ASEDIE confirma la consolidación del sector infomediario en España como motor de la economía del dato
El crecimiento en empresas, empleo y facturación refuerza el papel de la reutilización de información pública en la generación de servicios de valor añadido
El sector infomediario español sigue ganando peso dentro de la economía del dato. La última edición del informe anual de ASEDIE muestra una evolución sostenida de este ecosistema, formado por empresas y organizaciones que reutilizan datos, principalmente procedentes del sector público, aunque también de fuentes privadas, para desarrollar productos y servicios de valor añadido. Según el informe, el número de empresas identificadas ha pasado de 444 en 2013 a 796 en 2024, lo que supone un crecimiento del 79% en poco más de una década.
Ese crecimiento no se limita al número de entidades. El estudio cifra la facturación agregada del sector en 2.870 millones de euros, con un incremento interanual del 5,8%, y sitúa el empleo en 26.538 puestos de trabajo, un 7,6% más que el año anterior. El dato resulta especialmente relevante porque supera claramente el ritmo medio de crecimiento del empleo a nivel nacional y confirma que la reutilización de datos se está consolidando como una actividad económica con impacto real.
Más empresas, más empleo y un ecosistema cada vez más maduro
Uno de los elementos más significativos del informe es que dibuja un sector ya asentado, con presencia en todas las comunidades autónomas y una estructura empresarial dominada por pequeñas empresas. Más de la mitad son microempresas con menos de cinco empleados y alrededor del 70% no supera el millón de euros de facturación anual, aunque también existe un pequeño grupo de compañías de mayor tamaño que concentra una parte importante del negocio.
Por subsectores, la información geográfica mantiene una posición destacada. Supera los 795 millones de euros de facturación y concentra el 28,4% de las ventas totales del sector. También es el ámbito que más empleo genera, con casi el 40% del total y más de mil nuevos puestos creados en un solo año. Junto a ello, el informe destaca el fuerte crecimiento del subsector cultural, mientras que otras áreas como los directorios o los estudios de mercado muestran una evolución menos favorable.
La reutilización de datos públicos como base de nuevos servicios
El valor del sector infomediario se entiende mejor cuando se observa qué tipo de soluciones desarrolla. El informe recoge ejemplos de productos y servicios que convierten datos públicos en herramientas útiles para el análisis empresarial, la gestión de riesgos, la inteligencia comercial o la toma de decisiones asistida por inteligencia artificial. Ese recorrido confirma que los datos abiertos no solo cumplen una función de transparencia, sino que también alimentan actividades económicas capaces de generar empleo, innovación y especialización.
Esta capacidad de transformación depende, en gran medida, de que la información pública esté disponible en formatos reutilizables y con condiciones que faciliten su uso. Por eso, el informe vuelve a situar en el centro una cuestión clave para el ecosistema del dato: no basta con publicar información, también es necesario que sea accesible, interoperable y suficientemente completa para que empresas y organizaciones puedan trabajar con ella de manera efectiva.
Avances en la apertura de conjuntos de alto valor
Otro de los apartados más relevantes del informe es el seguimiento del llamado Top 10 de ASEDIE, una iniciativa puesta en marcha en 2019 con apoyo de las comunidades autónomas para priorizar la apertura de conjuntos de datos especialmente valiosos para la reutilización. Siete años después, el balance muestra avances importantes: seis de esos diez conjuntos ya están disponibles en las 17 comunidades autónomas, entre ellos los relativos a asociaciones, fundaciones, polígonos industriales, centros de salud, centros de enseñanza y certificados de eficiencia energética.
El informe subraya además un hito concreto: Baleares se convierte en la primera comunidad autónoma que ofrece acceso a los diez conjuntos de datos priorizados. Al mismo tiempo, el análisis muestra que todavía persisten diferencias en el grado de apertura entre territorios y que, en algunos casos, la ausencia de elementos clave como el NIF o la razón social reduce notablemente el potencial de reutilización. Esa combinación de avances y desigualdades refleja bien el momento actual del ecosistema: más maduro que hace unos años, pero aún con margen de mejora en calidad, homogeneidad y alcance real de la apertura.
Andalucía, entre las comunidades con mayor crecimiento
Desde el punto de vista territorial, Madrid concentra el 38% de las empresas del sector, seguida de Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. En el caso andaluz, el informe destaca especialmente el crecimiento acumulado en términos absolutos durante la última década, con 66 nuevas empresas identificadas, solo por detrás de Madrid y por delante de otras comunidades con fuerte presencia en el ecosistema del dato.
Ese dato es relevante porque confirma que la economía del dato no se está desarrollando solo en los grandes polos tradicionales, sino que va extendiéndose y diversificándose. También refuerza la idea de que la apertura de datos y su reutilización no son cuestiones aisladas o exclusivamente tecnológicas, sino parte de un tejido económico cada vez más distribuido y con capacidad para generar actividad en distintos territorios.
Un sector que combina consolidación y nuevos retos
La edición de 2026 del informe de ASEDIE dibuja un panorama positivo, pero no exento de desafíos. El sector mantiene una tendencia de crecimiento, mejora sus indicadores de empleo y facturación y amplía su especialización, pero al mismo tiempo sigue dependiendo de que las administraciones avancen en la apertura efectiva de conjuntos de alto valor y en la mejora de la calidad de los datos disponibles. En ese equilibrio entre consolidación y reto pendiente se encuentra una de las principales claves del informe: la economía del dato ya no es una promesa, sino una realidad con impacto medible. Su evolución confirma que la reutilización de información pública puede traducirse en actividad económica, innovación aplicada y nuevos servicios, siempre que exista un ecosistema de datos suficientemente abierto, estable y útil para quienes trabajan con ellos.