En el tercer trimestre de 1999, se han confirmado los signos de mayor crecimiento que la economía internacional venía manifestando en la primera mitad del año.


La economía internacional ha confirmado, durante el tercer trimestre de 1999, los signos de mayor crecimiento manifestados en la primera mitad del año. En el área industrializada la mejora es generalizada, uniéndose al dinamismo de la economía estadounidense, la recuperación de Japón, y la aceleración del crecimiento económico de la Zona Euro. Junto a ello, en los países en desarrollo, destaca la consolidación de la recuperación de las economías emergentes del sudeste asiático, y el comportamiento más positivo de la economía Latinoamericana en su conjunto.

Este mayor dinamismo de la economía mundial, se ha producido en un contexto de fuerte crecimiento de los precios del petróleo en los mercados internacionales, que ha acentuado los temores de un repunte inflacionista, y ha provocado, entre otros factores,  un cambio de orientación en las políticas monetarias de algunos países y de la Zona Euro.

De otro lado, esta mejor evolución económica se está reflejando en el comercio exterior, observándose un aumento generalizado de los intercambios comerciales.

Estados Unidos continúa registrando las mayores tasas de crecimiento entre los países industrializados, con una variación real del PIB del 4’1% interanual en el tercer trimestre. Este dinamismo económico viene sustentado en la gran fortaleza que sigue mostrando la demanda interna, impulsada, principalmente, por el consumo privado, que sigue siendo el motor de la economía estadounidense, si bien la inversión también muestra un importante dinamismo. A ello se une la recuperación de la demanda exterior que,  favorecida por la mejor coyuntura internacional, se refleja en un repunte de las exportaciones.


Estados Unidos destaca con el mayor dinamismo económico en el mundo industrializado, y junto a ello, en Japón, los síntomas de recuperación son cada vez más evidentes.


El mercado de trabajo está recogiendo esta favorable evolución, de tal forma que la tasa de paro se sitúa en el tercer trimestre en el 4’2%, el nivel más bajo de los últimos treinta años. Por lo que se refiere a la inflación, la evolución alcista de los precios del petróleo está empezando a repercutir en los niveles de precios, situándose la tasa de inflación en el 2’4% en el tercer trimestre, frente al 1’7% de comienzos de año. 

En Japón, los síntomas de recuperación son cada vez más evidentes, con tasas positivas de crecimiento desde comienzos de año. En ello está siendo determinante el mayor dinamismo del consumo privado, mientras que la inversión continua debilitada. Desde el lado de la oferta, la producción industrial muestra un gran avance, alcanzando en agosto un crecimiento del 5’5% interanual, lo que contrasta con los descensos registrados en la primera mitad del año.

En el mercado laboral, sin embargo, los avances todavía no son muy significativos, permaneciendo la tasa de paro estabilizada, en el tercer trimestre, en el mismo nivel del trimestre precedente (4’7%).

Por su parte, los precios mantienen la tendencia deflacionista que los caracteriza desde comienzos de año, con un descenso del 0’3% en el tercer trimestre.

En este contexto, hay que señalar que, para afianzar la recuperación, el gobierno nipón ha aprobado, a mediados de noviembre, un nuevo programa de estímulo económico, que se concreta en nuevas inversiones en infraestructuras, incentivos para la creación de empleo, la desregulación de algunos sectores y la concesión de créditos en condiciones que impulsen la demanda interna.


En la Zona Euro, el ritmo de crecimiento económico se intensifica durante el tercer trimestre, favorecido por el impulso de la demanda exterior.


En la Zona Euro, durante el tercer trimestre se ha confirmado la reactivación económica que ya se había puesto de manifiesto en los meses precedentes, con un crecimiento del 2’3% interanual según Eurostat.

 El principal impulso proviene de la demanda exterior, que está recogiendo la mejor coyuntura internacional y la ganancia de competitividad asociada a la depreciación del euro desde principios de año. Junto a ello, también la demanda interna muestra un comportamiento positivo, favorecida por unas buenas condiciones financieras, así como por la depreciación del tipo de cambio.

Desde la perspectiva de la oferta, la producción industrial, que en los primeros meses del año se mostró muy debilitada, ha registrado en agosto, último dato disponible, un incremento del 2’5% interanual, según Eurostat, destacando especialmente el dinamismo de los bienes de consumo duradero (11’8%).

Entre los distintos países de la Zona Euro, las posiciones cíclicas son aún muy diferenciadas, manteniéndose España  entre los más dinámicos, como viene observándose desde principios de año, mientras que, en el lado opuesto, se sitúan Alemania e Italia, que en cualquier caso muestran síntomas de notable mejoría.


Ante el mayor ritmo de crecimiento económico y el surgimiento de tensiones inflacionistas, se ha producido un cambio de orientación de las políticas monetarias en algunos países, con elevaciones del precio oficial del dinero.


La aceleración del ritmo de crecimiento económico en la Zona Euro, ha venido unida a la aparición de tensiones inflacionistas, vinculadas, al igual que en el resto de países industrializados, a la subida de los precios del petróleo.  En este sentido, en octubre,  el crecimiento interanual del IPC de los países de la UEM se ha situado en el 1’4%, frente al 0’8% de comienzos de año. La mayor contención corresponde a Austria y Francia (0’8% en ambos casos), seguidas de Alemania (0’9%), siendo, en el lado opuesto, Irlanda el país más inflacionista (2’8%).

 En el ámbito del mercado de trabajo, también se observa una cierta mejoría. Así, la tasa de paro se ha situado en octubre en el 9’9%, el nivel más bajo desde finales de 1992. Entre los distintos países, España sigue destacando con el mayor nivel de desempleo, seguida por Francia y Finlandia, mientras que en el lado opuesto, Luxemburgo presenta la tasa de paro más baja.

En lo que respecta al resto de países de la Unión Europea que no pertenecen a la Zona Euro, destaca la reactivación económica de Reino Unido, con un crecimiento del PIB del 1’8% interanual en el tercer trimestre, el más elevado en el último año. Ello, como en los restantes países europeos, y a pesar de la fortaleza de la libra, se justifica, en buena medida, por el favorable comportamiento del sector exterior, unido al dinamismo que mantiene la demanda interna. De otro lado, los precios, y en contra de la tendencia generalizada, moderan su ritmo de crecimiento durante el tercer trimestre, situándose la tasa de inflación en el 1’2%, un punto por debajo de la de comienzos de año.            

Los países en desarrollo también muestran signos de mayor dinamismo económico a medida que avanza el año. Así, junto a la recuperación de las economías asiáticas, también en Latinoamérica se observa un avance de la economía brasileña, que por su dimensión relativa y los importantes vínculos comerciales que mantiene con las restantes economías latinoamericanas, favorece una mejor evolución en la zona.

Más concretamente, en el caso de los países asiáticos, la reactivación está siendo más intensa de lo esperado y  se sustenta, entre otros factores, en las ganancias de competitividad asociadas a la depreciación que han experimentado la mayoría de las monedas de estos países y las políticas fiscales expansivas aplicadas. No obstante, en algunos países, entre los que destaca Indonesia, la situación todavía es incierta.

En cuanto a las economías de América Latina, la mejora no ha sido generalizada, destacando la recuperación de Brasil, impulsada por la importante ayuda internacional que recibió a finales de 1998, y de Méjico, favorecida por un dinámico comercio exterior. En el lado opuesto, Argentina y Chile muestran mayor debilidad.

En cuanto a la evolución de los mercados financieros y cambiarios, en un clima de crecimiento económico fuerte y riesgos de tensiones inflacionistas, en los últimos meses se ha puesto de manifiesto un cambio de orientación de las políticas monetarias en EEUU, Reino Unido y la Zona Euro. En Estados Unidos, y tras la subida del tipo de interés a finales de junio, la Reserva Federal ha vuelto a subir en un cuarto de punto el tipo objetivo de los fondos federales,  hasta situarlo en el 5’5%.

Del mismo modo, en la Zona Euro, el Banco Central Europeo ha elevado a comienzos de noviembre el tipo oficial  en medio punto, situándolo nuevamente en el 3%, nivel con el que se había iniciado la Unión Monetaria. Fuera de la Zona Euro, también el Banco de Inglaterra ha practicado una subida, en este caso de 0’25 puntos, que sitúa el precio oficial del dinero en el 5’5%.

En este contexto, los tipos de interés, tanto a largo como a corto plazo, han experimentado un cierto repunte en Estados Unidos y la Zona Euro, manteniendo una mayor estabilidad en Japón.

Desde el punto de vista cambiario, el dólar ha interrumpido la trayectoria alcista que venía mostrando frente al yen, depreciándose entre mayo y octubre en un 13%.

Respecto al euro, señalar que, a finales de noviembre, ha registrado la cotización más baja frente al dólar desde comienzos de enero. Entre los factores que justifican esta debilidad del euro, cabe destacar la distinta posición cíclica de Estados Unidos y la Unión Europea, y el diferencial de tipos de interés.


El comercio mundial experimenta una notable mejoría, favorecido, entre otros factores, por la reactivación de la demanda de las economías emergentes.


Ante la mejor situación económica que, con carácter generalizado, atraviesa la economía internacional, el comercio mundial, en los últimos meses, ha experimentado una notable mejoría.

En Estados Unidos, la mayor demanda internacional está impulsando las exportaciones, lo que unido a la continua expansión de las importaciones, favorecidas por la fortaleza de la demanda interna, determina un progresivo aumento del déficit comercial.  En este sentido, en los ocho primeros meses del año, el déficit de la balanza comercial supera en un 36% el del mismo período del año anterior.

Por su parte, en Japón, las exportaciones se están viendo favorecidas por la reactivación económica de las economías emergentes asiáticas, con las que mantiene importantes vínculos comerciales.

En la Zona Euro, según Eurostat, en los nueve primeros meses del año, el superávit comercial se ha reducido en un 30% respecto al mismo período del año anterior, a pesar de  que las exportaciones se han visto globalmente beneficiadas por la depreciación del euro. Para el conjunto de la Unión Europea el deterioro es más acusado, de forma que en el período considerado, el superávit comercial se ha reducido en un 59’6%. Alemania destaca como el país con mayor superávit, mientras que, en el lado opuesto, Reino Unido presenta el mayor déficit.

En este contexto, las perspectivas de evolución de la economía mundial son más positivas que en los inicios del año. Un avance de las estimaciones económicas que la OCDE publica semestralmente, difundido a mediados de noviembre, pone de manifiesto que la expansión de la economía mundial en 1999 va a ser más intensa de lo esperado, revisando al alza en seis décimas el crecimiento del PIB, hasta situarlo en el 3%, y considerando, además, que en el año 2000 va a continuar esta reactivación, con un crecimiento del 3’5%.

Estas favorables expectativas se deben, especialmente, a la mejor evolución prevista para la Unión Europea, así como a la recuperación de las economías asiáticas, más concretamente de Japón. De esta manera, los países industrializados van a registrar en conjunto un crecimiento del 2’8% en 1999 y del 2’9% en el año siguiente.

La demanda interna va a explicar, en gran medida, esta reactivación, con  una variación del 3’6% interanual en el conjunto de la OCDE en 1999, impulsada por el dinamismo del consumo privado y, especialmente, de la formación bruta de capital fijo. Para el año 2000, el crecimiento económico se va a ver impulsado también por la demanda externa, esperándose una desaceleración de los componentes internos.

En cuanto al mercado de trabajo, también se esperan algunos avances, situándose la tasa de paro en el conjunto de países industrializados en el 6’7% en 1999, dos décimas por debajo de la del año anterior, esperándose que esta tendencia continúe en el año siguiente. En este contexto, hay que señalar que en Japón, que tradicionalmente ha destacado con una de las tasas de paro más bajas del conjunto de países de la OCDE, va a continuar el deterioro del mercado de trabajo, de manera que la tasa de paro se va a situar en 1999 en el 4’7%, superando en seis décimas la del año anterior y medio punto por encima de la correspondiente a Estados Unidos. En el año 2000, sin embargo, parece que esta tendencia se va a detener y la tasa de paro podría estabilizarse en el nivel indicado.

Todo ello, en un contexto en el que se espera que la inflación de la OCDE en 1999 sea inferior a la del año anterior, previéndose un cambio de trayectoria a partir del 2000.

Para la Unión Europea y la Zona Euro, las estimaciones de la OCDE han supuesto una revisión al alza de 0’4  y 0’2 puntos, respectivamente, de las tasas de crecimiento previstas anteriormente para 1999, hasta situarlas en el 2’1% en ambos casos. De igual forma, también es más elevado el crecimiento estimado para el 2000, esperándose tasas del 2’8%, también en ambos casos.

En el mismo sentido, la Comisión Europea ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para el conjunto de la Unión Europea, que en los dos próximos años podría situarse en el 3%, ligeramente por encima de la media en la Zona Euro (2’9%), frente al 2’1% que se prevé para 1999. España, con un crecimiento del 3’6% en el 2000, destacará entre los países más dinámicos, junto con Irlanda, Luxemburgo y  Grecia. De otra parte, la Comisión señala que la reactivación de Alemania se consolidará en el próximo año, y también en Italia mejorará la situación económica, aunque seguirá siendo el país con menor crecimiento real del PIB (2’2%).

Ante esta situación, se espera que el mercado de trabajo muestre una evolución positiva, y la tasa de paro, según la Comisión Europea, descienda hasta el 8’6% de la población activa en el 2000, continuando esta tendencia en el año siguiente (8%).

 Respecto a los precios, aunque se observa un ligero repunte de la inflación, las tasas seguirán siendo moderadas, estimándose en el 1’5% para el año 2000 y el 1’6% para el siguiente, tanto en la Zona Euro, como en la UE, si bien en algunos países será notablemente superior a este promedio, destacando Portugal entre ellos.

Finalmente, el comercio mundial, tras el crecimiento del 4’9% previsto para 1999, podría experimentar en el año 2000 una importante reactivación, con una expansión del 7’1%, según la OCDE. En el mismo sentido, la Organización Mundial de Comercio (OMC) constata el mayor dinamismo del comercio internacional, estimando que el volumen de intercambios  podría incrementarse entre un 6% y un 7% en el próximo año, debido a la recuperación de la economía mundial.

 

 

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

 

ESPAÑA

ALEMANIA (1)

R. UNIDO

FRANCIA

UE

UE-11

EEUU

JAPÓN

OCDE(2)

PRODUCTO INTERIOR BRUTO (3)

IV Trim 98

3,7

1,2

1,6

3,0

1,9

1,9

4,6

-3,0

2,2

HI Trim 99

3,6

0,8

1,3

2,5

1,6

1,6

3,9

0,1

2,4

II Trim 99

3,6

0,8

1,4

2,4

1,6

1,6

3,8

0,7

2,6

III Trim 99

3,7

1,3

1,8

3,0

2,2

2,3

4,2

1,0

-

DEMANDA INTERNA (3)

IV Trim 98

5,3

2,5

3,4

3,8

3,1

3,0

5,4

-3,2

3,1

I Trim 99

5,2

1,8

3,9

2,9

2,8

2,7

5,0

-0,3

3,2

II Trim 99

5,1

1,8

3,1

2,5

2,6

2,7

4,7

1,3

3,4

III Trim 99

4,8

1,4

3,0

2,6

2,4

2,4

5,1

1,3

-

INDICE DE PRODUCCIÓN INDUSTRIAL (3)(4)

IV Trim 98

3,0

1,5

0,6

2,3

1,3

1,6

2,0

-6,3

0,1

I Trim 99

1,3

-0,5

-0,8

0,8

0,2

0,2

2,0

-4,0

0,3

II Trim 99

2,3

0,3

-0,7

0,8

0,2

-0,2

2,3

-1,0

1,6

III Trim 99

3,2

-

-

-

-

-

2,7

2,5

-

INDICE DE PRECIOS DE CONSUMO (3)

IV Trim 98

1,5

0,4

3,0

0,4

1,0

0,8

1,6

0,5

2,1

I Trim 99

1,9

0,3

2,2

0,3

1,0

0,8

1,7

-0,1

1,8

II Trim 99

2,3

0,5

1,4

0,4

1,0

1,0

2,1

-0,2

2,0

III Trim 99

2,4

0,6

1,2

0,5

1,2

1,1

2,4

-0,3

-

TASA DE PARO (5)

IV Trim 98

18,2

9,2

6,3

11,6

9,7

10,7

4,4

4,4

7,0

I Trim 99

17,0

9,0

6,3

11,4

9,5

10,4

4,3

4,6

6,9

II Trim 99

15,6

9,1

6,1

11,2

9,3

10,3

4,3

4,7

6,8

III Trim 99

15,4

-

-

-

-

10,1

4,2

4,7

-

EMPLEO (3)

IV Trim 98

3,3

0,8

0,7

1,5

1,4

1,6

1,3

-0,9

0,6

I Trim 99

3,9

-

0,2

1,5

1,3

-

1,7

-1,3

0,8

II Trim 99

4,6

-

-

-

1,5

-

1,5

-1,1

0,9

III Trim 99

4,7

-

-

-

-

-

1,5

-0,6

-

BALANZA POR CUENTA CORRIENTE (6)

III Trim 98

0,6

1,8

2,1

9,2

-

-

-63,5

29,6

-

IV Trim 98

-0,3

-4,3

-2,1

10,8

-

-

-61,7

33,2

-

HI Trim 99

2,7

-

-4,2

11,4

-

-

-68,6

29,0

-

II Trim 99

-0,9

-

-

-

-

-

-

28,4

-

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

IV Trim 98

3,4

3,4

6,4

3,3

-

3,2

5,2

0,6

-

I Trim 99

3,0

-

5,3

-

-

3,1

4,9

0,2

-

II Trim 99

2,6

-

5,1

-

-

2,6

5,1

0,1

-

III   99

2,7

-

5,4

-

-

2,5

5,4

0,1

-

NOTAS:  (1) datos de Alemania unificada, excepto los de empleo que corresponden a Alemania Occidental

                 (2) el IPC de la OCDE no incluye el dato correspondiente a Turquía

                 (3) % variaciones anuales.

                 (4) En el caso de UE, UE-11 y OCDE, datos cve.

                 (5) % sobre población activa

                 (6) Saldos en miles de mill. de dólares (cve).

FUENTE: OCDE; Comisión Europea; INE; Banco de España

ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.

                                

 

 

ESTIMACIONES Y PREVISIONES ECONÓMICAS. PERÍODO 1998-2000(1)

 

OCDE

FMI

 

1999

2000

2001

1998

1999

2000

PRODUCTO INTERIOR BRUTO

MUNDO

_

_

_

2,5

3,0

3,5

Países en desarrollo

_

_

_

3,2

3,5

4,8

Países en transición

_

_

_

-0,2

0,8

2,8

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

2,8

2,9

2,6

2,2

2,8

2,7

EE.UU.

3,8

3,1

2,3

3,9

3,7

2,6

Japón

1,4

1,4

1,2

-2,8

1,0

1,5

UE

 

2,1

2,8

2,8

2,7

2,0

Zona Euro

2,1

2,8

2,8

2,8

2,1

2,8

Alemania

1,3

2,3

2,5

2,3

1,4

2,5

España

3,7

3,7

3,5

4,0

3,4

3,5

INFLACIÓN

Países en desarrollo

_

_

_

10,3

6,7

5,8

Países en transición

_

_

_

20,9

39,3

18,1

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS (2)

1,1

1,5

1,8

1,5

1,4

1,8

EE.UU.

1,4

1,9

2,3

1,6

2,2

2,5

Japón

-0,6

-0,5

-0,3

0,6

-0,4

0,0

UE

1,5

1,7

1,8

1,4

1,3

1,5

Zona Euro

1,3

1,5

1,6

1,2

1,0

1,3

Alemania

1,2

1,3

1,3

0,6

0,4

0,8

España

2,3

2,2

2,5

1,8

2,1

2,1

TASA DE PARO (3)

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

6,7

6,4

6,3

6,7

6,5

6,5

EE.UU.

4,2

4,2

4,6

4,5

4,3

4,5

Japón

4,7

4,7

4,7

4,1

5,0

5,8

UE

9,4

8,8

8,4

9,6

9,1

8,8

Zona Euro

10,2

9,6

9,1

10,9

10,3

9,7

Alemania

9,0

8,7

8,3

9,4

9,1

8,6

España

15,8

14,0

12,7

18,8

15,7

14,0

DÉFICIT PÚBLICO (4)

PAÍSES INDUSTRIALIZADOS

-1,2

-1,1

-0,8

_

_

_

EE.UU.

1,0

0,9

0,9

_

_

_

Japón

-7,6

-7,6

-7,2

_

_

_

UE

-1,1

-0,8

-0,5

_

_

_

Zona Euro

-1,6

-1,2

-0,8

_

_

_

Alemania

-1,6

-1,2

-0,9

_

_

_

España

-1,4

-1,1

-0,7

_

_

_

TIPOS DE INTERÉS A CORTO PLAZO

EE.UU.

4,6

5,7

6,1

_

_

_

Japón

0,3

0,3

0,8

_

_

_

Zona Euro

2,9

3,3

4,3

_

_

_

Alemania

2,9

3,3

_

_

_

_

España

_

_

_

_

_

_

COMERCIO MUNDIAL

4,9

7,1

6,3

3,6

3,7

6,2

NOTAS:      (1) variaciones anuales en %, salvo indicación contraria

                    (2) las estimaciones de la OCDE no incluyen a los países con elevadas tasas de inflación durante la década de los noventa (República Checa, Grecia, Portugal, Turquía, Méjico, Hungría, Polonia)

                    (3) % sobre población activa

                    (4) % sobre PIB

FUENTE: OCDE (noviembre 99), FMI (octubre 99)

ELABORACION: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía

 


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