Los precios en Andalucía muestran una trayectoria alcista, en sintonía con la evolución que se observa a nivel nacional y en el conjunto de países indutrializados.


Durante el tercer trimestre de 1999, y en un contexto marcado por las presiones que sobre los precios ha ejercido el alza de la cotización del petróleo en los mercados internacionales, la inflación en Andalucía muestra una trayectoria alcista, en sintonía con la evolución que se observa a nivel nacional y en el conjunto de países más desarrollados.

 

Esta circunstancia se ha mantenido en los meses posteriores, de manera que en noviembre, último dato disponible, la tasa de inflación se ha situado en el 2,3%, la más elevada desde comienzos de 1997, en cualquier caso, inferior al conjunto nacional (2,7%).

 

Desde la perspectiva de la oferta, la información disponible pone de manifiesto una evolución muy dispar de los distintos sectores. Así, en el primario, los precios mantienen un comportamiento deflacionista, mientras que en la industria, tras la caída experimentada en la primera mitad del año, se observa un cambio de tendencia hacia tasas positivas. Finalmente, en los servicios, aunque sigue destacando como el sector más inflacionista, los precios se inscriben en una trayectoria de cierta moderación.

 

De este modo, en el sector primario, los precios percibidos por los agricultores muestran desde mayo una tendencia de descenso, con una caída del 4.9% interanual en julio, última información que se dispone. Este comportamiento es especialmente intenso en los precios de los productos ganaderos, que experimentan una caída del 7,7% interanual en dicho mes, mientras que en los agrícolas el descenso es menos acusado.

 

En la industria, en el tercer trimestre, se rompe la tendencia deflacionista que venía caracterizando su evolución desde mediados de 1998, con una aumento del índice general de precios industriales del 2,4% interanual en septiembre. Ello se debe, especialmente, al carácter más inflacionista que como consecuencia de la subida de los precios energéticos en los mercados internacionales, muestran los precios de los bienes intermedios, con un incremento del 3% interanual en septiembre. En los restantes componentes, si bien los precios aumentan a un menor ritmo, también se observa un repunte. Así, por una parte, en los bienes de consumo el aumento es del 2,1 % interanual en septiembre, frente al 0,8% de comienzos de año y, por otra, en los bienes de inversión es del 0,9% interanual, casi siete décimas superior al de principios de año.

 

En los servicios, sin embargo, los precios muestran una cierta tendencia de moderación, aunque continúa destacando como el sector más inflacionista. El IPC de servicios totales pasa de aumentar a una tasa interanual del 3,6% en enero de 1999, al 3,2% en octubre, según la última información disponible.

 

Los precios de importación, por otra parte, experimentan en agosto un aumento del 3,8% interanual, el más elevado desde el otoño de 1997, y que contrasta con la trayectoria deflacionista de los cinco primeros meses del presente año. Ello, básicamente, se justifica por el importante aumento de los precios de importación de los productos energéticos, que en el mes referido se cifra en el 62,2% interanual, la tasa más elevada que se conoce desde comienzos de 1981. Mientras, los precios de importación de los productos no energéticos continúan mostrando un comportamiento deflacionista.

 

Desde la perspectiva de la demanda, hay que señalar que, tras la ligera moderación del ritmo de crecimiento de los precios que se produjo a comienzos del verano, posteriormente ha vuelto a iniciarse una nueva trayectoria alcista, de forma que tras el aumento del 1,7% interanual experimentado por el Índice de Precios al Consumo (IPC) en junio, en noviembre, última información disponible, la tasa de inflación se sitúa en el 2,3%.

 

Este repunte se ha producido también a nivel nacional, manteniéndose el favorable diferencial de inflación que, desde finales de 1996, refleja la economía andaluza respecto a la española, y que en noviembre se cifra en 0,4% puntos porcentuales, por quinto mes consecutivo.

 

Esta evolución de los precios de la economía andaluza, al igual que a nivel nacional y, con carácter generalizado, en el conjunto de países industrializados, se justifica, en gran medida, por las presiones inflacionistas derivadas de los precios energéticos en los mercados internacionales, que están provocando un importante incremento en determinados componentes del IPC no alimenticio, a lo que se une que también algunos precios alimenticios están aumentando a un mayor ritmo.


La tasa de inflación de la economía andaluza se sitúa en noviembre en el 2,3%, inferior en cuatro décimas a la media nacional.


De este modo, en conjunto, los precios de los bienes no alimenticios experimentan un aumento del 2,5% interanual en noviembre, notablemente superior al 1,4% de comienzos de año, destacando los transportes como el componente más inflacionista, con un incremento del 4,3% interanual. Más concretamente, dentro de esta rúbrica, la subida más intensa corresponde a la “utilización de vehículos”, en la que se incluye la compra de carburantes, con un 8,6% interanual, lo que significa una aportación de casi siete décimas al crecimiento global de los precios en noviembre; es decir, el 30% de la tasa de inflación.

 

 

Seguido de los transportes aparece el componente “otros”, que incluye el turismo y los artículos de uso personal, con un incremento del 3% interanual en noviembre. En ello ha sido determinante el aumento experimentado por el IPC de “restaurante, bares, cafeterías y hoteles”, que se cifra en el 3,6% interanual, aportando al crecimiento del IPC general casi cuatro décimas.

 

Respecto al componente alimenticio del IPC, en noviembre alcanza un incremento del 1,9% interanual, un punto superior al de principios de año, comportamiento que se debe, en gran medida, a la importante aceleración en el ritmo de crecimiento de los precios de los aceites y grasas, que se cifra en el 22,4% interanual en este mes, aportando más de tres décimas al crecimiento global del IPC.

 

De todo ello se deriva que, durante 1999, el crecimiento de los precios en Andalucía viene explicado, básicamente, por esta tres rúbricas, “restaurantes, bares cafeterías y hoteles”, “utilización de vehículos”, y “aceites y grasas”, que representando en conjunto el 20,4% del IPC andaluz, explican el 60,3% de la tasa de inflación en el mes de noviembre.


Las presiones inflacionistas derivadas de la subida de los precios energéticos en los mercados internacionales explican, en gran medida, el repunte de los precios en Andalucía.


En  cuanto a la evolución de los salarios, y según los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a lo largo del tercer trimestre del año se observa un ritmo de crecimiento sostenido.

 

De este modo, el incremento salarial pactado en la negociación colectiva, con información disponible hasta el mes de octubre, se mantiene en el 2,35% desde julio, inferior, en cualquier caso, al 2,75% del mismo mes del año anterior, y muy similar al crecimiento medio nacional (2,32%).

 

Entre los distintos sectores productivos, el primario destaca por el incremento salarial más elevado (2,68%). En la industria, el aumento de los salarios es prácticamente igual al promedio (2,32%), siendo inferior en la construcción (2,25%) y en los servicios (2,09%).


El incremento salarial pactado en la negociación colectiva se mantiene en el 2,35% en el mes de octubre, inferior al registrado en igual período del año anterior.


En la misma línea, los datos de la Encuesta de Salarios en la Industria y los Servicios, elaborada por el INE en establecimientos de más de cinco trabajadores, muestran un moderado ritmo de incremento de los salarios durante el tercer trimestre del año, similar al trimestre anterior. En este sentido, la ganancia media por trabajador y mes experimenta un incremento del 1,4% interanual, dos décimas por encima del registrado en el segundo trimestre, y notablemente inferior al 2,3% del mismo período del año anterior. Esta aumento, por otra parte, ha sido inferior al experimentado a nivel nacional, donde el aumento de la ganancia media por trabajador y mes en el tercer trimestre se cifra en el 2,3% interanual.

 

INDICADORES DE PRECIOS Y SALARIOS. ANDALUCÍA

 

 

1999

1997

1998

I

II

III

IPC  General (*)

1,6

1,1

1,9

1,7

2,1

Alimentación

0,7

0,2

2,0

0,8

0,6

No alimentación

1,9

1,4

1,8

2,2

3,0

Indice de Precios Industriales

1,0

-2,1

-1,46

-0,44

1,5

Precios Percibidos Agricultores (1)

-5,0

-1,6

4,80

-1,20

-4,87

Precios Pagados Agricultores (1)

2,3

-1,3

-3,83

-4,14

0,44

Aumento salarial en convenio (*) (2)

3,14

2,71

1,99

2,32

2,35

Agricultura

3,46

2,99

1,89

2,65

2,68

Industria

3,11

2,48

2,06

2,15

2,32

Construcción

2,83

2,31

1,40

2,89

2,25

Servicios

2,68

2,60

2,02

2,05

2,09

Ganancia media por trabajador y mes

2,9

2,0

2,29

1,20

1,40

NOTAS:   Tasas de variación interanual

                 (*) datos del último mes de cada período. 

                 (1) datos disponibles para el mes de julio

                 (2) datos en nivel                                                              

FUENTE: INE, MAPA, Mº Economía y Hac., Mº de Trabajo y Asuntos Sociales.

ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía

 

 


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