04/03/2026 - 11:00 horas, 04/03/2026 - 20:00 horas
Precio
8€
Dirección: Patricia Rodríguez
Interpretación: Marián Bañobre
Creación y dramaturgia: Patricia Rodríguez y Marián Bañobre
Recomendado: (+ 16 años)
Deadpan Karaoke es un espectáculo unipersonal de carácter participativo que fusiona el absurdo, la estupidez, la sorpresa, la comedia, la música y el cine, y que trata de dar respuestas a la pregunta: ¿Es posible el amor en esta sociedad tardocapitalista en la que vivimos?
El título juega con el contraste entre "deadpan" (expresión imperturbable) y "karaoke" (orquesta vacía), anticipando el tono del espectáculo.
Esta propuesta escénica surge de la necesidad de explorar la comedia y sus límites desde una perspectiva de género, influenciada notablemente por las novelas gráficas de Liv Stromquist, en particular "No siento nada". Con un lenguaje accesible y divertido, Stromquist acerca al gran público complejos dilemas de la sociología y la filosofía contemporáneas.
Como señala Iván Fernández en la Revista Galega de Teatro, Deadpan Karaoke es un espectáculo sobre nuestra capacidad de emocionarnos. Pone encima de la mesa una pregunta con sabor a futuro: ¿Está afectando la sociedad ultracapitalista y el empleo de la tecnología a nuestro modo de sentir la
emoción? En concreto, hablamos de la emoción o sentimiento por antonomasia: el amor.
Marián Bañobre es una especie de maestra de ceremonias robotizada, incapaz de sentir emociones. Una persona que acaso nos hable desde un futuro no tan lejano en el tiempo y que quiere saber qué es eso de emocionarse, de sentir. Para ello necesita del contacto con otros seres sintientes, y qué mejor que el publico que ya está presente. ¿Pero por dónde comenzar? Cuando uno no sabe de un tema, conviene comenzar por lo más básico, ¿no? En el caso del amor, lo más recurrente será acudir a los grandes clichés del mismo. Así Deadpan Karaoke emplea canciones que todo el mundo asocia al romanticismo como forma de poner a los espectadores en situación, ejemplos más modernos como puede ser una kiss cam, o el recurso a una película mítica como The Bridges of Madison Country (Clint Eastwood, 1995). Todos ellos ayudan a revisar esos clichés del amor romántico desde una perspectiva irónica y humorística.