De lo visible y lo invisible

Fernando García Calderón

¿Hasta qué punto una adivinación en un almanaque firmado por don Diego de Torres Villarroel, Gran Piscator de Salamanca, puede condicionar los últimos años de un modesto profesor de matemáticas que ha vivido el destierro en las Américas?

Martín Tadeo de Salvatierra, descreído y acosado por los achaques, viaja a Salamanca en busca de la verdad que esconde la vida y milagros de quien fuera el escritor de mayor éxito de ventas de la literatura española, el mayor genio o el mayor embaucador. Una peripecia que lo llevará a observar las maquinaciones por el poder en el periodo más convulso de la España del Setecientos y que le abrirá los ojos a una espiritualidad cuya naturaleza y secuelas pretendió siempre apartar de su camino.

Los primeros Borbones, la lucha soterrada entre políticos y nobles que se asoman al precipicio de la Revolución Francesa y el Madrid que florece como capital de un imperio en declive proporcionan el escenario para una trama que aviva, sin solución de continuidad, las grandezas y miserias del ser humano, sus aversiones y amores, su capacidad de redención.

De lo visible y lo invisible atraviesa el siglo XVIII para descubrir los misterios de Torres Villarroel y la semilla de nuestra era, confrontando la luz del conocimiento con las sombras de la superstición, el apego a lo tangible con las sorpresas de un mundo por desvelar

Algaida
Narrativa
Adulto

Fernando García Calderón

Comenzó la andadura literaria probando fortuna en los mil y un certámenes de relatos de la geografía española. Ha sido reconocido, entre otros, en los premios Jauja (Valladolid, 1989), Gabriel Miró (Alicante, 1992), Juan Ortiz del Barco (San Fernando, 1994), Jara Carrillo (Alcantarilla, 1995), Max Aub (Segorbe, 1995), Villa de Iniesta (Iniesta, 1996), Cuentos de Invierno (Ponferrada, 1997), Alfonso Sancho Sáez (Jaén, 1997), Villa de Quintanar (Quintanar del Rey, 1998), Miguel Cabrera (Morón de la Frontera, 1999) y Marco Fabio Quintiliano (Calahorra, 2000). Una experiencia que alimentará dos de sus libros, El mal de tu ausencia y Sedimentos en un pantano —ambos en Ediciones Alfar—. Los resultados superaron las expectativas y, en 1997, dio el salto a la novela con dos galardones consecutivos: El vuelo de los halcones en la noche (Félix Urabayen) y El hombre más perseguido (Ateneo-Ciudad de Valladolid). El siglo XXI marca su abandono de los concursos y la prolongación de una carrera, lenta pero comprometida, que lo lleva a publicar siete novelas más. Lo que sé de ti (Destino, 2002) abrirá el periplo. Será a partir de 2005 cuando García Calderón deforme los géneros en una novela de corte histórico —La judía más hermosa (Algaida, 2006)— y una obra de intriga que califica de “gris marengo” —La noticia (Algaida, 2006)—, obteniendo un nivel de ventas que no había conocido hasta ese instante. Coincidiendo con la edición de La resonancia de un disparo (Algaida, 2008), interrumpe su vida literaria para reconstruir su vida personal, zarandeada por el infortunio de su familia y el síndrome de fatiga crónica que lo aqueja. Tras un largo periodo de trabajo silencioso, investigando las andanzas africanas del erudito sevillano Juan Ángel Santacruz de Colle —fallecido en Tanzania en la década de los setenta—, regresa en 2015 con Yo también fui Jack el Destripador (Ediciones del Viento) y el libro de cuentos Diario de ausencias y acomodos (Alfar). A éstos seguirán las novelas Nadie muere en Zanzíbar (Algaida, 2016) y De lo visible y lo invisible (Algaida, 2018). Acaba de ver reeditada su ópera prima, El vuelo de los halcones en la noche (Alfar, 2018).