El primer búfalo
Francisco Ferrer LerínEl maestro impresor malagueño Francisco Cumpián propone editar una antología de los poemas de Francisco Ferrer Lerín compuesta e impresa en tipografía, sobre cartulina y papel verjurados, en un volumen encuadernado a mano. Se acude al profesor Buil Oliván para que seleccione los poemas y escriba un prólogo y, al guardarlos, el ordenador los organiza alfabéticamente comprobando el profesor que el resultado otorga un nuevo sentido a la obra.Es Joseph Chiquitilla, discípulo de Abraham Abulafia, quien, a finales del S XIII, progresa en la cábala lingüística, en la metafísica del lenguaje, en la combinatoria de letras, aplicándola luego a la Teoría de las Emanaciones (Sefiroth), teoría que recogerá en su tratado Puertas de Luz. Una luz que fija, con los sonidos de las palabras y la perfección de los signos, el pensamiento cabalístico que, en este caso, fruto del azaroso movimiento, también es pensamiento poético.
Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es filólogo, escritor y ornitólogo especializado en grandes rapaces necrófagas. Considerado por muchos «padre nutricio de la generación Novísima», debutó como poeta en los años sesenta, pero a finales de esa misma década se trasladó a Jaca como especialista del Centro Pirenaico de Biología Experimental del CSIC, y su alejamiento de la literatura durante tres décadas lo convirtió en un autor secreto, poco menos que de culto, sobre el que se fueron tejiendo toda clase de leyendas.
Circunstancias azarosas determinaron su reaparición como escritor en 2005, y desde entonces no ha cesado de publicar libros de varia y siempre sorprendente naturaleza que lo acreditan como una de las voces más singulares del panorama literario español, además de «experto en las formas menos rutinarias de la erudición». Es autor de un portentoso Bestiario (2007), de la novela Familias como la mía (2011) y de volúmenes de prosas inclasificables como Papur (2008), Gingival (2012), Mansa chatarra (2014) y 30 niñas (2014). En 2006 reunió su «poesía autorizada» en Ciudad propia. Posteriormente ha publicado, entre otros poemarios, Fámulo (2009, Premio de la Crítica), Hiela sangre (2013) y Edad del insecto (2016).