Longitud del trazado: 16.9 km
Duración : 4-5 horas
Grado de dificultad: MIDE 2-2-2-3
Desnivel de subida acumulado: 188 m
Desnivel de bajada acumulado: 881 m
Estamos en el espolón oriental de Sierra Nevada, donde el inmenso horizonte se abre al levante marino, donde la sierra comienza a elevarse por encima de las montañas circundantes (Sierras de Filabres, Alhamilla, Gádor, etc) y adquiere su aspecto más agreste.
Después de recorrer más de un centenar de kilómetros por la cara sur de Sierra Nevada, el Sendero Sulayr vuelca a la vertiente norte de la sierra siguiendo su trazado circular. En este tramo descendente destaca el paso por la Loma de la Atalayuela, donde encontramos un valioso encinar adehesado con unas maravillosas vistas de la costa almeriense.
Durante el trayecto encontramos restos de antiguos cortijos y labores, donde no hace mucho habitaban agricultores y ganaderos de los pueblos de Ohanes, Abla y Abrucena. El abandono de cultivos y pastos, y la intensa repoblación de pinar serán la tónica general en los siguientes tramos del Sulayr.
Iniciamos este tramo del Sendero Sulayr en la Loma de la Polarda, a 2.030 m. de altitud, en la misma encrucijada de caminos que conducen bien a la Ragua, al Refugio-vivac, al Collado del Espino y a Ohanes. Dejamos la pista para tomar el sendero que desciende en dirección norte entre el pinar de repoblación hasta bajar, en unos 300 metros, a la misma pista forestal.
Cruzamos la pista y el sendero entra enseguida en un cortafuegos que seguimos en dirección Este, hasta salir de nuevo a la misma pista forestal que baja al Collado del Espino, que volvemos a cruzar. La vereda deja a la derecha una fuente seca, de la época del ICONA, y más abajo conectamos con un carril que tomamos a la izquierda hasta su finalización en el Cortijo del Cerrajero. Junto al cortijo hay también un aprisco ganadero. Ambas construcciones están hechas con la pizarra del entorno.
Proseguimos el sendero atravesando una pequeña vaguada en dirección norte hasta unas rocas, que atravesamos para luego descender entre el pinar hasta salir a una zona abierta afectada por un reciente incendio. Cruzamos esta vaguada hasta unas enormes piedras entre las que pasamos. El sendero se introduce de nuevo en el pinar, para salir más adelante a dar vista al Barranco de la Atalayuela, al que bajamos entre piornos y arbustos espinosos. Al fondo divisamos la Sierra de los Filabres y en primer plano el Cerro de Guzmán.
Una vez cruzado el arroyo continuamos a la derecha para llegar, a unos trescientos metros, a las ruinas del Cortijo de la Majada de Moreno. En este punto llevamos recorrido 2,8 Km. desde el inicio del tramo.
El Cortijo de la Majada de Moreno está situado en un atractivo enclave, donde aún quedan restos de su actividad agrícola y ganadera (corral, era, acequia, frutales…), dominando el Barranco de la Atalayuela.
El sendero discurre por el trazado de una antigua acequia que se adentra en un valioso encinar adehesado con ejemplares de gran porte. Este tramo de unos dos kilómetros por el encinar, primero llaneando y luego en descenso, es de gran interés paisajístico en su rodeo por el extremo oriental de la sierra. Si el día está despejado tendremos una vista atractiva de la Bahía de Almería y Cabo de Gata al fondo. En primer plano tenemos el cerro de Montenegro (1.711m.), incluido también en el perímetro protegido de Parque Nacional.
En su descenso el sendero deja a la derecha a unos metros las ruinas de la Estación del Encinar, una instalación perteneciente al Cable que transportaba el mineral de hierro desde las minas de Beires hasta la Estación de tren de Doña María. Aún podemos ver restos de mineral en el trazado del cable.
El sendero deja la Loma de la Atalayuela a una cota aproximada de 1.600 m. y gira ahora en dirección norte por un chaparral. Tenemos vista al fondo de la Sierra de Filabres, con un punto blanco en su cima que corresponde al Observatorio Astronómico de Calar Alto. También observamos más adelante debajo nuestra la carretera que une los pueblos de Abla y Ohanes, en cuyos términos municipales nos encontramos.
Atravesamos zonas de pinar y encinar para bajar hasta la pista, que es la misma que desciende desde la Polarda a través del Área Recreativa del Collado del Espino.
En esta pista forestal coincidimos con otro sendero de gran recorrido como es el GR- 142, que va desde el pueblo almeriense de Fiñana hasta el granadino de Lanjarón. Tomamos a la izquierda la pista que atraviesa el Barranco del Serbal y el Cortijo de la Venta del Serbal. Junto a este cortijo sale por encima una pista forestal que obviamos para seguir unos metros más y llegar a un cruce de pistas, cuando llevamos casi 7 Km. recorridos.
En este cruce tomamos la pista que sube frente a nosotros, dejando a la derecha la que desciende al Área Recreativa de la Venta del Serbal, por donde continúa el GR-142 camino de Abrucena y Fiñana. Esta misma pista que eludimos enlaza con la carretera que va de Abla a Ohanes.
A unos metros del Barranco de los Aceres está el desvío a la derecha del Aula de Naturaleza de Paredes, pero nuestro camino continúa por la pista de la izquierda.
Seguimos por la amplia pista forestal, entre el pinar de repoblación, ya dentro del término municipal de Abrucena.
Durante unos 10 Km. vamos a seguir esta pista hasta el final del tramo en el Área Recreativa de la Roza. Este paraje cuenta también con una Zona de Acampada Controlada. Desde este punto podemos acceder al pueblo de Abrucena a través de una carretera asfaltada.