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En el segundo trimestre de 1999, y tras
el repunte de comienzos de año, los precios en Andalucía retomaron una tendencia
de menor crecimiento, que se ha visto nuevamente alterada en los meses posteriores.
Durante
el segundo trimestre de 1999, y tras el repunte de comienzos de año, los precios
en Andalucía retomaron una tendencia de menor crecimiento, favorecida por
la contención de los precios alimenticios, que mostraron ciertas tensiones
en los primeros meses.
Esta trayectoria de moderación
se ha visto, no obstante, nuevamente alterada en los meses posteriores, consecuencia,
en gran medida, del impacto de la subida de los precios energéticos en los
mercados internacionales. De este modo, los últimos datos disponibles, referidos
al mes de septiembre, sitúan la tasa de inflación en Andalucía en el 2,1%,
en cualquier caso, inferior a la media nacional (2’5%).
La tasa de inflación en Andalucía se sitúa
en septiembre en el 2,1%, cuatro décimas por debajo de la española, manteniendo
el favorable diferencial que, de manera ininterrumpida, se observa desde finales
de 1996.
Desde la perspectiva de la
oferta, la evolución de los precios es dispar. En el sector primario,
la información más reciente pone de manifiesto que las presiones alcistas
de los primeros meses están remitiendo, mientras los servicios mantienen
un ritmo de crecimiento bastante estable. De otro lado, en la industria, la
tendencia deflacionista que le caracteriza desde mediados del año anterior,
se ha ido moderando progresivamente, hasta registrar tasas positivas de crecimiento.
Más concretamente, en
el sector primario, los precios percibidos por los agricultores experimentan
un descenso del 6% interanual en mayo, último dato disponible, lo que se justifica,
especialmente, por el cambio de tendencia que se observa en los productos
agrícolas, que durante el primer cuatrimestre aumentaron a tasas muy elevadas,
y en mayo registran una caída del 4’2% interanual. Junto a ello, los
productos ganaderos, mantienen el comportamiento deflacionista que los caracteriza
desde finales de 1998.
En la industria, por su parte,
en la primera mitad del año se ha mantenido la tendencia de descenso de los
precios que se observa desde mediados de 1998, aunque con una progresiva desaceleración
del ritmo de caída hasta registrar el indice general de precios industriales
un incremento del 1’4% interanual en agosto, último dato disponible.
Ello se justifica, especialmente, por el cambio de tendencia experimentado
por los precios de los bienes intermedios, entre los que se incluye la energía,
que en el mes de agosto han experimentado un incremento del 1’7% interanual,
el primero tras casi un año y medio de descenso. Los restantes componentes
muestran un aumento más estable, alrededor del 1’5% en los bienes de
consumo, y bastante más moderado en los de equipo (0’7% interanual en
agosto).
Finalmente, en los servicios,
los precios mantienen un ritmo de crecimiento sostenido a lo largo de todo
el año. La tasa de aumento del IPC de servicios totales se sitúa en junio
en el 3’5% interanual, nivel muy similar al de comienzos de año.
Por su parte, los precios de
importación, han roto la tendencia de descenso que mostraban desde el segundo
trimestre de 1998. Así, según la última información disponible, en el mes
de junio, han experimentado un aumento del 2’8% interanual, lo que contrasta
con la caída del 6’9% de comienzos de año. En este comportamiento está
siendo determinante la evolución seguida por los precios de importación de
los productos energéticos, que iniciaron en mayo una importante tendencia
inflacionista, alcanzando en junio un incremento del 22’7%, el más elevado
desde comienzos de 1997.
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Por el lado de la demanda,
tras alcanzar el Indice de Precios al Consumo (IPC) una tasa de crecimiento
del 2’1% interanual en abril, en los meses siguientes los aumentos fueron
más moderados, hasta situarse en junio en el 1’7%.
Esta trayectoria de contención
ha vuelto a alterarse posteriormente, alcanzando los precios en septiembre
una tasa de crecimiento del 2,1% interanual, detectándose ciertas presiones
inflacionistas en el componente no alimenticio. Este comportamiento
se ha observado también, y con mayor intensidad, a nivel nacional, de
manera que la economía andaluza mantiene el favorable diferencial de inflación
con la media española que, de manera ininterrumpida, se observa desde finales
de 1996, y que en septiembre se cifra en -0’4 puntos.
El mayor crecimiento de los
precios en los meses más recientes se justifica, en gran medida, por las repercusiones
que el aumento de los precios del petróleo en los mercados internacionales
está teniendo sobre determinados componentes del IPC no alimenticio.
El Mayor crecimiento de los precios en
los meses más recientes se justifica, en gran medida, por las repercusiones
que el incremento de los precios del petróleo está teniendo sobre determinados
componentes del IPC no alimenticio.
Así, y en su conjunto, los
precios de los bienes no alimenticios han registrado un aumento del 3% interanual
en septiembre, el más elevado desde comienzos de 1997, destacando la vivienda
(4’1%) y los transportes (3’7%) como los más inflacionistas. Más
concretamente, descendiendo en el análisis de estos dos componentes del IPC
no alimentación, se observa que las mayores subidas se registran en los precios
de “calefacción y alumbrado” (6’3%), dentro del IPC de vivienda,
y en la “utilización de vehículos” (7%), que se incluye en el
IPC de transportes, y donde un apartado importante es la compra de combustible.
Junto a ello, el componente
“otros”, donde se incluye el turismo y los artículos de uso personal,
también se sitúa entre los de mayor crecimiento de precios (3’1% interanual
en agosto). Destaca, por su mayor repercusión, el IPC de “restaurantes,
bares, cafeterías y hoteles”, que con un aumento del 3’5% interanual,
aporta casi cuatro décimas al crecimiento global de los precios en septiembre.
Por
su parte, el componente alimenticio del IPC registra en septiembre un incremento
del 0’6% interanual, observándose en la mayoría de productos alimenticios
un descenso de los precios. No obstante, dentro de este componente, cabe destacar
los precios de “aceites y grasas” que, acusando los efectos de
la desfavorable campaña del olivar, han experimentado un aumento del 19’5%
interanual, aportando casi tres décimas al crecimiento global del IPC.
Con todo, y considerando la
clasificación del IPC según las distintas rúbricas, se tiene que “aceites
y grasas”, “calefacción y alumbrado”, “utilización
de vehículos” y “restaurantes, bares, cafeterías y hoteles”,
son los principales núcleos inflacionistas en 1999, de tal forma que representando
conjuntamente el 23’4% del indice de precios al consumo en Andalucía,
explican el 67% de la tasa de inflación actual.
Respecto a la evolución de
los salarios, y según los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales, en el segundo trimestre del año se ha puesto de manifiesto un ligero
cambio en la trayectoria de continuada contención de su ritmo de crecimiento.
De esta forma, el incremento
salarial pactado en la negociación colectiva hasta el mes de julio se sitúa
en el 2’35%, el más elevado en lo que va de año, pero en cualquier caso,
inferior al que se registraba en el mismo mes del año anterior (2’86%).
Este comportamiento, por otra
parte, ha determinado que el aumento de los salarios, que desde comienzos
de año venía siendo inferior en Andalucía que en el conjunto de España, haya
vuelto a superar al promedio nacional.
El incremento salarial pactado en la negociación
colectiva hasta el mes de julio, se sitúa en Andalucía en el 2,35%, ligeramente
por encima del promedio nacional.
Entre los distintos sectores,
es el primario el que destaca con el mayor incremento de los salarios (2’68%),
seguido por la industria, con un aumento del 2’19%, la construcción
(2’13%) y, finalmente, los servicios con el incremento más bajo (2’08%).
Frente a este ligero aumento
del ritmo de crecimiento de los salarios que se desprende de los convenios
firmados, los datos de la Encuesta de Salarios en la Industria y los
Servicios, elaborada por el INE en establecimientos con más de cinco trabajadores,
reflejan una clara tendencia de contención salarial en el segundo trimestre.
Así, la ganancia media por trabajador y mes en Andalucía experimenta un incremento
del 1’2% interanual, significativamente inferior al 2’3% del trimestre
anterior. Y este aumento ha sido inferior al experimentado a nivel nacional,
donde el ritmo de crecimiento de la ganancia media por trabajador y mes se
mantiene prácticamente estabilizado en el mismo nivel de finales de 1998 (2’2%).
|
INDICADORES DE PRECIOS Y SALARIOS. ANDALUCÍA |
||||
|
|
|
1999 |
||
|
1997 |
1998 |
I |
II |
|
|
IPC General |
1,6 |
1,1 |
1,9 |
1,7 |
|
Alimentación |
0,7 |
0,2 |
2,0 |
0,8 |
|
No alimentación |
1,9 |
1,4 |
1,8 |
2,2 |
|
Indice de Precios Industriales |
1,0 |
-2,1 |
-1,46 |
-0,44 |
|
Precios Percibidos Agricultores (1) |
-5,0 |
-1,6 |
4,80 |
-0,23 |
|
Precios Pagados Agricultores (1) |
2,3 |
-1,3 |
-3,83 |
-4,04 |
|
Aumento salarial en convenio (2) |
3,14 |
2,71 |
1,99 |
2,32 |
|
Agricultura |
3,46 |
2,99 |
1,89 |
2,65 |
|
Industria |
3,11 |
2,48 |
2,06 |
2,15 |
|
Construcción |
2,83 |
2,31 |
1,40 |
2,89 |
|
Servicios |
2,68 |
2,60 |
2,02 |
2,05 |
|
Ganancia media por trabajador y mes |
2,9 |
2,0 |
2,29 |
1,20 |
|
NOTAS: Tasas de variación interanual
(1) datos disponibles hasta mayo
(2) datos en nivel
FUENTE:
INE, MAPA, Mº Economía y Hac., Mº de Trabajo y Asuntos Sociales. ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía |
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