Humanitarian OpenStreetMap Team: Datos Abiertos para mapear y actuar en situaciones de emergencia

La cartografía colaborativa y las herramientas abiertas permiten generar información geográfica útil para mejorar la respuesta humanitaria y la toma de decisiones sobre el terreno

Andalucía, 03/06/2026
Humanitarian OpenStreetMap Team: Datos Abiertos para mapear y actuar en situaciones de emergencia

En situaciones de emergencia, contar con información geográfica precisa y accesible puede resultar decisivo. Saber dónde están los edificios, qué caminos siguen transitables o cómo localizar comunidades aisladas permite planificar mejor la ayuda, coordinar recursos y reducir tiempos de respuesta. Cuando esa información no existe o no está disponible en formatos abiertos, la capacidad de actuar se ve limitada.

En este contexto, Humanitarian OpenStreetMap Team (HOT) se ha consolidado como un referente en el uso de datos abiertos para fines humanitarios. Su trabajo parte de una idea sencilla, pero de gran impacto: crear y poner a disposición información geográfica abierta, reutilizable y actualizada para que organizaciones, administraciones y comunidades puedan tomar decisiones más informadas en contextos críticos.

El valor de los datos abiertos cuando faltan mapas

El origen de HOT se remonta al terremoto de Haití de 2010, cuando la falta de mapas actualizados dificultó la llegada de ayuda humanitaria. A partir de esa experiencia, la comunidad de OpenStreetMap demostró que la cartografía abierta podía cubrir vacíos de información esenciales en muy poco tiempo.

Lo relevante de este modelo no es solo que los mapas sean colaborativos, sino que los datos generados queden disponibles de forma abierta. Eso permite que distintos actores trabajen sobre una misma base geográfica, la reutilicen en función de sus necesidades y la actualicen de forma continua. En otras palabras, el mapa no se convierte en un producto cerrado, sino en una infraestructura compartida de datos abiertos.

Información geográfica abierta para decidir mejor

El trabajo de HOT pone de relieve que los datos abiertos no son únicamente un recurso técnico, sino una herramienta práctica para actuar. Cuando la información geográfica es accesible, interoperable y reutilizable, puede integrarse en operaciones de emergencia, análisis territoriales, proyectos comunitarios o sistemas de planificación pública.

Esto resulta especialmente relevante en zonas donde la información oficial es escasa, está desactualizada o no puede reutilizarse fácilmente. En esos contextos, disponer de datos abiertos sobre carreteras, edificios, servicios o riesgos naturales permite mejorar la coordinación entre equipos, identificar prioridades y adaptar la respuesta a la realidad del terreno.

Herramientas abiertas para crear, usar y compartir datos

Una parte esencial del trabajo de HOT está en las herramientas de código abierto que ha desarrollado para facilitar todo el ciclo de producción y uso de datos geoespaciales. No se trata solo de mapear, sino de hacer posible que la información pueda capturarse, validarse, analizarse y compartirse de forma abierta.

Plataformas como Tasking Manager permiten organizar campañas de mapeo colaborativo dividiendo grandes áreas en pequeñas tareas que pueden ser completadas por voluntariado distribuido. OpenAerialMap facilita el acceso a imágenes aéreas con licencias abiertas que después pueden utilizarse para trazar mapas. Export Tool permite descargar datos en formatos listos para su análisis o integración en aplicaciones.

A estas se suman otras soluciones como Field Tasking Manager, orientada a la recogida de información en terreno, o fAIr, que incorpora inteligencia artificial para acelerar la detección de elementos geográficos sobre imágenes abiertas. En todos los casos, el punto en común es el mismo: poner herramientas y datos a disposición de cualquier comunidad u organización que necesite utilizarlos.

Ejemplos que ayudan a entender su impacto

La utilidad de este enfoque se entiende mejor cuando se piensa en su aplicación concreta. Si en una ciudad o en una zona rural no existe cartografía detallada y se produce una inundación, una crisis sanitaria o un terremoto, la respuesta será más lenta si primero hay que localizar caminos, edificios o equipamientos esenciales. Con datos abiertos, esa base de información puede existir antes de la emergencia o construirse de forma mucho más rápida y coordinada.

Además, este modelo permite que la información no dependa exclusivamente de grandes actores institucionales. Comunidades locales, universidades, organizaciones sociales o equipos técnicos pueden utilizar los mismos datos, enriquecerlos y adaptarlos a distintos fines. Esa capacidad de reutilización es precisamente una de las mayores fortalezas del enfoque abierto.

Abrir datos también es fortalecer capacidades locales

HOT no solo impulsa la generación de mapas abiertos, sino también la formación necesaria para que más personas puedan trabajar con ellos. A través de su centro de aprendizaje, ofrece recursos para desarrollar competencias en mapeo, gestión de datos geoespaciales y uso de herramientas abiertas.

Este aspecto es especialmente importante porque conecta los datos abiertos con algo más amplio: la autonomía de las comunidades para producir y utilizar información útil en su propio territorio. Cuando los datos son accesibles y las herramientas también, la capacidad de respuesta deja de depender únicamente de actores externos y se refuerzan las capacidades locales para anticipar riesgos, coordinar apoyos y planificar mejor.

Una infraestructura abierta con impacto social

El caso de HOT muestra con claridad que los datos abiertos pueden tener una función directa en la protección de las personas. Su valor no está solo en que la información sea pública, sino en que pueda reutilizarse, combinarse y convertirse en una base operativa para actuar en contextos complejos.

En este sentido, la cartografía abierta no es solo una cuestión tecnológica. Es una forma de poner la información al servicio del interés general, facilitando respuestas más coordinadas, decisiones mejor fundamentadas y un acceso más equitativo a recursos que, en situaciones de emergencia, pueden resultar esenciales.

Más información