LA ECONOMÍA ESPAÑOLA HA REGISTRADO UN RITMO DE CRECIMIENTO ACELERADO A LO LARGO DE 1997, ALCANZANDO UNA TASA MEDIA DE AUMENTO DEL PIB DEL 3,4%.
 

La economía española ha mantenido en el cuarto trimestre de 1997, un ritmo ascendente de evolución, registrando un incremento real del PIB del 3,6% interanual, una décima superior al del trimestre anterior, según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE. Con este resultado, el crecimiento medio en el año 1997 se ha situado en el 3,4%, por encima del 2,3% registrado en 1996.

Desde el punto de vista de la oferta, en el último trimestre del año se han mantenido las tendencias de evolución que se venían observando en los meses anteriores, destacando el dinamismo del conjunto de actividades no agrarias, mientras el sector primario continúa en una fase contractiva.

Por el lado de la demanda, la vertiente interna se ha consolidado como el motor del crecimiento de la economía española, con un aumento interanual del 3,7%, medio punto superior al registrado en el trimestre anterior, y desplazando totalmente a la demanda externa, que ha tenido una contribución negativa a la variación del PIB en el cuarto trimestre del año.

 

 

 

 

Esta favorable evolución de la actividad productiva y la demanda se ha reflejado en el mercado laboral, en una ligera aceleración del proceso de creación de empleo y de reducción del número de desempleados. De otro lado, en el capítulo de precios, la tasa de inflación se ha mantenido prácticamente estabilizada en el mismo nivel en los últimos meses de 1997, finalizando el año en el mínimo histórico del 2%. Esta notable moderación de los precios ha llevado al Banco de España a recortar en dos ocasiones el tipo de interés oficial a lo largo del trimestre, iniciándose el año 1998 con una nueva reducción en el mes de febrero.

Analizando con mayor profundidad el cuadro macroeconómico desde la perspectiva de la oferta, destaca el notable dinamismo del sector industrial, al igual que ha ocurrido a lo largo de todo el año. Así, el Valor Añadido Bruto (VAB) generado por el sector ha registrado una tasa real de crecimiento del 5,2% en relación con el cuarto trimestre de 1996, similar a la que se venía mostrando desde el segundo trimestre.

Junto a ello, el Indice de Producción Industrial (IPI), presenta en el cuarto trimestre un incremento cifrado en el 7,5% interanual, porcentaje que, aunque elevado, supone una ligera desaceleración en la trayectoria expansiva que se venía observando desde principios de año.

 

DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA OFERTA, DESTACA EL DINAMISMO DEL CONJUNTO DE SECTORES NO AGRARIOS, MIENTRAS EL PRIMARIO SE ENCUENTRA EN UNA FASE CONTRACTIVA.

 

Tras la industria, el mayor ritmo de crecimiento ha correspondido al sector de la construcción, que ha dejado atrás, definitivamente, la etapa recesiva registrada en 1996. De esta forma, el sector ha entrado en una senda de crecimiento acelerado, que se confirma en el cuarto trimestre, al alcanzar una tasa de variación interanual del 3,8%, un punto y medio superior a la del trimestre anterior. La favorable trayectoria de la obra residencial, así como la mejora de la obra pública, son las causas que determinan esta evolución.

Algunos indicadores de seguimiento de la actividad en el sector, como el consumo aparente de cemento, confirmanesta evolución, manteniendo desde el segundo trimestre un elevado ritmo de crecimiento, que en el último trimestre del año se cifra en el 9,8% interanual.

Por su parte, el sector servicios, que ha presentado una notable estabilidad en su ritmo de crecimiento a lo largo de todo el año, alcanza en el cuarto trimestre un incremento real del VAB del 3,1% interanual, muy similar al de trimestres anteriores, contribuyendo con 1,7 puntos al crecimiento global del PIB. El mayor dinamismo ha vuelto a corresponder a los servicios destinados a la venta, si bien su aumento (3,9% interanual) ha sido inferior en una décima al registrado en el tercer trimestre. Esto se ha debido, en parte, a la ligera ralentización en el ritmo de expansión de la actividad comercial, mientras que, en el lado opuesto, la hostelería, transporte, y comunicaciones, presentan un ritmo acelerado. Por su parte, los servicios no destinados a la venta muestran una desaceleración aún más pronunciada, con una tasa de crecimiento del 0,4% interanual.

Finalmente, en lo que respecta al sector primario, las extraordinarias cifras de producción agraria que se registraron en 1996 han condicionado la evolución en el presente año, determinando que desde el segundo trimestre de 1997 la contribución del sector al incremento del PIB haya sido negativa. Concretamente, en el cuarto trimestre, ésta ha sido de -0,1 puntos porcentuales, cifrándose el descenso del valor añadido de las ramas agraria y pesquera en el 4,4% interanual.

Por el lado de la demanda, el crecimiento de la economía española en el cuarto trimestre se ha debido a la favorable evolución de la vertiente interna, ya que el sector exterior, por primera vez en los últimos dos años, ha tenido una aportación negativa a la variación del PIB (-0,1 puntos).

De esta forma, la demanda interna ha mantenido la trayectoria expansiva iniciada a principios de año, registrando un crecimiento del 3,7% interanual en el último trimestre. Diferenciando por componentes, destaca, principalmente, el dinamismo de la inversión, que se une al sostenido ritmo de crecimiento del consumo privado, en ambos casos favorecidos por el descenso de los tipos de interés, las bajas tasas de inflación, y el mantenimiento del proceso de creación de empleo, lo que en definitiva ha favorecido el aumento de la renta familiar disponible.

 

 


LA DEMANDA INTERNA SE HA CONSOLIDADO COMO EL MOTOR DEL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA EN EL CUARTO TRIMESTRE DE 1997, MIENTRAS QUE EL SECTOR EXTERIOR HA TENIDO UNA CONTRIBUCIÓN NEGATIVA.

 

En concreto, la Formación Bruta de Capital Fijo ha registrado en el cuarto trimestre una elevada tasa de crecimiento (6,9% interanual), ocho décimas por encima del resultado del trimestre anterior. Esta aceleración de la inversión se ha observado tanto en el segmento de bienes de equipo como en la construcción, si bien el componente más dinámico sigue siendo la formación bruta de capital en bienes de equipo, con una tasa de variación interanual del 12,1%. Por su parte, la inversión en construcción ha confirmado definitivamente su recuperación, con un aumento cifrado en el 3,5% interanual, lo que ha supuesto superar definitivamente la fase contractiva atravesada en el año anterior.

El consumo privado ha vuelto a tener una aportación muy importante al crecimiento global de la economía española en el cuarto trimestre, cifrándose en 2,1 puntos porcentuales. No obstante, su tendencia de evolución ha sido más moderada, sobre todo en lo que respecta al gasto alimenticio, manteniendo el mismo ritmo de crecimiento que en el tercer trimestre (3,3% interanual). De otro lado, el consumo público ha finalizado 1997 superando la trayectoria negativa con la que comenzó, registrando un crecimiento del 1,8% interanual.

En lo que respecta al sector exterior, cabe señalar el dinamismo que han mantenido tanto las exportaciones como las importaciones, acelerando en ambos casos su ritmo de crecimiento, si bien de manera más acusada en estas últimas, lo que ha provocado que la contribución de la vertiente externa al crecimiento global del PIB haya sido negativa.

En el mercado de trabajo, durante el cuarto trimestre de 1997, se ha acelerado ligeramente el proceso de creación de empleo y reducción del número de parados. Según la Encuesta de Población Activa, que elabora el INE, la población ocupada ha aumentado un 3% interanual, lo que en valores absolutos supone que a finales de año había 371.000 empleados más que en el último trimestre de 1996. Con este resultado, en el conjunto del año, la tasa de crecimiento medio del empleo ha sido del 3%, prácticamente igual a la de 1996, estabilidad que contrasta con el más acentuado dinamismo del PIB.

Diferenciando por sectores productivos, el mayor aumento de la ocupación se ha registrado en el sector industrial, con una tasa del 5,2% interanual en el cuarto trimestre, la más elevada desde que se dispone de esta información de la EPA (1977). En segundo lugar, el sector servicios, con un crecimiento del 3% interanual, ha concentrado casi el 64% del aumento global del empleo en este período. Frente a ello, el empleo en la construcción ha moderado de manera notable su ritmo de crecimiento (1,2% interanual), y, por su parte, el sector primario ha sido el único que, en línea con el descenso de la producción, ha registrado una caída de la ocupación (-1% interanual), por tercer trimestre consecutivo.

Junto a esta evolución del empleo, el ritmo de incorporación de nuevos activos al mercado laboral ha continuado siendo muy moderado, cifrándose en un 1% interanual durante el último trimestre de 1997, lo que ha supuesto 171.900 activos más en términos absolutos. Con ello, el superior aumento de la ocupación sobre los activos ha determinado que se produzca un descenso del desempleo cercano a las 200.000 personas, un -5,7% interanual, con lo que la tasa de paro ha experimentado una caída de 1,5 puntos respecto al cuarto trimestre de 1996, quedando situada en el 20,3% de la población activa.

 

 

 

 

 

Las cifras de paro registrado en las oficinas del INEM confirman esta evolución del desempleo en el año 1997, finalizando con un descenso del 6,3% interanual en diciembre, correspondiendo la mayor caída a la industria (-14,6% interanual), seguida de la construcción (-7,3%).

La información más reciente que se conoce, correspondiente al mes de febrero de 1998, muestra el mantenimiento de esta tendencia progresiva de reducción del número de parados, cifrándose un descenso del 8,6% interanual en dicho mes.

Por lo que respecta a los salarios, el ritmo de crecimiento ha sido muy moderado a lo largo de todo el año, finalizando en un nivel del 3% interanual en el mes de diciembre, 0,8 puntos inferior al registrado en el mismo mes de 1996. En cualquier caso, el incremento salarial ha vuelto a ser superior a la tasa de inflación (2%) por segundo año consecutivo, lo que está contribuyendo a elevar el poder adquisitivo de los trabajadores. La información que se conoce del presente año, apunta que el ritmo de crecimiento salarial ha continuado moderándose, situándose en el 2,5% en enero de 1998.

 

EN EL MERCADO LABORAL, SE HA MANTENIDO EL PROCESO DE CREACIÓN DE EMPLEO Y REDUCCIÓN DEL NUMERO DE PARADOS.

 

En el capítulo de precios, el cuarto trimestre, y con ello el año 1997, ha finalizado con una de tasa de inflación del 2%, medida a través del incremento interanual del IPC, inferior en 1,2 puntos a la registrada en 1996, y la más baja que se conoce al finalizar un año.

Por su parte, el IPC armonizado, que elabora Eurostat, ha presentado en diciembre un resultado aún más bajo, con un incremento interanual cifrado en el 1,9%, al igual que en el promedio del año. Con ello, el umbral de convergencia en esta materia ha quedado establecido en el 2,7%, cumpliendo España con este requisito acordado en el Tratado de Maastricht, para acceder a la tercera fase de la Unión Monetaria Europea.

El año 1998 se ha iniciado con un nuevo recorte de la tasa de inflación, que ha quedado situada en el 1,8% en el mes de febrero, última información disponible.

En este contexto de moderación de la inflación se ha desarrollado la política monetaria a lo largo del cuarto trimestre de 1997, que ha venido caracterizada por la decisión del Banco de España de recortar en dos ocasiones (octubre y diciembre), en un cuarto de punto, el tipo de interés oficial. Con ello, el descenso acumulado en el año ha sido de 1,5 puntos porcentuales. Posteriormente, y en sintonía con los buenos resultados obtenidos en materia de inflación y déficit público, se ha producido una nueva reducción de un cuarto de punto en el mes de febrero de 1998, con lo que el precio oficial del dinero ha quedado situado en el 4,5%, la tasa más baja de la historia.

 


LAS PREVISIONES DE LOS DISTINTOS ORGANISMOS COINCIDEN EN SEÑALAR UN RITMO DE CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA EN 1988 MÁS ELEVADO QUE EN EL AÑO ANTERIOR.

 

En línea con la reducción del precio oficial del dinero, los tipos de interés han mantenido una trayectoria bajista, y con ello una desaceleración en el ritmo de crecimiento de los ALP, ante la búsqueda de activos con mayor rentabilidad. En el mes de diciembre, el incremento de los ALP se ha situado en el 3,6% interanual, casi tres puntos menos que en el año anterior. En el lado opuesto, el crédito interno concedido por el sistema financiero a las empresas y familias ha recibido un nuevo impulso, aumentando en diciembre un 13,1% en términos de variación interanual, frente al 8,4% de finales de 1996.

En cuanto a la balanza de pagos, en los once primeros meses de 1997 el superávit conjunto de las balanzas por cuenta corriente y de capital ha alcanzado la cifra de 1,199 billones de pesetas, un 15,6% superior al obtenido en igual período del año anterior.

Este elevado dinamismo se fundamenta en la evolución experimentada por la balanza de cuenta corriente, que, con un superávit de 596.900 millones de pesetas, prácticamente ha doblado el registro de los once primeros meses de 1996. Las razones de esta mejora han sido la corrección del déficit comercial, consecuencia del mayor dinamismo de las exportaciones respecto de las importaciones en lo que va de año, el fuerte aumento de los ingresos netos por turismo, y la favorable evolución de las transferencias corrientes. Por el contrario, el superávit de la cuenta de capital (602.600 millones de pesetas) ha descendido un 15,1% interanual, debido a la disminución de transferencias procedentes de los fondos estructurales de la Unión Europea.

 

 

 

 

En lo que respecta a la cuenta financiera, se registraron unas entradas netas (excluyendo la variación de reservas y partidas no clasificadas) de 1,23 billones de pesetas entre enero y noviembre de 1997, casi la mitad de lo alcanzado en el mismo período de 1996, destacando el fuerte impulso de las inversiones españolas en el exterior, que, con unas salidas netas de 3,535 billones de pesetas, prácticamente cuadruplicaron su cuantía en términos interanuales. Todo ello, unido al superávit de cuenta corriente y de capital, ha provocado un incremento de las reservas en poder del Banco de España de 1,706 billones de pesetas.

En cuanto a la ejecución presupuestaria, la reducción del déficit de caja del Estado en el cuarto trimestre ha sido más intensa que en trimestres anteriores, situándose en el mes de diciembre en una cifra de 2,049 billones de pesetas, un 44,4% inferior a la de finales de 1996. Esta disminución ha venido dada, fundamentalmente, por el elevado dinamismo de los ingresos, que se incrementaron en un 13,7% interanual, por encima de la previsión inicial que era de un crecimiento del 10%. Junto a ello, los gastos han mostrado una evolución contenida, con un aumento del 2%, lo que, en cualquier caso, ha supuesto una desviación al alza respecto a la previsión establecida en los Presupuestos, que era de una reducción del 1,2%.

En términos de Contabilidad Nacional, que es el criterio establecido en el Tratado de Maastricht para evaluar el acceso a la tercera fase de la UME, el déficit público se situó en 1,61 billones, representando el 2,6% del PIB, cuatro décimas por debajo del límite establecido.

Las previsiones de evolución de la economía española que contemplan los principales organismos internacionales, así como el Ministerio de Economía y Hacienda, para el año 1998, coinciden en señalar un crecimiento del PIB más elevado que en el año 1997, y que oscilaría entre el 3,4% estimado por el Ministerio de Economía y Hacienda y el 3,6% de la OCDE.

 

LA TASA DE INFLACCIÓN EN 1997 SE HA SITUADO POR DEBAJO DEL LIMITE DE CONVERGENCIA ESTABLECIDO EN EL TRATADO DE MAASTRICHT.

 

En cuanto a los precios, y conocido el resultado alcanzado en 1997, todos los organismos pronostican un ligero repunte de la tasa de inflación, que se situaría en un intervalo entre el 2,1%, y el 2,4%.

Junto a ello, y una vez superado el examen de Maastricht, se espera que prosigan los avances en la corrección del desequilibrio fiscal, previéndose nuevas reducciones del déficit público. Así, el Ministerio de Economía y Hacienda, la Comisión Europea y la OCDE lo sitúan en el 2,4% del PIB, mientras que el FMI es algo más pesimista, estimando un 2,6%.

Por último, también se espera de manera unánime un descenso de la tasa de paro en 1998, previendo el Ministerio de Economía y Hacienda, el más optimista, que se sitúe en el 19,5% de la población activa.

 

 

 

 

 

Producto interior bruto y demanda interna agregada

 

1996
1997
1997
I
II
III
IV

Consumo privado nacional

1,9

3,1

2,6

2,9

3,3

3,3

Consumo Público

0,1

0,7

-0,5

0,4

1,3

1,8

Formación Bruta de Capital Fijo

0,9

4,7

2,1

3,9

6,1

6,9

Bienes de Equipo

5,9

10,4

7,9

9,8

11,6

12,1

Construcción

-2,0

1,2

-1,4

0,2

2,5

3,5

Demanda Interna

1,4

2,7

1,6

2,3

3,2

3,7

Exportación de bienes y servicios

9,9

12,9

11,7

12,0

12,9

14,8

Importación de bienes y servicios

6,2

10,1

6,1

8,1

11,6

14,6

PIB p.m.

2,3

3,4

3,2

3,4

3,5

3,6

NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%)
 
 
FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral.
 
 
Elaboración: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

Producto interior bruto y oferta interna agregada

 

1996
1997
1997
I
II
III
IV

Ramas agraria y pesquera

22,4

-1,3

6,3

-1,5

-4,7

-4,4

Ramas industriales

0,1

4,3

3,2

4,2

4,7

4,9

Industria sin construcción

0,8

5,1

4,5

5,3

5,3

5,2

Construcción

-2,2

1,0

-2,0

0,2

2,3

3,8

Ramas de los servicios

2,3

3,1

3,0

3,2

3,2

3,1

Servicios destinados a la venta

2,8

3,9

3,8

4,0

4,0

3,9

Servicios no destinados a la venta

1,0

0,6

0,4

0,8

0,9

0,4

PIB p.m.

2,3

3,4

3,2

3,4

3,5

3,6

NOTA: precios constantes de 1986. Tasas de crecimiento interanuales (%)
 
 
FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral.
 
 
ElaboraciÓn: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

Economía española. Previsiones macroeconómicas

 

Mº de Economía y Hacienda
Comisión Europea
OCDE
FMI

1997
1998
1997
1998
1997
1998
1999
1997
1998

PIB

3,2

3,4

3,3

3,5

3,2

3,6

3,6

3,1

3,5

Consumo Privado

3,0

3,1

-
-

3,1

3,3

3,5

-
-

Déficit Público (1)

-2,9

-2,4

-2,9

-2,4

-2,9

-2,4

-2,2

-3,0

-2,6

Deuda Pública (1)

68,2

67,7

68,1

66,5

-
-
-

69,0

68,2

Inflación

2,2

2,1

2,1

2,2

2,0

2,4

2,4

2,0

2,2

Tasa de paro (2)

20,9

19,5

21,0

19,8

21,0

20,0

19,0

20,8

19,9

NOTAS: Tasas de crecimiento, salvo indicación contraria
 
 
       (1) porcentaje sobre el pib.
 
 
       (2) porcentaje sobre la población activa .
 
 
FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (Proyecto de Presupuestos 1998); 
       
        OCDE (avance diciembre 1997); Comisión Europea  (octubre 1997); 
 
        Fondo Monetario Internacional (octubre 1997).
 
 
ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.


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