![]()
Durante el segundo trimestre de 1999, la economía
internacional ha ido consolidando la mejora manifestada en los meses iniciales
del año. Así, junto a la favorable evolución de Estados Unidos, que sostiene
un ritmo de crecimiento elevado, Japón muestra síntomas de recuperación, al
igual que los restantes países del sudeste asiático, y en la Zona Euro se
empieza a superar la desaceleración que venía registrando desde mediados del
año anterior, impulsada por la reactivación del comercio exterior. En contraste,
el panorama económico es menos favorable en Latinoamérica y los países de
Europa Central y del Este.
En este contexto, la economía española continúa
destacando como una de las más dinámicas de la Zona Euro, manteniendo el mismo
ritmo de crecimiento del trimestre precedente, y que, según el INE, se cifra
en un 3,6% interanual.
Asimismo, la economía andaluza mantiene las
tendencias que caracterizaron su evolución en los primeros meses del año,
con un fuerte ritmo de crecimiento de la actividad productiva y la demanda,
una intensificación del proceso de creación de empleo y reducción del número
de parados, y un nuevo aumento del tejido empresarial.
Desde el punto de vista de la oferta, los sectores
no agrarios siguen mostrando un elevado ritmo de crecimiento, destacando especialmente
la construcción. Mientras, el sector primario acusa los efectos de una climatología
adversa, en la que la escasez de precipitaciones es la nota dominante.
Por el lado de la demanda, continúa el avance
de los componentes internos, consumo e inversión, que adquieren cada vez un
mayor protagonismo y se consolidan como motor del crecimiento económico. Mientras,
en la vertiente externa, el saldo exterior sigue siendo superavitario, a pesar
de que los flujos comerciales con el extranjero mantienen una trayectoria
negativa, si bien en la vertiente importadora comienza a registrarse un cambio
de tendencia.
Este dinamismo de la actividad productiva y
la demanda se traslada, de un lado, en un nuevo aumento del tejido empresarial
andaluz; y de otro, en una notable aceleración del ritmo de creación de empleo
y reducción del número de parados en el mercado laboral, en un contexto en
el que la incorporación de activos se mantiene a tasas elevadas, por encima
de la media nacional.
Todo ello, en un entorno en el que los precios,
durante el segundo trimestre de 1999, y tras el repunte de comienzos de año,
retomaron una tendencia de menor crecimiento, que, no obstante, se ha visto
nuevamente alterada en los meses posteriores, consecuencia, en gran medida,
del impacto de la subida de los precios energéticos en los mercados internacionales.
Con todo, la tasa de inflación en Andalucía se mantiene por debajo de la media
nacional, destacando entre las Comunidades Autónomas con menor crecimiento
de los precios.
En el ámbito de los precios, y debido a factores
coyunturales vinculados a los alimentos y la energía, en los primeros meses
de 1999 se registró un cambio en el comportamiento de contención de la inflación,
que posteriormente retornó hacia una senda de moderación. Con todo, Andalucía
ha seguido destacando, durante todo el primer semestre, entre las Comunidades
Autónomas menos inflacionistas.