Semblanza de Julio Alfredo Egea

Francisco Gil Craviotto

Julio Alfredo Egea ha sido el puente entre la poesía escrita en Almería y la cultivada en Granada. Gracias a él ha existido entre ambas provincias una comunión lírica esencial y ello desde que el poeta cursó sus estudios universitarios en Granada y, con otros jóvenes intelectuales del momento entre los que se contaba el profesor Antonio Gallego Morell, llevó a cabo el primer homenaje a Federico García Lorca, en 1947, sólo once años después de su asesinato. Ni que decir tiene, fue todo un atrevimiento cuando el nombre del poeta de Fuentevaqueros era aún pronunciado en voz baja en nuestra ciudad.
Julio Alfredo Egea está a punto de cumplir 91 años; una vida llena de peripecias, viajes, amistades literarias y proyectos, de todo lo cual nos da pormenorizada cuenta Gil Craviotto en su libro, y nos habla también de esa característica que quienes hemos tratado a este poeta conocemos muy bien: su bondad, su asombrosa humanidad, ese auténtico sello de nobleza que marca toda su obra y cada uno de sus actos.
Se incluyen también en “Semblanza de Julio Alfredo Egea” (Editorial “Letra Impar”, Almería, 2017) una descripción del viaje que Gil Craviotto realizó a Chirivel para encontrarse con el poeta en su propio ámbito, y los diversos artículos que a través de los años dedicó a algunos de sus libros. Asimismo, el libro se enriquece con algunas colaboraciones de Rafael Guillén, Antonio Enrique, Antonio Chicharro y Jacinto Martín
Fernando de Villena 

Letra Impar
Ensayo
Adulto

Francisco Gil Craviotto
Licenciado en Letras por la Universidad París IV (Sorbona) y académico de la Academia de las Buenas Letras de Granada, nació en Turón, pueblecito de la Alpujarra granadina, pero la mayor parte de su vida adulta ha transcurrido en Francia, en París o región parisina, donde ejerció la docencia y la traducción. Entre novela, relato, biografía y traducciones, sobrepasa la quincena de libros publicados. También ha participado en otras muchas publicaciones colectivas y prólogos de libros. Ha cultivado, además del relato y la novela, el periodismo, la crítica literaria y el ensayo, centrado principalmente en el estudio de autores franceses poco conocidos en España —tal es el caso, por ejemplo, de Octave Mirbeau o Henri Bosco— o aspectos inéditos de otros escritores más conocidos, como Voltaire o Guy de Maupassant. Es colaborador asiduo de las revistas literarias Entre Ríos, Pliegos de Alborán, Wadias y Papel Literario. También colabora semanalmente en El Faro de Ceuta y, con más o menos asiduidad, en el periódico Ideal de Granada. Su anterior libro publicado es la traducción de la novela Sebastián Roch de Octave Mirbeau.