LA ECONOMÍA ESPAÑOLA REGISTRA UN CRECIMIENTO REAL DEL PIB DEL 3,6% INTERANUAL EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 1999, INSCRITO EN UNA TRAYECTORIA DE DESACELERACIÓN.
Durante
el primer trimestre de 1999, la economía española ha seguido manteniendo un
ritmo de crecimiento superior al de los países de la zona euro, aunque inscrito
en la trayectoria de desaceleración que viene reflejando desde mediados de 1998.
Según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, el incremento
real del PIB se ha cifrado en un 3,6% interanual, una décima menos que en el
trimestre anterior y seis por debajo del registrado un año antes.
Desde el punto de vista de la oferta, esta menor expansión relativa viene explicada por la intensificación del ritmo de caída en el sector primario, así como por la pérdida de dinamismo de la actividad industrial; en el lado opuesto, el sector servicios mantiene un comportamiento ligeramente ascendente, y destaca, especialmente, el crecimiento acelerado de la construcción.
Por el lado de la demanda, el crecimiento de la economía española sigue estando sustentado en los componentes internos, mientras que la demanda externa vuelve a tener una contribución negativa al incremento global del PIB, como viene ocurriendo desde el segundo trimestre de 1998.
En este contexto de ligera desaceleración del ritmo de crecimiento económico, la evolución del empleo, por el contrario, ha sido expansiva, creciendo la ocupación a tasas superiores a las de trimestres precedentes. Por su parte, en el capítulo de precios, en los primeros meses de 1999 se ha registrado un repunte de la inflación, vinculado, en gran medida, al componente alimenticio y energético.
Analizando con mayor detalle los agregados de la oferta productiva, se observa que todos los sectores, con la única excepción del primario, han tenido una aportación positiva al crecimiento global del PIB en el primer trimestre de 1999.
TODOS LOS SECTORES PRODUCTIVOS, A EXCEPCIÓN DEL PRIMARIO, PRESENTAN TASAS DE CRECIMIENTO POSITIVAS, DESTACANDO EL RITMO EXPANSIVO DE LA CONSTRUCCIÓN.
En las ramas agraria y pesquera, la trayectoria de caída experimentada en la segunda mitad de 1998, provocada en gran medida por la adversa climatología, se ha intensificado de manera notable en los primeros meses de 1999, con un ritmo de descenso del 3,9% interanual.
Junto a ello, el sector industrial en su conjunto ha presentado una tasa de crecimiento interanual del 2% en el primer trimestre, lo que supone una pérdida de dinamismo de esta actividad, que se ha visto afectada por la caída que experimentan las exportaciones de manufacturas.
En este sentido, el Indice de Producción Industrial (IPI) muestra una fuerte desaceleración, aumentando a un ritmo del 1,8% interanual entre enero y marzo (una vez corregido el efecto del calendario), frente al 3,8% del trimestre anterior. Este progresivo agotamiento del ritmo de crecimiento de la producción industrial se debe, principalmente, a la evolución de los componentes no energéticos, mientras que la energía se mantiene dentro de una senda de aceleración, como así reflejan también los resultados de la Contabilidad Nacional Trimestral de España.
DESDE LA PERSPECTIVA DE LA DEMANDA, EL DINAMISMO DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA SIGUE ESTANDO SUSTENTADO EN LOS COMPONENTES INTERNOS, MIENTRAS LA VERTIENTE EXTERNA VUELVE A TENER UNA CONTRIBUCIÓN NEGATIVA.
Es el sector de la construcción el que ha mantenido la evolución más dinámica, por tercer trimestre consecutivo, favorecido por el buen comportamiento tanto de la edificación residencial como de la obra pública. De este modo, el VAB generado por el sector registra un crecimiento del 10,2% interanual, 1,6 puntos por encima del trimestre anterior, y que supone una aportación al crecimiento global del PIB de 0,7 puntos porcentuales, la segunda más elevada tras los servicios.
Esta favorable trayectoria de la actividad constructora se refleja también en algunos de los principales consumos intermedios del sector, como el consumo aparente de cemento, que continúa creciendo de manera intensa (16% interanual en el primer trimestre), si bien en un contexto de suave ralentización.
Al igual que la construcción, la evolución de los servicios se inscribe en un perfil de aceleración, aunque relativamente menos intenso. De esta manera, la tasa de variación interanual se ha cifrado en el 3,5% en el primer trimestre, una décima superior a la del trimestre anterior, siendo su contribución al crecimiento del PIB de 2 puntos porcentuales. Diferenciando entre los servicios de mercado y los que no van destinados al mercado, el mayor dinamismo continúa correspondiendo a los primeros, con un ritmo de crecimiento del 4% interanual, lo que supone mantener la misma tasa de finales de 1998; por su parte, los servicios de no mercado evolucionan de manera ligeramente ascendente, si bien con tasas aún moderadas (1,6% interanual).
Dentro de los servicios de mercado, en el subsector turístico, la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE presenta un fuerte incremento tanto del número de viajeros alojados en hoteles (14,9% interanual), como de las pernoctaciones realizadas en los mismos (17,3% interanual), consecuencia del dinamismo de la demanda turística del extranjero. Junto a ello, en el subsector de los transportes, destacan las elevadas tasas de crecimiento que mantiene el tráfico aéreo de pasajeros (9,1% interanual), así como el repunte experimentado en el transporte ferroviario (4,3% interanual).
Por el lado de la demanda, la vertiente interna se inscribe en una trayectoria de crecimiento elevado, de forma que su aportación al aumento global del PIB se ha cifrado en 5,5 puntos porcentuales, una décima más que en el trimestre anterior; mientras, en el lado opuesto, la demanda externa ha restado 1,9 puntos al crecimiento de la economía española, debido a la continua desaceleración de las exportaciones.
Dentro de la demanda interna, el mayor dinamismo ha correspondido a la Formación Bruta de Capital Fijo, con un incremento del 11,7% interanual, ocho décimas por encima del registrado en el cuarto trimestre de 1998. Este resultado se ha debido al buen comportamiento tanto de la inversión en bienes de equipo como en construcción, manteniendo ambas una tendencia alcista, hasta alcanzar tasas del 14% y 10,4% interanual, respectivamente.
Por
su parte, el gasto en consumo final ha registrado un ritmo de crecimiento más
moderado, cifrado en un 3,6% interanual, y que supone una pequeña desaceleración
en relación al trimestre anterior. Dentro de este agregado, destaca la evolución
del consumo final de los hogares, que mantiene una trayectoria expansiva, con
un incremento del 4,3% interanual. Las matriculaciones de automóviles, indicador
del consumo de bienes duraderos, confirman esta evolución positiva, con una
tasa de crecimiento del 23,7% interanual en el primer trimestre.
Frente a ello, el consumo final de las Administraciones Públicas ha mantenido el tono moderado de los dos últimos años, con una tasa de variación del 1,5% interanual, dos décimas menos que en el trimestre anterior. Asimismo, el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH), si bien registra una tasa de crecimiento elevada (4,5% interanual), se inscribe en una trayectoria de fuerte pérdida de dinamismo, como se observó en el segundo semestre de 1998.
EN EL CAPÍTULO DE PRECIOS, EN LOS PRIMEROS MESES DE 1999 SE PRODUCE UN REPUNTE DE LA INFLACIÓN, VINCULADO, EN GRAN MEDIDA, AL COMPONENTE ALIMENTICIO Y ENERGÉTICO.
En cuanto a la vertiente externa, las exportaciones de bienes y servicios, con un incremento del 4,8% interanual, continúan reflejando el perfil de desaceleración iniciado a mediados de 1997, mientras que las importaciones presentan un tono más dinámico (11,9% interanual). De este modo, y por cuarto trimestre consecutivo, la contribución del sector exterior al crecimiento del PIB ha sido negativa ( -1,9 puntos porcentuales).
Dentro de las exportaciones, son las de bienes las que muestran una mayor contención, limitando su ritmo de crecimiento al 1,7% interanual en el primer trimestre, ocho décimas por debajo del aumento en el trimestre anterior, y casi doce puntos inferior a la tasa que se registraba un año antes (13,5% interanual). Mientras, las exportaciones de servicios muestran todavía un tono muy dinámico (13,6% interanual), aunque también en una trayectoria de desaceleración. En el lado opuesto, el consumo de no residentes en el territorio económico conserva el suave perfil ascendente que ha venido mostrando a lo largo de los dos años anteriores, alcanzando una tasa de variación interanual del 11,6% interanual, medio punto superior a la del cuarto trimestre de 1998.
En cuanto a las importaciones, en el primer trimestre de 1999 se observa una ligera intensificación de su ritmo de crecimiento, consecuencia del mayor dinamismo registrado en la importación de servicios y en el consumo de residentes en el resto del mundo, mientras que las compras de bienes mantiene la misma tasa de aumento que en el trimestre anterior.
Analizando el comercio exterior por destinos geográficos, según los datos del Departamento de Aduanas, se observa una significativa recuperación de las exportaciones de mercancías hacia la UE en el primer trimestre de 1999 (2,4% interanual), tras el descenso experimentado en el trimestre anterior; en el lado opuesto, las destinadas a países no comunitarios continúan con un marcado ritmo de reducción (-6,5% interanual).
El tono más moderado de evolución de la actividad y la demanda en el primer trimestre del año, no se ha traducido en el mismo sentido en el mercado laboral. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el empleo ha aumentado un 3,9% interanual, seis décimas más que en el trimestre anterior, y por encima del ritmo de crecimiento del PIB, circunstancia que no se producía en los dos últimos años.
Por sectores productivos, el primario mantiene el proceso de pérdida de ocupación, que se ha intensificado en este trimestre con una caída del 8,6% interanual, la mayor desde el segundo trimestre de 1992. Frente a ello, el empleo no agrario aumenta un 5,1% interanual, destacando el dinamismo de la construcción, con un incremento de la ocupación del 11%, seguido de la industria (4,7%), y los servicios (4,4%).
LAS PREVISIONES DE EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA APUNTAN HACIA UNA DESACELERACIÓN DEL CRECIMIENTO EN 1999, Y UNA LIGERA RECUPERACIÓN EN EL PRÓXIMO AÑO.
Según la situación profesional, todo el empleo generado ha sido asalariado, con un incremento del 5,5% interanual, frente a la caída de la población ocupada no asalariada (-1,3% interanual). Dentro de los asalariados, es el empleo indefinido el que muestra una mayor expansión, alcanzando una tasa de crecimiento del 6,9% interanual, lo que supone que el 89% del empleo creado en la economía española en el primer trimestre ha sido con carácter indefinido.
De otro lado, cabe destacar que el empleo a tiempo parcial, tras registrar una cierta atonía en el segundo semestre de 1998, ha vuelto a experimentar un fuerte repunte (5,3% interanual en el primer trimestre), superando el ritmo de crecimiento de los ocupados con jornada completa (3,9% interanual).
Este aumento de la ocupación, junto con la moderada incorporación de activos al mercado laboral en el primer trimestre de 1999 (0,6% interanual), ha provocado un nuevo descenso del número de parados, que, según la EPA, se cifra en un -13% interanual. De este modo, la tasa de paro se ha visto reducida en 2,6 puntos con respecto al primer trimestre de 1998, situándose en el 17% de la población activa.
En este mismo sentido apuntan los datos de paro registrado en las oficinas del INEM, que en el mes de junio alcanza la cifra de 1.612.500 personas, lo que supone una caída, en términos interanuales, del 13,3%.
El mercado laboral se desarrolla, además, en un contexto en el que se ha mantenido la tendencia de moderación de los salarios que se ha venido poniendo de manifiesto en los últimos años. De esta forma, el incremento salarial pactado en la negociación colectiva se situó, al finalizar el mes de junio, en el 2,3% interanual, tres décimas por debajo del registrado al término de 1998.
El ritmo de crecimiento de los precios, en el lado opuesto, ha experimentado un significativo repunte en los primeros meses de 1999, pasando la tasa de inflación de estar situada en el 1,4% en diciembre de 1998, al 2,2% en marzo, nivel en el que se mantiene en el mes de junio, último que se conoce.
Las condiciones monetarias y financieras en las que se ha desenvuelto la economía española en los primeros meses de 1999 vienen determinadas, en gran medida, por la incorporación de España desde el 1 de enero de 1999 a la zona euro. Con ello, el Banco de España ha cedido su autoridad, a la hora de fijar el tipo de interés de referencia, al Banco Central Europeo (BCE), que establece el precio oficial en toda la Unión Monetaria Europea (UEM). En esta nueva situación, la contención de precios en el área, así como una expansión económica más atenuada que la experimentada en España, llevó al BCE a materializar en abril una rebaja del tipo de las operaciones principales de financiación en 50 puntos básicos, quedando situado en el 2,5%, tras haber permanecido estabilizado en el 3% a lo largo de todo el primer trimestre.
Por lo que respecta a los agregados monetarios, el M3, de referencia en el área de la UME, mantuvo una trayectoria de crecimiento similar a la de los últimos meses de 1998, creciendo de media en los tres primeros meses, a un ritmo del 5% interanual, ligeramente por encima del valor de referencia establecido por el Consejo de Gobierno del BCE (4,5%), expansión que se debió al dinamismo de los activos financieros más líquidos. En concreto, el agregado M1 mostró un ritmo medio de crecimiento del 12,6% interanual en el primer trimestre, influido, en parte, por el bajo nivel de los tipos de interés. En cuanto a los agregados crediticios, el volumen de crédito concedido por el conjunto de instituciones financieras continuó mostrando altos ritmos de crecimiento, alcanzando el 8% de media en el primer trimestre de 1999.
En lo que se refiere a la balanza de pagos, el superávit conjunto de la cuenta corriente y de capital ascendió, en el primer trimestre de 1999, a 1.156 millones de euros (192.342 millones de pesetas), lo que supone un importante descenso en relación con el resultado alcanzado un año antes (-51,3% interanual). El aumento del déficit comercial, que en el período de referencia ha sido de 4.783 millones de euros (795.824 millones de pesetas), un 44,7% superior al del primer trimestre de 1998, es la causa fundamental de este deterioro del superávit de cuenta corriente y capital.
Junto a ello, el flujo de operaciones financieras con el exterior mantiene el dinamismo que le caracterizó en 1998, experimentando la variación de pasivos un incremento del 14,4% interanual, favorecida por el fuerte dinamismo de las inversiones en las Administraciones Públicas, cuyo montante ha superado las dirigidas al sector privado español. De otro lado, la posición acreedora de España se ha visto reforzada con un crecimiento de los activos en el extranjero del 39,7% interanual, lo que ha contribuido a que el nivel de reservas mantenidas por el Banco de España disminuya un 28,6% al finalizar el período, situándose en 45.874 millones de euros (7,6 billones de pesetas).
En este contexto, la ejecución presupuestaria del Estado hasta el mes de mayo, último del que se dispone de información, ha presentado un déficit de caja no financiero cifrado en 3.724 millones de euros (619.600 millones de pesetas), lo que supone un descenso del 8,9% interanual. Esta reducción ha sido fruto del superior aumento de los ingresos (13,8% interanual), frente a los pagos (11,8% interanual), ante la recuperación de la recaudación impositiva directa y el mantenimiento del dinamismo de los impuestos indirectos.
En términos de Contabilidad Nacional, la necesidad de financiación del Estado ascendía, al finalizar mayo, a 5.267 millones de euros (876.400 millones de pesetas), lo que representa el 1% del PIB, y supone un incremento del 35,4% interanual.
Ante esta evolución de la economía española en los primeros meses de 1999, las previsiones realizadas por diferentes organismos internacionales, así como las propias del Ministerio de Economía y Hacienda, apuntan una desaceleración del crecimiento económico en 1999, que se situaría entre el 3,3% que calculan la OCDE, el FMI y la Comisión Europea, y el 3,5% del Ministerio.
Esta ralentización se producirá en un contexto en el que los precios mantendrán el mismo ritmo de crecimiento que en 1998 (1,8% interanual), según la mayoría de estos organismos, a excepción de la OCDE, que en sus previsiones más recientes (junio de 1999), calcula un repunte de la inflación, que se situaría en el 2,2%.
En lo referente al mercado de trabajo, se prevé un descenso de la tasa de paro, que, en el caso de la estimación menos optimista (FMI), será de 1,1 puntos porcentuales, situándose en el 17,7% de la población activa, mientras que, según el Ministerio de Economía y Hacienda, el nivel de desempleo será inferior (17,1% de la población activa).
Para el año 2000, se espera que se produzca una ligera intensificación del ritmo de crecimiento económico, que según el FMI y la Comisión Europea podría alcanzar el 3,5%, mientras que la OCDE estima que se va a mantener la misma tasa que en 1999 (3,3%). Esta expansión, que vendrá acompañada de una evolución ascendente de los precios, va a favorecer nuevos avances en el mercado laboral, donde la tasa de paro seguirá descendiendo.
| PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y DEMANDA AGREGADA | |||||||
|
1998 |
1999 |
||||||
|
1997 |
1998 |
I |
II |
III |
IV |
I |
|
| Gasto en consumo final |
2,5 |
3,5 |
3,2 |
3,4 |
3,6 |
3,7 |
3,6 |
| Gasto en consumo final de los hogares |
2,9 |
4,0 |
3,6 |
3,9 |
4,1 |
4,2 |
4,3 |
| Gasto en consumo final de las ISFLSH |
0,2 |
8,4 |
4,6 |
8,1 |
11,3 |
9,5 |
4,5 |
| Gasto en consumo final de las AAPP |
1,5 |
1,7 |
1,6 |
1,7 |
1,8 |
1,7 |
1,5 |
| Formación bruta de capital fijo |
4,9 |
9,1 |
7,2 |
8,4 |
9,8 |
10,9 |
11,7 |
| Bienes de equipo |
10,1 |
13,0 |
11,8 |
12,6 |
13,4 |
13,8 |
14,0 |
| Construcción |
2,1 |
6,9 |
4,7 |
6,1 |
7,6 |
9,2 |
10,4 |
| Demanda Interna (*) |
3,1 |
4,8 |
4,1 |
4,6 |
5,1 |
5,4 |
5,5 |
| Exportación de bienes y servicios |
14,7 |
8,9 |
13,1 |
10,2 |
7,3 |
5,4 |
4,8 |
| Importación de bienes y servicios |
12,0 |
12,3 |
13,0 |
12,5 |
12,0 |
11,7 |
11,9 |
| PIB p.m. |
3,7 |
4,0 |
4,2 |
4,1 |
3,9 |
3,7 |
3,6 |
| NOTAS:
Precios constantes de 1995. Tasas de crecimiento interanual (%). (*) Aportación al crecimiento del PIB pm. FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía. |
|||||||
| PRODUCTO INTERIOR BRUTO Y OFERTA AGREGADA | |||||||
|
1998 |
1999 |
||||||
|
1997 |
1998 |
I |
II |
III |
IV |
I |
|
| Ramas agraria y pesquera |
6,2 |
0,0 |
2,6 |
0,7 |
-1,1 |
-2,4 |
-3,9 |
| Ramas energéticas |
4,1 |
2,7 |
4,3 |
3,0 |
1,8 |
1,8 |
2,0 |
| Ramas industriales |
5,7 |
5,4 |
6,8 |
6,5 |
5,3 |
3,1 |
2,0 |
| Construcción |
2,4 |
6,5 |
4,8 |
5,7 |
6,9 |
8,6 |
10,2 |
| Ramas de los servicios |
2,9 |
3,2 |
3,0 |
3,0 |
3,2 |
3,4 |
3,5 |
| Servicios de mercado |
3,3 |
3,7 |
3,5 |
3,5 |
3,8 |
4,0 |
4,0 |
| Servicios de no mercado |
1,3 |
1,4 |
1,5 |
1,4 |
1,3 |
1,5 |
1,6 |
| PIB p.m. |
3,7 |
4,0 |
4,2 |
4,1 |
3,9 |
3,7 |
3,6 |
| NOTAS:
Precios constantes de 1995. Tasas de crecimiento interanual (%). FUENTE: INE. Contabilidad Nacional Trimestral. ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía, Junta de Andalucía. |
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| ECONOMIA ESPAÑOLA.
PREVISIONES MACROECONÓMICAS |
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|
Mº Ec. y Hc. |
Comisión Europea |
OCDE |
FMI |
||||
|
1999 |
1999 |
2000 |
1999 |
2000 |
1999 |
2000 |
|
| PIB |
3,5 |
3,3 |
3,5 |
3,3 |
3,3 |
3,3 |
3,5 |
| Consumo Privado |
3,8 |
- |
- |
4,0 |
3,8 |
- |
- |
| Déficit Público (1) |
-1,6 |
-1,6 |
-1,3 |
-1,8 |
-1,4 |
- |
- |
| Deuda Pública (1) |
66,4 |
64,7 |
62,4 |
- |
- |
- |
- |
| Inflación |
1,8 |
1,8 |
1,9 |
2,2(3) |
2,2(3) |
1,8 |
2,1 |
| Tasa de paro (2) |
17,1 |
17,3 |
15,8 |
17,4 |
16,2 |
17,7 |
17,1 |
| NOTAS
% variaciones interanuales, salvo indicación contraria. (1) % sobre el PIB (2) % sobre población activa (3) Deflactor del consumo privado FUENTE: Mº de Economía y Hacienda (marzo 1999); Comisión Europea (marzo 1999); OCDE (junio 1999); FMI (abril 1999). ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía. |
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