS IMPORTANTES AVANCES EN LA REDUCCIÓN DE LA TASA DE INFLACCIÓN EN LOS PAISES EN DESARROLLO.

En este contexto de debilidad de la demanda interna, la inflación ha cedido tres décimas en diciembre hasta situarse en el 1'8% interanual, en cualquier caso la más elevada al finalizar un año desde 1991.

En la Unión Europea, la expansión económica ha continuado consolidándose en el cuarto trimestre de 1997, estimándose un ritmo de crecimiento global del 2'8% interanual, siendo importante señalar que los países con un proceso de recuperación más atrasado también han mostrado un avance. Esta favorable evolución ha propiciado, según Eurostat, una mejora del indice de confianza económica en la UE, lo que se debe, básicamente, al aumento de las expectativas de producción. A pesar de ello, persiste el problema de desempleo estructural que caracteriza a la mayoría de países comunitarios, sin que se registren avances en el proceso de creación de empleo y reducción de la tasa de paro.

En cuanto al comportamiento de los precios, la moderación en su ritmo de crecimiento ha continuado siendo la nota dominante. Así, en el mes de diciembre, el IPC armonizado del conjunto de países comunitarios ha registrado un incremento del 1'7% interanual, situándose el límite máximo para cumplir el criterio establecido en el Tratado de Maastricht en esta materia en el 2'7%, objetivo que tan sólo incumple Grecia.

 

 

 

 

Reino Unido destaca entre los países comunitarios con una posición más avanzada en el ciclo, con un crecimiento interanual del PIB del 3'1% en el cuarto trimestre, por lo que puede afirmarse que 1997 ha sido uno de los mejores ejercicios económicos de la última década en este país. Esta positiva evolución ha permitido que mejore el funcionamiento del mercado laboral, presentando una de las tasas de paro más baja entre los países de la Unión Europea (7% en el cuarto trimestre de 1997).

En cuanto al comportamiento de los precios, en la segunda mitad del año, se han observado ciertas tensiones inflacionistas, registrándose un aumento del IPC cifrado en un 3'7% interanual en el cuarto trimestre, que supera ampliamente el 2% de promedio de la UE.

En Francia, el crecimiento económico se mantiene prácticamente estabilizado en torno al 2'6% interanual desde el segundo trimestre del año, lo que avala su sostenido ritmo de evolución, estimándose un crecimiento del 2'7% durante el cuarto trimestre, similar al del conjunto de países comunitarios. El sector exterior continúa contribuyendo activamente al crecimiento, mientras la demanda interna se mantiene debilitada, con una expansión notablemente inferior al promedio de la UE (1'3% interanual en el cuarto trimestre, frente al 2'4% de la UE).

El comportamiento de la actividad productiva ha favorecido una cierta mejora en el mercado de trabajo, produciéndose un descenso de la tasa de paro en diciembre, que se sitúa en el 12'2%, frente al 12'5% de principios de año. Junto a ello, los precios continúan bajo control, con un ritmo de crecimiento interanual cifrado en el 1'2% en el último trimestre del año.

 


EN EL AMBITO DEL MERCADO DE TRABAJO NO SE APRECIA UNA SIGNIFICATIVA MEJORÍA, OBSEVANDOSE UNA GRAN RIGIDEZ AL DESCENSO DEL DESEMPLEO.

Por su parte, la economía alemana sigue avanzando hacia la recuperación, estimándose una ligera aceleración del ritmo de crecimiento del PIB hasta alcanzar el 2'7% interanual en el cuarto trimestre, frente al 2'3% del trimestre anterior. Ello se debe, en buena medida, al mayor dinamismo que está reflejando la demanda interna, que empieza a desplazar al comercio exterior como motor de la reactivación.

A pesar de este mayor dinamismo, el mercado de trabajo sigue atravesando una difícil situación, registrando un notable incremento de la tasa de paro, que se sitúa en el 11'2% en el cuarto trimestre, frente al 9'9% del trimestre anterior. Los precios, sin embargo, muestran un favorable comportamiento, con una tasa de inflación ligeramente inferior al promedio de la Unión Europea (1'8% y 2%, respectivamente).

La economía italiana, aunque con cierto retraso, también se está incorporando al ciclo de recuperación que caracteriza a los países comunitarios. En el cuarto trimestre, el crecimiento del PIB se estima en un 2% interanual, uno de los más bajos de la UE, pero significativamente superior al 0'2% de igual período del ejercicio anterior.

 

 

La evolución de la inflación, por otra parte, también ha sido favorable durante el cuarto trimestre, registrando el IPC un aumento del 1'6% interanual, inferior en cuatro décimas al promedio de la UE. Sin embargo, el mercado de trabajo aún no muestra síntomas de mejoría, permaneciendo la tasa de paro situada en el 12'4% de la población activa.

Respecto a los países en desarrollo, hay que señalar la diferente evolución que caracteriza a América latina, que está atravesando un período de sólido crecimiento, frente al panorama más adverso de los países asiáticos.

Así, la economía latinoamericana continúa consolidando su ritmo de expansión, estimándose un crecimiento real en el conjunto del año 1997 del 5'3%, el mejor resultado de los últimos veinticinco años, según la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina (CEPAL). En este contexto global de notable dinamismo, Brasil constituye una excepción, siendo el país de América Latina más afectado por la crisis de los mercados asiáticos, y en el que se ha registrado una fuerte apreciación de su moneda frente al dólar. Por ello, el gobierno ha intervenido adoptando severas medidas, entre las que resalta el fuerte aumento de los tipos de interés.

En cuanto a los países asiáticos, tras la crisis desatada durante el verano, en los últimos meses de 1997 han persistido las dificultades por las que atraviesan sus economías. En este sentido, la situación sigue estando caracterizada por una devaluación generalizada de sus monedas, elevados tipos de interés, pérdidas en los mercados bursátiles y exceso de capacidad productiva instalada. Por otra parte, si en un primer momento la crisis afectó a las economías de nivel medio del Sudeste asiático, como Tailandia, Malasia, Indonesia y Filipinas, ahora se ha generalizado a buena parte del resto de economías de la región, afectando a países que hasta hace poco se consideraban como modelos de crecimiento emergente, como es el caso de Corea del Sur, Singapur, Hong-Kong, o incluso Japón.

 

 

 

En este contexto, la evolución de los mercados financieros y cambiarios internacionales ha estado marcada por las incertidumbres sobre el grado de repercusión de la crisis asiática en otras áreas. Esta situación, ha determinado que la política monetaria adoptada por los distintos países se haya dirigido en función de sus respectivas previsiones de inflación, con aumentos de los tipos de interés oficiales en algunos países comunitarios como Alemania y el área del marco, y descensos destacados en Italia y España. En cuanto a los tipos de interés a largo plazo, la tendencia generalizada ha sido la continuidad de los descensos.

En el ámbito de los mercados de cambio, la nota dominante ha sido la inestabilidad de las divisas asiáticas, lo que ha propiciado una fuerte apreciación del dólar frente a las mismas, entre ellas, el yen, que ha mostrado una gran debilidad a finales de año, llegando a caer a su nivel más bajo frente al dólar en los últimos cinco años. Frente a ello, las monedas del Sistema Monetario Europeo han mantenido una notable estabilidad, registrándose una cierta convergencia de la libra irlandesa hacia su paridad central.

En lo que se refiere al comercio mundial, se ha seguido experimentando una notable expansión con un crecimiento cifrado en el 7% en 1997, según la Organización Mundial del Comercio (OMC), frente al 6'2% del año anterior, superando ampliamente el crecimiento mundial del PIB en este año, estimado en un 4%. Esta favorable evolución se sustenta, básicamente, en el fuerte crecimiento de la demanda en EEUU y América Latina, así como en la recuperación de Europa occidental, que ha impulsado notablemente los intercambios comerciales.

El fuerte crecimiento de los intercambios ha venido acompañado de una intensificación de los desequilibrios comerciales de EEUU y Japón. Así, el déficit comercial norteamericano ha registrado en 1997 la cifra más alta de los últimos nueve años, con un incremento del 2'4% respecto a 1996, alcanzando el déficit con Japón una cifra récord.


AUNQUE LAS PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL PARA 1998 SON MENOS OPTIMISTAS DESDE QUE SE DESENCADENÓ LA CRISIS ASIÁTICA, NO ES PREVISIBLE QUE LA UE SE VAYA A VER MUY AFECTADA.

Respecto al comercio exterior de Japón, el mayor incremento de las exportaciones respecto a las importaciones, impulsadas por la debilidad del yen, ha propiciado un nuevo incremento del superávit comercial, especialmente con la UE (67'3%) y EEUU (25'4%).

En un contexto económico marcado por las incertidumbres sobre las repercusiones de la crisis que atraviesan los países asiáticos, las perspectivas de la economía mundial son menos optimistas que hace unos meses, llevando acabo los distintos organismos internacionales una revisión a la baja de sus estimaciones de crecimiento.

Así, el Banco Mundial, al igual que hiciera el FMI en sus previsiones de diciembre, ha reducido la estimación de crecimiento de la economía mundial para 1998, situándola en el 2'6%, medio punto por debajo de lo previsto anteriormente.

Ambos organismos coinciden en afirmar que Japón será el país industrializado más afectado por la crisis financiera asiática, situándose su crecimiento alrededor del 1%. Frente a ello, la economía de EEUU, y especialmente de los países europeos, no parece que se vaya a ver tan influenciada, previendo el FMI tasas de crecimiento del 2'4% y 2'7%, respectivamente, en 1998.

En cuanto a los países Latinoamericanos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera que, en términos generales, no existen riesgos de extensión de la crisis asiática, ya que la experiencia de la crisis de México de 1995 y las reformas estructurales emprendidas, han contribuido a paliar los efectos contagiosos de las turbulencias asiáticas. En cualquier caso, las previsiones son menos optimistas que para 1997, esperando un crecimiento del PIB próximo al 3%.

Por otra parte, tanto el FMI como la OCM, consideran que es posible que el comercio de mercancías se contraiga en 1998, debido a la contención del consumo en las economías asiáticas, a lo que hay que unir que la devaluación de sus monedas, y por tanto, el encarecimiento de sus exportaciones, puede suponer a EEUU un incremento del déficit comercial con aquellos países con los que mantiene una mayor nivel de intercambios.

 

 

 

Entorno Económico. Principales indicadores económicos

 

ESPAÑA

ALEMANIA (1)

R. UNIDO

FRANCIA

UE

EE.UU.

JAPÓN

OCDE (2)

PRODUCTO INTERIOR BRUTO (3)

I Trim 97

3,2

2,5

2,9

1,4

1,9

4,0

2,8

3,0

II Trim 97

3,4

2,2

3,5

2,6

2,7

3,4

-0,2

2,8

III Trim 97

3,5

2,3

3,7

2,5 (p)

2,4 (p)

3,9

1,0

2,8 (p)

IV Trim 97

3,6

2,7 (p)

3,2

2,7 (p)

2,8 (p)

4,3 (p)

-0,6 (p)

3,2 (p)

DEMANDA INTERNA (3)

I Trim 97

1,8

1,8

2,7

0,4

1,3

4,3

2,2

3,0

II Trim 97

2,3

0,9

3,8

0,8

2,3

3,7

-1,9

2,8

III Trim 97

3,2

0,9

4,0

1,4

2,4

4,2

-0,4

2,8 (p)

IV Trim 97

3,7

1,6 (p)

4,3 (p)

1,3 (p)

2,4 (p)

4,2 (p)

-1,3 (p)

2,8 (p)

INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL (3,4)

I Trim 97

0,8

3,6

1,3

1,2

2,2

4,6

6,2

3,9

II Trim 97

9,2

3,5

1,6

3,3

3,5

4,2

6,5

4,2

III Trim 97

8,9

4,2

2,4

4,2

4,4

4,9

4,2

4,7

IV Trim 97

7,5

-
-
-
-

5,7

-
-

INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO (3)

I Trim 97

2,5

1,7

2,7

1,5

2,1

2,9

0,5

3,0

II Trim 97

1,6

1,6

2,7

0,9

1,7

2,3

2,0

2,7

III Trim 97

1,8

2,0

3,5

1,3

1,9

2,2

2,0

-

IV Trim 97

2,0

1,8

3,7

1,2

2,0

1,9

-
-

TASA DE PARO (5)

I Trim 97

21,5

9,4

7,5

12,5

10,8

5,3

3,3

7,5

II Trim 97

20,9

9,6

7,2

12,6

10,7

4,9

3,7

7,3

III Trim 97

20,5

9,9

7,1

12,6

10,7

4,9

3,4

7,3

IV Trim 97

20,3

11,2

-
-
-

4,7

-
-

EMPLEO (3)

I Trim 97

3,3

-1,5

2,1

-0,3

0,2

2,5

1,6

1,3

II Trim 97

2,9

-1,5

1,0

-0,1

0,3

2,4

1,4

1,3

III Trim 97

2,7

-
-
-
-

2,1

0,7

-

IV Trim 97

2,9

-
-
-
-
-
-
-

BALANZA POR CUENTA CORRIENTE (6)

I Trim 97

3,6

-6,9

2,2

9,1

-

-40,0

15,4

-

II Trim 97

2,9

1,5

1,5

11,6

-

-39,0

26,4

-

III Trim 97

1,6

-
-
-
-
-
-
-

IV Trim 97

-
-
-
-
-
-
-
-

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

I Trim 97

5,9

3,2

6,2

3,3

-

5,4

0,5

-

II Trim 97

5,3

3,2

6,5

3,4

-

5,7

0,6

-

III Trim 97

5,3

3,2

7,1

3,4

-

5,6

0,6

-

IV Trim 97

5,0

3,7

7,5

3,6

-

5,7

0,6

-

Notas: 
 
(p) previsiones, tomado del Boletín Económico del Banco de España (enero 98)
 
(1) datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania occidental
 
(2) el IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía
 
(3) % variaciones anuales
 
(4) serie corregida de variaciones estacionales
 
(5) % sobre población activa
 
(6) Saldos en miles de mill. de dólares
 
 
Fuente: OCDE, Comisión Europea, INE, Banco de España
 
 
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía.

Estimaciones y previsiones económicas. Período 1996-99(1)

OCDE
FMI

1997

1998

1999

1997

1998

PIB

MUNDO

_

_

_

4,1

3,5

Países en desarrollo

_

_

_

5,9

4,9

Países en transición

_

_

_

1,9

3,4

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

3,0

2,7

2,6

2,8

2,4

España

3,2

3,6

3,6

3,1

3,5

EE.UU.

3,8

2,7

1,9

3,8

2,4

UE

2,6

2,8

2,8

2,6

2,7

Alemania

2,4

3,0

2,9

2,3

2,6

Japón

0,5

1,7

2,1

1,0

1,1

INFLACIÓN

Países en desarrollo

_

_

9,0

8,1

Países en transición

_

_

29,2

14,6

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (2)

1,7

1,7

1,9

1,6

1,8

España

1,9

2,5

2,6

2,0

2,2

EE.UU.

2,0

1,9

2,2

2,0

2,4

UE

1,8

2,0

2,0

1,6

1,9

Alemania

0,9

1,2

1,5

0,6

1,3

Japón

1,1

0,8

0,5

0,7

1,3

TASA DE PARO (3)

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

7,3

7,0

6,9

7,5

7,4

España

21,0

20,0

19,0

20,8

19,9

EE.UU.

5,0

4,7

5,0

5,0

5,2

UE

11,3

10,9

10,5

11,1

10,8

Alemania

11,4

11,4

10,9

11,5

11,4

Japón

2,2

2,4

2,5

3,4

3,3

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

EE.UU.

5,1

5,6

5,6

_

_

Alemania

3,3

4,1

4,6

_

_

Japón

0,6

0,6

1,1

_

_

COMERCIO MUNDIAL

_

_

-

8,6

6,2

Notas: 
 
(1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria
 
 
(2) las estimaciones de la OCDE no incluyen a los países con elevadas tasas de inflación durante la
 
 
década de los noventa (República Checa, Grecia, Portugal, Turquía, Méjico, Hungria, Polonia)
 
 
(3) % sobre población activa
 
 
Fuente: OCDE (diciembre 97), FMI (septiembre 97)
 
Elaboración: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía
 


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