Nocturno casi
Lorenzo Oliván“Magnética, la noche nos acerca a cuanto oculta, enseña sus indicios”, dicen unos versos de este libro. Esos indicios son los mimbres con los que se tejen los poemas de Nocturno casi. La mirada indagadora de Lorenzo Oliván, "el ojo que piensa" al que el propio poeta se ha referido a menudo y que tanto define y singulariza su voz, propone una aventura de conocimiento hecha de iluminaciones en la sombra, renueva imágenes y símbolos, se adentra en las perplejidades de lo real y nos abre la trastienda, el reverso de algunas experiencias que sólo la poesía intenta nombrar.
Dividido en tres partes, Ardua trama, Tocar extremos y Visión nocturna, el libro explora esos enigmas con una pulsión metafísica que nace de sutilizar la percepción, los sentidos, y lo hace con una clara apuesta vitalista que oscila entre lo celebrativo y la tensión existencial. Así, en la serie que con gran coherencia han establecido Puntos de fuga y El libro de los elementos, sus libros anteriores, este Nocturno casi culmina la trayectoria del autor y se nos presenta como su obra más madura y personal, más abierta y variada de registros, más misteriosa y honda.
(Castro Urdiales, Cantabria, 1968) se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo. Es autor de los libros Único norte, Visiones y revisiones (Premio Luis Cernuda), Puntos de fuga (Premio Fundación Loewe), Libro de los elementos (Premio Generacióndel 27) y La noche a tientas. En el género sin género del fragmento poético, que persigue la intensidad de la poesía, ha publicado Cuatro trazos, La eterna novedad del mundo y El mundo hecho pedazos. Como adelanto parcial de Hilo de nadie habían aparecido en ediciones no venales Vértices y De raíz. Ha traducido a John Keats, Belleza y verdad, Epístolas y otros poemas, y a Emily Dickinson, La soledad sonora. Codirigió la revista de literatura y arte Ultramar, ha ejercido la crítica literaria en el suplemento cultural del ABC y ha sido incluido en numerosas antologías de poesía española.
