9.
Acantilados y playas.
En sectores más expuestos a los embates del mar, predomina la erosión y se forman acantilados. Bajo
condiciones de menor energía aparecen materiales groseros que dan lugar a playas arenosas. El origen
de estos sedimentos se halla en los aportes continentales de los ríos y en la erosión de los acantilados
costeros, siendo las corrientes litorales y el oleaje los encargados del acarreo y de su redistribución.
10.
Los cordones arenosos.
Allí donde las playas adquieren anchura suficiente, los depósitos arenosos se organizan en cordones más o
menos continuos y paralelos a la costa. Estas formaciones están generadas por el viento, que es aquí el principal
agente de modelado. Siguen siendo un medio inestable, aunque no tanto como la playa, pues están a salvo del
oleaje a excepción de temporales ocasionales. Pueden ser colonizadas por una incipiente vegetación terrestre. El
barrón
(Ammophila arenaria),
una gramínea de tallos largos, es la especie más representativa de estos medios y
manifiesta una notable capacidad para fijar la arena con su follaje.
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] A GU A , T E R R I T O R I O Y C I U D A D