Los árboles que huyeron

Alejandro López Andrada

Estamos ante un libro escrito a corazón abierto. La vida de Alejan­dro López Andrada, uno de los mayores poetas actuales en lengua española, y también sólido novelista, ha sido pródiga en encuentros azarosos y afortunados; en momentos de rara belleza y fulgor y asimismo de honda pesadumbre. Unos y otros tienen cabida en las páginas de esta obra singular, donde el autor de La dehesa ilu­minada y Entre zarzas y asfalto echa la vista atrás para rescatar su relación con autores renombrados de las últimas décadas como Julio Llamazares, José Hierro, Caballero Bonald o Antonio Coli­nas; para evocar su niñez en un ámbito rural, agreste, que habría de marcar de manera decisiva su forma de entender el mundo y su propia obra.

Frente al libro de memorias autocomplaciente y selectivo en el recuerdo, López Andrada brinda a toda suerte de lectores, tanto a los más conocedores de su trayectoria literaria como a los que aún no lo son, un texto que conmueve por la autenticidad de lo na­rrado, por la honda cercanía de su autor, capaz de revelar aquello que tendemos a ocultar incluso a los más próximos. Y todo ello con la maestría de un escritor deslumbrante, que brinda en cada página imágenes y estampas de indeleble huella y aliento lírico.

Berenice
Narrativa
Adulto

Alejandro López Andrada

(Villanueva del Duque -Córdoba-, 1957) estudió Ciencias de la Educación y desde muy joven se dedicó a la creación literaria. Comenzó escribiendo poesía y, hasta el momento, ha dado a la luz poemarios como: El Valle de los Tristes (1985), Códice de la melancolía (1989), La tumba del arco iris (1994), El rumor de los chopos (1996), Los pájaros del frío (2000), Las voces derrotadas (2010) y Los ángulos del cielo (2014); habiendo recibido premios como Nacional San Juan de la Cruz, Rafael Alberti, José Hierro, Ciudad de Córdoba, Ciudad de Salamanca o el Andalucía de la Crítica. Su antología poética, La nieve en los espinos, apareció hace unos años en Algaida Editores, donde también publicó El humo de las viñas (1999), Los árboles dormidos (2002) y El vuelo de la bruma (2005). Su poemario, La tierra en sombra (2007) obtuvo el V Premio Fray Luis de León y fue publicado en la Editorial Visor. Ha dado también a la luz, por otro lado, dos títulos de poesía infantil y diez novelas, una de ellas,  El libro de las Aguas (2007), fue adaptada al cine por Antonio Giménez-Rico y con la más reciente, Los perros de la eternidad (2016) obtuvo el “XXXII Premio Jaén de Novela”. También ha publicado cuatro volúmenes de artículos periodísticos, y, además, tiene tres ensayos narrativos sobre la desaparición del mundo rural, El viento derruido (2004),  Los años de la niebla (2005), y El óxido del cielo (2009). El primer libro de esta genuina trilogía, El viento derruido (2017) ha sido reeditado por la editorial Almuzara, obteniendo una excelente acogida crítica y de público. Por otro lado, publicó un libro de prosas poéticas Entre zarzas y asfalto (2016) en la Editorial Berenice. Su libro más reciente es el volumen poético titulado El horizonte hundido (2017), una selección de sus treinta años de poesía llevada a cabo por Antonio Colinas, que ha visto la luz en Hiperión.