La OCDE publica el informe ‘Perspectivas del Gobierno Digital 2026’ y sitúa a España por encima de la media
El estudio destaca avances en gobierno digital y reutilización de datos, aunque señala margen de mejora en apertura por defecto y en el uso de la información para diseñar mejores servicios públicos
La OCDE ha publicado la edición 2026 de su informe Perspectivas del Gobierno Digital, un análisis sobre la evolución de las administraciones públicas en ámbitos como la infraestructura digital, la interoperabilidad, la inteligencia artificial y el uso de los datos en la prestación de servicios. El documento parte de una idea clara: la transformación digital del sector público depende cada vez más de la capacidad para integrar la información en la acción pública y convertirla en una base útil para tomar decisiones, coordinar políticas y responder mejor a las necesidades de la ciudadanía.
En ese contexto, España aparece en una posición favorable. El informe sitúa al país por encima de la media de la OCDE tanto en el índice de Gobierno Digital como en el índice OURdata, centrado en la disponibilidad, accesibilidad y apoyo gubernamental a la reutilización de los datos públicos. Aun así, el propio análisis señala que siguen existiendo retos, especialmente en lo relativo a la apertura por defecto y al uso sistemático de la información para diseñar y prestar mejores servicios públicos.
Más gobierno digital, con los datos como base
Uno de los mensajes centrales del informe es que los mayores avances se producen en los países que integran mejor los datos en la acción pública, diseñan servicios centrados en las personas y desarrollan una mayor capacidad institucional para desplegar tecnologías digitales. La OCDE subraya que el gobierno digital no depende solo de la existencia de plataformas o infraestructuras, sino también de la forma en que la información se incorpora al funcionamiento cotidiano de la administración.
En el caso de España, el documento destaca un buen posicionamiento en dimensiones como diseño digital, sector público basado en datos o administración como plataforma. Esto refleja una evolución en la capacidad para organizar mejor los servicios, aprovechar la información disponible y reforzar el papel del dato como soporte de decisiones públicas más eficaces.
Datos abiertos: disponibilidad, acceso y reutilización
El informe también concede un lugar destacado al índice OURdata, que analiza hasta qué punto los gobiernos ponen sus datos a disposición del público, facilitan el acceso a ellos y apoyan su reutilización. En este indicador, España vuelve a situarse por encima de la media de la OCDE, lo que confirma una evolución positiva en el ámbito de los datos abiertos.
Este resultado es relevante porque muestra que la política de apertura de datos no se limita a publicar información, sino que implica también crear condiciones para que pueda encontrarse, entenderse y utilizarse. La disponibilidad de los datos, su accesibilidad y el apoyo a su reutilización forman parte de un mismo ecosistema en el que la información pública puede generar valor tanto para las administraciones como para empresas, universidades, organizaciones y ciudadanía.
El reto pendiente: abrir por defecto
Junto a esos avances, el informe identifica una dimensión donde sigue habiendo margen de mejora: la apertura por defecto. La OCDE señala que esta sigue siendo una de las áreas más débiles dentro de la evolución reciente del gobierno digital, pese a algunos progresos en transparencia algorítmica y en políticas vinculadas al software abierto.
En el caso español, este punto también resulta relevante. Aunque el país muestra buenos resultados generales en apertura y reutilización, el informe sugiere que todavía es necesario avanzar hacia una publicación más sistemática de información útil y ampliar el volumen y alcance de los conjuntos de datos disponibles para el público. El reto no es solo abrir más datos, sino hacerlo de forma coherente y con mayor capacidad de generar valor real.
Del gobierno digital a un uso más útil de los datos
El informe muestra que la transformación digital de las administraciones ya no puede medirse solo por el despliegue de infraestructuras o por la existencia de servicios electrónicos. Su madurez depende también de la capacidad para convertir los datos en una base real para diseñar políticas, ajustar servicios y responder mejor a las necesidades de la ciudadanía. En ese terreno, España parte de una posición favorable, con resultados por encima de la media de la OCDE tanto en gobierno digital como en reutilización de datos.
Al mismo tiempo, el documento deja claro que el siguiente paso no pasa únicamente por abrir más información, sino por hacerlo de forma más coherente, sistemática y útil. La publicación de datos, su accesibilidad y su reutilización necesitan apoyarse en marcos de gobernanza sólidos, en capacidades institucionales y en criterios de calidad que permitan que la información circule con garantías y se traduzca en mejores decisiones públicas.
Desde esa perspectiva, el valor de los datos abiertos no está solo en su disponibilidad, sino en su capacidad para integrarse en el funcionamiento cotidiano de la administración. Cuando los datos permiten comprender mejor las necesidades de las personas, anticipar problemas y evaluar resultados, dejan de ser un recurso complementario para convertirse en una pieza central del gobierno digital. Ese es, en el fondo, uno de los principales mensajes que deja el informe: la digitalización más útil es la que convierte la información en servicio público de mayor calidad.
Más información
- Digital Government Outlook 2026: Spain
- Informe completo: Digital Government Outlook 2026 (pdf)