El hueco
María Victoria AtenciaLa autora malagueña da un paso más en su andadura por esa poética sin concesiones, sin engaños ni, por supuesto, autoengaños: «Dios me libre / de cualquier modo de falsificarme». Desde la serenidad, o como María Victoria Atencia prefiere, desde la búsqueda de la serenidad, y de modo cada vez más depurado, este libro aborda lo real, pasado por el tamiz de la memoria y contemplado siempre desde las cosas, desde el Otro, un Otro que habla a su vez mediante opuestos: la ciudad y la naturaleza, el arte y la vida, el sueño y la realidad, a veces imbricados hasta fundirse, gracias al ser que los experimenta.
Nació en Málaga, el 28 de noviembre de 1931, ciudad en la que ha vivido siempre y a la que siempre ha retornado. Estudia en el Colegio de la Asunción y luego en el Colegio de la Sagrada Familia. Prosigue sus estudios de piano y armonía en el Conservatorio, que resuenan en la admirable musicalidad de su verso. Conoce a Rafael León, Doctor en Derecho. Publica su primer libro de poesía en 1953 con el título de Tierra mojada, libro nunca reeditado. Se casa con Rafael León en 1957 y al año nace su primer hijo, Rafael, y dos años más tarde nace Victoria. Tras la publicación en 1961 de Arte y parte inicia un paréntesis largo en su obra. En 1963 nace su tercer hijo, Álvaro, y Eugenia nace dos años después de éste. En 1971 obtiene el título de piloto de aviación y reanuda su labor literaria, entre otras maneras, colaborando con la revista Caracola, editada por Bernabé Fernández-Canivell. En 1976 publicó Marta y María, que muestra a una poeta renovada y en plenitud, al que seguirán más libros, además de varias publicaciones antológicas, selecciones temáticas y numerosas traducciones. En 1983, otra de sus pasiones sale a la luz en una exposición de grabados en la Diputación Provincial de Málaga. Con la publicación de Ex libris en 1984, se le da el lugar que merece tanto a ella como a su poesía generando interés por su obra. Es académica numeraria de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, de Málaga, y académica correspondiente de las Reales Academias de Cádiz, Córdoba, Sevilla y San Fernando. Pertenece a la Fundación María Zambrano. En la actualidad sigue publicando desde Málaga, donde reside. Recibió, en 1998, el Premio Nacional de la Crítica y el Premio Andalucía de la Crítica por su libro Las contemplaciones, en 2000 el Premio Luis de Góngora de las Letras Andaluzas por el conjunto de su obra y en 2010 el VII Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca. Fue distinguida con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes en 2015.
