Apenas los distingo a esta luz
verde entre verdes, al final del día,
confundido yo mismo entre los árboles

y unido a los demás, también perdidos
en la ladera en sombras,
tan sólo por el lazo tenue
de alguna que otra voz que celebra un hallazgo.

Desperdigados entre los quejigos,
avanzamos despacio, sin dejar una mata por
       mirar.

Aunque, más que mirar, lo que aquí importa
es saber esperar: fijar los ojos
como en un fondo de agua en movimiento
y aguardar, en lo verde, el surgimiento
de un matiz diferente de verdor,
más tierno y limpio,
recién nacido para un mundo nuevo.

Y qué pena cortarlo.

“Espárragos”, de José Manuel Benítez Ariza.
 

Pre Textos
Poesía
Adulto

José Manuel Benítez Ariza

(Cádiz, 1963) ha publicado las novelas La raya de tiza (Pre-Textos, Valencia, 1996), Las islas pensativas (ídem, 2000) y Vacaciones de invierno (Paréntesis, 2009), y los libros de relatos La sonrisa del diablo (Renacimiento, Sevilla, 1998), El hombre del velador (Calembé, Ayto. de Cádiz, 1999), Lluvia ácida (Algaida, Sevilla, 2004) y Sexteto de Madrid y otros cuentos (Hipálage, Sevilla, 2007).Su obra poética, que incluye los títulos Expreso y otros poemas (1988), Las amigas (1991), Cuento de invierno (1992), Malos pensamientos (1994), Los extraños (1998), Cuaderno de Zahara (2002) y Cuatro nocturnos (2004), está antologada en el volumen Casa en construcción (Renacimiento, 2007). Ha traducido a Rudyard Kipling, Joseph Conrad, Herman Melville y Henry James, entre otros. Mantiene una columna semanal en Diario de Cádiz y hace crítica de libros para el suplemento El Cultural del diario El Mundo. La vida imaginaria (Ediciones La Mirada, Valencia, 1999) y Me enamoré de Kim Novak (Renacimiento, 2002) recogen sus crónicas de cine. Otros libros de artículos suyos son: Columna de humo (Quórum Editores, Cádiz, 2005) y Gigantes y molinos (Renacimiento, 2006). Ha publicado también un tomo de diarios, Señales de humo (Diputación de Cádiz, 2008).