Nada es crucial
Pablo GutiérrezCiudad Mediana, años ochenta. Los yonquis habitan los descampados y olvidan a sus crías dentro de cobertizos de uralita. En uno de ellos sobrevive milagrosamente un cachorro silencioso que se deja aplastar por el sol. Dos señoras muy cándidas y amables lo rescatan, le limpian la cara con agua de colonia y comienzan a hablarle de Dios y de espaguetis.
Mientras, en otro lugar que huele a vaca y a pienso, una niña feliz observa cómo su madre naufraga en la cama, los ojos perdidos en algún lugar, el pelo sucio, el pijama pegado a la piel desde que papá se marchó. Nada es crucial es un recorrido a través de la formación sentimental de los personajes de esta novela; cuando sus vidas, como nuestras ciudades, estaban llenas de descampados.
Nació el 23 de enero de 1978. Es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de Sevilla. Ganador del premio Ojo Crítico de RNE en la modalidad de narrativa (2010) y del premio Tormenta en un Vaso al mejor nuevo autor en castellano (2008). Finalista del premio de dramaturgia Romero Esteo (2000), del certamen de ensayo Borges creador y pensador de la Universidad de Sevilla (2000) y del certamen Ciudad de Huelva en las modalidades de poesía y narrativa (1999). Ha publicado Ensimismada correspondencia (Lengua de Trapo, 2011), Nada es crucial (Lengua de Trapo, 2010), Rosas, restos de alas (La Fábrica, 2008), Carne de cerdo (Junta de Andalucía, 2000), Memoria de la chica azul (Edebé, 2021), y El síndrome de Bergerac (Premio Edebé de Literatura Juvenil 2021).
