Page 132 - IMA 2019.Informe de Medio Ambiente en Andalucía
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como el cuchara común (174.782) y la gaviota sombría (81.616), otras se mantienen, como el silbón
europeo (19.262) y el cormorán grande (12.457), y otras declinan, como el correlimos común (42.661) y el
ánsar común (40.210), a lo largo de la serie temporal de los últimos 16 años analizada.
Hay que tener en cuenta el clima y la disponibilidad del hábitat para comprender los resultados
obtenidos durante la invernada y reproducción de 2019. En enero de 2019 un 80% de humedales
ostentaban cotas de agua medias y altas. Sin embargo, la escasez de lluvias de los períodos analizados
en los últimos años ha provocado que el estado hídrico durante el invierno de los humedales
andaluces más dependientes de la recarga de acuíferos, por precipitación directa o escorrentía
superficial, sea deficiente. Así, muchas de las lagunas que estaban sin agua superficial en el verano
han persistido secas o con muy poca lámina de agua hasta el propio invierno.
Las marismas del Guadalquivir donde se encuentra Doñana son, con diferencia, el complejo palustre
donde se concentran la mayoría de aves acuáticas en Andalucía, de ahí la importancia de conocer el
hidroperíodo que atañe al intervalo de seguimiento en la zona. En este sentido, los humedales
naturales constituyentes del complejo iniciaron el año hidrológico sin agua, como es habitual, salvo
las lagunas de Santa Olalla y Dulce, el caño de Guadiamar en el Parque Natural y algunas zonas de
Entremuros. Sin embargo, los meses de octubre y noviembre subsiguientes fueron relativamente
lluviosos (90,4 y 209,8 mm, respectivamente), mientras que en diciembre y enero llovió muy poco (12,9
y 16 mm, respectivamente). En este contexto y a consecuencia de las lluvias otoñales, las marismas
tenían un buen estado hídrico en enero, lo que se reflejó en el gran número de aves contabilizadas
durante los censos realizados a partir de entonces.
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis). F.M. Marín.
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