El Geoparque del Río Coco como una oportunidad para la inclusión y el desarrollo socioeconómico del Departamento de Madriz (Nicaragua)

El 9 de julio de 2020 la UNESCO hizo público que el Geoparque Río Coco en el Departamento de Madriz, norte de Nicaragua, obtuvo la categoría y certificación de pertenencia a la red de Geoparques Globales impulsada por dicho organismo internacional. Inicia así su andadura el primer Geoparque de Centroamérica, una iniciativa de desarrollo territorial en el que la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional (AACID), junto con la ONG Acción contra el Hambre, han jugado un papel de gran importancia.

El nombre de este Geoparque es debido a que por su territorio transcurre el Río Coco, considerado el río más largo de Centroamérica. La voluntad de crear un Geoparque en la zona se remonta al año 2008, a la iniciativa de instituciones y personas del propio territorio, siguiendo la filosofía de abajo hacia arriba que caracteriza tanto a los Geoparques como a los esfuerzos de desarrollo local que son promovidos desde la AACID. El territorio comprendido dentro del proyecto Geoparque corresponde a los municipios de: Totogalpa, Somoto, San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, en los que habitan 132.500 personas.

Un Geoparque, de acuerdo a la definición establecida por la Red Global de Geoparques (GGN), es un área con límites claramente definidos, lo suficientemente extensa como para propiciar el desarrollo económico y cultural local (especialmente a través del turismo). En este territorio, sitios relevantes desde el punto de vista geológico forman parte de un concepto integral de protección, educación y desarrollo sostenible. El Geoparque tiene en cuenta el conjunto del entorno geográfico de la región, y no sólo incluye los lugares de importancia geológica. La sinergia entre la geodiversidad, la biodiversidad y la cultura, sumado al patrimonio tangible e intangible son elementos esenciales que integran el Geoparque, especialmente cuando su importancia en relación con el paisaje y la geología se puede evidenciar a los visitantes. La declaración de un Geoparque se basa por tanto en tres principios:

  • La existencia de un patrimonio geológico destacado.
  • La puesta en marcha de iniciativas de geoconservación, educación y divulgación.
  • Creación de un proyecto de desarrollo socioeconómico y cultural a escala local basado en el patrimonio geológico y arqueológico.

Desde 2016, la AACID, por medio de su convocatoria anual de subvenciones a proyectos de cooperación internacional al desarrollo y la labor de Acción contra el Hambre, ha apoyado los diferentes pasos dados por las instituciones de este territorio hasta lograr este reconocimiento de la UNESCO. Con este sostén fundamental, a lo largo de cuatro años organizaciones de la sociedad civil, municipalidades, cooperativas y universidad han venido trabajando de acuerdo a dos enfoques complementarios de intervención:

I) el Enfoque de Desarrollo Humano, por medio del cual la lucha contra la pobreza e inseguridad alimentaria se plantean a través de la realización de los derechos de personas en situación de mayor vulnerabilidad, con una especial focalización en jóvenes rurales en situación de exclusión socioeconómica, con especial énfasis en mujeres jóvenes;

II) el Enfoque de Desarrollo Rural Territorial (DRT) entendido como un proceso cuyo fin último es mejorar las condiciones de vida de los habitantes de un territorio, como resultado de diferentes acciones en dos ejes de acción; el acceso e impulso a innovaciones en los ámbitos productivos y de acceso a mercados y por otro el fomento de una participación efectiva de todos/as y la mejora institucional.

Finalmente, esta intervención ha utilizado como referencia y fuente de orientación la propia experiencia andaluza de cohesión territorial y social, donde el desarrollo local y la participación ciudadana son hechos diferenciales y un valor añadido reivindicado por el PACODE. De forma concreta, el Plan Andaluz de Cooperación al Desarrollo destaca como logros del proceso de desarrollo andaluz; “la ordenación territorial, la creación de un sistema urbano regional con sentido territorial y económico, el desarrollo rural y su articulación mediante los Grupos de Desarrollo Rural, la planificación y gestión de espacios naturales, (…) o la creación de espacios de concertación social, fomentando la inclusión de colectivos menos favorecidos”. De acuerdo a esta premisa, en diferentes actividades de los proyectos impulsados con la AACID se hizo posible el intercambio de experiencias y la asesoría directa proporcionada por entidades andaluzas como los Grupos de Desarrollo Rural de Guadix y Altiplano de Granada, la Escuela de Economía Social de Andalucía o el Geoparque de Granada, que también ha alcanzado el reconocimiento de la UNESCO al mismo tiempo que el del Río Coco.

Esquema de los enfoques de desarrollo adoptados por Acción contra el Hambre con el soporte de la AACID para facilitar la iniciativa local de creación del Geoparque del Río Coco

La solidaridad andaluza ha sido determinante en el diseño del plan de manejo de Geoparque, la preparación del dossier de candidatura que fue presentado a la UNESCO, la elaboración de una primera carta arqueológica del territorio, la creación de un Centro de interpretación y atención a visitantes, el mapeo de 12 geositios de interés geológico y turístico, el inventario de patrimonio inmaterial indígena, la formación y equipamiento a guías turísticos, la puesta en marcha de una cooperativa turística, la capacitación y creación de 32 emprendimientos individuales y grupales de distinto tipo en el territorio Geoparque impulsados por 108 participantes usando la metodología de Acción contra el Hambre Vives Emprende, la creación de dos puestos de venta vinculados al Cañón del Río Coco, la realización de una decena de cursos de formación ocupacional en diferentes áreas como cocina, producción agrícola, artesanía, o servicios de guía turístico, lo cuales fueron determinantes para la puesta en marcha de la cooperativa “Buena Gente”, que incluye una fábrica artesanal de caramelos y una panadería, la elaboración de guías didácticas escolares sobre el patrimonio geológico, la señalética del Geoparque, la realización de actividades culturales en todo el territorio, el fortalecimiento de la Escuela de Música de Somoto, o la divulgación turística del territorio mediante vídeos y materiales impresos.