Acuerdo de 31 de agosto de 2026, del Consejo de Gobierno, por el que se declara desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y forestal el incendio originado el 6 de agosto de 2026 en las provincias de Huelva y Sevilla y se insta la adopción de medidas urgentes para paliar sus efectos.
Atención: El texto que se muestra a continuación ha sido extraído de los mismos ficheros que se han utilizado para obtener el fichero PDF correspondiente del BOJA oficial y auténtico, habiéndose suprimido todas las imágenes, ciertas tablas y algunos textos de la versión oficial al existir dificultades de edición. Para consultar la versión oficial y auténtica de esta disposición puede descargarse el fichero PDF firmado de la disposición desde la sede electrónica del BOJA o utilizar el servicio de Verificación de autenticidad con CVE 00342658.
El 6 de agosto de 2026 se inició un incendio forestal en el paraje de Raboconejo en el término municipal de Niebla (Huelva) que ha afectado a las provincias de Huelva principalmente y a la provincia de Sevilla. Los municipios afectados han sido Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real en la provincia de Huelva, y Aznalcóllar en la provincia de Sevilla.
Este incendio ha constituido una emergencia de extraordinaria magnitud y complejidad, tanto por la extensión alcanzada como por las condiciones extremas en las que se desarrollaron las labores de extinción. El fuego llegó a afectar a los 11 términos municipales referidos, con un perímetro de aproximadamente 210 kilómetros, y la medición definitiva realizada mediante el programa europeo Copernicus sitúa en torno a 33.000 las hectáreas de superficie quemada.
Ante esta situación, la Junta de Andalucía desplegó un amplio dispositivo de emergencia, coordinado a través del Plan INFOCA y con la participación de la Agencia de Emergencias de Andalucía, bomberos forestales, técnicos y agentes medioambientales, medios aéreos y terrestres, maquinaria pesada, así como la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los consorcios provinciales de bomberos de Huelva y Sevilla. En los momentos de mayor intensidad llegaron a intervenir alrededor de 500 profesionales, 11 autobombas y hasta 26 medios aéreos, complementados con los recursos de apoyo necesarios para garantizar la protección de la población y el control de los distintos frentes.
La peligrosidad del incendio, condicionado por los continuos cambios de viento, la orografía, la elevada carga de combustible, la inversión térmica y los fenómenos convectivos obligaron a activar los mecanismos extraordinarios de protección civil, incluyendo el desalojo preventivo de centenares de personas. Tras quince días de trabajos intensivos, el incendio fue finalmente declarado extinguido el 21 de agosto, poniendo de manifiesto la dimensión excepcional de una emergencia que exigió la máxima capacidad de respuesta y coordinación de las administraciones y servicios públicos implicados.
La provincia de Huelva ha sido las más afectada, en concreto se han quemado 28.578,74 ha, mientras que en la provincia de Sevilla la superficie afectada ha sido de 5.072,51 ha. El municipio más afectado dentro del perímetro de influencia del incendio ha sido Berrocal, con casi un 62% de su superficie municipal afectada. Por detrás le siguen Escacena del Campo con casi un 33% de la superficie municipal y el municipio de Niebla con casi el 32%.
Prácticamente el 70% de la superficie afectada es superficie forestal. Los usos SIGPAC pastizal, pasto arbolado y pasto arbustivo, usos claramente utilizados por las explotaciones ganaderas, suponen el 27,5% de la superficie quemada y los usos destinados a explotaciones agrícolas suponen menos del 1% de la superficie calcinada.
Además, la extensa área afectada por los incendios incluye municipios considerados prioritarios en las políticas de desafío demográfico de la Junta de Andalucía. Esta circunstancia determina que un desastre natural de esta magnitud tenga una especial incidencia no solo sobre el territorio y el medio natural, sino también sobre las economías locales, la actividad productiva y los medios de vida de la población residente.
Puede afirmarse que la magnitud de los daños materiales en dichas infraestructuras, unida a la pérdida de pastos y potencial productivo, compromete gravemente la viabilidad de la actividad forestal y agropecuaria en la zona afectada.
Las principales afectaciones del incendio han sido:
1. Vegetación forestal, producción de madera y corcho.
El fuego ha arrasado extensas superficies de masa forestal de pinares y áreas críticas de dehesa y monte mediterráneo de alto valor ecológico. Se constata la destrucción del potencial maderero de los pinares y los eucaliptales en explotación y una pérdida drástica en la producción de corcho y de bellota de los montes públicos y privados de la zona (especialmente en Berrocal). La desaparición del estrato vegetal deja los suelos expuestos a una erosión inminente ante futuras lluvias otoñales, haciendo indispensables obras hidrotécnicas de emergencia para proteger las cuencas fluviales.
2. Cabaña ganadera extensiva.
En el ámbito agrario, ha quedado afectada principalmente a la ganadería extensiva, que es la que necesita una base territorial para su desarrollo. Ha provocado un daño agrario directo ya que ha eliminado o reducido la cubierta herbácea y arbustiva de la que se alimenta el ganado, ha afectado al arbolado y compromete la capacidad de carga para la próxima campaña, lo que afectará directamente a la campaña de montanera del cerdo ibérico, a la disponibilidad de sombra para los animales, ha provocado gastos de evacuación y alimentación extraordinaria en animales y colmenas. Se tiene constancia de que se han visto afectadas 38 explotaciones ganaderas, predominando las de bovino y equino, seguidas de pequeños rumiantes y porcino.
3. Aprovechamientos cinegéticos.
La fauna local ha sufrido una fragmentación de hábitats sin precedentes en la provincia. Los acotados de caza mayor y menor de los términos municipales afectados registran una pérdida absoluta de refugio, encames y alimento, provocando una alta mortalidad directa y el desplazamiento forzoso de poblaciones. La actividad económica ligada a la gestión cinegética queda muy mermada a corto y medio plazo, disminuyendo notablemente las rentas derivadas de estos aprovechamientos.
En concreto, se han visto afectados un total de 34 cotos; 27 en la provincia de Huelva y 7 en la provincia de Sevilla.
4. Cabaña apícola y flora melífera.
El sector apícola local afronta un escenario muy desfavorable debido a la calcinación directa de asentamientos de colmenas (solo en los municipios de la OCA de Valverde del Camino, se tienen constancia hasta la fecha de unas 1.500 colmenas afectadas) y la desaparición casi absoluta del soporte floral melífero y arbustivo.
La afectación es de tal magnitud que se deben buscar soluciones viables para la recolocación de las colmenas en aquellas islas verdes o superficies que no se hayan visto afectadas, siempre que sea posible por no estar ya ocupadas.
5. Caminos e infraestructuras de acceso.
La red viaria de comunicación ha sufrido daños estructurales, pasos de agua, cunetas y firmes de tierra se encuentran en muchos casos dañados y parcialmente intransitables. También se han producido daños por la ejecución de cortafuegos, corte o retirada de alambradas, además de daños a instalaciones y cerramientos ganaderos.
6. Pérdida del potencial productivo y de los servicios ecosistémicos.
La afectación conjunta sobre los recursos naturales y las vías pecuarias de la comarca altera el tejido socioeconómico rural. La pérdida del potencial productivo forestal-agrario y la destrucción de servicios ecosistémicos esenciales (regulación del ciclo hídrico y fijación de carbono) exigen una intervención pública inmediata. Se han visto afectados los puntos de suministro de agua para el ganado, bien por su destrucción o por su contaminación. En un primer análisis, la cuenca vertiente del embalse del Corumbel se identifica como una acción de máxima prioridad.
Los daños no se limitan a esta campaña, la pérdida de arbolado y de pastos puede generar una pérdida plurianual y gastos extraordinarios de alimentación y traslado del ganado y colmenas en campaña futuras.
Por otro lado, y a raíz de la situación generada tras el grave incendio sufrido y una vez constatados los daños ocasionados en las distintas explotaciones agrarias, en cumplimiento de lo establecido en el Protocolo de Actuación en caso de desastres naturales, fenómenos meteorológicos adversos y catástrofes que afecten al sector agrario en Andalucía, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, con presencia de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, el 20 de agosto de 2026, celebró la Comisión de Catástrofes, Desastres Naturales y Fenómenos Meteorológicos Adversos, en cuya sesión se acordó:
Proponer al Consejero la elevación al Consejo de Gobierno de la declaración de desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y forestal del incendio originado el 6 de agosto de 2026 en la provincia de Huelva, alcanzando posteriormente la provincia de Sevilla, mediante el oportuno acuerdo que incluya las medidas necesarias para paliar sus efectos e inste a flexibilizar la tramitación de las ayudas a las explotaciones afectadas.
Así pues, y ante la gravedad de esta situación, se hace imprescindible articular de forma urgente medidas de apoyo orientadas a la recuperación del potencial productivo y a la viabilidad económica de las explotaciones damnificadas. Para ello, resulta necesario declarar formalmente el evento como desastre natural en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, permitiendo así la flexibilización de los requisitos y la agilización de la tramitación de las líneas de ayuda y subvenciones destinadas a los sectores afectados.
En su virtud, de conformidad con el artículo 27.22 de la Ley 6/2006, de 24 de octubre, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, a propuesta conjunta del Consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural y de la Consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, y previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día 31 de agosto de 2026,
ACUERDA
Primero. Declarar desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y forestal el incendio originado el 6 de agosto de 2026 que afectó a los términos municipales de Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real en la provincia de Huelva, y Aznalcóllar en la provincia de Sevilla.
Segundo. Instar a las Consejerías a adoptar, bajo los criterios de simplificación y agilización administrativa, cuantas medidas de flexibilización sean necesarias en la gestión de aquellas líneas de ayudas que resulten de aplicación a los titulares de las explotaciones afectadas por el incendio.
Tercero. El presente acuerdo se publicará en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.
Sevilla, 31 de agosto de 2026
| JUAN MANUEL MORENO BONILLA | |
| Presidente de la Junta de Andalucía | |
| ANTONIO SANZ CABELLO | |
| Vicepresidente Primero de la Junta de Andalucía y Consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias |
BOJA nº 171 de 03/09/2026