El protagonista de esta historia ha sido Binga, un ejemplar
adulto de buitre negro de la colonia de Sierra Pelada que se recuperó
de un caso de envenenamiento en la Red Andaluza de Centros de Recuperación
de Especies Amenazadas, y que fue devuelto al medio natural el pasado otoño,
con un dispositivo de radioseguimiento de tecnología satélite.