EN LOS PRIMEROS MESES DE 1999, Y TRAS LA DESACELERACIÓN REGISTRADA EL AÑO ANTERIOR, LA ECONOMÍA MUNDIAL MUESTRA UNAS EXPECTATIVAS MÁS FAVORABLES.


int_1.jpg (7304 bytes)En los primeros meses de 1999, la economía mundial, impulsada por la fortaleza de EEUU, los síntomas de recuperación en algunos países del área asiática, y la limitada repercusión de la crisis brasileña, empieza a mostrar expectativas más favorables de evolución, tras la desaceleración registrada el año anterior.

La mejoría es especialmente evidente en los países en desarrollo, observándose importantes avances en algunas economías del sudeste asiático, una de las zonas más afectadas por la crisis financiera internacional, así como en Latinoamérica. En el mundo industrializado, la evolución es dispar. Así, la economía estadounidense sigue creciendo a un ritmo muy elevado, Japón continúa sin dar muestras de una recuperación firme, y en la Unión Europea, se mantiene la trayectoria de desaceleración de la actividad económica que se puso de manifiesto a finales del año anterior.

En este contexto de mayor expansión económica a nivel mundial, la inflación, ha permanecido contenida en casi todos los países, a pesar del aumento experimentado por los precios del petróleo.

Los mercados financieros internacionales están reflejando esta mejora de la situación económica mundial, mostrando una mayor estabilidad, de forma que, con carácter generalizado, se han mantenido las condiciones monetarias de finales del año anterior. De otro lado, desde el punto de vista cambiario, la nota más característica ha sido la apreciación del dólar frente al resto de divisas, entras ellas el euro.

En este panorama, destaca la continuidad del ciclo expansivo de Estados Unidos, que si bien más moderado que a finales del año anterior, presenta un fuerte ritmo de crecimiento en el primer trimestre de 1999 (3’9% interanual). Este notable dinamismo se sustenta, en buena medida, en la fortaleza de la demanda interna, especialmente, el consumo privado, observándose, como contrapartida, un fuerte descenso del ahorro de los hogares.

Esta situación se traslada al mercado de trabajo, que muestra una creciente capacidad de generación de empleo, con un aumento de la ocupación del 1’7% interanual en el primer trimestre de 1999, y una nueva reducción de la tasa de paro, que se ha situado en el 4’3%, la más baja desde comienzos de la década de los setenta.

Por otra parte, la actual etapa expansiva que atraviesa la economía estadounidense continúa caracterizándose por la ausencia de presiones inflacionistas, y así el aumento de los precios del petróleo se ha visto compensado por el descenso de los precios industriales, manteniéndose la tasa de inflación en el primer trimestre prácticamente en el mismo nivel de finales del año anterior (1’7%).

Frente a ello, en Japón, donde continúa el proceso de saneamiento financiero, los síntomas de recuperación aún no son evidentes, si bien parece que la recesión podría haber tocado fondo. En el primer trimestre de 1999, el PIB, en términos reales, ha permanecido prácticamente estabilizado en el mismo nivel de igual período del año anterior (0’1%), rompiéndose la trayectoria de descenso que mantenía desde finales de 1997.

La demanda interna continúa debilitada, mostrando el consumo privado una gran resistencia a la reactivación, a pesar de las continuadas políticas de estímulo del gobierno, lo que, en cierta medida, se justifica por la difícil situación que atraviesa el mercado de trabajo. En este sentido, en el mes de marzo, la tasa de paro se ha situado en un nuevo máximo histórico (4’8%), y todos los sectores productivos presentan grandes dificultades para la creación de empleo.

 


EN EL MUNDO INDUSTRIALIZADO DESTACA LA CONTINUIDAD DEL CICLO EXPANSIVO DE EEUU, MIENTRAS JAPÓN SIGUE SIN DAR MUESTRAS DE UNA RECUPERACIÓN FIRME.


 Por el lado de la oferta, la actividad industrial sigue sin mostrar signos de recuperación, aunque se observa una cierta moderación en la tendencia de descenso que el indice de producción industrial viene registrando desde finales de 1997, con una caída en el primer trimestre de 1999 del 4’4%, frente al -6’2% de finales del año anterior.

El comportamiento de los precios, por su parte, continúa siendo preocupante, afianzándose los temores de deflación. En el primer trimestre de 1999, se ha registrado un leve descenso (-0’1% interanual), motivado, en cierta medida, por la atonía de la demanda interna, en especial del consumo.

En la zona euro, la actividad económica ha mantenido en el primer trimestre de 1999 la trayectoria de ralentización, registrándose un crecimiento del PIB del 1’8% interanual, dos décimas por debajo del trimestre precedente.

Entre los distintos países, las posiciones cíclicas son muy diferenciadas, destacando la debilidad de la economía de Alemania e Italia, frente al mayor dinamismo de otros como España, donde las tasas de crecimiento siguen siendo aún elevadas.

 


LOS PAÍSES EN DESARROLLO ESTÁN EVOLUCIONANDO DE MANERA POSITIVA, CON IMPORTANTES AVANCES EN ALGUNAS ECONOMÍAS DEL SUDESTE ASIÁTICO Y LATINOAMÉRICA.


El menor ritmo de crecimiento global en la zona euro se justifica por el deterioro del comercio exterior, más concretamente la caída de las exportaciones, así como por la contracción del consumo público, ante la necesidad de seguir reduciendo los desequilibrios fiscales. Frente a ello, el consumo privado muestra todavía un fuerte dinamismo, en línea con el mantenimiento de un alto nivel de confianza. De otra parte, por el lado de la oferta, la debilidad se observa, especialmente, en la producción industrial, afectada por el retroceso de las exportaciones.

Todos estos resultados se han trasladado al mercado laboral, donde se registra un menor ritmo de creación de empleo y de reducción del número de parados. Así, la tasa de paro de los once países de la zona euro, que había ido descendiendo progresivamente a lo largo del año anterior, ha frenado esta tendencia, situándose en el 10’5% en el primer trimestre de 1999, prácticamente el mismo nivel de finales de 1998.

En cuanto a los precios, el ritmo de aumento continúa siendo moderado, cifrándose la tasa de inflación en el 0’8% en el primer trimestre del año, igual que a finales de 1998, y destacando las tasas especialmente bajas que se registran en Alemania y Francia (0’3% en ambos casos), frente al 2’7% de Portugal, que es el país más inflacionista de la zona euro.

Del resto de países de la UE que están fuera de la zona euro, hay que destacar la fuerte desaceleración económica en el Reino Unido, con un crecimiento del PIB del 0’6% interanual en el primer trimestre de 1999, casi la mitad del registrado a finales del año anterior (1’1%), y la tasa más baja desde 1990. Ello se justifica, en cierta medida, por la perdida de competitividad que está experimentando este país, consecuencia de la fuerte apreciación de la libra, lo que está afectando a su comercio exterior, y limitando un mayor crecimiento.

Los países en desarrollo están evolucionando de manera muy positiva en los primeros meses de 1999. De un lado, la situación económica parece estar estabilizándose en los países asiáticos, y junto a ello se observan indicios de mejora en Rusia, tras la grave crisis sufrida en el verano de 1998; de otro, en Latinoamérica, los temores a un contagio generalizado de la crisis brasileña no se han confirmado, si bien algunos países se han resentido de esta situación.

Dentro del bloque asiático, destaca la recuperación de Corea, que está siendo más rápida de lo esperado, así como la positiva evolución que muestra la economía china, gracias al estímulo del sector público.

En los países latinoamericanos, por otra parte, la delicada situación financiera parece estar mejorando, debido, entre otros factores, a la recuperación de los precios de algunas materias primas, lo que está propiciando una mayor confianza de los inversores en la zona. No obstante, persisten ciertas dificultades, destacando el caso de la economía brasileña donde, a mediados de enero, el real abandonó su vínculo con el dólar, tras ampliarse su banda de fluctuación, produciéndose un gran desplome de esta moneda. Ello ha condicionado la evolución económica de países como Argentina, que ha registrado un descenso del PIB del 3% interanual en el primer trimestre del año, como consecuencia del impacto de la devaluación de la moneda brasileña, país con el que mantiene estrechos lazos comerciales y económicos.

 

 

 

En cuanto a la evolución de los mercados financieros y cambiarios, en los meses iniciales de 1999, ha predominado, de manera generalizada, un clima de mayor estabilidad, de forma que las condiciones monetarias en que se ha desenvuelto la economía internacional han sido, prácticamente, una continuidad de las existentes a finales de 1998.

En este sentido, en Estados Unidos, el precio oficial del dinero se ha mantenido estabilizado en el 4’75%, en un contexto de aceleración de las magnitudes monetarias y crediticias, que acompañaban el fuerte ritmo de crecimiento de la actividad. Por su parte, en Japón, el tipo de descuento ha experimentado un nuevo descenso, situándose en el 0’1% en febrero; y de igual forma, el Banco de Inglaterra, dada la desaceleración de la economía británica, recortó en dos ocasiones su tipo de intervención, en febrero y en abril, hasta situarlo en el 5’25%. En la zona euro, tras haber permanecido el precio oficial del dinero en el 3% a lo largo de todo el primer trimestre, el Banco Central Europeo llevó a cabo un recorte hasta situarlo en el 2’5% a comienzos de abril.

Desde el punto de vista cambiario, destaca la fortaleza del dólar frente a las restantes divisas, entre ellas el euro, que mantiene, desde la creación de la UME una tendencia depreciatoria frente al dólar, lo que se justifica por la fortaleza de la economía estadounidense y los síntomas de debilidad que muestran los países de la zona euro. De esta manera, a finales de marzo, la cotización del euro respecto al dólar era más de un 7% inferior al nivel con que inició su cotización a primeros de enero. Respecto al yen, por otra parte, a pesar de la fuerte apreciación del dólar en los primeros meses de 1999, la divisa norteamericana todavía no ha conseguido corregir la depreciación que experimentó en la segunda mitad de 1998.

En el comercio mundial, la situación es muy semejante a la de finales de 1998. En Estados Unidos, el déficit de la balanza comercial continúa registrando máximos históricos, de manera que, en marzo, alcanza 19.700 millones de dólares, casi el doble del registrado un año antes. Ello se justifica por el considerable aumento de las importaciones, impulsadas por la gran fortaleza del consumo, y el descenso de las exportaciones, ante la apreciación del dólar.

 


SUPERADOS LOS PRINCIPALES RIESGOS DE PERSISTENCIA DE LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL, LAS PERSPECTIVAS DE EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA MUNDIAL PARA EL PRÓXIMO AÑO HAN MEJORADO.


 En Japón, donde aún no se aprecian síntomas de recuperación y el consumo se mantiene debilitado, las importaciones continúan descendiendo, mientras que las exportaciones todavía no han comenzado a reflejar la incipiente mejoría de otras economías asiáticas.

Por su parte, en la UEM la debilidad del euro frente al dólar está estimulando las ventas en el exterior, si bien el superávit comercial de estos países en el primer trimestre de 1999 es notablemente inferior al del mismo período del año anterior (-47’8%).

En este contexto, en los meses transcurridos del año, las perspectivas de evolución de la economía mundial han mejorado. De esta forma, una vez que los principales riesgos de persistencia de la crisis económica internacional se están superando, y los mercados financieros han ido recuperando la calma, parece que la ralentización del ritmo de crecimiento de la economía mundial estimada para 1999 va a ser transitoria, esperándose que en el año 2000 tenga lugar una nueva reactivación, hasta alcanzarse, según el FMI, un crecimiento del PIB mundial del 3’4%, frente al 2’3% previsto para el presente año.

Los países en desarrollo presentan un panorama muy favorable, estimando el FMI para el año 2000 un crecimiento del 4’9%, casi dos puntos superior al de 1999. Asimismo, las economías en transición, que en 1999 se van a mantener en la etapa recesiva, iniciarán en el próximo año una nueva senda de crecimiento, con una expansión estimada del 2’5%, esperándose un comportamiento similar para América Latina, que tras registrar tasas negativas en 1999, alcanzará un crecimiento del 3’5% en el próximo año.

En estos países, los precios también van a evolucionar de manera muy favorable en el corto plazo. Así, aunque todavía a tasas considerablemente superiores a las de las economías industrializadas, el FMI prevé que continúe la moderación de la inflación, tanto en los países en desarrollo, como en las economías en transición y Latinoamérica.

En el bloque de países industrializados, las estimaciones más recientes de la OCDE apuntan una ligera moderación del ritmo de crecimiento en los próximos dos años, lo que, en gran medida, se justifica por la incierta situación de Japón. Entre ellos, hay que destacar, el mayor dinamismo previsto para la zona euro, donde, si bien en 1999 va a tener lugar una desaceleración del ritmo de crecimiento, en el año siguiente la reactivación va a ser importante, con una expansión superior a la del promedio de la OCDE (2’6% y 2’1%, respectivamente).

La contención de la inflación va a continuar caracterizando la evolución económica de los países industrializados en 1999. En el año 2000, aunque a tasas moderadas, el crecimiento de los precios podría ser algo superior, con la excepción de Japón, donde se espera que continúe la tendencia deflacionista.

En el ámbito del mercado de trabajo no se esperan cambios sustanciales a corto plazo. La tasa de paro del conjunto de países de la OCDE va a permanecer estabilizada en el del 7%, destacando el descenso esperado para la zona euro, donde el nivel de desempleo se podría situar en el 10’6% en el año 2000, según la OCDE, frente al 11’2% estimado para 1999.

Por último, el comercio mundial, que todavía en el presente año va a continuar acusando los efectos de la caída de la demanda de los países asiáticos, podría recuperarse en el año 2000, estimando la OCDE que el volumen de intercambios se incremente en un 5’6%, frente al 3’9% previsto para 1999.

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONOMICOS
 

ESPAÑA

ALEMANIA (1)

R. UNIDO

FRANCIA

UE

UE-11

EEUU

JAPÓN

OCDE(2)

PRODUCTO INTERIOR BRUTO (3)
II Trim 98

4,1

1,9

2,3

3,6

2,6

2,7

3,6

-1,8

2,5

III Trim 98

3,9

2,0

1,8

3,1

2,4

2,5

3,5

-3,1

2,3

IV Trim 98

3,7

1,3

1,1

2,7

1,9

2,0

4,3

-3,0

2,3

I Trim 99

3,6

0,8

0,6

2,3

1,6

1,8

3,9

0,1

-

DEMANDA INTERNA (3)
II Trim 98

4,6

1,9

3,3

4,2

3,2

-

4,9

-2,5

3,4

III Trim 98

5,1

2,0

3,3

3,4

3,6

3,4

4,9

-4,0

3,2

IV Trim 98

5,4

1,3

2,7

3,4

3,0

3,1

5,4

-3,2

3,2

I Trim 99

5,5

0,8

2,4

2,6

-

-

5,0

-

-

INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL (3)
II Trim 98

3,6

4,3

1,4

4,8

-

-

4,2

-7,9

-

III Trim 98

5,2

4,4

0,7

3,4

-

-

3,1

-7,9

-

IV Trim 98

3,0

1,5

0,3

2,7

-

-

2,0

-6,2

-

I Trim 99

1,2

-1,2

-1,4

0,6

-

-

1,9

-4,3

-

INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO (3)
II Trim 98

2,0

1,3

4,0

1,0

2,0

1,3

1,6

0,3

2,0

III Trim 98

2,0

0,7

3,3

0,7

1,3

1,1

1,6

-0,2

1,9

IV Trim 98

1,5

0,4

2,9

0,4

1,0

0,8

1,6

0,5

1,9

I Trim 99

1,9

0,3

2,2

0,3

1,0

0,8

1,7

-0,1

1,8

TASA DE PARO (4)
II Trim 98

18,9

9,5

6,3

11,7

10,0

10,9

4,4

4,1

7,1

III Trim 98

18,6

9,3

6,3

11,7

9,9

10,8

4,5

4,2

7,1

IV Trim 98

18,2

9,2

6,3

11,6

9,7

10,6

4,4

4,4

7,0

I Trim 99

17,0

9,0

-

11,4

9,6

10,5

4,3

4,6

6,4

EMPLEO (3)
II Trim 98

3,6

0,3

0,9

1,3

1,1

-

1,5

-0,8

1,0

III Trim 98

3,6

0,7

0,9

1,5

1,3

1,4

1,3

-0,9

0,9

IV Trim 98

3,3

0,8

0,7

1,5

1,4

1,6

1,3

-0,9

-

I Trim 99

3,9

-

-

-

-

-

1,7

-

-

BALANZA POR CUENTA CORRIENTE (5)
I Trim 98

3,6

-3,8

-1,1

9,2

-

-

-47,0

29,0

-

II Trim 98

1,4

0,2

-2,0

9,0

-

-

-57,0

26,7

-

III Trim 98

0,6

-0,2

4,0

10,6

-

-

-65,7

32,8

-

IV Trim 98

-0,3

-7,0

1,6

11,6

-

-

-63,8

34,3

-

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO
II Trim 98

4,3

3,6

7,6

3,6

-

3,8

5,6

0,6

-

III Trim 98

4,3

3,5

7,4

3,4

-

3,7

5,4

0,6

-

IV Trim 98

3,4

3,4

6,4

3,3

-

3,2

5,2

0,6

-

I Trim 99

3,0

-

5,2

-

-

3,1

4,9

0,2

-

NOTAS:

(1) datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania Occidental

(2) el IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía

(3) % variaciones anuales

(4) % sobre población activa

(5) Saldos en miles de mill. de dólares (cve).

FUENTE:OCDE; Comisión Europea; INE; Banco de España

ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

 

 

ESTIMACIONES Y PREVISIONES ECONÓMICAS, PERÍODO 1998-2000(1)
 

OCDE

FMI

1998

1999

2000

1998

1999

2000

PRODUCTO INTERIOR BRUTO
MUNDO

_

_

_

2,5

2,3

3,4

Países en desarrollo

_

_

_

3,3

3,1

4,9

Países en transición

_

_

_

-0,2

-0,9

2,5

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

2,3

2,2

2,1

2,5

2,0

2,2

EE.UU.

3,9

3,6

2,0

3,9

3,3

2,2

Japón

-2,8

-0,9

0,0

-2,8

-1,4

0,3

UE

2,8

1,9

2,4

2,8

1,8

2,7

Zona Euro

2,9

2,1

2,6

2,9

2,0

2,9

Alemania

2,8

1,7

2,3

2,8

1,5

2,8

España

3,8

3,3

3,3

3,8

3,3

3,5

INFLACIÓN
Países en desarrollo

_

_

_

10,4

8,8

7,5

Países en transición

_

_

_

20,8

40,9

12,4

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (2)

1,3

1,2

1,4

1,6

1,4

1,7

EE.UU.

0,8

1,3

1,8

1,6

2,1

2,4

Japón

0,4

-0,3

-0,6

0,6

-0,2

-0,2

UE

1,5

1,4

1,6

1,5

1,3

1,6

Zona Euro

1,3

1,2

1,4

1,3

1,0

1,4

Alemania

0,9

0,7

1,1

0,9

0,6

1,0

España

2,0

2,2

2,2

1,8

1,8

2,1

TASA DE PARO (3)
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

7,1

7,0

7,0

6,9

6,9

6,9

EE.UU.

4,5

4,2

4,5

4,5

4,5

4,7

Japón

4,1

4,9

5,3

4,1

4,8

4,9

UE

10,5

10,1

9,8

10,2

9,9

9,7

Zona Euro

11,7

11,2

10,6

11,7

11,3

11,0

Alemania

11,2

10,7

10,0

11,2

10,9

10,4

España

18,8

17,4

16,2

18,8

17,7

17,1

DÉFICIT PÚBLICO (4)
PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

-0,9

-1,2

-1,2

_

_

_

EE.UU.

1,7

1,9

1,8

_

_

_

Japón

-6,0

-8,7

-9,0

_

_

_

UE

-1,6

-1,6

-1,4

_

_

_

Zona Euro

-2,1

-2,0

-1,7

_

_

_

Alemania

-2,0

-1,9

-1,9

_

_

_

España

-1,8

-1,8

-1,4

_

_

_

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO
EE.UU.

4,8

4,5

4,5

_

_

_

Japón

0,7

0,3

0,4

_

_

_

Zona Euro

3,9

2,7

2,6

_

_

_

Alemania

3,5

2,7

2,6

_

_

_

España

4,2

2,7

2,6

_

_

_

COMERCIO MUNDIAL

4,5

3,9

5,6

_

_

_

NOTAS:

(1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria

(2) las estimaciones de la OCDE no incluyen a los países con elevadas tasas de inflación durante la década de los noventa (República Checa, Grecia, Portugal, Turquía, Méjico, Hungría, Polonia)

(3) % sobre población activa

(4) % sobre PIB

FUENTE: OCDE (junio 99), FMI (abril 99)

ELABORACION: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía

 

 


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